sábado, noviembre 03, 2007

Ay, las ofrendas piteras

Este fin de semana lo estoy pasando en casa de mis papás. Cuando llegué encontré la mesa del comedor atestada de flores, comida y fotos. Me acerqué y pude contemplar fotos añejas y otras no tanto de muertos queridos en la familia; tíos, abuelos, bisabuelos y un perro tenían frente a sí platos de lo que más les gustaba comer. En donde no había platos y fotos había calaveras y flores.

Todo arreglado muy bonito. Lamento no haber sacado una foto antes de que mi mamá levantara todo.

Por lo que me han contado se supone que estos días los muertos vienen (de donde sea que estén) guiados por el camino amarillo de flores de cempazuchitl hasta la ofrenda que sus parientes han puesto.

Otros, más considerados con sus muertos, van directo al panteón donde están enterrados para "que no tengan que andar tanto". Llevan comida, alcohol y música y están un rato ahí "platicando con ellos".

Casi todos a quienes conozco me comentan que es una tradición muy bonita.

Yo, estoy de acuerdo: es una tradición muy bonita. Y no sólo eso, además es muy instructiva, pues es una muestra más de lo pitero y chambón que podemos llegar a ser.

Me explico.

Imagínense, avezados lectores, que mañana cuelgo yo los tenis, por la razón que quieran. Me pega un tiro algún ardido, me caigo por una coladera hasta el drenaje profundo mientras patino, o me da un infarto durante una discusión con algún homeópata o algún usuario de mi sofgüer.

Pasa un año y me ponen una ofrenda, ¿y qué van a poner? Una foto mía y un plato frente a mí.

¿Qué eso fue todo?¿Una imagen de mi hocico y mis orejas y un plato de comida? Chale ¿Que nomás seré recordado por lo que tragué o por como me veía?

Ni siquiera en las ofrendas más elaboradas he visto que pongan algo más indicativo de lo que le gustaba o hacía el difunto que una botella de tequila y una cajetilla de cigarros.

Por eso me rio de que en la festividad más tradicional en la que se recuerda y se le rinde honor a los que nos antecedieron nomás se nos ocurra acordarnos de comida y bebida.

pd a la familia. Cuando me muera al menos pónganme una Skeptical Inquirer, un libro de matemáticas y otro de Jorge Ibargüengoitia. Así cuando levanten la ofrenda van a tener oportunidad de aprender algo.

11 comentarios :

Lino Evgueni dijo...

"Death is for the living and not for the dead so much." -Observación en 'Gates of Heaven,' documental de Errol Morris.

ldecaso dijo...

Hola
La misma inquietud tenia yo de los altares, pura comida y chupe
Cuando estaba haciendo tesis en el Instituto de Astronomía. pusieron la ofrenda de muertos en que recordaban entre otros, al Dr Miguel Angel Herrera (si aquel que de vez en cunado se pitorreaba en la tele de Maussan), el era un grán aficionado a la música y músico por derecho propio, me permití ponerle un cd de unas sinfonias de Mozart en el altarcito. Al menos quien no conocia este aspecto de su personalidad quedaría enterado, no porque pensara que iba a subir de ultratumba a escucharse unas rolas.

Saludos

Jaguar dijo...

Ya sé que es tu blog y haces lo que se te hincha, pero no deberías poner tu bosta bajo la etiqueta "dislates religiosos", porque esta celebración no tiene mucho que ver con religiones, sino con tradiciones mexicanas.

Saludos.

tork dijo...

Respondiendo a jaguar:
La tradición mexicana del día de muertos tiene su origen en el sincretismo de fiestas religiosas indígenas y Xtianas, así que la etiqueta se aplica.

Comentando la bosta:
Una buena añadidura a la ofrenda es una pila de películas que le gustaban al muertito, así sí lo podremos definir (truco aprendido de Luis, ex-huevo)

White Rabbit dijo...

En Ocotepec Morelos, de las ofrendas que visite ademas de la comida, "tienden al muerto" con ropa que alguna vez uso y tenian diversas cosas recuerdo una guitarra; en otra carteles con las frases celebres del difunto, su apodo "Tochtli" y dibujos de herramientas de albañil; en otra bordados, etc. Detalles para recordar a la persona por lo que hacia o le gustaba hacer.

Pereque dijo...

Pues sí, son bonitos. Aunque sigo creyendo que uno no puede creer realmente en los altares de muertos y ser un buen católico al mismo tiempo.

¡Saludos!

Ribozyme dijo...

En la universidad donde estoy dando clases se hizo un concurso de altares de muerto, y en las bases de la convocatoria se aclaraba que los altares con alusiones a Halloween iban a ser descalificados, cosa que no dejó de hacerme reír porque ¿Es que una superstición puede ser superior a otra? Si todas son falsas, no se puede hablar de mejor (es admitirles alguna validez) y a lo único que se reduce la preferencia es a chauvinismo.

Lupe dijo...

Como ofrenda personal, es de las pocas veces que toco el piano, por supuesto no falta la melodía que le gustaba a mi abuelita.

Lupe dijo...

Te dejo una liga de unas de las fotos que tomé en el zócalo y en CU con motivo del día de los muertos.
http://www.flickr.com/photos/9916774@N07/

AndreaLP dijo...

Pues cuando yo muera tendrán que poner mis discos favoritos, unas botas y mi edición favorita de "Azteca" maltratada.

Saludos!!

Ribozyme dijo...

Cuando yo me muera, no quiero que hagan ni funeral ni velorio, que las partes de mi cuerpo utilizables por la ciencia o la medicina sean donadas, y que lo que quede se incinere y se disperse sin más ceremonia en el suelo, el mar, un río o donde sea. Yo ya no voy a existir, de mí sólo quedará el cascarón, y el que hagan aspavientos, ceremonias, conmemoraciones y demás, ni me va a servir (porque ya no habrá yo a quien le sirva) y serían una total pérdida de tiempo.