sábado, diciembre 16, 2006

El ciego

Hace poco, en un vagón del metro de la línea dos rumbo al sur, ví subirse a un ciego notable.

Digo que era notable pues no se puso a cantar con voz desafinada, ni a pedir lana por caridad, y tampoco se puso a vender rolas piratas.

No iba abrazado a otros ciegos, ni iba sosteniendo un mecate en cuyo otro extremo estuviera amarrado un perro, ni traía a un mocoso de lazarillo.

En lugar de hacer lo que hacen la mayoría de los ciegos que he visto subirse a un vagón de metro este encontró un asiento vacío, se sentó, guardó su bastón en su cinturón y de la backpack que cargaba sacó un libro enorme. Lo abrió y se puso a leerlo con sus dedos muy a gusto.

Yo, entusiasmado, me acerqué a él, le puse mi mano en su hombro y le pregunté qué leía.

- La biblia – me contestó.

Lástima que era ciego. Se perdió una jeta memorable de desilusión cortesía de su servilleta.

7 comentarios :

Occipusio dijo...

Oh, pero no posees evidencias concluyentes sobre el motivo por el cual leía la biblia ¿Qué tal si estaba haciendole un analisis comparativo o estaba buscando la forma de darle en la madre a un pastor evangélico superchingativo con su propia medicina? ¿Qué tal si lo que hacía era documentarse bien para algún debate evolución vs creacionismo donde el defendiese la evolución? No no no, no puedes dar nada por hecho. O al menos no expones aquí las evidencias concluyentes que te llevaron a poner jeta de desilución.

En fin, ganas de moler...

Un saludo

Juan dijo...

Tenía que ser... jajaja. Bueno, al menos no era "El Alquimista" o algo peor.

control_zape dijo...

Todo es posible estimado chewbasca. Nomás que en mi experiencia los lectores de la biblia que me encuentro no son de los que la critican.

Juan: Tienes razón. Pudo haber traído un libro de Salvador Borrego.

Anónimo dijo...

si yo estuviera leyendo la biblia por los motivos que menciona chewbasca seguramente no lo diría si me preguntaran. Tal vez diría: "estoy leyendo a saavedra" o "son las obras completas de Asimov". Ojos que no ven, corazón que no siente.

un abrazo,
fernando velázquez

Lupe dijo...

Al menos no fue algo de Carlos Cuauhtemoc Sánchez

Antonio dijo...

En mi amplia experiencia de viajero urbano (lunes a viernes 4 viajes por día) he notado que el 80% de los lectores de autobús leen la biblia o textos de aspecto bíblico.

Luego están los que se suben biblia en mano y se ponen a arengar a los pasajeros para que aceptemos a Cristo como nuestro salvador. Siempre me he preguntado que pasaría si un día un ateo empezara a arengar a los pasajeros para no creer. Creo que ese caso no lo voy a ver en mi vida, así que mas me vale escribir un cuento

No lo dices, pero asumo que era una biblia braille ¿Es correcto?

Un Abrazo

control_zape dijo...

Yeap.

Hace algunos años fui a la biblioteca México (la que está fuera del metro Balderas). Ahí tienen un pabellón de lectura para invidentes con material en braille. Le pregunté al encargado sobre el acervo. En aquél entonces (1995) me informó que lo que más les donaban eran biblias y números de Reader's Digest. Conseguir buena literatura en braille no era fácil.

Espero que alguien ya se haya puesto las pilas y les haya dotado de un escanner de libros y una impresora braille.