miércoles, noviembre 30, 2005

La respuesta está en el doble-pensar

Un par de párrafos de preámbulo. Si eres un lector que llegó hasta aquí de chiripa gracias a los algoritmos kafkianos de Google y no le has echado un ojo a la encuesta Harris #52 aún estás a tiempo para hacerlo.

Ahora bien si no has leído a Orwell ni visto la película 1984 ni oído a nadie que comentara al respecto y no sabes qué es eso de doble-pensar, échale un ojo a esta bosta añeja.

Ahora sí. Ya estás listo para lo que viene.

De acuerdo a la encuesta de la bosta previa es evidente que una buena parte de los adultos americanos creen que los seres vivos hemos sido creados tal y como somos ahora por Dios. Adicionalmente no creen que los humanos estemos relacionados con los primates, menos aún con otras formas de vida (me pregunto qué creeran que los enferma cuando tienen alguna infección viral). Sin embargo a pesar de que son muchos los que no creen en la validez de la evolución son pocos los que sostienen que la evolución no se enseñe en las escuelas.

Ante esta aparente contradicción Lawrence S. Lerner, profesor emérito del Colegio de Ciencias Naturales y Matemáticas en la Universidad de California, dice lo siguiente en su artículo de la revista Skeptical Inquirer:


¿Qué significa "creer" en la evolución o el creacionismo (o en ambos para el caso)? El pensamiento científico de cualquier tipo juega un rol muy pequeño en la vida diaria de la mayoría de los americanos. Dado que su creencias en temas científicos tienen poco o ningún peso en sus actividades diarias se sienten libres de "creer" cualquier cosa que sea conveniente y cómoda. Debido a que muchas personas han llegado a creer que las nociones creacionistas son consistentes con sus puntos de vista sociales, políticos y religiosos, responden con opiniones creacionistas cuando son encuestadas.

A diferencia de los científicos, el público en general no entiende que las creencias no son relevantes en el pensamiento científico. Es la evidencia la que importa sobre cualquier sentimiento personal, sin importar qué tan fuerte éste último pueda ser. (Como decía T.H. Huxley "la gran tragedia de la ciencia radica en el asesinato de bellas hipótesis por hechos feos.")
El profesor Lerner abunda más adelante sobre esta ignorancia cómoda:

La mayoría de los americanos han estudiado alguna ciencia en niveles de escuela elemental y secundaria. La mayoría de los estudiantes de prepa, de hecho, han tomado al menos un curso de biología. ¿No han aprendido nada ahí? Mi propia experiencia en la enseñanza de física a nivel universitario arroja alguna luz a esa pregunta. Los estudiantes de nivel introductorio pronto se dan cuenta que mucho de lo que han aprendido es contraintuitivo. Una de las primeras cosas que aprenden es la primera ley de Newton del movimiento, que afirma que un cuerpo al que no se le aplique fuerza mantiene indefinidamente su velocidad en la dirección de su movimiento. Pero esto está en conflicto con la experiencia que tienen todos los días al manejar sus carros hasta el campus. Para mantener el coche a una velocidad constante deben mantener el pie en el acelerador. Cuando quieren reducir su velocidad retiran el pie del pedal y el auto reduce su velocidad.

En el "mundo real" los objetos a los que nos se les aplica alguna fuerza pronto se detienen: alguna fuerza se requiere para mantenerlos en movimiento. La contradicción con la primera ley de Newton es evidente. Claro, los mejores estudiantes a continuación entienden que el carro que frena no es un ejemplo de un objeto en el cual no haya una fuerza actuando y ese conocimiento reconcilia las dos experiencias de una forma consistente. De hecho todos los estudiantes que quieran ser físicos llegan a esa conclusión. Sin embargo una obscena cantidad de estudiantes que hacen la suficiente tarea para aprobar el curso llegan a creer que el "mundo real" y el "mundo de la clase de física" operan con un diferente conjunto de leyes. Es su obligación, claro, aprender suficiente acerca de el "mundo de la clase de física" para aprobar el curso (y quizá convertirse en ingenieros, médicos o técnicos). Pero no sienten la necesidad de reconciliar ese mundo con el mundo donde manejan sus carros y viven. Y muchos de ellos jamás lo hacen.

Estoy seguro que los profesores de biología pueden contar historias similares. Uno puede ver porqué los ciudadanos que no "creen" en la evolución, están por otra parte, felices de que se enseñe en las escuelas. Después de todo, el ámbito de la clase de biología pertenece al "mundo de la clase de biología" y la mayoría de los ciudadanos son perfectamente felices en permitir que ese mundo tenga cualquier conjunto de reglas. Quieren que sus niños obtengan buenas calificaciones y no piensan que los resultados de lo que aprendan tengan mucho peso en el "mundo real" donde viven.
Este asunto del creacionismo rampante no tiene que ver con que las personas que lo apoyen sean pendejas (aunque debo admitir que muchas hacen un gran trabajo pasando como tales). El problema se debe a una actitud facilona ante el conocimiento científico que termina traduciéndose en un doble-pensar. Igualito que como lo describe Orwell en 1984. Sólo que en este caso no es un super estado totalitario el causante de ello, sino la hueva de pensar y el conformismo ante las explicaciones comodinas y poco rigurosas de algún aspecto observable del universo.

5 comentarios :

IS dijo...

Buena bosta Zape!
"la hueva de pensar y el conformismo ante las explicaciones comodinas y poco rigurosas de algún aspecto observable del universo" ... cuánta gente no hemos conocido así, semejante a las que piensan: "lo importante es sacar la MB no importa cómo" y yo agregaría "y si aprendí algo" o aquellos "no me importa si me gusta o no mi trabajo o si me agrada las personas-empresas para quienes trabajo, lo importante es que me paguen"... Que hueva ir por la vida con este tipo de pensamientos no?
Saludos
Sam

Kix dijo...

Pues a mí no me gusta nadita la idea de que se enseñe el creacionismo en las escuelas. Increible.

control_zape dijo...

Is: Muy acertado tu comentario. La actitud que provoca afirmaciones desafortunadas como "que los estudiantes conozcan todas las teorías posibles" (acuérdense de lo que decia Bush en agosto), es la misma actitud huevona y facilona que uno ve en gente que está descontenta con su chamba pero conforme con su quincena. O en gente que graduada de una carrera universitaria recurre a su astrologo ocon su vida.
espiritista o grafologo de cabecera para conseguir trabajo o para conseguir pareja o para tomar alguna decisión importante.

Kika: Concuerdo. De hecho al profesor Lerner tampoco le gusta la perspectiva de que se enseñe creacionismo en las aulas. Ante estas cangrejadas (como dices en comentarios previos) es cuando más se requiere la divulgación de pensamiento crítico y escéptico para que los chamacos puedan diferenciar el bullshit de lo que no lo es.

Lino Evgueni dijo...

De acuerdo con el artículo. Lo difícil es solucionar esta bronca. Se debe hacer la ciencia más accesible y más inmediata.

Ernesto dijo...

Una prueba más de que estamos entrando a otra era de oscurantismo. ¡Mucho cuidado! Quien sabe que cosas nos toque ver.