


18°53'12.10"N
99°14'37.93"W.Buen día a todos. Gracias por venir.
Cuando nos enteramos que habían invitado a integrantes del Café Conciencia a participar en una conferencia me emocioné. Me dije que por fin voy a estar del otro lado del micrófono para realizar lo que siempre he anhelado: suicidarme frente a un montón de gente.
Esto que traigo en la mano es un somnífero homeopático. Hago enfásis en lo de homeopático. De acuerdo a sus instrucciones se debe tomar de 5 a 10 gotas diluidas en un poco de agua para que haga efecto. Aquí lo que haré será zamparme el contenido completo del frasco.
Gulp. Puaj!
No lo hagan en su casa amiguitos. Y mucho menos si no tienen edad para tomar alcohol.
Mientras deciden si deben llevarme a rastras a un hospital o a un manicomio les explicaré de qué va mi participación en Café Conciencia.
Soy un escéptico. Es decir, alguien que en los aspectos cotidianos de su vida aplica el pensamiento crítico y científico para distinguir lo qué es cierto de lo que no. La razón por la que considero ello importante es por la cantidad de charlatanes, y estafadores con autoproclamados superpoderes, o vendedores de explicaciones pararnormales o muy equicovadas de algún aspecto del universo. Incluso en muchos ámbitos de la vida cotidiana.
Considero, también importante , la divulgación de la ciencia y del escepticismo. Sobre todo en una sociedad en la que la toma de decisiones, racional e informada, no es una materia que se enseñe en la escuela a niveles básicos y medios, en los que uno obtiene muchas de las habilidades principales para andar por la vida.
Con ello en mente, en Café Conciencia nos hemos dado a la tarea, además de divulgar, de desbancar -siguiendo a veces los pasos de personas que ya lo han hecho antes- algunos mitos o creencias que nos parecen desvergonzadamente difundidas.
Uno de ellos por ejemplo se refiere a las famosas señales extraterrestres a las que le gustan recurrir tanto a Maussan y a otros autoproclamados investigadores de fenómenos ovnis.
Como estos.
[Fotos de cropcircles.org]
Inspirados por ellos, nos reunimos ayer en un campo de maíz que muy amablemente nos prestói un ejidatario de Chipitlan, en donde nos dimos a las tarea de ralizar el logo de Cafe Conciencia.
[logo CC]
Después de algunos atorones en la logística de medición (que consistieron en descubrir que no podíamos tender un hilo para medir el radio de un círculo entre tanta milpa y yerba) al cabo de pocas horas conseguimos abrir varias brechas en el campo siguiendo el diseño nuestro logo.
[fotos de nuestra aventura]
En este momento, lo único que resta es obtener una fotografía aérea del campo para ver qué tal quedó. Pero de acuerdo a nuestros cálculos creemos que quedó bastante parecido al logo en el que nos basamos.
La tarea de aplastar algunos centenares de metros cuadrados de milpa siguiendo un diseño preestablecido sólo requiere de herramientas muy básicas. Un flexómetro, una tabla de madera a la que le adaptamos una agarradera con una cuerda y algo de geometría muy básica. Y esfuerzo físico.
Considerando esa lista de requerimientos que acabo de mencionar, son para morirse de risa los argumentos que Maussan y compañía alegan para afirmar que dichos círculos -o crop circles como les dicen en inglés- son de origen o bien extraterrestre o bien supernatural.
Yo lo que creo que ocurre es que Maussan es tonto y no puede hacer un círculo decente ni con ayuda de un compás. Lo malo es que cree que el resto de los que lo escuchan y ven por tele también lo es. Y eso es falso.
Tan falso como una moneda de 3 pesos. Lo mismo que muchas afirmaciones que se hacen en otros ámbitos. Como la medicina.
Lo que nos trae de vuelta a lo de mi suicidio.
Ahora bien, a estas alturas de la exposición, si hubiera tomado un somnífero eficaz seguramente ya estaría yo debajo de la mesa. Pero como tomé un somnífero homeopático sigo vivo.
La razón por la que ello ocurre es la siguiente.
La homeopatía no funciona.
Uno de los pilares de la homeopatía consiste en la siguiente afirmación. Mientras más se diluyan los componentes de una medicina esta última será más potente.
De hecho si revisan una medicina homeopática, como con la que estoy pretendiendo suicidarme, encontrarán algo como siguiente.
[Foto de caja de somnífero homeopático]
A diferencia de la tabla de ingredientes que pueden hallar en una medicina que no es homeopática y que consiste en una lista de cada uno de sus componentes con la correspondiente cantidad que hay en un frasco, en un medicamento homeopático encontrarán que la lista de ingredientes no trae una cantidad sino un número y una letra. En este caso una X. En otros medicamentos verán una C o una D.
¿Qué significa eso? Pues significa que alguien tomo una gota de la sustancia descrita y la agregó en un frasco que contiene 100 gotas de un diluyente, en este caso alcohol, y agitó la mezcla hasta cansarse. Luego saca una gota de esa mezcla y la vuelve a echar en otro frasco con alcohol, agitando la mezcla resultante. Así hasta completar el número de veces descrito en la lista de ingredientes. Algunos medicamentos homeopáticos consisten en 30 de esas diluciones.
Lo que se critica mucho a la homeopatía es que de acuerdo a lo que sabemos de química, para la ocasión en que se llegó a la 12ava dilución ya no queda ni una sóla molécula de la sustancia original. ¿Así que cómo es posible que cure a alguien?
Los proponentes de la homeopatía recurren a alegatos muchas veces tan pseudocientíficos como la propia homeopatía. Unos dicen que el diluyente con el que se preparó el menjurge homeopático tiene una especie de memoria que le permite adquirir mágicamente las propiedades, aumentadas por cada dilución. Hay quien llega a recurrir incluso a pseudoexperimentos como los que hace un fulano denominado dr Emoto -que no es más dr que ustedes o yo, gente- que consisten en ponerle música a vasitos de agua y luego fotografiar los cristales del agua cacareando que esta responde a estímulos externos tan sutiles e indirectos como la música.
En cambio los críticos de la homeopatía afirman que su éxito se debe al efecto placebo. Un efecto consistente, en el hecho de que creer que estás tomando algo que te va a aliviar a menudo hace que te mejores. Ello no es un efecto ni supernatural ni paranormal y dice mucho de la manera en la que las personas interactuan con terapias y medicinas.
[Página conteniendo abstract del metaestudio de Lancet]
En agosto de 2005, por ejemplo, la revista médica The Lancet público un metaestudio, es decir un estudio de varios estudios en el que establecía que en todas las pruebas que se han hecho a la medicina homeopática, cuando no han sido sesgadas por los experimentadores, se concluye que sus beneficios clínicos no superan el efecto placebo. Es decir, equivale a tomar pura agua destilada o alcohol.
Y precisamente por ello en medicina se usan protocolos de prueba muy estrictos, como el protocolo de doble ciego, para determinar si un medicamento funciona realmente o sólo parece que funciona.
Y ahora que tocamos el tema de los protocolos de prueba les voy a hablar de una de las personas escépticas que más tiempo ha estado en este asunto de realizar protocolos de prueba para desenmascarar charlatanes. James Randi.
[Foto de James Randi]
Actualmente James Randi, dirige la Fundación Educativa James Randi que es una organización que entre otras cosas mantiene un reto a todos los que alegan tener una habilidad supernatural o paranormal que consiste en darle un millón de dólares a aquél, que bajo condiciones controladas mutuamente acordadas, logre demostrar que su habilidad ni es un truco ni producto del autoengaño.
Varios lo han intentado. Todos han fracasado.
A manera de ejemplo traigo el video de unos autoproclamados artistas marciales que afirman poder detener golpes y ataques mediante la aplicación del ki -una energía vital paranormal que alegan dominar-. Quien sea fan de ánime como Dragon Ball estará familiarizado con el concepto.
[Video de Yellow Bamboo siendo tacleados]
Bien. Antes de caer muerto por los poderes supernaturales de la homeopatía le cedo la palabra a Guillermo.
Luego de 21 años de dedicarse a la astrología, Narda Sol estudia en la actualidad la maestría en filosofía en la UNAM y el trabajo de tesis es Saber si existe realmente la astrología o es como el viernes 13, y “entre otras cosas he comprobado que los seres humanos se han interesado en aprender el sentido de los ciclos y como buscan estos ciclos astrológicos y humanos para tratar de entenderlos y saber qué pasa dentro de ellos” puntualizó.Le voy a echar un ojo a esa tesis.


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