martes, diciembre 30, 2008

Cierre de año

"Hay muchos que hablan de la actual depresión económica, sobre todo cuando se trata de pagar deudas, pero hay que confesar que la mayorìa de la gente de clase media sigue gastando màs de lo que tiene y sigue ganando más de lo que merece."
Las líneas previas no son de algún analista financiero de la prensa nacional contemporánea abordando el tema sempiterno, y últimamente agudizado, de la crisis económica. Esas líneas son de Jorge Ibargûengoitia y las usó de preámbulo para escribir de los changarros de comida que habìa conocido en sus mocedades.

No obstante haber sido escritas hace 35 años es notable lo bien que siguen aplicando hoy en dìa.

Eso es lo que me gusta de Jorge Ibargûengoitia. Escribía con tanta lucidez que lo que él abordaba hace décadas sigue estando vigente.

Este año que termina se cumplieron 80 del nacimiento de Jorge Ibargüengoitia y 25 años de que se cayera el avión en el que viajaba. Todavía le quedaba mucha cuerda (si no me creen lean los fragmentos de la obra que estaba escribiendo cuando se murió), sin embargo entre sus artículos del periódico, las obras de teatro (que a él no le gustaban) y sus novelas dejó obra para largos ratos de reflexión y una que otra buena carcajada.

Lo cual es un legado más sustancioso que el que han dejado muchas de las lumbreras de las letras nacionales especializadas en provocar tantos bostezos como homenajes.

Este año a Ibargüengoitia no lo celebraron como a otros escritores mexicanos que también cumplieron 80 años, pero tampoco me lo dejaron en el olvido. Se montaron obras, coloquios y exposiciones. Aquí en este blog pitero reseñé dos, sí dos, de las más notables además de una que otra transcripciòn de textos de él y dedicados a él.

1. Exposición en la Coordinación Nacional de Literatura

2. Coloquio y exposición en el Festival Cervantino

3. Texto: Mujer pintando en cuarto azul

4. Texto: El reencuentro

Ahora bien, no se vayan con la finta y digan “por las barbas de Darwin otro blog de refriteo de posts para rellenar el fin de año. Pfff.” No. Esta nomás fue la antesala para que lean un fragmento de una entrevista que me encontré en el último suplemento dominical de este año de La Jornada.

Jorge Ibargüengoitia, 25 años después.
Entrevista con Joy Laville.
Salvador García.

“A Jorge le hubiera gustado ver que los jóvenes aprecian su obra”, dice Joy Laville, viuda de Ibargüengoitia.

¿Cómo fue la vida en París?
Jorge era muy disciplinado, normalmente escribía entre las 10 y las 2:30 de la tarde. Era matutino. En las tardes leía recostado en un sofá; creo que nunca escribió en la noche, pese a que no dormía temprano.

¿Qué leía?
Tenía un gusto muy amplio. Era muy leído y admiraba a muchos escritores.

¿De su obra había un texto que considerara su favorito o que creyera el mejor desarrolado?
No sé si tenía un libro favorito. Pero, para mí, la más desarrollada de las obras fue Los pasos de López. Jorge siempre fue un apasionado de la historia.

¿Qué proyectos quedaron truncados con el fallecimiento de Jorge?
Hace muchos años escribió teatro y lo dejó. En los últimos años de su vida estaba pensando otra vez escribir teatro. Además, estuvo escribiendo [una tercera parte] del libro titulado Isabel cantaba y también tenía varias obras pensadas sobre el futuro. Tenía una historia sobre su familia y sus años en Guanajuato, que se desarrollaría en el rancho, antes de llegar a la ciudad.

¿Entre toda su polifacética obra. ¿escribió alguna vez poesía?. ¿le escribió a ud poemas de amor?
Nunca me escribió un poema, ni me trajo flores, pero me daba regalos. No era romántico, tampoco convencional. Me regaló, por supuesto, libros, entre otras cosas. Pero era muy bueno para escribir cartas. No me escribió específicamente cartas de amor, pero dijo cosas evidentemente con ese sentido, como: “¿Te caigo bien?” A Jorge lo conocí en San Miguel de Allende. Yo era persistente. Nos caímos bien pero, como siempre, son las mujeres las que damos los primeros pasos.

¿Cómo era en la vida cotidiana?
En la casa él se adueñaba de la cocina, o yo, pero no los dos. Él era muy inventivo, arriesgado, pero siempre salió bien su comida. Tenía un don. Improvisaba. Muchas veces salimos a algùn lugar a comer algo que nunca habíamos probado. Entonces Jorge regresaba y al día siguiente, y no importaba si teníamos visitas para comer, él trataba de hacer ese mismo platillo y siempre salió bien. Tenía fama por su paella. Hacía paella para mucha gente; los domingos siempre teníamos invitados que eran siempre los mismos amigos. A veces yo hice cosas muy humildes en la cocina, como pelar los camarones. Pero yo era la ayudante. Decía “vaso”, y yo se lo daba. Así me gustaba, porque él lo hacía maravillosamente. También era un buen bebedor. Pero en los últimos años, cuando estuvimos en París, bebió muy poco. Siempre tomamos un tequila. Yo todavía lo tomo. La cosa es que el último año, a veces se me olvida tomar. Dicen que la gente bebe para olvidar, pero a mí se me olvida beber.
Pd. Léan a Jorge Ibargüengoitia. Y si ya lo leyeron reléanlo. En la página de fans de Jorge Ibargûengoitia en Facebook están disponibles sus novelas (y qué bueno que alguien las puso ahí pues las editoriales no veo que hagan su trabajo). Yo por lo mientras me quedo con dos de mis ibargüengoitismos favoritos:

1. "Los artículos que escribí son los únicos que puedo escribir; si son ingeniosos es porque tengo ingenio, si son arbitrarios es porque soy arbitrario, y si son humorísticos es porque así veo las cosas. Quien creyó que todo lo que dije fue en serio, es un cándido, y quien creyó que todo fue en broma, es un imbécil."

2. "Si no voy a conmover a las masas , ni a obrar maravillas, me conviene bajar un escalón y pensar que si no voy a cambiar al mundo, cuando menos puedo demostrar que no todo aquí es drama."

4 comentarios :

Lupe dijo...

Chido tu cierre de año amor!

David Moreno dijo...

Buena Bosta...

Los dos últimos párrafos son geniales, y, aunque suene a cliché, el primero me hizo pensar mucho en mi propia labor como comunicador...

Saludos mi estimado Héctor y buen 2009 para tí y para la Lupe...

Un abrazo.

Anónimo dijo...

MMM.. cierre de año y nunca has examinado como libre pensador el problema del narcotrafico...utilizando la logica:
como es posible q Google pueda darte ubicaciones exactas de lugares publicos y no puedan descubrir plantios de amapola ... no soy conspirativista pero si racional...como es posible q podemos ver galaxias distantes en base a espectros y los gobiernos siguen negando no saben donde estan los sembradios de la droga???
ojala algun dia te atrevas a decir algo de trascendencia por ejemplo sin ser conspiracionista ¿ como se mantiene tanto dealer en Eu si pueden mandar sondas pathfinder? simple ciencia puedo saber del universo pero mis problemas economicos no???....
la logica dice q donde no comen dos no pueden comer tres...
habla acerca de armas, droga y lavado.. las matematicas no pueden equivocarse.... y no revires q soy conspiracionista solo pido explicacion matematica a la acumulacion de riqueza... y de paso a visa mastercard.... quien los mantiene....

Semidios dijo...

Soy fan de este señor, totalmente, y que bien la dire de facebook para leer lo que me falta!! Saludos!!!