viernes, septiembre 09, 2005

Esto explica varias cosas...

Hace tiempo, en una de esas memorables reuniones con Clema intercambiábamos anécdotas (me fallan los adjetivos) de nuestras respectivas aborrecencias, digo adolescencias.

Después de un rato de sesudas cavilaciones llegamos a la conclusión de que la razón por la que unas finísimas personas como nosotros (juar!!!) cayeran en tan lamentables y sórdidas situaciones consistía en que nuestros pobres cerebros, transtornados por las hormonas, nomás, no funcionaban bien. Y que por lo tanto la culpa era de la biología y no del entorno.

No andábamos tan errados. De acuerdo a
esta noticia del diario The Independent los "adolescentes realmente sufren de disfunción cerebral por un tiempo".

Según el profesor David Skuse (no pun intedended) del Institute of Child Health en Londres "hay un deterioro temporal en la capacidad de los niños de interpretar efectivamente emociones a través de expresiones faciales durante la pubertad".

Seiscientos niños entre los 6 y 17 años fueron estudiados para ver qué tan bien reconocían expresiones faciales. Hubo una mejora gradual con la edad, que se interrumpió con la pubertad cuando en ambos sexos hubo una regresión.

El profesor Skuse añade: "Parece que esta es una función del desarrollo cerebral que ocurre en ese tiempo [en la pubertad]. No es un fenómeno cultural, es un fenómeno auténticamente biológico del que, afortunadamente, se recuperan".

Adicionalmente las mismas estructuras cerebrales que intervienen en el reconocimiento de expresiones faciales también procesan los tonos de voz.

De ahí que en esos delirantes años estuviera medio cabrón que se supiera qué caraxos querían los adultos de uno.


El artículo continúa: "Profesores [y padres] que tratan de controlar a púberes desmadrosos poniendo jetas o cambiando el tono de voz van a fallar debido a que los muchachos son incapaces de leer tales signos".

Después de todo, mi desconfianza hacia los adultos no era invento mío: no sabía qué querían de mí. Ahora que lo pienso, creo que buena parte de mis problemas se debe a que sigo sin saberlo.

2 comentarios :

IS dijo...

Que buena bosta, es bueno saber que no estaba uno tan loco!!! Y vale la pena saberlo antes de que la mounstra llegue a esa etapa.
Sam

Anónimo dijo...

Vaya! eso me explica muchas cosas...siguiendo un poco con el tema, hay estudios sobre la actividad del cerebro en psicóticos y psicópatas en que se comprueba su falta de habilidad para leer rostros y conectarlos con emociones...se habrá estudiado la relación con esto en algún lado?
Clau