lunes, junio 16, 2008

El palacio de los condes de Santiago de Calimaya

En la bosta de ¿Por qué las matemáticas? mencionaba yo que la sala de matemáticas del Universum es el segundo lugar más chido de la Cd. de México para ir a aplastarse un rato a contemplar el infinito.

Ahora no se me dá la gana de platicar del primer lugar en mi lista. Pero sí del séptimo. Es el palacio de los condes de Santiago de Calimaya.


Los condes de Santiago de Calimaya fueron unos novohispanos de gran prosapia. Entre sus miembros más notables figura uno que quemó vivo en la hoguera a Guillén de Lampart quien tuvo la peregrina idea de que había que independizar a México. Allá por 1659.

Para llegar al palacio de los condes de Santiago de Calimaya uno puede abordar un taxi y decir:

- Lléveme al palacio de los condes de Santiago de Calimaya.

Aquí puede ocurrir que quien vaya manejando el taxi sepa que el mentado palacio es ahora el Museo de la Ciudad de México y que está en Pino Suarez #30 Centro Histórico. También puede ocurrir que el taxista crea que le están tomando el pelo y para desquitarse vaya a dejarlo a uno hasta La Villa.

El museo alberga una sala de exposición permanente que se llama Todo Cabe en una Cuenca y consiste en un panorama histórico-geográfico de la olla de grillos en la que vivimos.


Muy instructivo. Aquí me enteré yo de un episodio histórico chilango que a pesar de haber ocurrido en el siglo XVII sirve bien para ilustrar lo kafkiano de esta ciudad y los que la habitamos.

Episodio histórico chilango: Chambonería, inundación, virgencitas y temblores.

En 1607 para resolver el problema de las inundaciones en la cd, el virrey Luis de Velasco encargó a un señor de curriculum renacentista pero de vocación milusos que se llamaba Enrico Martinez que atendiera el problema. Enrico Martinez presentó dos proyectos y las autoridades escogieron el más pitero por barato (el tunel de Nochistongo y el canal de Huehuetoca). El problema se resolvió hasta que el 20 de septiembre de 1629 llovió durante 36 hrs. Las aguas llegaron a 2 metros de altura y tumbaron media ciudad que ha de haber estado hecha de lodo en aquellos días. Enrico Martinez, para que el agua no se llevara su canal, decidió cerrarlo provocando una inundación que duró cinco años.

Cuando el virrey y su corte estaban pensando en hacer las maletas y llevarse el gobierno a un lugar menos húmedo como Pachuca y cuando los habitantes de la ciudad ya estaban hartos de transladarse en canoas para cruzar la calle, hubo un gran terremoto que terminó de tumbar la ciudad pero que tuvo la virtud de abrir unas grietas gigantescas en el suelo por donde se fue el agua. Muchos atribuyeron el temblor a la virgen de Guadalurias a la que dedicaban rezos para que les quitara el agua del cuello.

Ya pues. Vayan. Además de Todo Cabe en una Cuenca hay exposiciones temporales.

pd. Hay cosas imperdibles. Como este crossover de Wonder Woman y Superbarrio.

6 comentarios :

Lupe dijo...

Sí está chido ahí!

El Nahual dijo...

El lugar es bueno, pero nada comparable al crossover que mencionas.

Anónimo dijo...

superbarrio se coge a la mujer maravilla?? JAJAJAJAJAJAJAJAJA

Kix dijo...

Oye el cartel me recuerda a las fiestas que hacía mi sobrino-casi-hermano en la adolescencia, en donde junto a las camas ponía una cajita con condones y un cartelito que decía "POR FAVOR TOME UNO"

Anónimo dijo...

Oye¡¡¡¡ el grabado que pones como de los Condes de Calimaya es el Palacio de Iturbide, nada que ver, solo que fué realizado por el mismo arquitecto.
Abusado con la información

controlzape dijo...

Cierto. Me equivoqué ese grabado es de la casa que los condes de San Mateo de Valparaiso construyeron como dote para su hija en el siglo XVIII y que luego Iturbide usó un tiempo.

Nomás comento que la casa de los condes de Santiago de Calimaya no fue construida por el mismo arquitecto que el palacio de Iturbide.

Gracias por aclaración ahora quito el grabado.