lunes, octubre 17, 2005

Una oportunidad que dejé pasar

Hoy me dispuse a depurar archivos en mi disco duro. No había mucho que depurar así que continué con aquellas cajas de discos que vienen acompañándome desde no sé cuántas mudanzas a lo largo de 3 ciudades y una década.

Fue interesante encontrar código de cuando estaba yo aún en la escuela (a aquellos dedicados a actividades computacionales que hayan nacido después del temblor les aclaro que no estoy tan viejo: estoy hablando de programas en Turbo C de Borland, no de tarjetas perforadas). El hallazgo me trajo recuerdos de varias desveladas frente al monitor y de algunas convivencias, no siempre voluntarias, con uno que otro pendejo.

Debibo a que en
esta bosta añeja ya comenté los dislates de un babastiesas a quien conocí más recientemente, al protagonista de la bosta de hoy lo llamaré babastiernas para poder diferenciarlos y continuar respetando (juar!) su identidad secreta de héroe con superpoderes chafitas (doble juar!!).

El escenario: el Centro de Cómputo (CEC) del
ITESM Campus Morelos. Época: Julio de 1994. Para mayores referencias comento que la atención de la mayoría en México estaba puesta en los lances retóricos de risa loca que había entre los candidotes candidatos a la Presidencia, Zedillo, Cárdenas y Fernandez de Ceballos. Mientras en otra parte del sistema solar estaba por ocurrir algo mucho más interesante: al menos 21 fragmentos de un cometa llamado P/Shoemaker-Levy 9 con diámetros de hasta 2 kms colisionarían sobre Júpiter, a lo largo de una semana.

Estaba yo terminando a teclazos proyectos finales de algunas materias cuando ocurrió el siguiente diálogo surreal:

(Llega BabasTiernas muy agitado al CEC. Es de noche.)

BabasTiernas (casi histérico): Ya está cayendo el cometa en Júpiter.
Control_Zape (que en aquellos tiempos no tenía a la mano conexión a internet para ver qué decía la NASA y confirmar): er... chido.
BabasTiernas (más histérico): Me está afectando.
Control_Zape (poniéndole atención al BabasTiernas que sudaba profusamente y se mesaba los cabellos): Ya veo. (Vuelvo mi atención a mi programa). Aunque no sé cómo puede afectarte.
BabasTiernas (aún histérico e ignorando mi pregunta implícita): No me siento bien.
Control_Zape (con tono de sabelotodo mamón que ya desde entonces tenía): Y eso que todavía falta un chingo de impactos.
BabasTiernas (incrédulo): ¿En serio?
Control_Zape: Siip. El cometa viene en varios fragmentos.
BabasTiernas: Le voy a hablar por teléfono al sr David (su gurú paranormal de cabecera.)
Control_Zape: Anda pues.

Lo más jocoso de todo es que ese diálogo, con pocas variaciones, se repitió varias noches seguidas con otros interlocutores. La única quien mostró alguna simpatía al babastiernas ante la noticia de su malestar de impacto cometario fue su propia novia que, por otra parte, no era muy ducha en esto del escepticismo y del pensamiento crítico (ahora que lo pienso creo que en el TEC no había quien lo fuera; una de las razones por las que interrumpí mi educación... digo domesticación formal).

De saber lo que ahora sé, hubiera puesto al babastiernas en una cajita (era muy chiquito) y lo hubiera mandado a Florida a la Fundación Educativa de James Randi para aplicar por
el reto paranormal. Su habilidad de sentir malestar por impactos cometarios a más de 4 unidades astronómicas de distancia (aprox. 600 millones de kilómetros) calificaba perfectamente como una habilidad paranormal. Quizá sus afirmaciones peregrinas eran auténticas y dejamos pasar la oportunidad de ganar el millón de dólares (triple juar!).

Lo que sí es seguro es que por pendejo, yo dejé pasar la oportunidad de pitorrearme del babastiernas. Ahora la retomo y la comparto con todos ustedes, avezados lectores.

3 comentarios :

Is dijo...

Jejeje tu bosta me alegró esta mañana bastante patétitca.
Saludos
Sam

Huevo dijo...

Si, yo tambien siento las perturbaciones atmosfericas que producen los pedos de los elefantes rosas de Jupiter, snif.

Pero no voy con Randi por que no me interesa el dinero, en verdad.

control_zape dijo...

juar!!! otra jalada del babastiernas ahora que me acuerdo consistía en que sus broncas las sentía nomás de noche (creo que el babastiernas ignoraba que durante el día continuaban cayendo fragmentos de cometa)