JuevesLa lupe y yo abordamos un ADO a Puebla para subirnos al turibus de esa ciudad. Al llegar al centro histórico lo primero que hicimos fue entrar a la catedral para conocerla. Ahí nos encontramos a Jesús Ricitos de Oro.

Sus caireles son muy milagrosos, dicen.
Abordamos el mentado turibus. Mientras esperábamos a que comenzara el recorrido sonaron las campanas de la catedral. Tan asombroso era el ruido que hacían que una bebé en el asiento de al lado y yo juzgamos oportuno hacer una pantomima de cuasimodo.
Cuando comenzó el recorrido yo me dormí. Dice la lupe que el plan consistía en apearnos en el Museo de la No Intervención pero este turibus poblano además resultó pitero pues sólo hace una parada y es en el restaurante más pinche que hay en la ciudad. Sospechamos que en el museo no para el turibús pues está al lado de la casa del gober precioso quien ya debe estar harto de que los visitantes le dejen botellitas de cognac en su entrada.
Al terminar el recorrido fuimos a la oficina de turismo a que nos dieran un mapa de sitios de interés. Nos obsequiaron un mapa lleno de puntitos que en su mayoría eran, adivinaron avezados lectores, iglesias. Consultamos el mapa y caminamos hacia el oriente. Encontramos una calle en la que vendían antigüedades. La lupe compró emocionada un afiche que le enseñé de una de sus películas favoritas.
Llegamos al Parian y luego de cansarnos de mirar trapos de colores y vajillas de Talavera estudiamos el mapa para llegar a una calle en la que vendían camotes. Encontramos en la misma calle la casa museo de Aquiles Serdán. La revolución mexicana rulea pero nomás nos asomamos al patio y la visita la dejamos para otra ocasión. Decidimos tomar una tienda de dulces por asalto.
Cargando 772 toneladas de camotes, jamoncillos, tamarindos, borrachitos y conservas, buscamos donde comer. Regresamos a los rumbos de el Parian y una hilera de señoras esgrimiendo menús nos enumeraron a gritos lo que servían. Pasamos al establecimiento que vimos más limpio y pedimos cemitas de mole. Quedé batido pero me parecieron exquisitas (acabo de babear el teclado nomás de acordarme).
La lupe me contó que hace muchos años, cuando apenas era lupita, su mamá y su abuela fueron a una iglesia donde la gente adoraba a un muerto.
- ¿Un muerto de a de veras o una imagen como la de jebús? - pregunté.
- Dicen que es un muerto de a de veras.
- Vamos.
Cruzamos un lugar pintoresco que se llama el barrio del artista que apestaba a meados de burro y llegamos a la iglesia del beato Sebastían de Aparicio. Después de pitorrearme de los folletos que dicen que el uso de anticonceptivos es cosa del diablo entramos a la parte del edificio donde están los restos del beato rodeado permanentemente de una hilera de mirones.

Momia de cera con mano de fiel queriendo despertarla
Hojeé el libro de agradecimientos al beato.
"Te doy las grasias por haberme ayudado en las peticiones que te pedi por la salud de mi tío y mi familia." decía verbatim la última entrada.
Antes de que me enfermara tanto dislate poblano religioso nos regresamos al D.F.
Viernes
La lupe pasó por mí a las 9 de la madrugada. Su mamá, ella y yo fuimos a Tulyehualco a la Feria de la Nieve.
Mis recuerdos de esta visita se nublan en el punto en que ya llevaba yo ingeridas cantidades obscenas de nieve de mole, hierbabuena, oreo y limón.
De lo que si me acuerdo bien antes de caer en un estado mental producto del empacho es que la nieve de kiwi estaba pinchona. No se las recomiendo amiguitos.
Sábado
Concertamos un desayuno con unos amigos en la terraza del Hotel de la Ciudad de México. Llegamos temprano y caminamos por el zócalo. Yo quería entrar a la catedral para comprobar lo que dije de la de Puebla: que tiene similar disposición. No pudimos entrar pues los guaruras de Norberto Rivera tienen secuestrado el acceso mañanero a la catedral. Comprendí que lo que yo creía patrimonio histórico funciona de manera similar a una iglesia de pueblo cuyo curita utiliza como se le antoja.
El buffet de la terraza del HCM está caro y chafita, pero contemplar el hormiguerío del zócalo y el vitral del hotel lo compensan un poco. Nomás es para ir una sola vez.

Vitral HCM

Gente haciendo fila para mirar las fotos del Museo Nómada.
Después de despedirnos de nuestros amigos, la lupe y yo fuimos a hacer algunas diligencias en la zona postal de Carlitos Trejo (lo siento, no hubo ratones esta vez). Cuando acabamos recordé que a la lupe le gusta contemplar árboles de jacarandas en flor y la llevé a caminar frente al Canal Once (Carpio Casco de Sto Tomas) para que viera la única calle que conozco de la ciudad que tiene casi un centenar de jacarandas.
La lupe se puso tan feliz que sospecho que tiene una parafilia escondida. Voy a plantar unas jacarandas para comprobarlo.
Domingo
Fuimos a CU pensando que la hemeroteca estaba abierta pues quiero copias de la revista Vuelta de marzo de 1985 -dedicada a Jorge Ibargüengoitia-. Encontramos la hemeroteca cerrada pero la visita no fue en balde: pudimos ver que ya está prácticamente terminado el MUAC (no confundir con el MUCA que está frente a rectoría).

Museo Universitario de Arte Contemporáneo + cono contemporáneo
A ver con qué lo rellenan cuando lo inauguren.
Y tan tan. Se acabaron los 4 días anuales de asueto que tenemos gracias a la veneración de la madriza que le acomodaron a un fulano que aparentemente nomás existe en la imaginación de sus fans.Etiquetas: anecdotario personal, visitas a museos y lugares de interés
Y las tortitas de Santa clara!!!??? nadie compra Tortitas de Santa Clara!!!!????? por eso solo hay un galletero en las casetas y yo que no soporto los camotes!
De la feria de la nieve mi favorita sigue siendo la de hígo con mezcal.
Ya quiero que inauguren el MUAC!!!
De las jacarandas, si es una parafilia, creo que yo la comparto, es hermoso ver una avenida llena de jacarandas en flor.
Saludos
Go Jesus!!
Y sí, chido el Jebús Shirley Temple... Hay unos chistes buenísimos de jotería sobre el viacrucis, pero no se pueden contar sin mímica...
Eso del beato Sebastián Aparicio lo había visto yo en calcomanías/letreritos en microbuses y autobúses foráneos (como que es el patrón o protector de los choferes), pero sigo sin tener ni la más remota idea de cuál es su historia. De monos grotescos idolatrados por los católicos, mi favorito es el Niño Cieguito que está en el Mercado Sonora. Ya nomás por eso se justifica la ida (es decir, si no bastara con ir a pitorrearse de todo lo que venden los brujos... uno de mis artículos favoritos es el "baño rompe-colchón", al que no pude convencer a un amigo que llevé de tour por el DF para que lo comprara).
Se me antoja esa feria de la nieve. Cuando vivía en el DF, igual también me quedé sin ir a las ferias de los hongos y del tamal (siempre se me pasaban las fechas pqe me clavaba en el lab y no sabía de otra cosa).
Pues qué bueno que de perdis tuvieron en qué entretenerse. Aquí Zacatecas está de cortarse las venas con una galleta María. De por sí la llamo "la ciudad del "no hay"" (al estilo del personaje de Héctor Suárez), porque no encuentra uno cosas que considera elementales para cualquier lugar civilizado (pregunté en el Sushi de Wal-Mart que si tenían wasabi, y el empleado puso cara de "what?!",con todo y que es un ingrediente esencial... ni siquiera tienen cari/jengibre para acompañar el sushi, pero eso sí, te lo venden acompañado de una galleta CHINA de la suerte...). Y luego si uno reclama por la falta de surtido o la mala calidad del servicio, ¡Se ofenden!, como si uno fuera el malo de la película. ¡Y es la capital del estado! Si no me extraña que este estado tenga una de las más altas proporciones de gente en los USA, si nunca van a salir de jodidos si no se proponen hacer las cosas bien y ser competitivos (las actitudes de la gente aquí me recuerdan las que uno veía en otros estados norteños hace 20 años, en tiempos de de la Madrid y antes). Total que para la beatería sí son buenos, y todos los negocios cerrados y, aunque son días de un festival cultural anual, la neta que está bastante furris, con la excepción de que va a estar Bob Dylan el próximo sábado (es que la gobernadora fue del rollo hippie...). Tan mal está la cosa, que uno de los eventos estelares, la presentación de lo que queda de The Doors (poca cosa, diría yo, sin Jim Morrison), se tuvo que cancelar porque las gentes estas decidieron cancelar de último minuto sus presentaciones en México. Con decirles que mejor me puse a preparar las clases que voy a dar en la facultad como suplente de último minuto en bioquímica y biología molecular, y las presentaciones de Power Point que las acompañan... eso me acaba resultando más ameno que todas las demás opciones disponibles...
Falso. Los más mochos están en Morelia y Zamora.
De lo de Sebastian de Aparicio apenas me vengo enterando dónde está. Supe de él hace unos 13 años, cuando a alguien se le ocurrió llamar así a su comunidad (larga historia). Por cuanto al libro de agradecimientos, la cita que mencionas me recordó una que ví en una parroquia de San Juan Teotihuacan dedicada a San Charmin (digo, Charbel) y que decía algo así como: "Te doy gracias porque me quedé en la prepa que quería. Ahora te pido que me toque el turno de la mañana... " y varias cosas más.
Con respecto al Hotel de México: Paso. Soy acrofóbico.
Por lo demás al menos no te aburriste.
Antonio Fernández
y chale... la semana pasada quisimos entrar al museo nómada y la cola era imposible, abarcaba todo el zócalo, ahi pondré una foto en mi blog.
Antonio Fernández
Tu si que eres mi herúe chilango porque todos los demás nomas grandilosean su ciudad, pero ni la conocen y tu maestro, eres mejor que cualquier pinche revista chilanga.
Que bonito chilanguito eres.