jueves, 25 de junio de 2015

El hongo cosmopolita

Hace tiempo corría y brincaba cerros para adquirir fuerza y habilidad y así competir en carreras (como esta de aquí). Ya no lo hago porque a mi rodilla derecha le da la tendonitis cada que corro 5K+ y porque mis prioridades de acondicionamiento físico han cambiado. No extraño las competencias, pero lo que sí extraño es irme a meter a senderos poco inexplorados, alejado de la gente.

Subiendo rumbo a la cima de la coordillera del Tepozteco (sí uds sólo han llegado a la pirámide -conocida también como trampa para turistas—, sólo han visto como un 5% de lo que tiene el Tepozteco para ofrecer), más allá de las paredes de los rapeleros, por senderos que tienen muy pocas señales de que llega la gente hasta allá (fogatas apagadas y alguna botella de plástico) se pueden encontrar vistas como estas en temporada de lluvias.



Mientras brincaba piedras y trataba de adivinar entre la niebla dónde seguía el sendero y donde empezaba un precipicio encontré, brotando de la tierra, estos hongos que no había visto yo en toda mi vida.


Pensé que quizá me hiciera falta salir más seguido y que era un hongo nativo del lugar. Le tomé una foto y me esperé a bajar en una pieza del Tepozteco para decir ¡a la wikipedia!

Ese hongo que parece de juego de Mario Bros. es un Amanita muscaria y es originario de regiones boreales. A estas latitudes (y a otras más australes) llegó en trasplantes de pinos y abedules.

También dice la wikipedia que es un hongo venenoso pero que los reportes de gente muerta por su ingestión son extremadamente raros. Para que alguien se muera comiendo A. muscaria se tiene que zampar quince hongos. Aunque tiene componentes psicoactivos, los síntomas son tan impredecibles y severos que no se recomienda para uso recreativo. No obstante en algunas regiones de Lituania se usa como platillo de boda combinado con vodka. Los lituanos también lo exportan a sus vecinos lapones del norte donde se usa con motivos chamanicos. En Siberia, los chamanes consumen este hongo y luego sus acólitos beben la orina del chamán que aún contiene los componentes psicoactivos del A. Muscaria.

Cómo llegaron a averiguarlo es un misterio.

Ahora que estoy escribiendo esto, me pregunto si la industria de magufería en Tepoztlán no usará el A. Muscaria con propósitos enteogénicos.

pd. Si algún lector sibarita quiere ir a buscar A. muscaria con gusto me ofrezco de guía.

miércoles, 24 de junio de 2015

#ResumeUnLibro

Casi todo lo que escribo por twitter es basura. Pero de vez en cuando surge una buena idea en forma de hashtag a la que aporto en abonos de 140 caracteres. Una de esas ideas es #ResumeUnLibro que tiene nombre autoexplicativo (creo que ví a Mauricio Schwartz tuiteando uno de esos y así me enteré yo).

En las últimas semanas estas han sido mis aportaciones: algunos clásicos, unos libros de Stephen King y la única cosa que pude leer de Murakami.

miércoles, 3 de junio de 2015

INE te voy a hacer arder

En preparación para la votación del próximo 7 de junio decidí sacudirme la molicie que me ha caracterizado los últimos siete meses (¡siete meses lejos del godinorama, es un record!), y me metí a la página del INE para saber si puedo votar, dónde puedo votar y por quién puedo votar.

Los resultados fueron estos:

¡Ujú! Puedo votar.


¡Ujú! Ya sé dónde votar.



Mi reacción como computito a esa batea de babas de "no se puede establecer conexión con el servidor" es esta.


Que quede esta como una cuenta más del creciente rosario de razones por las que digo que las instituciones no sirven y mejor hay que hacerlas arder.

miércoles, 27 de mayo de 2015

#charliecharliechallenge

De acuerdo a BBC News más de 2 millones han utilizado el hashtag del título de este post en las últimas horas. Consiste en un juego donde dos lápices en precario balance forman una cuadrícula sobre una hoja de papel donde uno escribe "Sí" y "No" e invoca a un espíritu mentado Charlie para que indique las respuestas moviendo los lápices.

Bueno pues decidí aceptar el reto y esto fue lo que pasó.


miércoles, 13 de mayo de 2015

Hago los cactus como cebollas peludas


Me dio la gana retomar el dibujo diario. Al igual que cocinar, nadar, o pararme de manos y dar maromas, encuentro que es una actividad que exige concentración y dedicación tales que mientras la ejecuto se me olvidan las ansias que tengo de hacer arder el mundo.

Además, el dibujo sirve para descubrir peculiaridades en la percepción de los objetos. En este caso, por ejemplo, descubrí que lo que todo mundo ve como un cactus yo lo veo como cebolla peluda.

lunes, 6 de abril de 2015

@jesus_cristo_

Uno de los alegatos más recurrentes en discusiones de ateos vs creyentes, consiste en que los evangelios, que son los textos que cuentan la historia de Jesús y en los que está basada buena parte de la liturgia católica, tienen muchas contradicciones.

Pensando en eso se me ocurrió imaginar lo que Jesús tuitearía si hubiera tenido a disposición wifi y twitter, y no solamente a sus seguidores semianalfabetas que malcontaron su historia décadas más tarde.

(El más reciente va al final).

lunes, 23 de febrero de 2015

"¡Oh, la realidad!"

Hace poco cumplí 42 años. Los celebré yendo a ver al oftalmólogo por primera vez en toda mi puñetera vida.

- ¿Cómo habías podido vivir así? - dijo después de pasarme por su consulta y de prescribirme lentes para la miopía astigmática galopante que me diagnosticó.

Hoy recibí los lentes, me los puse, me asomé a la ventana y noté en seguida tres cosas que me recordaron la pregunta del oftalmólogo: los cerros a lontananza estaban repletos de árboles; los árboles, de ramas, y las ramas, de hojas. Hasta entonces había pensado que lo que había en el horizonte eran puros bultos gigantes.

No exagero si digo que durante todo el día he visto mis alrededores con los mismos asombros de alguien que haya jugado sus videojuegos en 8 bits y luego se sienta ante un juego para PS4 o Xbox One. Para donde volteo veo detalles que me hacen exclamar "¡Oh, la realidad!"

pd. Otra cosa notable de usar lentes por primera vez a estas alturas de mi vida, tan verracas, es que ahora nadie me reconoce. Como a Superman cuando se disfraza de Clark Kent. Si mis razonamientos los hiciera con las patas como todos aquellos que van a curarse achaques con un homeópata, concluiría que puedo volar y me lanzaría por la ventana que queda en un sexto piso.



*Mira por la ventana* **Se avienta**