viernes, febrero 29, 2008

Echemos montón que lo vale

David Moreno, con quien hemos organizado las campañas "Ya Estamos Hartos" que pueden ver en el sidebar, dice que sus programas de radio en la UADY, Radio Universidad de Yucatán, están en suspenso. La razón que aducen los encargados de esa radio universitaria es una "reestructuración". Sea eso lo que signifique.

Yo no vivo en Mérida. Vivo en el DF. Pero escucho a David por internet y me entero de lo que ocurre por aquellas latitudes. Considero que sus dos programas, Café de Media Mañana y Magazine del Viernes son
de los más interesantes que he hallado y de los pocos que tratan a sus radioescuchas como gente con sesos. También estoy enterado del retrógrada conservadurismo de medios y autoridades yucatecas, como los dislates cortesía de la medieval Lourdes Casares de Felix en Diario Yucatán. Oyendo a David, además de otros programas de Radio Universidad, hallé un oasis meridiano de crítica, reflexión y entretenimiento.

Al margen de que un amigo se quede sin hacer lo que más le gusta (lo cual ya es bastante malo, David es el único al que le creo cuando dice que es feliz haciendo su chamba) esta noticia preocupa. Y ahí va porqué.

De acuerdo a esta nota de YucatánALaMano, el rector Alfredo Dájer Abimerhi a través de Cecilia Zavala, directora de Radio Universidad y de Francisco Fernandez Repetto, coordinador de extensión universitaria, ha impuesto una línea editorial en la emisora para incluir sólamente información interna de la Universidad. Esto quiere decir, avezados lectores, que si a un conductor se le antoja platicar de los Beatles o de la ley Televisa o de la influencia de los blogs en los medios o de los mártires de las reformas estructurales en México no puede hacerlo, pues el contenido no tiene que ver con informar lo que hace la Universidad de Yucatán.

Nos quieren cambiar pues, un contenido fresco, divertido, crítico y reflexivo por puros cacareos oficialistas de las autoridades de la universidad. A partir de ahora, en una reflexión sobre quéhacer científico quizá nomás escucharemos sobre la fascinante vida sexual de los platelmintos en los cenotes yucatecos.

La radio de la UADY es una radio pública. Eso significa que sus dueños en última instancia somos nosotros, todos los mexicanos que pueden oirla, por radio e internet. Si no exigimos que prevalezcan los espacios de discusión y crítica en aras de una reestructuración que parece no tener pies ni cabeza, bien nos merecemos todos los disparates de autoridades y medios de los que nos quejamos.

Por eso propongo una campaña mailera/bloguera dirigida a los encargados de Radio Educación de la UADY.

Los mails a dirigirse serían estos:

radio@tunku.uady.mx (Radio Universidad UADY)
dabimer@uady.mx (Rector UADY)

Y la fecha para mandar sus correos y postear en sus blogs queda a discreción. Tomen en cuenta que esta reestructuración quizá se resuelva hoy.

Actualización. He mandado esto a los mails mencionados con el subject que la lupe propuso: Reestructuración de Radio Universidad UADY

Alfredo Dájer Abimerhi, rector de Universidad Autónoma de Yucatán,
Francisco Fernandez Repetto, coordinador de Extensión Universitaria,
Cecilia Zavala, directora de Radio Universidad

PRESENTES

La presente es para manifestar la sorpresa que me provocaron como radioescucha de Radio Universidad de la UADY.

Escuchando su frecuencia por internet el día de hoy me he enterado que la programación de la UADY pasa por una reestructuración. Lo cual es un eufemismo para decir que muchos de los programas de su emisora salen del aire.

Ante esa noticia me dí a la tarea de visitar la página de la UADY para expresar mi inconformidad con esa medida. Suponía que en el marco de transparencia de la información en el que alegan estar inscritos iba yo a hallar un esquema de debate o de votación con el que uds elaborarían, junto con el público radioescucha y los que ahora laboran en Radio Universidad, una radio crítica y reflexiva.

No hallé ningún esquema parecido.

Lo que me lleva a pensar que han tomado las riendas de una radio universitaria, una radio pública, pensando como caciques con línea editorial estrecha y limitada.

Lo cual es un error. Grande.

Pues la radio de la UADY es del público. De los mexicanos que la seguimos por radio y por internet. A quienes no se les preguntó ni se les consultó sobre esta "reestructuración programática".

Es mi impresión, entonces, que la idea de la reestructuración sea para convertir a Radio Universidad de la UADY en un canal oficialista de las autoridades de la universidad.

Si es esa su intención les adelanto que eso también es un error. También grande. Enorme. He aquí porqué.

Ahora tienen una radio con una gran diversidad de opiniones. Inteligentes, divertidas, críticas, reflexivas. La oimos muchos que ni siquiera estamos en Mérida. La radio que han venido haciendo es un oasis en la oferta radiofónica. No en muchos lugares tratan a los radioescuchas como personas inteligentes.

Y sin embargo, uds se empeñan en botar por la borda a ese público (junto con los programas que lo han aglutinado) ¿para qué? ¿para hacer un órgano burocrático, aburrido que no va a cumplir ninguna labor informativa por los bostezos que provocará escuchar sobre temas oficialistas?

Es mi esperanza que tomen en cuenta, no nada más esta misiva, sino varias otras, junto con las llamadas por teléfono a los conductores de los programas que hoy se despiden. Reconsideren el proyecto radiofónico que tienen en las manos.

No necesitamos más radio que cacaree los triunfos de una burocracia universitaria que a ningún radioescucha interesa. Necesitamos radio hecha por gente que piense, entretenga, critique, evalue, reflexione. Una radio inteligente.

Y esa ya la tienen.

Saludos
Héctor Coronado
http://librepensar.blogspot.com