miércoles, septiembre 05, 2007

El imperio de los sentidos

Gracias a los que han preguntado cómo sigo. La dosis disminuida de trileptal que estoy tomando me ha funcionado bien desde hace dos semanas aproximadamente.

Las primeras semanas después de mi ataque epiléptico tenía yo unas sensaciones extrañísimas. Cuando caminaba, la mitad del tiempo sentía que al siguiente paso iba a levantar el vuelo. El resto de la caminata lo pasaba temiendo terminar en el suelo pues tenía la impresión de que iba andando en una banda sin fin que se movía a velocidad variable.

Frente al monitor de la computadora o leyendo o platicando, mis percepciones no eran más normales. Bastaban pocos minutos de que fijara mi vista en un punto para que en la periferia de mi visión aparecieran unas luces de colores que competían con las que el consumidor más entusiasta de peyote haya contemplado.

Todo eso al principio era interesante pero a medida que pasaba el tiempo y esas sensaciones continuaban, mi interés se trocaba en alarma. "No mamar" pensaba, "ya bastante difícil es distinguir lo que es cierto de lo que no con los sentidos imperfectos que uno tiene como para que además se tenga que lidiar con estas pinches luces retro y psicodélicas."

Finalmente la medicina fue efectiva y ya no me siento como hippie sesentero la mayor parte del tiempo. Pero en el interín para consolarme pensaba en la poquita magia que he aprendido y en lo sencillo que es engañar a los sentidos. Lo que me puso contento fue un artículo que leí en el New Scientist y que en La Jornada tradujeron sin cagotearla tan gacho, sobre un experimento en el que reprodujeron, en gente "sana", las experiencias de extracorporeidad que claman como evidencia los defensores de la existencia de un más allá.

Científicos analizan las bases de las experiencias extracorpóreas

Los voluntarios dijeron tener la impresión de estar sentados detrás de su cuerpo físico
DPA

Washington, 23 de agosto. Con unos anteojos especiales de video, un grupo de científicos logró generar en personas sanas la sensación de haber abandonado su propio cuerpo.
Esta sensación se asemejaba a las experiencias extracorpóreas como las que relatan personas que han sufrido un accidente cerebrovascular, son drogadictas, epilépticas o han estado cerca de morir.
Los experimentos de laboratorio, realizados por dos grupos de científicos y publicados en la revista Science (volumen 317, paginas 1048 y 1096), podrían ofrecer un nuevo punto de partida para la investigación de este fenómeno, que con frecuencia es desestimado como producido por la imaginación o fantasía, ya que en la actualidad no se conocen las bases neurobiológicas de estas experiencias.
Con el término experiencia extracorpórea (en ingles out-of-body experience) se describe un estado en el que la persona afectada siente como si se encontrara fuera de su propio cuerpo, al que puede observar desde el exterior. Con frecuencia, este fenómeno es descrito por pacientes en los que están alteradas determinadas funciones cerebrales.
Para aproximarse a las bases neurobiológicas del fenómeno, los investigadores modificaron la autopercepción de las personas que participaron en el experimento, utilizando medios de realidad virtual.
Para ello, los expertos conectaron unas gafas de video a dos cámaras. Las imágenes de una de las cámaras fueron proyectadas al ojo izquierdo y las otras al derecho.
Henrik Ehrsson, quien trabaja en el University College London y en el Instituto Karolinska en Estocolmo, tomó con las cámaras la imagen de la espalda de los voluntarios, de manera tal que a través de los anteojos se podían ver desde atrás.
A continuación, el investigador pasó un palo por el pecho de las personas y al mismo tiempo en el aire por el sitio debajo de la cámara de video, donde se encontraría el pecho del cuerpo virtual.

Estimulaciones virtuales

Tras dos minutos de esta estimulación, los voluntarios dijeron que tenían la sensación de estar sentados detrás de su cuerpo físico y de estar observándose a sí mismos desde esa posición.
En otro experimento, Ehrsson probó la ilusión: de nuevo pasó un palo sobre el pecho de las personas, pero en la imagen virtual comenzó a dar golpes, como un martilleo.
Los voluntarios reaccionaron ante el dolor virtual con una reacción corporal visible. Dijeron que tenían la sensación de que los golpes eran reales.
Para la autopercepción es particularmente importante lo que ven los ojos, dijo Ehrsson. “Con otras palabras: nuestro yo se encuentra allí donde están nuestros ojos”.
Por otra parte, un equipo de investigadores alemanes y suizos encabezados por Olaf Blanke, del Politécnico de Lausanne, también proyectó ante los ojos de personas voluntarias una imagen de sí mismas.
Una vez finalizada la estimulación, los científicos hicieron caminar unos pasos, a las personas y luego les pidieron que regresaran a su lugar original. Los voluntarios se trasladaron en la dirección en la que se encontraba el cuerpo virtual, es decir demostraron tener dificultades para la percepción de su cuerpo real, así como para determinar su posicionamiento.
Ehrsson había demostrado recientemente que el cerebro también puede percibir una mano de goma como propia, si por ejemplo se encuentra sobre la mesa frente a una persona, en lugar de la real.
La mano verdadera, que se encuentra debajo de la mesa, comienza a transpirar si se cubre un dedo de la mano de goma. Cuando el investigador tocaba con dos pinceles sobre la otra mano de la persona y sobre la mano de goma, el voluntario sentía como si le pasaran el pincel sobre las dos manos, pese a que solo una era estimulada.
Amigos y vecinos, nuestras percepciones, lo mismo que nuestros sentidos son piteros y susceptibles a recabar información que "no está ahí". Por ello la importancia del escepticismo y del pensamiento crítico para no engañarnos a nosotros mismos.

2 comentarios :

Lupe dijo...

Chido experimento!
Estoy completamente de acuerdo con tu comentario final.
Creo que, como bien dices, ya bastante tenemos con la imperfección de nuestros sentidos, como para practicar el autoengaño.

antonio rodriguez dijo...

UNA PRUEBA MAS DE QUE DEBEMOS SER ESCÉPTICOS,LA TENEMOS DESPUÉS DE 4 Ó 5 ALCOHOLES SI LE HACEMOS CASO A NUESTROS SENTIDOS MAS DE UNO TERMINARÍAMOS EMBARRADOS EN EL PISO DESPUÉS DE UNA CAÍDA DESDE CUALQUIER PUENTE.