jueves, agosto 02, 2007

Texto de 3 pesos

En octubre pasado unos cuernavaquitas me invitaron a colaborar en una revista que estaban haciendo. "Han de estar muy desesperados por rellenar sus páginas", pensé pero acepté.

El trato consistía en que iba yo a entregar mensualmente un artículo de 1200 palabras del tema que el editor y dueño de la revista me sugiriera. A cambio de mis esfuerzos iba yo a recibir 3 pesos y la satisfacción de ver publicados en otro lugar que no sea mi blog pitero dos palabras enhebradas por mí.

Al cabo de algunos teclazos tenía un artículo listo. Lo mandé y me senté a esperar a que me mentaran la madre por chambón o a que me pidieran el siguiente. Jamás ocurrió ni una cosa ni otra. Poco después me enteré que, más allá de las pruebas que hizo la diseñadora, mi texto (y el de los demás) no llegó a ver la luz de las lámparas de la imprenta.

-¿Tan mal escribiremos? - me pregunté.

Pero no (bueno quizás sí escribimos del nabo pero esa no fue la causa de que estén guardados en un cajón los textos de los colaboradores). La razón por la que mi carrera de escritor revistero nació muerta es que los dueños de la revista no concretaron su proyecto fuera de su imaginación.

Ya había olvidado la historia de ese afán inútil cuando hoy, que hacía limpieza de disco duro, me encontré el texto que mandé.

Se me antojó publicarlo aquí antes de formatear mi máquina. No porque considere que es un buen artículo (no lo es), sino por ser el último texto (que no sea un manual de sotgüer) que escribo por 3 pesos.
Apestamos

Quien visite recientemente Cuernavaca podrá disfrutar, además del clima, de nueva orografía urbana, consistente en montañas de basura que sepultan algunos contenedores de basura que ya rebasaron por mucho su capacidad.

Dicen los enterados que esta acumulación de basura en la ciudad se debe a que el tiradero oficial de Cuernavaca, Tetlama, se halla parcialmente cerrado. Unos le echan la culpa a los vecinos del vertedero, otros a los caminos de acceso y unos más al propio vertedero que ya se llenó.

Buscar al culpable de este particular problema de administración pública rebasa la intención de esta columna. Lo menciono para mostrar una condición de nuestra comunidad: apesta. Y a esa condición hay que agregar otra, la ignorancia. Sobre todo en materia de disposición de basura y desechos.

Quizá haya quien replique que esa afirmación es exagerada teniendo en cuenta sólo unos cerros de basura en la capital del estado. Lamentablemente, hay muchos más indicios de que apestamos y somos unos ignorantes. Me remitiré a algunos recogidos de experiencias personales.

I. Reciclaje por omisión.

Hace poco más de un año una empresa de autotransporte que se dedica a llevar y traer gente entre la ciudad de México y ciudades cercanas, en un afán muy quijotesco de mejorar su estatus, buscaba su certificación ISOchingomilochocientos que entre otras cosas les iba a permitir cacarear que son una empresa muy a la vanguardia y comprometida con el medio ambiente.
Para obtener dicha certificación había que cumplir varios requisitos. Uno de ellos consistía en que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) mandara a un tercero a revisar las instalaciones de esta empresa para "determinar que no contaminara recursos naturales de la nación".

Sin mucho problema ni vericueto el evaluador asignado concluyó que ni en las taquillas ni en las oficinas la empresa contaminaba. Donde empezó a desquitar el dinero que le pagaba la SEMARNAT que a su vez provenía de la empresa de autotransporte, fue en las instalaciones de despacho de diesel de la última.
Ahí había que determinar si el tanque de varios miles de metros cúbicos de diesel estaba perfectamente sellado y no tenía fugas que contaminaran el subsuelo. Para determinarlo, el evaluador, armado con sendos taladros, hacia agujeros en varias zonas del patio donde se despachaba el diesel (cuidando obviamente de no dañar el tanque) y obtenía muestras del subsuelo. Dichas muestras eran a su vez analizadas para determinar que no tuvieran rastros de diesel.

El lector avezado seguramente ya adivina el final de esta anécdota que es el siguiente.

El evaluador convocó a un funcionario de la empresa de autotransporte en el patio de despacho de diesel (que había quedado como queso gruyere). Ahí le enseñó las muestras que había obtenido de sus recientes excavaciones. El funcionario acercó su nariz a cada montoncito de tierra para examinarlas. Era notable el olor a diesel que emanaba de cada muestra. Durante años el subsuelo del patio de despacho de diesel de esa empresa se ha regado generosamente por fugas de su tanque.

El funcionario, haciendo gala de escepticismo (que en algunos surge cuando hay intereses monetarios involucrados) solicitó que en ese momento se obtuvieran nuevas muestras, alegando que las que le habían enseñado bien se pudieron impregnar por otras razones y no por fugas en el tanque.

Se obtuvieron nuevas muestras con los mismos resultados.

De acuerdo al evaluador correspondía que la empresa de autotransporte retirara el concreto que cubría a su tanque, lo desenterrara y pusiera uno nuevo. Durante ese proceso había que tratar el subsuelo con "una fórmula" consistente en bacterias-come-diesel para reducir lo más posible la contaminación.

La certificación ISO-mirenquecomprometidossomosconelmedioambiente iba a costar y mucho.

La empresa de autotransporte finalmente decidió que podía seguir viviendo sin su ISO. Y mientras continua suministrando al subsuelo de su enorme patio de despacho de diesel con hidrocarburos.

No ha de faltar quien piense que esta es una forma de reciclar.

II. El mito de la separación de la basura

A muchos de nosotros nos han dicho desde pequeños que hay bondad y beneficio en separar la basura. En centros comerciales, parques y aceras peatonales hay botes de basura que indican que en un lado hay que depositar la basura inorgánica y en otro la orgánica.

En algunas entidades del país se estudia la conveniencia de elevar a rango de ley la realización de esa bonita actividad en nuestras casas.

Y en textos escolares y campañas de radio y televisión a cada rato le recuerdan a uno la conveniencia de "respetar el medio ambiente separando la basura".

Eso de respetar el medio ambiente suena muy bien. Con todo y que somos la única especie del planeta que ha levantado un muro entre el medio ambiente y nosotros que se llama civilización, fuente de la mayoría de nuestras alegrías y dolores de cabeza.
Lo que ya no suena tan bien (sobre todo si uno es un escéptico que busca qué tan ciertas son las ideas que le venden) es eso de que el medio ambiente va a sanar si separamos nuestra basura desde casa en categorías arbitrarias e inútiles.

Tomemos en consideración lo siguiente:

Hay industrias cuyos principales insumos provienen de lo que tiramos a la basura. Lo malo es que no son muchas. En este país estoy familiarizado sólo con tres: la que manufactura cartón. la que manufactura aluminio y la que manufactura vidrio. Tan importante es para su producción que pagan mucho dinero, respectivamente, por las pacas de cartón, por las latas de aluminio y por las botellas de vidrio que reciben. De hecho las empresas que pertenecen a esas industrias dedican buena parte de sus esfuerzos a agilizar lo más posible el proceso de adquisición de material para reciclar, que para ellos sólo es materia prima, no parte de una política de reciclaje para salvar al mundo.

El momento, avezado lector, en el que usted entregue en su basura una caja de la pizza que se zampó durante el fin de semana junto con las latas de refresco y botellas de cerveza que consumió, será el mismo momento en el que dicha caja de cartón, dichas latas de aluminio y dichas botellas de vidrio serán apartadas, acumuladas y vendidas a quien mejor las pague. Sin importar qué tanto las haya usted separado o mezclado con el resto de su basura.

El resto de su basura, si es de los políticamente correctos que la separa, tendrá otro destino. Un vertedero al aire libre. La razón: sale más barato ignorarla o enterrarla que reutilizarla.

Por ahora.

-------------------------
Está claro que aún resta mucho camino por recorrer para que adquiramos tecnología eficiente que nos permita reutilizar toda la basura que generamos. O disponer de ella sin menoscabo al medio ambiente.

También está claro que las políticas de rescate del medio ambiente van a perdurar o a funcionar en tanto sea factible integrarlas al proceso productivo de las entidades que más contaminan. Las empresas grandes. Para ello necesitamos ciencia e investigación. Estar inscrito en asociaciones histéricas como Greenpeace no basta.

Mientras una mínima parte de nuestra comunidad le dedica esfuerzo intelectual y científico a esa tarea, al resto, como a los cerros de basura en Cuernavaca, sólo nos resta apestar junto con nuestra basura que no hallamos dónde tirar.

9 comentarios :

el malhechecito dijo...

MUY BUEN POST AMIGO, AHORA ME PREGUNTO PORQUE NO HABRAN QUERIDO PUBLICAR TU ESCRITO????? PUES A NADIE LE GUSTA ESCUCHAR VERDADES, Y MUCHO MENOS SI SE TRATA DE AUTORIDADES, TIENE USTED TODA LA RAZON, PERO PUES LAS COSAS ASI SON, Y CREO QUE ASI SEGUIRAN.
PRIMERA VEZ QUE ENTRO A SU BLOG Y ESTA SUPER.
UN SALUDO
PATRICIO ROCHA

David Moreno dijo...

Buen Artículo.

Muchas revistas nacen muertas...a menos que:

1- Sea una revista de sociales.
2- Tengas como patrocinador al gobierno.
3- Estés dispuesto a sacrificarte muchos años antes de comenzar a ganar algo.

Saludos.

Lupe dijo...

Muy buen artículo!!! Lástima que no salió la revista, pero que bueno que nos lo compartes en este espacio.

yo,tu plato de segunda mesa dijo...

Hubieras escrito algo sobre espectaculos y de seguro lo publicaban...

Antonio dijo...

Unos primos lograron publicar una revista para que les sobre para ir al cine y ponerle gasolina al carro, a veces. Lo que hicieron fue vender espacios comerciales y regalar la revista. El resultado es que la revista es cero-contenido, pero deja algo de ganancia.

Lo de separar la basura no es políticamente correcto en México. Bueno, no conozco Cuernavaca, pero en todas las ciudades en que he vivido siempre he visto que abundan los pepenadores. Como aquí la mano de obra es baratísima, el reciclaje es un negocio personal para buena cantidad de gente. En EEUU sí he visto ciudades en donde el reciclaje doméstico e industrial funciona.

Ahora con Calderón, habrá tanto empleo y tan bien pagado que tendremos que ir pensando en organizar el reciclaje tipo EEUU.

Un Abrazo

Ribozyme dijo...

¡Híjoles, Antonio, quien no te conozca hasta va creer que hablas en serio!

Yo trabajé en una empresa que sintetiza antibióticos, cerca de donde vive Antonio, y la historia del tanque del dísel es un chascarrillo comparado con una substancia que se usó mucho tiempo en la empresa, la N,N-dimetilanilina, cuyas características de peligrosidad pueden ver aquí. Esta substancia cuando envejece forma compuestos de color violeta. Aunque para cuando yo entré a trabajar ahí, se había substituido el proceso que la empleaba con uno enzimático, limpio, nada más era cuestión de escarbar tantito en cualquier parte de la planta para sacar tierra de bonito color violeta, que además olía de manera característica a la substancia. Y el agua entubada en la planta, que se sacaba de un pozo cercano, olía de la misma manera. Sería interesante revisar los niveles de la substancia en el manto freático de lugares cercanos a la planta...

Antonio dijo...

Bueno, tanto ribozyme como el otro Antonio se quedan a nivel de chascarrillo cuando de substancias vertidas al subsuelo se trata. el dísel y el nn-dimetilanilina (ademas poderoso cancerigeno segun leo) matan evidentemente, pero de manera muy poco espectacular. Para esos sanos momentos de solaz y esparcimiento nada como pemex, que hace 15 años tuvo la grande idea de tirar un par de millones de litros de gasolina por el drenaje, que en un mal dia gasifico de mala manera y volo por los cielos mi casa junto con las casas, coches y lo que fuera que habian en una calle de ocho kilometros y medio de longitud, cegando la vida de mas de 500 personas en el proceso. Eso es desastre ecologico y no chingaderas

tu.politóloga.favorita dijo...

Qué chafo hacer algo y que luego lo dejen en un cajón. Al menos tienes blog y ahora podemos leer lo que escribiste =)
En mi escuela separan la basura pero después de leer el artículo no entiendo para qué lo hacen. Quizá a la próxima tire las latas de refresco en el bote para papel o en el de deshechos orgánicos.
saludos!

TORK dijo...

Caray, siempre se aprende algo nuevo.
No tenía idea de lo de la separación de la basura, aunque siempre se me hizo sospechoso que en los medios lo pregonaran cada rato.

En cuanto a lo de los artículos enlatados: A todos nos ha pasado alguna vez, lo cual no es impedimento (y esta bosta lo muestra) para que se den a conocer... y se puedan rebatir. Este no es el caso, pero hay otros artículos enlatados que merecen quedarse donde están.

Saludos.