viernes, febrero 22, 2008

Cri cri no me gusta

El ejercicio más reciente de Metatextos consistía en reinterpretar un personaje de alguna rola de Francisco Gabilondo Soler.

Ahora se publicó tarde mi texto. Así que lo pongo aquí. De hecho pongo dos porque fueron esos los que se me ocurrieron. Lo cual quiere decir que la música más execrable quizá sea la que más me inspire. Estoy mal. Muy mal.

El primero (que no fue el que mandé a Metatextos) es sobre El ropero de la mentada abuela. Cada vez que oigo esa canción me imagino que El Ropero de la Abuela queda excelente como nombre de un congal.

El ropero de la abuela

La anciana salió del estudio de televisión, después de participar en la grabación de un video de Gabilondo Soler rodeada de mocosos execrables. Con el dinero ganado hizo los arreglos para reemprender su antiguo negocio.

Días más tarde, de regreso en su casa, consultó su agenda y marcó a 16 teléfonos. En cada llamada dijo lo mismo:

- Buenas tardes señora. Ya regresé de mis vacaciones. Mañana puede traerme a su hija para que la cuide.

Esa tarde fue a rentar una camioneta. No regresaría ni a Mexcala ni a Plan de Abajo. Para el nuevo negocio que quería abrir necesitaba otro estado.

Al día siguiente les dijo a las niñas una vez que sus madres se fueron:

- Hoy vamos a hacer algo diferente. Vamos a irnos de excursión para comprar dulces para sus madres.

Las niñas brincaron de emoción.

Abordaron la camioneta y fueron por la autopista primero y luego por polvorientos caminos de terracería hasta llegar a una casa pintada de brillantes colores.

La anciana dejo que las niñas jugaran en el patio mientras ella llamaba por teléfono.

- ¿Gober precioso? Tengo listas 16 botellitas de cogñac.

Al cabo llegaron los vehículos. La anciana indicó a las niñas que se metieran a la casa. Dos horas más tarde se sentó en la entrada a juntar los puñados de billetes que dejaban los hombres que iban saliendo.

Con el paso de las semanas las niñas dejaron de llorar y de gimotear que querían regresar a sus casas. Se volvieron dóciles y silenciosas.

Así le gustaba a Arcángela Baladro que fueran sus empleadas. Y si alguna fallaba, ahí estaba la fosa profunda en el patio.

Quizá la usara cuando hubiera que rotar al personal.
El otro texto que se me ocurrió fue oyendo a Juan Pestañas. Es un homenaje chafa, pero homenaje al fin a Neil Gaiman. Y de paso expresa mi opinión sobre la obra de Francisco Gabilondo Soler.
La revancha de Juan Pestañas

Gabilondo Soler abrió los ojos después de lo que le pareció un largo sueño. Miró al hombre que lo contemplaba. Era muy extraño. Alto, delgado y pálido. El cabello, los ojos y sus ropas eran de oscuridad y estrellas.

- ¿Con que Juan Pestañas, eh? De todos los nombres con los que me han llamado -y son muchos- ese es el más jocoso de todos – dijo el hombre sin una pizca de humor.

- ¿Quién eres? ¿Dónde estoy? - preguntó Gabilondo.

- Algunos me llaman Daniel. Soy un Interminable. Tú llámame Sandman. Estás en mi reino.

- ¿...?

- Ya he pasado por esto. Con un colega tuyo. Se llamaba Esopo, quizá hayas sabido de él. Hacía fábulas. Nomás que él no las cantaba. También usaba a animales. Lo que me lleva al quid del problema por el que estás aquí. Antes de que continues haciendo preguntas idiotas te explicaré. Moriste. Tu corazón estaba viejo. Estabas en el ámbito sin sueños de mi hermana pero hice un trato con ella para traerte aquí. Para que compongas lo que echaste a perder.

- ¿Qué eché a perder? Yo era un compositor de temas infantiles. Muy querido y apreciado por mi público.

- Sí. La gente puede ser muy idiota a veces. Pero aquí estoy yo para evitarlo. Verás... pasaste muchos años componiendo historias cantadas de animales y objetos inanimados haciendo cosas de humanos. Eso estuvo muy mal. A los niños (no a todos afortunadamente) les parecieron maravillosas tus canciones y las cacarearon hasta dejar de imaginar cosas más interesantes por sí mismos. ¿Reyes de chocolate? ¿Ratones vaqueros? ¿Un chorrito? Pffffff. Ahora hay un déficit de sueños e imaginación de calidad en mi reino. Y alguien va a pagar por ello.
Ahí están. Despedácenlos por favor.

3 comentarios :

Lupe dijo...

En el de la Baladro, yo la hubiera matado con la espada del abuelito el coronel jejejeje.
La de Juan Pestañas nunca escuché la canción, me gustó tu adaptación ;)
Debo confesar que a mí si me gustaban las canciones de cri cri.
Otra cosa, en la página de los metatextos no aparece el tuyo ¿?

TORK dijo...

Los textos me gustaron. No puedo decir más porque en cuestiones literarias valgo madre (por eso jamás le he entrado a metatextos).

Independientemente de si tienes razón o no en tu opinión sobre la obra de Gabilondo Soler, opinión que para nada comparto, es loable el hecho de que el señor le pintara el dedo a Walt Disney cuando éste último le quiso comprar sus personajes.

Triquis dijo...

Me encantaron, más el segundo, porque a mí siempre me dió miedo Juan pestañas. Cri cri tiene personajes que me parecen muy tétricos buaa.

Buenos tus textos.

Saludos