sábado, agosto 30, 2008

El caso del taxista llorón

Esta bosta se iba titular "El dislate del castigo inmerecido" pero un encuentro con un taxista chilletas me inspiró a que brincara yo de una bosta de frases idiotas a una de esas en las que quedo desprestigiado.

Pero me estoy adelantando. Vamos por el principio.

Una vieja notable por ser más bondadosa que Gandhi sufrió una embolia, fue a dar al hospital y después de varias intervenciones quirúrgicas ahora enfrenta el resto de su vejez postrada en una cama y con signos evidentes de retraso mental.

Una vecina suele expresar su perplejidad ante la situación lamentable de la vieja:

- Por más que hago no entiendo por qué fulanita está sufriendo tanto. Si ella siempre ha sido muy bondadosa.

Ayer iba yo a la chamba reflexionando sobre ese disparate de suponer que cada cosa que le ocurre a uno es parte de un plan de beneficios o castigos dependiendo del comportamiento que se tenga (como si diosito o el universo estuviera muy al tanto de la vida pitera de cada uno de nosotros), cuando me subí a un taxi por Mixcoac.

- Vamos a Las Aguilas por Barranca del Muerto – indiqué al señor que iba agarrado al volante.

Habíamos rodado 100 metros cuando el señor taxista me preguntó a dónde íbamos. Yo, creyendo que estaba tratando con un tonto o un sordo, repetí lento y alto mi destino.

- Es que traigo la cabeza ... – se excusó el señor taxista haciendo un gesto de como si le estuviera creciendo la choya.

Mi estrategia de mirar a lontananza por la ventanilla para expresar mi desinterés en el asunto no funcionó y el señor taxista continuó.

- Es que me acaban de asaltar.

Miré al señor taxista por el retrovisor y noté que estaba a punto de echarse a llorar.

Pregunté dónde había sido el asalto y me dijo que recogió a su asaltante pensando que era persona decente en el eje 8 y que en las calles sinuosas de la Portales lo asaltó.

- Es la primera vez que me pasa – me dijo entre lágrimas.

Recordé la primera vez que me asaltaron y me solidaricé.

- Es lamentable. No queda más que denunciar y seguir adelante con los ojos más abiertos.

El señor taxista continuó contándome su ordalía.

- Para acabarla de amolar, le hablé al dueño del taxi y le dije que me diera chance de darle lo de la cuenta mañana y que en todo lo que tengo de manejar el taxi no le he quedado mal. Me dijo que lo del asalto es problema mío no de él y que le llevara la cuenta o le entregara el taxi. Tengo que verlo en media hora joven ¿de dónde voy a sacar 200 pesos en media hora? ¿Porqué me pasa esto? ¿Qué mal hice? No me lo explico - dijo gimoteando.

Así como hay a los que se les salé el chairo interno a mí se me salió lo escépticocomebebes y expresé en voz alta varias de las consideraciones en las que venía yo pensando. Mutatis mutandis dije:

- Es deplorable y encabronante ser asaltado. Y tener de patrón a un hijodeputa al que lo único que le importa es la cuenta sólo añade indignación a la situación. Pero tratar de hallar la solución al pedo en el que estás metido buscando una deuda moral que te esté cobrando Dios, el karma o el puto destino es una enorme idiotez. Y además es inútil. Igual de inútil que salir a la calle vestido de blanco veanquépacíficosoy agarrado a una vela y entonando el Himno Nacional como mantra para que las autoridades resuelvan en unos meses una situación que está así porque lo hemos permitido durante el último siglo. Para resolver la pobreza y las profundísimas diferencias, que son la causa de que un cabrón vea como opción asaltarte o secuestrarte para hacerse de 3 pesos, no basta cacarear como imbécil "yo no cuestiono a México" e "iluminemos México" y continuar con la cabeza metida en el suelo esperando que la guerrita de Calderón y cia contra la delincuencia milagrosamente funcione. Pero divago. Puedo ayudarte. Nomás dame el teléfono de tu patrón para confirmar tu historia y te voy a dar los 200 pesos que necesitas.

Cuando terminé mi perorata el taxista ya no lloraba. Me miraba con los ojos abiertos como platos y en vez de darme el teléfono de su patrón para que yo pudiera convencerme de que lo que me decía era cierto, me corrió de su taxi. Jo.

20 comentarios :

Lupe dijo...

Creo que fue puro teatro. Como te decía: uno ya no sabe en quién confiar,digo si tan necesitado estaba no creo que por mucho que lo hubieras ofendido, se animara a bajarte...

Rox dijo...

jajaja como que a los taxistas les están dando clases de drama, no? creo que plaqueta también la querían chantajear.

Es lo bueno de ser esceptico, no sólo en cuanto bostas existencialistas, si no a la pendejez de las personas.

saluditos

El Corsario Negro dijo...

¡Excelente narración!

Felicidades por solidarizarte con el taxista, si el no quiera ayuda, pues seguramente prefiere ayuda del altísimo barbón del cielo que de un ateo (lástima que el primero no existe y tu eres real).

Su error...

Chingasatt dijo...

Tú hiciste tu parte, hacerte el solidario con el taxista solo evidencio que era puro teatro lo del wey ese.

Antonio dijo...

La verdad es que eres muy buena onda.

Yo, después de oir su queja le hubiera dicho:

--Es muy triste tu historia, camarada, pero ya deja de hablar y devuélveme el cambio del billete de 500 que te dí al subir, disque para poner gasolina.

Un Abrazo.

TORK dijo...

Aún dudo que lo del taxista haya sido teatro, aunque es muy probable. Yo lo vao más por el lado de que, como no le dijiste lo que quería oir en cuanto a una deuda kármica se indignó.

Altamar dijo...

coincido contigo en que una simple marcha no va a ayudar a que las autoridades se pongan las pilas en este aspecto de la (in)seguridad. Propongamos un movimiento donde el pueblo deje de pagar impuestos, pacificamente claro, a ver si con recortes a sus jugosos presupuestos siguen pensando lo mismo. Claro, lo poco que se le da a la educaci'on se va a notar, pero pus, ya casi ha sobrevivido todo Mx, a ver si pueden sobrevivir ellos sin lana.

Boqueño dijo...

Lo que le molesto fue que llamaras a su patrón "hijodeputa", por eso se negó a recibir tu ayuda.

Yo apoyo la teoria de que fue un intento de embuste.

Cazador de Tatuajes dijo...

Quizá era un actor hambriento.

El Nahual dijo...

Si no te trato de embaucar y era cierto lo que te contaba, entonces lo que sucedió es que las palabras que le mencionaste no eran las adecuadas, a pesar de su contenido. El mensaje es importante, pero también lo es el medio.

bdcc dijo...

era un invento, los taxistas que trabajan para alguien son bien tramposos, además se la pasan diciendo que les cobran mucho de cuenta, que no hay chamba, que está bien flojo, etc etc. Y lo de la marcha fue una puntada.

Boqueño dijo...

Oye el nahual, pero acaso el taxista no escuchó "y te voy a dar los 200 pesos que necesitas". Digo, si yo necesitara con urgencia la lana y me la ofrecieran con unica condicion de demostrar mi historia...

Acaso zape le hablo en un tono prepotente y mamon, agregando un gesto de perdona-vidas?

Multipolar dijo...

Mmm, tendré cuenta este tipo de historias para cuenado me toque tomar un taxi... a este grado de desconfianza ya no sabes ni qué onda...

Me agradó la idea de en vez de "marchitas" hagamos una protesta de "dejar de pagar mpuestos de manera pacífica", creo que eso funciona porque funciona.

Saludos.

El Nahual dijo...

Boqueño,

Bueno, primero desconozco el tono en que lo dijo. Sólo se que fue en voz alta. Controlzape tendría que aclararnos cual fue el tono que uso.

Segundo, mi punto es que la parte medular del mensaje se pudo haber perdido, entre el resto de las cosas que le menciono, y tal vez, alguna de esas cosas despertó algún sentimiento de rechazo que le nublo el juicio, y no pudo aceptar el dinero. Por ejemplo, bajita la mano le dijo que sus creencias eran idiotez, y por lo tanto el era idiota. Esto pudo haber generado un enojo en el taxista que no le permitió razonar lo de los doscientos pesos.

Cattlax dijo...

Se me hace que le cayo en la choya lo del que la hace la paga y pues ya no pudo mas, y para arreglar lo que hizo, por eso te bajo...
Seguro ahora estara haciendo su lista como en My name is Earl.

bb dijo...

mmm, ese truco es muy barato, y al igual que el petroleo los sentimientos son explotados de una forma mala, ni modo, solo nos queda ser mas perseptivos para poder distiguir los que si son verdad, a los que no.

muy mal!

bb dijo...

pero no es nuevo, en los micros se hace todo el dia, cuantas veces e visto al mismo señor diciendo que un compañero trabajador se murio y no tienen seguro, o el wey con una novia en parto prematuro.

Los he visto con la misma historia dos o tres veces, en diferentes epocas de año. Ya mejor que su vieja se opere, todos los ebarazos le salen mal!

Ribozyme dijo...

Soy muy reticente a soltarle dinero a los que viven de limosnas y en el transporte público narran unas tragedias que ni Silvia Derbez y Marga López juntas. Los llamo "profesionales de la lástima". Lo que sí me parte el corazón y me conmueve casi hasta las lágrimas es ver a un anciano o anciana, de esos que apenas pueden caminar, vendiendo lo que se pueda en sitios públicos para subsistir (especialmente si son cosas hechas por ellos mismos). Me reencontraencabrona que en una sociedad que se dice solidaria veamos casos de abandono tan terrible como esos a personas que es evidente que no son vividores gandallas.

Y sí, tengo corazón de pollo, a veces puede más la emoción que el raciocinio. En Polanco una vez le solté 200 pesos a un señor venezolano, ya no tan joven, que no se veía mal educado ni mal vestido, al que supuestamente acababan de asaltar y hasta el pasaporte le habían bajado.

Lupe dijo...

Yo estoy de acuerdo con ribozyme, es muy triste ver a los viejos trantando de subsistir de esa manera, humillados y mal respetados, cuando debería de ser todo lo contrario. Y me dá mucho corage ver a gente joven pidiendo dinero en vez de trabajo, una vez le dije a una chava que fuera a lavar las escaleras del edificio donde vivía y casi me mienta la madre.

Anónimo dijo...

Ese taxista era puro cuento, no es la primera vez que lo hacen, tambien los hacen los microbuseros, los que venden paaletas, lo de lemtro....