domingo, julio 15, 2007

2 anécdotas 2 y 2 avisos

Cuando suelto peroratas no me fijo por dónde voy

El martes abordé un taxi. El chofer iba agarrado al volante con torpeza de novato. Llevábamos pocos metros avanzados cuando me hizo una confesión.

- Ud es mi primer cliente. Recién empecé a trabajar en esto.

Yo, como lo haría cualquier persona decente que al abrir las piernas de una puta recibiera la misma información, decidí ser gentil; le indiqué cómo había que sortear el tráfico yéndose por callejuelas desiertas y pintorescas, le conté la historia de los sitios de interés de la zona y le advertí de escuelas, semáforos programados por bromistas, baches eternos y otros sitios de embotellamiento.

- Muchas gracias - me dijo conmovido con tanta amabilidad.

La satisfacción nos duró poco; en seguida de que cerré la boca me percaté que las órdenes que dí con seguridad de general de división y que el taxista primerizo ejecutó con obediencia y prestreza, nos condujeron a un lugar que ni él ni yo conocíamos.

Nomás para computitos

Hace cuatro chambas discutía, en hexadecimal, el contenido de un stream de datos con un colega que se apendejó momentáneamente.

- Y el byte C0 sevirá para indicarte que viene a continuación información de velocidad - me decía.
- ¿Apenas estamos procesando la velocidad y ya llegamos a C0? Aún falta un chingo de campos por definir.
- No hay pedo, tenemos hasta la Z.

El ganador de la trivia...

fue Antonio. Mándame un correo a controlzape(arroba)gmail(punto)com para ponernos de acuerdo en el envío de tus imanes SuperMag de neodimio-hierro-boro, autografiados por el mismísimo autor de este blog pitero.

Buscan colaboradores

Si algún lector con sendos estudios de doctorado anda por aquí quizá le interese lo siguiente:

Convocatoria

Se invita a los científicos y estudiantes de ciencia mexicanos radicados en el extranjero, interesados en difundir el conocimiento, a colaborar con La Jornada a través de artículos de opinión y notas breves, sobre descubrimientos relevantes en sus respectivos campos, avances de investigaciones, eventos académicos, fotografía científica, o su visión sobre el desarrollo científico y tecnológico de México y del mundo. Esta invitación está dirigida a quienes se dedican a las ciencias exactas y naturales, la tecnología y las ciencias sociales y humanidades. Los textos, deberán tener un máximo de 5 mil caracteres y pueden ser enviados a cienciaenlinea@jornada.com.mx

6 comentarios :

Lupe dijo...

Vaya bautizo del taxista!!! jajajajaja.

Lino Evgueni dijo...

Gracias por el último tip. Voy a revisarlo. El que debería escribir es Mario Delgado (que anda en el DF en estos momentos). Mario sí hace ciencia... yo me puedo colar en eso de tecnología.

EL COLEGA QUE SE APENDEJO dijo...

Sobre "Nomás para computitos"

Si, me acuerdo de aquel lapsus.
Pero yo prefiero recordar cuando pasábamos por una escuela y comentaste:

"Te has dado cuenta que los chavos mas feos se quedan mas tiempo después de la hora de la salida", a lo que yo te contesté:
"No sabía, siempre me iba temprano..." Un Saludo.

L2K

control_zape dijo...

ja, de tus mejores revires.

Ribozyme dijo...

¡Híjo(sde)la! ¡¿Hasta en La Jornada (periódico del pueblo y para el pueblo) nos discriminan a los que no nos hemos podido ir a Extrangia porque sólo salimos con un paper y no tenemos conocencias fuera del país?!...

Héctor: A lo mejor no estaría mal que de vez en cuando pusieras algo de divulgación sobre cuestiones de computación para los que están analfabetos en ese asunto (yo me considero sólo analfabeto funcional). De pura chiripa que en alguna ocasión me puse a ver si me podía fusilar la contraseña de un diskette, en los tiempos del MS-DOS (si me acuerdo clarito de cuando uno se asombraba porque algunas computadoras personales tenían ¡128 KB de RAM!),con un sofgüer que te permitía ver el contenido sector por sector, y verlo en diferentes formatos, uno de los cuales era el hexadecimal, así que le pude entender al chiste porque me acuerdo que las letras nada más podían ir hasta la F (para completar 16 dígitos: 0-9 y A-F), pero eso fue un chiripazo. Después pasó que conseguimos un sistema de protección más sofisticado, que se llamaba "Privacy Plus", que scrambleaba todo el contenido del disco protegido y no guardaba la contraseña de una manera evidente, de tal modo que estaba imposible de abrir para neófitos. Y es que llegó a pasar que a algunos de mis compañeros se les olvidaba su contraseña...

Kix dijo...

Ja... el del hexadecimal es super pero super local!! También a mí me ha pasado ese lapsus en que olvida uno la nomenclatura del Hexa... No, corrección, ya lo olvidé por completo, y mientras más me clavo en el asunto comercial más ruda me vuelvo, yo solía ser técnica!!! Help!