miércoles, agosto 30, 2006

Apuesta

Ayer en la mañana se me hizo tarde para enseñar un sw que estoy haciendo. Me trepé a un taxi de un sitio que está al pie del edificio de nuestra oficina y le indiqué al taxista cómo llegar en chinga a mi destino.

Arribé (¡qué palabra tan fea! ya no la vuelvo a usar) en pocos minutos y saqué de mi cartera el único billete que tenía: de $200 (que ni era mío pues lo pedí prestado: snif, soy un pobre diablo). El taxista puso cara de alarmado y me dijo que no tenía cambio pero que podíamos buscar una gasolinería cercana para cambiar el billete. Miré la hora, miré al taxista, miré los $200, volví a mirar la hora y opté por darle el billete y mi tarjeta al taxista diciéndole que pasara a la oficina a dejar el cambio cuando tuviera oportunidad.

Más tarde regresé a la oficina y le pregunté a Cova.

- ¿Pasó un taxista a dejarme dinero?

Cova me miró y perspicaz como es me replicó.

- Eres un pendejo.

Ya comenzaba a considerar que Cova tenía razón y yo era un imbécil por andar regalando el dinero... hasta que hoy por la mañana, tocó a la puerta de la oficina el taxista para entregarme mi cambio.

Antes de que algún despistado hable del karma, de la suerte, la bondad divina o alguna pendejada de esas le recuerdo que el Universo no conspiró a mi favor (sería una puñeta mental creer ello). Nomás me encontré a un fulano que parecía honesto en términos de lana y aposté una baba de perico en un momento de apuro.

10 comentarios :

El Jouleman dijo...

A veces es mejor confiar en un desconocido que en alguien que te conoce, sobre todo en cuestiones de dinero.

Galaad dijo...

¡Ciberfraude!¡Ciberfraude!¡Ciberfraude!

¡Ven a ver como la lista patito de los 75 blogs mas populares de México esta manipulada para hacer popular a su creador!


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mathcons dijo...

todavía hay gente honesta

un abrazo,
fernando velázquez

Jack Maybrick dijo...

Caray, yo que el taxista además de devolverte el dinero te hubiera dejado una tarjeta de presentación con un teléfono celular. Uno nunca sabe cuándo se pudieran requerir los servicios de un taxista.

Porque eso mismo hice yo con un taxista acá por estos rumbos, sólo que el billete utilizado fue de 100 pesos y en lugar de llegar a mi oficina el hombre llegó a mi trabajo (en ese entonces daba clases a las 7 de la mañana y mi troncomóvil no encendió). Don Homóbono (que así se llamaba mi taxista particular) era mi taxista de cabecera y utilicé sus servicios hasta que logré cambiar de troncomovil. Una lástima que se retiró de la profesión hace dos años.

Antonio dijo...

Quien sabe, tal vez México ya entró en el grupo de países en el que la prueba del portafolios olvidado en un taxi es aprobada satisfactoriamente

Según un post de Pereque:

http://cortedelosmilagros.blogspot.com/2006/08/mil-millones-de-taxis-en-buenos-aires.html#links

La probabilidad de que eso ocurra en Buenos Aires (según un articulista que cita) es de una milmillonésima

O el taxista te reconoció como el famoso controlzape que sale con el pato Pascual y quiso verse mencionado en tu blog

Un Abrazo

Pereque dijo...

En base al caso único de Héctor, podemos hacerle como César Aira y calcular cuántos taxis hay en la ciudad de México. Nomás que:

1. aquí sí aplica la objeción de Kix de que los taxis piratas son un montón. (¿suponer que por cada taxi legal hay un taxi pirata y dividir entre dos?)
2. buscar un nuevo método para tomar en cuenta la población como algo más que un calibrador.

Saludos, P.

Kix dijo...

Jajaja!!! Pues mira, qué bueno que el hombre te regresó tu lana, pero definitivamente tu escepticismo no estuvo presente al momento que le diste el beneficio de la duda eh!

Antonio dijo...

Por cierto, tomé un taxi a las tres de la mañana para ir a mi casa. Un viaje como de media hora y el taxista me regaló con la narración completa de la película CARS, ahorrándome 40 pesos (creo) que no pensaba gastar. Me acordé de este post (bosta dices).

Para poder hacer el cálculo en la forma que dice Pereque habría que asumir que el tuyo ha sido el único caso en un año, tal vez

Un Abrazo

Lupe dijo...

Todavía hay gente honrada, recuerdo que uno de mis tíos tuvo algún tiempo un taxi, y un buen día un muchacho dejó una cámara profesional muy muy bonita y supongo que harto cara, bueno pues mi tío regresó al siguiente día al lugar en el que dejó al muchacho a la misma hora, era su trabajo y lo encontró y obviamente le regresó su cámara, el muchacho le superagradeció y le dijo que él comía de esa cámara.
Aunque también estoy de acuerdo con el jouleman "A veces es mejor confiar en un desconocido que en alguien que te conoce, sobre todo en cuestiones de dinero" recientemente tuve una experiencia muy desagradable con una ex-amiga y compañera de trabajo literalmente la tuve que acorralar para que me pagara un dinero que le presté desde el año pasado, es muy triste ver que gente a quien apreciabas abusa de la confiaza que uno les da. Ni modo ella perdió mi amistad
Saludos

BeTo KueVaZ dijo...

EN ESTOS CASOS QUE PARECEN UNICOS SE SIENTE CIERTO NUDO EN LA GARGANTA Y SE PRESTA A DAR UNA RECOMPENSA SIN EMBARGO SERIA UNA GROSERIA, IMAGINEN QUE SENTIRIA EL TAXISTA SI LE HUBIERAS OFRECIDO EL CAMBIO COMO SIMBOLO DE GRATITUD...