martes, octubre 21, 2008

Yendo a ver a Jorge Ibargüengoitia en Guanajuato

Hace algunas semanas la lupe y yo nos enteramos que el 19 de octubre a las 12 horas habría un coloquio dedicado a Jorge Ibargüengoitia en el Teatro Juarez de Guanajuato, en el marco del Cervantino.

Por las mismas fechas también me enteré que en la Casa de la Cultura de la misma ciudad iba a estar montada una exposición llamada "Sálvese quien pueda" durante el festival.

Ambos eventos de entrada benditamente libre.

Fui entonces a comprar los boletos de camión con ánimo de groupie. Nomás con tiempo suficiente entre ida y regreso para asistir al coloquio y a visitar la exposición.

- ¿Cómo van nomás un día? - nos decían quienes se enteraron de qué haríamos ese domingo.

- Quédense más tiempo – nos recomendaban.

Seguramente Guanajuato tiene mucho más que ofrecer pero prefiero verlo en otra época en la que a) no hayan las multitudes del Cervantino y b) tenga yo ingresos.

El 19 de octubre nos despertamos antes de que amaneciera. Nuestro camión salia a las 6. Yo, desempleado y desacostumbrado a levantarme antes de que salga el sol, reflexioné como el homenajeado: "a estas horas de la mañana no se puede esperar nada bueno".

Nos transladamos a la Central del Norte. Mientras esperábamos en la sala de salidas a que formaran el camión en el andén, me entretuve mirando los esfuerzos heroicos de uno que se había dormido en el asiento del lustrazapatos por no irse de cabeza al suelo. Estaba yo en esa actividad contemplativa cuando una puertita de debajo del asiento se abrió y se asomaron unos zapatos. Comprendí que había alguien dormido -o muerto- dentro del mueble del lustrazapatos.

Subimos al camión y el trayecto México-Salamanca-Guanajuato lo pasamos a ratos durmiendo, a ratos leyendo y a ratos mirando una película malísima de bomberos detectives que el conductor, gran bromista, puso 3 veces.

Con los sesos y las nalgas torturados por el viaje nos apeamos en la terminal de autobuses de Guanajuato y abordamos un taxi rumbo al Teatro Juarez espantados porque creíamos que ya se nos hacía tarde.

Cuando llegamos me dí cuenta que faltaba una hora para que empezara el coloquio. Pedí un mapa ilegible en un puestecito de información turística y caminamos. La lupe quería ver aunque sea por fuera – no había tiempo para más- el Museo Iconográfico del Quijote.

Regresamos al Teatro Juarez y decidí que mejor nos formábamos pues había una fila creciente a la entrada.

No dejaron que la lupe metiera su cámara pero nadie puso peros por que yo metiera mi palm que graba audio. Antes de que empezara el coloquio estuvimos mirando la decoración del teatro y cómo se iban ocupando los asientos por culturosos y fans.

Entraron en escena los participantes al coloquio y se sentaron con distintos grados de desparpajo en sus sillitas mientras los organizadores ponían un video.

En el video salían platicando de Jorge Ibargüengoitia, Monsivais, José de la Colina, Manuel Felguerez, Joy Laville (quien no la conozca nomás imagínese a Peter O'Toole), uno de los Krauze y Juan García Ponce (con traductora pues lo que decía era ininteligible).

Grabé el audio con regular calidad y aquí están las ligas para el que quiera oir el coloquio.

Introducción - Video.

Presentación - Jorge Volpi.

Jorge F. Hernandez.

Martín Solares.

Brenda Lozano.

Ignacio Padilla.

Hugo Hiriart.

A mis lados cámaras del canal 22 grababan el coloquio.

- Con un poco de suerte salen mis orejas en el noticiario cultural – pensé.

Terminó el coloquio y salimos del Teatro Juarez contentos y con las tripas rugiéndonos de hambre. Entramos al restaurante que está frente al teatro. Muy recomendado por parientes y amigos que suelen ir al Cervantino. Casa Valadez se llama.

Comimos los dos muy rico y abundante a cambio de un billete de 500 pesos -moraleja: pedir el menú de día, no a la carta-. Luego entramos a una casa de dulces que está al lado de Casa Valadez para que la lupe comprara dulces de macadamia y nos dirigimos a la Casa de la Cultura. No aparecía en el mapa pero ya había yo pedido indicaciones previas y me habían dicho que estaba pasando la Alhóndiga.

Cuando llegamos los temores que traía de que fuera a encontrar una exposición igual a la que ya había yo visto en la Coordinación Nacional de Literatura en febrero desaparecieron.

Estaba muy chida. Tanto para el fan novel como para el que haya leido sus libros hasta el despedazamiento. De una vez aprovecho para escribir que vayan pues nomás va a estar montada durante el Cervantino.

En la entrada uno puede ver una caricatura de Jorge Ibargüengoitia rodeada de globos llenos de ibargüengoitismos. Muchos eran de la conferencia El narrador frente al público que dió en 1966. Otros eran de sus artículos y otros de plano yo nos los conocía -o ya se me habían olvidado-.

He aquí algunos:

"Escribo cada vez que quiero leer un libro de Jorge Ibargüengoitia. Mi escritor predilecto".

"Una hoja en blanco me daba vértigo y ganas intensas de profanarla. Por eso soy escritor".

"Hablo y escribo en guanajuatense distritofederalizado".
Y mi preferida (y que además creo que es una actitud que no les caería mal imitar a algunos metatexteros).

"Si no voy a conmover a las masas, ni a obrar maravillas, me conviene bajar un escalón y pensar que si no voy a cambiar al mundo, cuando menos puedo demostrar que no todo aquí es drama".
Al lado de la caricatura había un muro con una cronología. Los curadores tuvieron la excelente idea de escoger pasajes de la obra de Ibargüengoitia para presentar la cronología como si estuviera platicando de su vida el propio autor. Ahí me enteré que en 1978 en la tele nacional estaba esta joya.


¿Alguien lo vió?


En el patio central de la Casa de la Cultura pusieron varias instalaciones. Cada una dedicada a un tema de la cotidianeidad del que Ibargüengoitia se pitorreó. Por ejemplo en una instalación había un montón de recortes de periódicos de la selección nacional de los tiempos de Ibargüengoitia (y de la actualidad). Mientras uno contempla los desalentadores resultados futboleros de varios años sale una voz leyendo un texto de Ibargüengoitia: "cómo no van a regresar contentos si se fueron a pasear gratis".

En otra instalación había una foto panorámica de los multifamiliares en Tlatelolco cuando recién los inauguraron. Aquí se podía leer: "Esto es el caos y los que nazcan y crezcan allí van a salir rarísimos".

También había instalaciones dedicadas a sus novelas. En la parte de Los Relámpagos de Agosto y Maten al león pusieron varias fotos de la revolución mexicana para que uno vea los paralelismos de lo que escribió Ibargúengoitia y la historia nacional. Para Los pasos de Lopez no había fotos pero si dos botellas de champaña (los protagonistas, Chandón y Perillón fueron bautizados con nombres de champaña).

En un cuarto aparte pusieron una mesa con libros y cojines, para que uno se tire y lea a gusto. En ese mismo cuarto en las paredes había colgados cuadros de Joy Laville y algunos párrafos de Jorge Ibargüengoitia dedicados a Joy.



Otro cuarto estaba dedicado a los niños. Había ejemplares de los libros de cuentos para niños de Ibargüengoitia que Magu recientemente ilustró (están chidos).



En las paredes había monos de Magu y un texto de Ibargüengotia que dice:

"Los cuentos llamados infantiles siempre me han parecido detestables. Cuando era chico, una mujer, que estaba encargada de entretenerme, me contaba con bastante frecuencia el de Caperucita. Ella lo terminaba de esta manera: ¡Son para comerte mejor!

Y diciendo esto, el lobo saltó de la cama, se abalanzó sobre Caperucita y, ya se la iba a comer, cuando llegó un cazador y lo mató. Colorín colorado...

¿Cómo que llegó un cazador y lo mató? Si no había cazadores en ese cuento. ¿Cómo va a aparecer uno de ellos en el momento culminante para salvar a Caperucita? Esto, que yo percibía con mucha claridad cuando era chico, es lo que se llama "plumero" en jerga guionística. Un elemento que aparece al final y arregla todo, generalmente de manera insatisfactoria.

En el fondo de mi alma yo quería que el lobo se comiera a Caperucita, que me parecía una niña estúpida, que pasaba la mitad del cuento haciendo monerías y después era incapaz de reconocer a su abuela.

Los cuentos que me gustaban eran muy diferentes. Uno que recuerdo con mucha vividez, me lo contó mi tío Pepe Padilla hace treinta y seis años. Él lo contaba como caso real, lo cual es un recurso eficaz en el arte de contar cuentos. Es cuento conviene advertir, es de origen guanajuatense. En el cuento que contaba mi tío no hay heroes y todo está lleno de errores y horrores, como la vida misma."
En el patio central en otra pared pusieron algunos ibargüengoitismos temáticos. Por ejemplo en un espacio dedicado a las pasiones había un dibujo hecho por Ibargüengoitia y aderezado por los curadores con frases suyas.



En esa misma pared había una ampliación de la foto que le tomaron mientras caminaba por el centro de Coyoacan (en una de tantas obras de "embellecimiento urbano").



Sobre la foto había algunas frases que le dedicaron. Las dos que yo no conocía son estas:
"... muchas veces emprendíamos jornadas largas, sin proponérnoslo. Una, por ejemplo, la empezamos en el Zócalo, frente al palacio nacional y terminamos en su casa de Coyoacán. En las caminatas hablábamos de todo, ese todo que nos salía al paso." Ziuta de Kerlow

"Jorge era serio, a veces, entrañable siempre e irrespetuoso de todo lo establecido, decía que no había intentado nunca ser humorista y era verdad, le bastaba con ser fiel al retrato de la realidad." Juan García Ponce
Había algunos audífonos. La gente que se los ponía podía escuchar fragmentos del audio de la conferencia que dió en 1966 o de las respuestas que dió al público en esa ocasión.

Había fotos de las ediciones extranjeras de sus obras. Tengo un lector que me dice que a Ibargüengoitia nomás lo conocen en México, así que me he traido las siguientes tres fotos para que se atragante.






Pasamos un poco más de una hora contemplando la exposición. Luego de usar los tenebrosos baños de la Casa de la Cultura salimos y caminamos por Guanajuato antes de emprender el viaje de regreso.

Cuando llegamos al DF estaban pasando La Hora Nacional pero considero que el aplastamiento de tepalhunas fue tiempo bien invertido.

pd1. El conductor del camión de regreso puso películas menos tediosas que la que nos tuvimos que soplar de ida. Una era de un prodigioso niño pianista que quiere ser normal y otra de lo que les pasa en las horas previas a varios antes de que mataran a Robert Kennedy.

pd2. Creo que las carcajadas que cosechó Hugo Hiriart son en parte por el texto de Jorge Ibargüengoitia que leyó y en parte por que Hugo Hiriart da risa nomás de verlo.

12 comentarios :

Lupe dijo...

Relamente los dos eventos fueron geniales. La participación del primer ponente del coloquio me fascino!
Y la exposición me gusto mucho mucho.
Nos faltó comprar el libro que te dije que vieras y que no me hiciste caso... editado por el municipio de Guanajuato a ver si no nos cuesta trabajo conseguirlo.
De cualquier manera la experiencia de este coloquio y una magnífica exposición es nuestra y me congratulo por ello.

Pereque dijo...

¿Qué no Juan García Ponce se había muerto ya?

Nation84 dijo...

A mi también me pudre que deformen los cuentos de Charles Perrault de semejante manera, principalmente porque le quitan toda la parte sanguinaria.

para todos los que crecieron engañados aquí hay algunos hechos ineludibles:

-No existe leñador ni cazador heroico para salvarle el pellejo de nadie.

-Caperucita se muere por pendeja y ya (bueno también muere desnuda).

-Hacer que un ogro mate a sus propias hijas para salvar la propia vida puede ser valido.

- Si te van a leer cuentos de esta índole al menos pide que te lean Barba azul que es como la versión infantil de Hostal.

controlzape dijo...

"¿Qué no Juan García Ponce se había muerto ya?"

Sí. Está muerto desde 2003. Se me fue un "ya" que hace que suene a que todavía está vivo.

Ya lo corregí junto con el nombre. No pongo atención y lo ando rebautizando.

Anónimo dijo...

controlzape,

me da tristeza oir que estas desempleado... espero que pronto encuentres chamba...

Lilián dijo...

Nomás puedo decir:

QUÉ ENVIDIA.

Mucha memorabilia para el fan jarcor. La cita que más me gustó, precisamente, fue la de Juan García Ponce -otro consentidazo, para mí.

Aurelio Asiain dijo...

Muy bien la crónica y qué buena idea grabar las intervenciones, que empiezo a oír. Debieras poner un enlace en la página de facebook.

Changos dijo...

Nomames nomames ¡NO MAMES! ¿Cuándo se acaba esa cosa? Tengo que ir. Lo necesito. ¿Podrías darme un poco más de información?

controlzape dijo...

Abrí un evento en la página de fans de Facebook. Ahí viene más información. Si vas a ir apúrate porque me dijeron que nomás va a estar durante el Cervantino que se termina este domingo.

Gabriela clavo y canela dijo...

Hola:
Desde hace algun tiempo, he estado leyendo tu blog de libre pensar y me ha gustado bastante, sobre todo lo referente a Jorge Ibargüengoitia,(gracias por subir aquella conferencia que dió en el 66).
Bueno, pues nada más para comentarte, que mi novio y yo también fuimos al coloquio
y al leer tu relato, las circunstancias en que se fueron Lupe y tú, `¡vaya!, nosotros también nos fuimos en circunstancias muy similares, comimos en los mismos lugares y lo más curioso, también estábamos sentados cerca d ela cámara del canal 22 (lado derecho). Bueno, pues todo esto, es para decirte, con todo respeto, que si quieres, te podría enviar uno de los libros que dieron en la exposición "sálvese quien pueda", nos daría mucho gusto (a Isaac y a mi) compartirlo contigo, pues sabemos que lo apreciarías.

no es ninguna broma, si te parece, te dejo mis datos para ponernos en contacto.

Aprovecho la ocasión para felicitarte por el blog, y bueno, qué gusto saber que si tuvieron oportunidad de ir al coloquio.

Saludos cordiales.

Gabriela Esquivel Puente.

Mi correo: esquivel.gaby@gmail.com.
si gustas escribir para saber a donde te podemos enviar el libro.

Vagancianet dijo...

Y ya casi son 25 años de aquél trágico accidente aéreo, por lo que he visto anunciados algunos eventos en Guanajuato.

G. Armando Montes dijo...

Hola
Antes que nada, déjame decirte que tu crónica de lo sucedido, me pareció bastante entretenida, lamentablemente yo no pude acudir al coloquio, y siendo fan de los textos de Ibarguengoitia, me encantaría encontrarme con una exposición, museo o algún evento en Guanajuato donde pueda indagar sobre su vida y obra, ¿sabes si hay algo dedicado a él?
La próxima semana tendré la oportunidad de ir a Guanajuato, Si durante el Cervantino, sé que estará llenísimo y que habrá un buen de eventos por ver, pero no todos los días se puede hacer un viajecito de estos.