lunes, febrero 25, 2008

3 que perduran 3

De las fotos que más me gustan son las antiguas (ya he mencionado porqué) y de las fotos antiguas, las que más me gustan son las de edificios conocidos en construcción.

La razón es la siguiente: a pesar de que la foto sea de apenas varias decenas de años atrás, funciona bien para reflexionar que podemos construir cosas que perduren. Eso para mí es un pensamiento alentador, mas cuando lo extrapolo a otro ámbito distinto a la construcción de edificios. A libros, música y relaciones por ejemplo.


Edificio de la Lotería Nacional rodeado de estrenos de cine

El palacio de Bellas Artes


Edificio de la Torre Latinoamericana

pd. Estas son fotos de fotos obtenidas en la exposición temporal de Gabriel Figueroa en el museo de Bellas Artes, en la exposición permanente del museo de la Ciudad de México y la exposición permanente del Museo de la Torre Latino, respectivamente.

5 comentarios :

Lupe dijo...

Orales! Esa del edificio de la Lotería no la ví, seguro por culpa de la mujer que me sacó de la exposición, con maneras poco amables y todo por recibir un mensaje x celular, ni siquiera iba a hablar y ya me estaba sacando, cómo es posible que haya gente, que funciona como guía en una expo de bellas artes, con tan poco criterio y tanta mala educación... QUE COSA!

El Nahual dijo...

Que buenas fotos.

Defeña salerosa dijo...

Aaaah!
cuándo la ciudad no estaba hasta la madre de gente y de autos...

Ribozyme dijo...

El edificio de la Lotería Nacional (que a ver cuánto nos dura, ahora que tiene competencia en la iniciativa privada, con sorteos más atrayentes) era una chulada antes de que lo "modernizaran", tal como se ve en la foto.

¡Me da una envidia y un coraje! Yo estoy que me pelo por ver esa exposición de Figueroa, pero no tengo vuelta para el DF para antes de que se termine.

Christian dijo...

El de la Lotería Nacional es impresionante, como a pesar de apenas estar en construcción en la foto se ve hermoso.

El de la Torre Latinoamericana parece que está hecho de palillos; pero allí sigue, aguantando temblores como si nada.