El lunes de la semana pasada en La Jornada salió un artículo que explicaba que la Iglesia Católica por medio del representante legal de la Arquidiósesis de México había propuesto reformas a la Constitución. Con ello Norberto Rivera, Hugo Valdemar, et al, pretenden:
1. que el Estado provea de educación religiosa a los escolares,
2. que los clérigos puedan hacer públicas sus posiciones "no partidistas, pero sí políticas" desde sus espacios religiosos, y
3. que los ciudadanos puedan destinar parte de sus impuestos a las iglesias "como se hace en otros países".
Cuando leí la noticia me acordé que Juan Carlos ya había escrito un post donde cita a una señora que con demoledoras frases tumba las consideraciones que esgrimen unos que están a favor de la educación religiosa en las escuelas públicas. Así que no voy a comentar sobre el primer punto.
Tampoco me interesa desarrollar una crítica sobre el tercer punto pues las obras (piadosas y de las otras) que realiza la iglesia se efectúan con dinero de los feligreses. Que ese dinero se paseé por Hacienda antes de llegar a la Iglesia ni empeora ni mejora el pantano fiscal en el que se encuentra atrapado el país desde hace muchos sexenios.
El punto al que sí quiero dedicar más de tres renglones es al segundo. El que dice que los clérigos puedan hacer públicas sus posiciones políticas desde sus espacios religiosos.
Imaginemos una misa, el espacio religioso por antonomasia en este país. Después de confesarse pecadores, cantar sus propias culpas y oir con diversos grados de somnoliencia las lecturas del evangelio los asistentes al ritual se disponen a escuchar el sermón del clérigo.
Supongamos que ese domingo al sacerdote se le ocurre "hacer pública desde su espacio religioso su posición política".
- Hijos míos, yo soy de izquierda porque Jesucristo era de izquierda y al que no le guste que se atenga a la ira divina - declara el sacerdote.
La feligresía que nunca ha dedicado un momento a discutir si la adoración semanal que dedican a un cadáver que subió al cielo hace 2000 años es buena idea o pérdida de tiempo, no se detiene ahora a pensar en la declaración del señor que tiene enfrente y decide solidarizarse.
- Todos somos de izquierda - anuncian como un solo hombre.
Continuando con los supongamos ahora imaginemos que en otra iglesia cercana se ha desarrollado una situación similar pero ahí en vez de cacarear que su posición política es zurda, se declaran de derecha.
Digamos que continúan así los padrecitos de cada iglesia, aderezando sus sermones con las bondades de sus respectivas posturas políticas. Al cabo de pocos domingos se les acaba el material y hacen lo que cualquier turulato a falta de argumentos para defender su postura haría; empiezan a echar caca al contrario.
El día que los feligreses de ambas iglesias se encuentren en una peregrinación, los noticiegos de Televisa y TVAzteca nos inundan con su amarillismo.
- Les presentaremos el video de un aficionado que grabó el momento en que una beata descalabra con una botella de vino para consagrar a un sacerdote. Vean cómo sus fieles monaguillos lo defienden arrojando sus inciensarios a la agresora.
Lo anterior no es más que un supositorio chafita, producto de la imaginación y que tiene muchos errores de fondo. No sirve como argumento ante la propuesta de que los clérigos hagan pública su postura polaca con dicharachos que luego escandalizan a diputados y senadores que los quieren meter al bote.
Un punto a favor de la propuesta consistiría en que no hay mejor forma de agregar emoción a la aburridísima vida de beatas y beatos domingueros que convertir los espacios religiosos en arena de debate político.
Hasta manifestaciones se podrían realizar en capillas, iglesias y catedrales aunque sean nomás para recordarle a los clérigos que la libertad de expresión trae consigo la libertad que tiene otro que no piense como uno a decir que el segundo está alegando puras pendejadas.
En misa.
Ahora bien. Quizá alguno esté pensando en que si se acude a la historia de nuestra atolondrada civilización occidental se obtienen puros relatos de terror cuando se han mezclado religión y política.
Con todo y esos antecedentes yo creo que sí puede salir algo bueno de esa propuesta pero sólo si los padrecitos están dispuestos a encarar los revires que va a haber como respuesta a sus declaraciones. Disciplina a la que no están acostumbrados por la naturaleza de su organización en la que el librepensamiento no es un valor.
Asímismo hay que dejar bien claro que sacerdotes y pastores ni pueden ni deben subirse a la tribuna de la nación a dar misa o culto o a pescar algún cargo público.
Y no estaría de más que alguien recordara a los prelados que dichas tribunas públicas están para discutir cómo encaramos las crisis nacionales. Crisis en las que la religión no aporta soluciones y sólo estorba.
También creo que dicha medida -la de dejar que un padrecito platique de política en espacios religiosos sin enfrentar demandas de encarcelamiento- sería más útil el día que no esté en el poder un partido cuyos adherentes se dejen influenciar por disparates religiosos en el ejercicio de sus funciones.
pd. En noticias más recientes el cardenal Norberto Rivera anunció que las propuestas servirán para "realizar mejor la labor profética de su ministerio", es decir "velar por la salud espiritual de sus fieles" e "iluminar con el Evangelio la dimensión política". Pfff.
Ya que se mencionan profecías yo voy a aventurar una. Ni Norberto Rivera, ni Hugo Voldemort digo Valdemar, ni la Asociación de Abogados Católicos van a saber cómo encarar el revire de la sociedad a la que consideran una masa uniforme, manipulable y sin criterio -pues no lo es-. Aunque enarbolen la luz del evangelio como linterna de 1/2 watt.Etiquetas: dislates religiosos, libertad de expresión
Saludos.
"Ayer, mientras el cardenal Norberto Rivera Carrera presidía la misa, afuera de la Catedral Metropolitana cerca de veinte personas se pronunciaron contra la propuesta de modificar la Constitución para, dijeron, favorecer la educación religiosa en las escuelas públicas y que la Iglesia se inmiscuya en la vida política nacional. "¡Viva Juárez!, ¡Fuera la Iglesia de la política!, ¡Por un Estado laico!", apuntaron en carteles." LaJornada 16/07/2007
saludos!
1. Para empezar no se le podria llamar "educacion" religiosa puesto que ellos mismos reconocen que su chamba es "evangelizar" (adj: apendejar, cocowashear, etc), curiosamente la mayor cantidad de ateos que conosco salieron de escuelas religiosas. Y esque si debe estar jalado que en una clase te digan que la tierra tiene millones de años de edad y en otra te digan que solo tiene como 4000 años.
2.Por mi, que digan misa y cuanta chachara gusten, total es su tribuna, lo curioso como comenta control zape es lo que pasaria en el cerebro de los feligreses.
3.Es importante lo que comenta david moreno, los clerigos catolicos son representantes de un Estado soberano ajeno. En que pais moderadamente cuerdo se destinarian los impuestos nacionales a darselos a otro pais?. Ya veo venir a uno que otro pasado de listo fundando su religion legitima para hacerse de un dinerillo del gobierno. De hecho pensandolo bien ya vamos viendo eso de representar al mounstruo de espaguetti por estas tierras.
Saludos.
Estas gentes lo que quieren es volver a la época de los Habsburgo y la Contrarreforma en España, donde las autoridades eclesiásticas tenían su propio sistema penal y hasta podían arrestar y ejecutar por su cuenta a los "infractores".
Ni madres, de todas formas nomás abren la boca para decir estupideces. Lo único que van a hacer es enajenar todavía más a la gente y arrojarlas a los brazos de los evangélicos que sí les quitan la borrachera y les echan la mano. O eso dicen.
Saludos.
Por cierto, puse una encuesta en Blogenstein en referencia a este tema.
Un Abrazo