viernes, octubre 24, 2008

Consideraciones prestadas para el arranque del NaNoWriMo 2008

El año pasado que me inscribí al NaNoWriMo tenía las tardes de noviembre para escribir (el NaNoWriMo es un concurso en línea para escribir durante un mes un relato -o los que se le antojen a uno- que contenga(n) al menos 50,000 palabras).

Hice un ejercicio y juzgué que en 3 horas podía yo cubrir holgadamente la cuota de 1666 palabras diarias para completar el NaNoWriMo.

Durante los primeros días no hubo problema. Con todo y que las primeras 3000 palabras las escribí en una habitación de hospital esperando a que Alvaro saliera de una de sus encefalopatías hepáticas. Después llegó un desastroso fin de semana en el que no hallaba qué hacer con mis personajes y en el que la idea que tan genial me había parecido al principio ya sonaba a producto chaquiriscueto de argumentista de Televisa. Comencé a atrasarme en la cuota.

El 30 de Noviembre de 2007 tenía una historia de treinta y algo mil palabras. En el último año la he sacado de las profundidades de mi cuenta de googledocuments para darle forma de relato que se pueda ya no publicar sino mostrar. En cada una de esas ocasiones le he hallado menos sentido.

No me gusta. Aunque escribí partes que me divirtieron mucho. Tumbé las ciudades de México y Cuernavaca a puros bombazos y construí un muro entre EU y México que dejaba rostizado al que se acercara, por ejemplo.

Este año voy a concursar otra vez. Según todas las apariencias voy a tener disponible todo el día (otra de las ventajas del desempleo). No obstante, considero que tener más horas por delante no es garantía de resultados exitosos en el NaNoWriMo.

Estoy convencido de que escribir es una actividad que sólo se perfecciona practicándola y que como dice Stephen King "las horas empleadas en platicar de escribir son horas perdidas en no hacerlo". Sin embargo desde el NaNoWriMo anterior he dedicado algún tiempo a leer sobre las consideraciones del oficio de los más prolíficos de mi lista de escritores favoritos. Y he hallado algunas cosas interesantes.

Stephen King por ejemplo, tiene un libro muy bueno que se llama On Writing. Es parte autobiografía y parte manual de escritura. Releyéndolo me encontré algunas recomendaciones que vienen a cuento para el NaNoWriMo.

Cuenta King que en prepa -por andar escribiendo sátiras de sus profesores- lo mandaron "para orientar su pluma" a colaborar en la sección deportiva de un periódico. Cuando fue a entregar su primer artículo, el director, el señor Gould, después de tachonearlo por todos lados le dijo:

- Escribir una historia es contársela a uno mismo. Cuando reescribes, lo principal es quitar todo lo que no sea la historia.

Con esto quiero decir que cuando uno está en modo NaNoWriMo hay que hacer lo primero que dice el señor Gould. Contarse a uno mismo la historia. Como si estuvieras con tu mejor cuate. La segunda parte, la de reescribir, si bien es importantísima hay que abordarla cuando hayas terminado de contarte tu historia. Como dice Chris Batty, uno de los organizadores del NaNoWriMo, "la edición déjala para diciembre".

Sobre dónde escribir King dice:
"... se puede leer en cualquier parte, pero, tratándose de escribir, los cubículos de biblioteca y bancos de parque deberían ser el último recurso. Decía Truman Capote que sus mejores obras estaban hechas en habitaciones de motel, pero es la excepción. La mayoría trabajamos mejor en casa. Mientras no tengas un espacio propio, encontrarás bastante más laboriosa tu nueva decisión de escribir mucho.

No es necesario que tu despacho exhiba un interiorismo a lo Playboy, ni que guardes los enseres de escribir en un escritorio colonial de los de persiana. Las dos primeras novelas que publiqué (Carrie y El misterio de Salem’s Lot) las escribí en el cuartucho de lavar de una caravana doble, aporreando la Olivetti portátil de mi mujer y haciendo equilibrios con una mesa infantil en las rodillas. Dicen que John Cheever escribía en el sótano del bloque de pisos donde vivía, en Park Avenue, al lado de la caldera. El espacio puede ser modesto (hasta es posible que deba serlo, como ya creo haber insinuado), y en realidad sólo requiere una cosa: una puerta que estés dispuesto a cerrar. La puerta cerrada es una manera de decirles a los demás y a ti mismo que vas en serio. Te has comprometido con la literatura y tienes la intención de no quedarte en simples promesas."
Ahí va mi contribución. Los Starbucks no son buenos lugares para escribir. Y no lo digo nada más por el café execrable.

King añade:
"Conviene, dentro de lo posible, que en el despacho no haya teléfono, y menos televisión o videojuegos para perder el tiempo. Si hay ventana, y no da a una pared, corre la cortina o baja la persiana. Cualquier escritor hará bien en eliminar las distracciones, y el novicio más. Si sigues escribiendo empezarás a filtrarlas de manera natural, pero al principio conviene ocuparse de ellas antes de ponerse a trabajar. Yo trabajo con la música a tope (siempre he preferido el rock duro, tipo AC/DC, Guns’n Roses y Metallica), pero sólo porque es otra manera de cerrar la puerta. Me rodea, aislándome del mundo. ¿Verdad que al escribir quieres tener el mundo bien lejos? Claro que sí. Escribir es crearse un mundo propio."
Aquí añado yo que también desconectes el internet. El año pasado estaba yo conectado todo el tiempo. Tantito para ver cuántas palabras llevaban los otros, tantito para tener la RAE a la mano y mucho era para googlear por si me hallaba atascado en una parte de la narración preguntándome ¿esto será verosimil?

Todas son burradas nomás para procrastinar la escritura. Desconecta el internet. Cuando hayas terminado la cuota diaria entonces mira lo que han avanzado otros. Si tienes una duda que sientas que te corroe sobre la verosimilitud de alguna parte de tu narración anótala en un cuadernito y la atiendes en diciembre cuando pases por el proceso de edición. También deja los diccionarios en el librero hasta diciembre.

Ahora bien ¿cómo comenzar la historia? King comenta que una historia es "como un gran fosil que uno se encuentra". Para desenterrarlo puedes tener una sinópsis o trama previa pero dice que eso es como sacar al fósil con maquinaria pesada. "Rompe tanto como lo que extrae".

King dice que prefiere partir de un esquema más intuitivo.
"Tiene preferencia la situación. Luego vienen los personajes, que al principio siempre son planos, sin rasgos distintivos. Una vez que se han fijado ambos elementos en mi cerebro, empiezo a contar la historia. A menudo vislumbro el desenlace, pero nunca he exigido a ningún grupo de personajes que hagan las cosas a mi manera. Al contrario: quiero que vayan a la suya. En
algunos casos el desenlace es el que tenía previsto, pero en la mayoría surge como algo inesperado."
Por ejemplo respecto a Misery, King relata que ya tenía vislumbrado al protagonista devorado por la mascota de la enfermera psicópata que lo tenía secuestrado. Pero que escribiendo le encontró al protagonista muchos más recursos de Sherezada que los que le había puesto en un principio. El escritor secuestrado de la novela no terminó en el estómago de Misery.

De Misery King añade:

"De los detalles e incidentes del relato, no hubo ninguno que se ajustar a un esquema argumental; eran orgánicos, excrecencias naturales de la situación inicial, partes desenterradas del fósil. Hoy aún lo explico sonriendo. ¡Cómo me divertí, aunque me pasara casi todo el tiempo hasta culo de drogas y alcohol!"
Lo de estar hasta el culo de drogas y alcohol no es algo que King recomiende para escribir. Pero si durante el NaNoWriMo alguno quiere invitarme unas chelas no me opongo.

Sobre lo de las situaciones King dice:
"Una situación con fuerza pone en entredicho toda la cuestión del argumento, y me parece bien. Casi todas las situaciones interesantes pueden exponerse mediante una pregunta en condicional:

¿Y si los vampiros invadieran un pueblecito de Nueva Inglaterra? (El misterio de Salem's Lot.)

¿Y si en un pueblo apartado de Nevada enloqueciera un policía y empezara a matar a cualquier persona que se cruzara en su camino? (Desesperación.)

¿Y sí una asistenta sospechosa de haber asesinado impunemente a alguien (su marido) fuera acusada de un homicidio que no ha cometido (el de su jefe)? (Dolores Claiborne.)

¿Y si una mujer se quedara encerrada en un coche averiado con su hijo pequeño por culpa de un perro rabioso? (Cujo.)

Se trata, en rodos los casos, de situaciones que se me ocurrieron (en la ducha, conduciendo, durante mi paseo diario...), y que acabaron convertidas en libro. La dependencia del esquema argumental es nula, ni un solo apunte en un papelito, aunque hay alguna historia (la de Dolores Claiborne, por ejemplo) casi tan complicada, como las del género policiaco. Ten presente que en historia y esquema argumental hay una diferencia enorme. La primera es honrada y de fiar, mientras que el segundo es sospechoso y conviene someterlo a arresto domiciliario.

Claro que todas las novelas que he resumido pasaron por un proceso editorial de lima y enriquecimiento, pero casi todos sus elementos existían desde el principio. «La película ya tiene que ser película antes del montaje», me dijo una vez el montador Paul Hirsch. Lo mismo pasa con los libros. Dudo, salvo excepciones, que la incoherencia o la falta de interés narrativo
puedan corregirse mediante algo tan secundario como la revisión."
Y ya. Creo que esto es lo que se necesita para empezar un NaNoWriMo. De lo que se necesita para terminar platicamos luego.

8 comentarios :

lupe dijo...

Creo que eso de estarte fijando cuanto lleva cada quien en el NaNoWriMo es algo prescidible, no sé para qué pueda servir, más bien hay que enfocarse en el esfuerzo particular

TheJab dijo...

Cuando leí el reciente anuncio de NaNoWriMo en metatextos pensé en venir a preguntarle si vale la pena.

Fui al sitio y me sorprendió leer que para el caso recomiendan escribir a lo loco: cantidad sobre calidad. Sin embargo eso a mí no me serviría, ni siquiera si luego edito el texto.

Nunca he escrito algo que llegue a 2000 palabras, o que llegue a 1500 y valga la pena (digo, con 300 palabras batallo) pero tengo la idea de que hay que aislarse para poder hacerlo. Su post me aclara la idea.

Honestamente, si no tengo tiempo para leer, menos tendré para escribir.

¿Usted prefiere que le desee suerte o éxito? Conociéndolo (lo que se puede deducir de sus bostas) creo que ninguna de las dos.

Saludos.

Ah, olvidé preguntar: ¿vale la pena?

controlzape dijo...

¿Usted prefiere que le desee suerte o éxito? Conociéndolo (lo que se puede deducir de sus bostas) creo que ninguna de las dos.

Tienes razón. Lo que prefiero es que no me digas de usted.

¿vale la pena?

Si y mucho. No necesariamente tienes que hacer 1 relato de 50000 palabras. Hay gente que aprovecha el NaNoWrimo para sacar más de una historia (como un libro de cuentos). Todavía estás a tiempo de inventarte "tus situaciones" para empezar a narrarlas en noviembre.

l u dijo...

el año pasado entré a nanowrimo y creo que escribí el 10 por ciento del "monto total". pero fueron buenos cuentos, mi experiencia fue curiosa, escribir en cualquier lugar, sacar mi libretita en el metro o en la cola del banco, escribir y escribir, a mano como pocas veces en los últimos años, por eso ni siquiera alcancé a pasar todo lo que escribí, pero la presión me gustó.

Ahora estoy indecisa, pero conociendome, nos estaremos viendo en Nanowrimo.

Anónimo dijo...

Para escribir al chingadazo tines que Ver mucho tiempo la tv (series policiacas) te da buenas ideas, eso nos decian en la Septien.
Brenda

Anónimo dijo...

y ahora por qué tienes que aprobar los comentarios? aguanta vara hijo, no ma!
brenda

controlzape dijo...

Yo aguanto vara lo que ya no estoy dispuesto a aguantar son las mentadas repetidas hasta la nausea.

enrique guerrero dijo...

me gustaria decirte que este es el primer año que entro a nanowrimo, estoy muy entusiasmado, tengo toda una historia en mi cabeza que esta lista a ser vaciada en mi libreta de nano, solo me resta decirte que si se organiza lo de las chelas me mandes un mail. para vernos. ok

saludos