domingo, julio 24, 2005

Spoilers ahead.

Ya terminé de leer el libro Harry Potter & the Half-blood Prince.

Si quieren saber quién es el famoso Half-blood Prince y quién se muere en esta entrega de la historia hay
varios sitios donde pueden satisfacer su curiosidad.

De lo que voy a platicar aquí es de una parte de la historia en la que encontré uno que otro paralelismo interesante con el mundo real. Y para explicarlo voy a mencionar algo del contenido del libro. Si no quieren enterarse ya sea porque quieren leer antes el libro ustedes mismos o porque se quieren esperar a la película o porque la neta esto de Harry Potter les parece una insensatez incomprensible y un ejemplo de literatura infantil/juvenil muy mala aquí mero está el link de
blogsmexico para que se pongan a navegar un rato por la blogósfera.

Continúo.

A estas alturas de la historia de Harry Potter, Lord Voldemort anda ocupado causando una buena cantidad de desmadre en la comunidad mágica. Desmadre que llega incluso hasta el mundo muggle. Con los asesinatos, desapariciones y uno que otro atentado la comunidad de hechiceros está parada de pestañas y no sabe qué hacer. El Ministerio de Magia aunque cambia de ministro no está mas cerca de atrapar a Voldemort y a sus Death Eaters que el año previo Y en ese ambiente transcurre la narración.

Como al inicio de los otros libros Harry Potter está pasando el verano en casa de sus tíos, los Dursley. Hasta que el propio Dumbledore pasa por él para transladarlo a casa de los Weasley para lo que resta del verano. Una vez que llega ahí Harry se entera que el papá de su cuate Ron ha sido promovido. Arthur Weasley ahora es el responsable de la Oficina para la Detección y Confiscación de Hechizos y Objetos Defensivos Fraudulentos.

Ocurre que como la comunidad mágica está muerta de miedo por los asesinatos y las desapariciones ha surgido un mercado floreciente de puro bullshit. Hay toda clase de remedios y pociones que de acuerdo a sus vendedores pueden proteger a quien los use contra Voldemort y sus Death Eaters. El único problema es que no funcionan pero con el pánico todo el mundo los compra.

¿Suena familiar?

He aquí otro aspecto de la narración de J.K Rowling que también trasciende a la ficción. El Ministerio de Magia en su afán por tranquilizar un poco a la comunidad mágica llega a hacer uno que otro arresto. Con bombos y platillos lo anuncia en el Daily Prophet. Lamentablemente esos arrestos son de gente inocente que no tienen nada que ver con Voldemort y sus Death Eaters.

Si esto último no les suena familiar, chequen
esta nota de La Jornada.

No se me despisten, gente. No estoy diciendo que Rowling haya escrito alusiones al terrorismo ni a la paranoia ineficiente de los gobiernos como respuesta a las acciones de un enemigo tan elusivo. Para saber eso habría que preguntárselo a la misma autora. La alusión la hace uno como lector.

1 comentario :

Is dijo...

Me encantó el sexto libro de Harry!!! aunque you know me puse triste.
En cuanto a las alusiones que haces en tu bosta la verdad me dieron mucha risa, y creo que sería una buena idea el saber de labios de la autora que la motivó a escribirlo, creo que en cuanto a los bullshit mágicos son meramente para darle sabor al caldo jeje.
Saluditos
Sam