martes, septiembre 20, 2005

19 de septiembre y Ciencia

Hace 20 años iba yo a secundaria en Cuernavaca. Durante el terremoto, que nos tocó cuando nos disponíamos a ir a la escuela, mis papás y mis carnales fuimos los momentáneos poseedores de una alberca de olas impresionante.

Allá en Cuerna, inicialmente, no pasó gran cosa aparte del susto. No obstante, las caras de espanto se mudaron, a medida que pasaban las horas y llegaban las noticias del desmadre en la cd. de México, en jetas de estupor y de incredulidad. En la escuela hubo alguna chamaca histérica por sus "primos de México".

Veinte años después (chale! ya estoy viejo) disponemos para hacer frente a este tipo de desastres de una incipiente cultura, que antes no existía, de protección civil además del famoso plan DN-III del ejército nacional, que aparentemente dormía el sueño de los justos antes de 1985. Adicionalmente durante estas fechas recordamos a los que murieron en el terremoto y le rezamos a la guadalupana para que no "tiemble" otra vez. Cuando ha vuelto a ocurrir (supongo que la guadalupana no puede hacer gran cosa ante la tectónica de placas) algunos salen en chinga de sus viviendas o lugares de trabajo esperando que no se les vengan encima decenas o centenares de toneladas de concreto. Otros, más huevones en esos momentos, alegan con filosofía torcida que "cuando te toca, te toca" para justificar su inmovilidad y su confianza a sobrevivir este tipo de fenómenos.

Hasta ahora, en estas latitudes, no hemos sufrido otro terremoto de esa magnitud y solemos ir por la vida esperando que esta termine sin que tengamos que pasar por otra experiencia de esas. Lo cual, amiguitos, es una esperanza absurda teniendo en cuenta la geología del lugar donde vivimos.

Afortunadamente la ciencia -no la guadalupana, no otros supernaturales, no el autoproclamado psíquico rampante- ofrece soluciones reales a esta problemática. Gracias a el programa de radio de
El Explicador me he enterado de una investigación, a la que cualquiera de nosotros puede dar seguimiento, consistente en un modelo predictivo para terremotos.

Varias instancias como el Jet Propulsion Laboratory han unido esfuerzos desde hace varios años para afinar un modelo predictivo de terremotos. El modelo fue publicado al principio de esta década y hasta el momento ha predicho con una tino de 95% eventos geológicos.en la zona del sur de California donde se lleva a cabo el monitoreo. Si continúa así, hasta el final del monitoreo (planeado para el 31-dic-2009) bien podría significar una solución para aplicarla en todas las zonas sísmicas densamente habitadas del planeta. Como en la nuestra.

1 comentario :

IS dijo...

Buena bosta zapestocito!
Me parece fantástico!!! Creo que se emplearían mejor las narcolimosnas en estas investigaciones que en la iglesia, que ya de por sí tiene bastante lana.
Sam