martes, diciembre 13, 2005

Mañana sabatina de descubrimientos

El sábado pasado después de verificar con la Lupe que mi condición física está del nabo (no lectores calenturientos, no de la forma en la que están pensando) me paseé por la feria del libro que se instaló en Paseo de la Reforma.

Nos citamos en la glorieta del Ángel en la mañana. Ahí nos enteramos de que a cambio de dejar empeñadas por un rato nuestras identificaciones podíamos acceder a una visita guiada por el monumento que culmina con una ascención al mirador que está a los pies del Ángel (que por cierto no es ningún Ángel con tetas, es una Victoria alada).

Para llegar al mirador uno debe subir 27 escalones de concreto y después un chingo de escalones de metal de una escalera de caracol (son aproximadamente 175 escalones pero después del primer centenar, para rodillas y muslos sin entrenar, cualquier número es un chingo). Hay varios edificios estorbando que superan en altura al monumento, no obstante, la vista está chida. Una de las cosas que descubrí es que ahí está parado uno aproximadamente a la misma altura que en el Castillo de Chapultepec.

Terminada la visita al monumento, con las rodillas temblando y uno que otro calambre nos paseamos por los stands de la Feria del Libro que a esa hora ya se había instalado. Mi intención era conseguir uno de los libros de las Crónicas de Narnia que mi hija Constanza me había pedido como parte de su regalo de navidad. Durante la búsqueda noté que no faltaba material esotérico que lamentablemente se vende mucho.

Por fin hallé un stand donde vendían los libros de los narnios y nos dispusimos a terminar el recorrido por la Feria antes de irnos. Y de pronto... entre una pirámide de libros sobre el disparate del Reiki y de otra pila de libros de ese fusil mal hecho que hasta como historia de terror es chafísima, es decir Cañitas, me encontré con la siguiente maravilla.

El hombre anumérico, de John Allen Paulos. Publicado en 1988 pero vigente todavía en estos tiempos de rampante paranormalismo, fundamentalismo y más ismos que no hacen más que embrutecer a la gente y separarla de su lana y de una comprensión lúcida de la realidad.

Antes de compartir con ustedes algunos párrafos del libro veamos a grossisimo modo que es eso de ser anumérico.

Anumérico: Así mero se le llama a la persona que no es capaz de manejar cómodamente (ya sea por hueva, ignorancia o franca imbecilidad) cuestiones elementales matemáticas como grandes números y probabilidad. A los que además tienen la desfachatez de ostentar orgullosamente esa incapacidad yo les añado el calificativo de pendejos sin remedio.

Ahora veamos algunos ejemplos de personajes anuméricos (tomados del libro de Paulos).

- El gramático que después de cacarear por 20 minutos la diferencia entre "constantemente" y "continuamente" no se inmuta en lo mínimo al escuchar al pronosticador del tiempo en la tele que dice: "El sábado hay 50% de probabilidad de que llueva. El domingo también hay 50% de probabilidad de que llueva. Entonces saquen los impermeables y los paraguas pues durante el fin de semana hay 100% de probabilidad de que llueva".

- El informador de deportes que recomienda a un entrenador de beisbol que pruebe cada una de las posibles combinaciones de los 24 jugadores que forman su equipo hasta dar con el 9 ideal (el entrenador tendría que probar 24 x 23 x 22 x 21 x 20 x 19 x 18 x 17 x 16 combinaciones, un número que está en el orden de los centenares de miles de millones, es decir 100 veces más del número de años que tiene el planeta)

Quizá algunos piensen ¿y a mí qué carajos me importan las matemáticas? He aquí la respuesta extraída de El hombre anumérico:


Una consecuencia del anumerismo de la que raramente se habla, es su conexión con la creencia en la seudociencia. Aquí estudiaremos la interrelación entre ambas. En una sociedad en la que la ingeniería genética, la tecnología láser y los circuitos en microchip incrementan a diario nuestra comprensión del mundo, resulta especialmente lamentable que una parte importante de la población adulta crea aún en las cartas del Tarot, en la comunicación mediúmnica y en los poderes del cristal.
El siguiente párrafo es especialmente relevante en nuestra república bananera y preelectoral:

Peor aún es el gran vacío que separa las valoraciones que hacen los científicos sobre determinados riesgos y la inquietud que éstos despiertan en la mayoría de la gente, vacío que a la larga nos puede producir, bien una ansiedad paralizante e infunfada, bien unas demandas de seguridad económicamente inviables. Los políticos rara vez sirven de ayuda en este aspecto, por cuanto trafican con la opinión pública y están poco dispuestos a aclarar los probables riesgos y concesiones que conlleva cualquier política.

Actualización: Emma me señala atinadamente que la he cagoteado al escribir combinaciones en la respuesta del número de formas distintas de acomodar a 9 jugadores de beisbol de un conjunto de 24. Debe decir permutaciones no combinaciones.

12 comentarios :

Huevo dijo...

Esa actitud de valemadrismo e indiferencia es embrutecedora.

Un ejemplo que yo simpre tengo clarisimo es lo del cuadrado de la distancia, en asuntos como la astrologia. Si la gente entendiera que su casa tiene mas influencia gravitatoria sobre ellos que saturno, las cosas a lo mejor serian diferentes.

David Moreno dijo...

De acuerdo con el comentario del Huevo...

Lo malo, es que esa misma actitud es promovida todos los días a través de los medios de comunicación mexicanos..

Habrá que leer el libro..

saludos...

IS dijo...

Suena interesante ese libro, como dice David, habrá que leerlo.
Saludos
Sam

Lino Evgueni dijo...

Hoy aprendí una nueva forma para expresar la imbecilidad de algún interlocutor. Puedo decirle: "Eres un anumérico!"

Gracias.

Kix dijo...

Wow! Qué buen post!!

Ese análisis está bastante interesante. Sí es impresionante que la brecha entre las personas cada vez es más amplia, porque por un lado la tecnología avanza a pasos agigantados y por otro lado mucha gente sigue creyendo en Amira.

Georgina dijo...

¿Analfabetismo numérico en la era digital? Quizá por eso utilicemos Internet para que nos lean las cartas del Tarot.

control_zape dijo...

Huevo: De acuerdo. Aunque poner la palabra casa en la misma oración en donde usas la palabra astrología seguro va a confundir a más de un astrólogo.

David e Is: Sí, leanlo. Está muy chido.

Lino: Tu interlocutor puede sufrir de una embolia intentando elucubrar qué le dijiste.

Gina y Kika: Sí está cabrón que mucha gente no se de cuenta que todo lo que tenemos se las debemos a la ciencia y la tecnología. Hasta los del tarot y Amira y sus secuaces usan la tecnología para vender sus dislates.

Huevo dijo...

jajaja, touche.

Emma Eckstein dijo...

¿Estás seguro de la formula del número de combinaciones del equipo de béisbol? Creo que Paulos confundió la formula de las permutaciones con la de las combinaciones. Como da lo mismo tener un equipo con Juan, Chucho, Fulanito… que con Chucho, Juan, Fulanito hay que dividir el resultado entre 9!. La formula de combinaciones es de 24!/((24-9)*9)!=1307504 y la de permutaciones es de 24!/(24-9)!=474467051520

A la mejor en lo que estaba pensando Paulos es que a el entrenador se le ocurriría asignar uno de los jugadores que atrapan la pelota (como veraz no sé nada de béisbol) a la posición del pitcher, pero esto no se me hace muy realista y como dice combinaciones… de todas maneras está interesante el post.

control_zape dijo...

La anécdota la planteó Paulos en su libro. Yo puse la respuesta que es el caso de las permutaciones como bien señalas. Escogí la palabra combinaciones mal y la respuesta es precisamente la que señalas pues el orden en el que acomodas a la gente en el equipo sí importa.

24!/(24-9)! = 24 x 23 x 22 x 21 x 20 x 19 x 18 x 17 x 16 = 474467051520 que es un número aproximadamente 100 veces mayor al número de años del planeta

Saludos

Anónimo dijo...

control_zape andava buscando un concepto exacto de una persona anumerica, me dejaron de tarea y la verdad no tenia ni una .... idea de lo acepto ¿seré una ANUMERICA? jejejej esto me alarma al menos personalmente GRAXIAS me gusto tu escrito y voy a leer el libro sin duda alguna

Anónimo dijo...

Tambien entre los que tienen un coeficiente intelectual grande se cuecen habas.

En "x representa lo desconocido" Asimov comenta que en una reunion de mensa, vio casos semejantes.

Asi que no solo los anumericos entran en tal categoria.

Por certo muy bueno tu blog.

LOCH