martes, julio 03, 2007

Dejé una parte de mí en un patrimonio de la humanidad

Este domingo fue emocionante y no lo digo por el desempeño de la selección que no me interesa o por el aglutinamiento masivo de fans de Andrés Manuel Lopez Obrador que se conforman con la misma cantaleta en cada mitin y a quienes un año no les ha alcanzado para hallar -ni exigir- la forma de concretar un movimiento efectivo de oposición.

Este domingo fue emocionante porque me partí la madre en la UNAM.

La catástrofe comenzó con el siguiente diálogo.

- ¿No te vas a poner coderas? - me preguntó la lupe.

- No necesito - dije sobreestimando mis habilidades patinando.

Algunos minutos después traía yo puestos unos patines que apenas dominaba rodando a una velocidad pavorosa por una pendiente larguísima en CU. Tanta temeridad insensata me llevó a cavilar sobre una temática diversa:

A) la caducidad de mi vida,
B) cómo putas iba a hacer para frenar, y
C) que cuando me espanto grito como niña.

Durante mis caóticos zigzageos por la calle del espacio escultórico, cerrada al tráfico los domingos, me encontré un tope combinado con vibrador que solucionó la cuestión B en la que iba yo pensando y por poco pone fecha y hora a la A.

El poquito aplomo que aún conservaba se esfumó durante el brinco que me hizo pegar el topevibrador.

- ¡Ay, nanita! - pensé o grité.

Mientras volaba tuve un instante de ilusión en el que creí que aterrizaría con los patines y continuaría mi recorrido muy campante. La realidad fue otra. Hice contacto con el pavimento con mi glúteo derecho. Después hice contacto con mi codo izquierdo, lo que ha de haber contribuido al impulso que me hizo dar una maroma para terminar arrastrándome varios metros sobre panza, rodilleras y muñequeras hasta frenar por completo.

El saldo del putazo que me acomodé fue una nalga de mandril, una cartera despanzurrada, un codo pelado que combina con mi nalga y unos jeans rotos por cuyos orificios asomaban mis chones de la liga de la justicia.

Hace mucho que no me reía tanto de mí.

pd1. Interrumpí los escarceos de una pareja que se acercó a ver si estaba muerto o si había dejado un cráter. Los desilusioné cuando me levanté, aseguré que lo único roto que tenía era mi pantalón y emprendí el regreso.

pd2. Necesito practicar más si quiero recorrer las serpientes del pedregal (cercanas al sitio del impacto) en patines.

pd3. Esta bosta pitera es menos aburrida si donde escribí coderas se lee caderas.

pd4. Yo no llevaba ningún casco con el nombre del milagroso Papa papita (así le digo a Karol desde que hallé su imagen en una bolsa de sabritas) y salí vivo de la experiencia. ¡El agnosticismo apático triunfa de nuevo!

15 comentarios :

lupe dijo...

Jajajajajajaja... que buena crónica de tu caída, la cual que bueno que no presencié porque me hubiera espantado mucho! Yo me caí 2 veces pero leve leve, lo que sí me queda claro es que tengo que aprender a frenar jeje... Ahora sí usa las coderas chamuquito de mi corazón.
En cuanto al mov de AMLO estoy completamente de acuerdo: es pan con lo mismo... lástima.

lupe dijo...

PD.Te paso las fotos por si quieres subir alguna

Nation84 dijo...

jejejeje, aguas estimado.

Lino Evgueni dijo...

¡Ay, nanita!

Pensé que eso sólo se "gritaba" en los cuentos de Capulina.

Antonio dijo...

Tal vez el nombre del papayón en algún lugar de tu indumentaria hubiera salvado tus pantalones del desgarrón.

Un Abrazo

David Moreno dijo...

JA!...excelente crónica, la de una caída anunciada...

Saludos y a ponerse mucha pomada...

Anónimo dijo...

JAJAJAJA! Me hacia falta reírme...contigo, no de ti...naaaaaaaaaaaaah! para que me hago!!! Ah como me he reído de ti!!!. Ni hablar chamuco, me hiciste el día.
Clau
Pd.
No sean malitos y voten por mi prima (sin albur):
http://vote.hootersvip.com/detail/contestants/3/karla_estrada.jpg
Si votan, luego se las presento.

Ribozyme dijo...

¡Híjoles! Yo aprendí a patinar (y nunca muy bien) con patines de los que tienen 4 ruedas distribuidas en un cuadrilátero, de los primeros de ruedas de neopreno en México (eso les da una idea de mi edad). Tiempo después tuve el gusto de disfrutar patinar en hielo (una sola vez en toda mi perra vida). Así que, pensando que la experiencia sería parecida, no hace tanto me compré unos patines en línea en eBay, incluídas coderas y rodilleras (¡Lástima que no haya nalgueras! ¿Verdad, Héctor?). Pero, ¡Oh, sorpresa! los baleros son suavecísimos en extremo y hasta estar parado con ellos me cuesta enorme trabajo ¡Se mueven con tanta facilidad! Como estar parado sobre Vitropiso embarrado de aceite (claro, sólo en la dirección en que giran las ruedas). Mi modo de vida itinerante de los dos últimos años, después de terminar el doctorado, me ha evitado cargar con los patines (¡Si no he podido cargar con mis preciados estéreo y colección de CDs!), lo que supongo que me ha evitado una suerte parecida a la tuya. En este caso escarmentaré en cabeza ajena y me andaré con mucho tiento (¡Ni modo que no los use! Si todo el paquete me salió como en 100 USD).

¿Y cómo te va con los golpes? A mí me consta por las caídas en la moto que lo que más duele son los raspones, y ahí no hay mucho que hacer más que tratar de no estirar ni rozar la piel afectada en lo posible. Para el madrazo sirve ponerse hielo (¡Ni se te ocurra ponerte linimento sobre la piel raspada! Aparte, ya se sabe que los linimentos en realidad no sirven para maldita sea la cosa) y tomar aspirina o ibuprofeno.

Anónimo dijo...

oye Héctor, por que nunca has publicado una foto de tu chava?

A tus lectores nos gustaría conocerla....

Pelayo

Kix dijo...

Jajajajajjaja!!!! No mamarrrrr!!! Este post de plano tiene un super DIEZZZZ!!! Jajaja!!! Caderas en vez de coderas! Jajaja!! Hacer un cráter! Jajaja!!

Ay señor Héctor, su su fan!

TheJab dijo...

'íjoles... permítanme tomarme este post un poco en serio...

No he descubierto por qué, pero siempre he tenido temor a todo lo que se deslice sobre ruedas si soy yo quien conduce.

De niño tuve incontables accidentes (y algunas descalabradas) jugando con un carro de supermercado: nos subíamos cuantos podíamos y luego ¡a toda velocidad! Fueron muchos choques contra postes y banquetas en muy pocos días... pero no creo que de ahí venga mi miedo.

Patines: fui aficionado por un año y nunca perdí el miedo, pero me hacía el valiente.
Bicicleta: apenas si sé manejarlas y eso por necesidad, ya que en la época en que me desplazaba kilómetros a pie, un amigo me regaló una 'para que no batallara'.
Patineta: todavía no logro andar 30 cm. en una de esas.
Automóvil: medio manejaba a los 20... choqué. Tuve mi propio auto hasta los 26 (otra vez, por necesidad), después aprendí a manejar.

¿Alguien puede explicar semejante temor de mi parte, o cuando menos decirme si tiene nombre?

Lupe dijo...

Thejab,
La fobia que tú tienes es: Amaxofobia: Miedo a los vehículos, a encontrarse en un vehículo en movimiento
http://www.apocatastasis.com/fobias-diccionario.php
Saludos

Lucho dijo...

Que suerte que no te paso algo mas pues, a la velocidad que creo que ibas en la bajada que creo describes la caida no fue muy fuerte.

P.D buena suerte en tus proximas aventuras
P.D la sensatez es madre de las historias reales.

David Moreno dijo...

Hey Héctor...otra convención para una buena aventura (aunque creo que la sede te queda un poco lejos)

http://www.milenio.com/mexico/milenio/nota.asp?id=525978&sec=7

Saludos...

Ernesto dijo...

quiza no viene mucho al caso, pero yo siempre he pensado que el papa tiene cara de papa