martes, diciembre 30, 2008

Cierre de año

"Hay muchos que hablan de la actual depresión económica, sobre todo cuando se trata de pagar deudas, pero hay que confesar que la mayorìa de la gente de clase media sigue gastando màs de lo que tiene y sigue ganando más de lo que merece."
Las líneas previas no son de algún analista financiero de la prensa nacional contemporánea abordando el tema sempiterno, y últimamente agudizado, de la crisis económica. Esas líneas son de Jorge Ibargûengoitia y las usó de preámbulo para escribir de los changarros de comida que habìa conocido en sus mocedades.

No obstante haber sido escritas hace 35 años es notable lo bien que siguen aplicando hoy en dìa.

Eso es lo que me gusta de Jorge Ibargûengoitia. Escribía con tanta lucidez que lo que él abordaba hace décadas sigue estando vigente.

Este año que termina se cumplieron 80 del nacimiento de Jorge Ibargüengoitia y 25 años de que se cayera el avión en el que viajaba. Todavía le quedaba mucha cuerda (si no me creen lean los fragmentos de la obra que estaba escribiendo cuando se murió), sin embargo entre sus artículos del periódico, las obras de teatro (que a él no le gustaban) y sus novelas dejó obra para largos ratos de reflexión y una que otra buena carcajada.

Lo cual es un legado más sustancioso que el que han dejado muchas de las lumbreras de las letras nacionales especializadas en provocar tantos bostezos como homenajes.

Este año a Ibargüengoitia no lo celebraron como a otros escritores mexicanos que también cumplieron 80 años, pero tampoco me lo dejaron en el olvido. Se montaron obras, coloquios y exposiciones. Aquí en este blog pitero reseñé dos, sí dos, de las más notables además de una que otra transcripciòn de textos de él y dedicados a él.

1. Exposición en la Coordinación Nacional de Literatura

2. Coloquio y exposición en el Festival Cervantino

3. Texto: Mujer pintando en cuarto azul

4. Texto: El reencuentro

Ahora bien, no se vayan con la finta y digan “por las barbas de Darwin otro blog de refriteo de posts para rellenar el fin de año. Pfff.” No. Esta nomás fue la antesala para que lean un fragmento de una entrevista que me encontré en el último suplemento dominical de este año de La Jornada.

Jorge Ibargüengoitia, 25 años después.
Entrevista con Joy Laville.
Salvador García.

“A Jorge le hubiera gustado ver que los jóvenes aprecian su obra”, dice Joy Laville, viuda de Ibargüengoitia.

¿Cómo fue la vida en París?
Jorge era muy disciplinado, normalmente escribía entre las 10 y las 2:30 de la tarde. Era matutino. En las tardes leía recostado en un sofá; creo que nunca escribió en la noche, pese a que no dormía temprano.

¿Qué leía?
Tenía un gusto muy amplio. Era muy leído y admiraba a muchos escritores.

¿De su obra había un texto que considerara su favorito o que creyera el mejor desarrolado?
No sé si tenía un libro favorito. Pero, para mí, la más desarrollada de las obras fue Los pasos de López. Jorge siempre fue un apasionado de la historia.

¿Qué proyectos quedaron truncados con el fallecimiento de Jorge?
Hace muchos años escribió teatro y lo dejó. En los últimos años de su vida estaba pensando otra vez escribir teatro. Además, estuvo escribiendo [una tercera parte] del libro titulado Isabel cantaba y también tenía varias obras pensadas sobre el futuro. Tenía una historia sobre su familia y sus años en Guanajuato, que se desarrollaría en el rancho, antes de llegar a la ciudad.

¿Entre toda su polifacética obra. ¿escribió alguna vez poesía?. ¿le escribió a ud poemas de amor?
Nunca me escribió un poema, ni me trajo flores, pero me daba regalos. No era romántico, tampoco convencional. Me regaló, por supuesto, libros, entre otras cosas. Pero era muy bueno para escribir cartas. No me escribió específicamente cartas de amor, pero dijo cosas evidentemente con ese sentido, como: “¿Te caigo bien?” A Jorge lo conocí en San Miguel de Allende. Yo era persistente. Nos caímos bien pero, como siempre, son las mujeres las que damos los primeros pasos.

¿Cómo era en la vida cotidiana?
En la casa él se adueñaba de la cocina, o yo, pero no los dos. Él era muy inventivo, arriesgado, pero siempre salió bien su comida. Tenía un don. Improvisaba. Muchas veces salimos a algùn lugar a comer algo que nunca habíamos probado. Entonces Jorge regresaba y al día siguiente, y no importaba si teníamos visitas para comer, él trataba de hacer ese mismo platillo y siempre salió bien. Tenía fama por su paella. Hacía paella para mucha gente; los domingos siempre teníamos invitados que eran siempre los mismos amigos. A veces yo hice cosas muy humildes en la cocina, como pelar los camarones. Pero yo era la ayudante. Decía “vaso”, y yo se lo daba. Así me gustaba, porque él lo hacía maravillosamente. También era un buen bebedor. Pero en los últimos años, cuando estuvimos en París, bebió muy poco. Siempre tomamos un tequila. Yo todavía lo tomo. La cosa es que el último año, a veces se me olvida tomar. Dicen que la gente bebe para olvidar, pero a mí se me olvida beber.
Pd. Léan a Jorge Ibargüengoitia. Y si ya lo leyeron reléanlo. En la página de fans de Jorge Ibargûengoitia en Facebook están disponibles sus novelas (y qué bueno que alguien las puso ahí pues las editoriales no veo que hagan su trabajo). Yo por lo mientras me quedo con dos de mis ibargüengoitismos favoritos:

1. "Los artículos que escribí son los únicos que puedo escribir; si son ingeniosos es porque tengo ingenio, si son arbitrarios es porque soy arbitrario, y si son humorísticos es porque así veo las cosas. Quien creyó que todo lo que dije fue en serio, es un cándido, y quien creyó que todo fue en broma, es un imbécil."

2. "Si no voy a conmover a las masas , ni a obrar maravillas, me conviene bajar un escalón y pensar que si no voy a cambiar al mundo, cuando menos puedo demostrar que no todo aquí es drama."

domingo, diciembre 28, 2008

¿Este blog deberá leerse acompañado de sus padres o tutores?

De acuerdo a esta noticia que leí en The Guardian (acá en El País para los que no masquen inglés) la del título podría llegar a ser una tristísima realidad si despistados como Andy Burnham se salen con la suya.

Andy Burnham, avezados lectores, es el secretario de Cultura del Reino Unido (Culture, Media and Sports, o como le dicen algunos al puesto "Minister for fun"). En una entrevista reciente al Daily Telegraph ha dicho las siguientes gemas (que seguro le asegurarán un lugar entre los autores de los dichos más retrógradas que se han publicado sobre internet):

"Hay contenido [en internet] que no debería estar disponible para ser visto. Esa es mi opinión. Y es absolutamente categórica."
El secretario de Cultura agregó:
"Si voltean a ver a la gente que creó el internet, se darán cuenta que hablaban muy en serio sobre crear un espacio que el gobierno no pudiera alcanzar. Creo que necesitamos revisar eso muy seriamente, ahora".
Con el fin de que el subversivo internet no sea un lugar "peligroso" para las jóvenes e impresionables mentes de sus hijos, Burnham -padre espantadizo de tres chamacos- propone como primera medida que el gobierno regule lo que se publica en internet, tal y como se regulan actualmente las películas; es decir, con un sistema de rating.

Como ejercicio mental propongo que nos dejemos de carcajear un momento de los dislates de Andy Burnham e imaginemos una blogósfera cuyo contenido tenga que ser censurado por algún burócrata para ver si lo que uno escribe es clasificación A, B o C o como le hacen los gringos General, PG, PG-13, R o NC-17.

¿Si escribo en un post "las arrugas de mis tompiates escépticos" bastaría para clasificarlo PG? ¿Si pongo una liga a un video donde un zombie esté devorando los sesos de una guera en pelotas me darán PG-13? ¿Si escribo que Andy Burnham está retependejo y su propuesta se merece un kilo de pura reata alcanzaré la R?

Imagino transladada al Méxicolindo esta política censora y veo a personajes medievales como los integrantes de la Unión Nacional de Padres de Familia o el Colegio de Abogados Católicos sentados frente a un monitor contando, con celo de monja de la vela perpetua, la cantidad de mentadas, tetas, coños, pitos y flautas que hay en un post para clasificarlo antes de publicarlo.

- Mira aquí este que está pitorréandose de la estatura de Felipe Calderón – diría un censor en el transcurso de su chamba.

- Ponle D por atentar contra las instituciones – quizá recomendaría su jefe.

viernes, diciembre 26, 2008

Magufería magnéticonspiratoria de cena de navidad

Durante las reuniones familiares de fin de año no faltan los disparates. A continuación va el más notable de los que escuché en la cena de navidad de este año:

"El avión en el que venía Mouriño lo tiraron con un imán que dirigieron desde el suelo."

La que manifestó este dislate agregó:

- Me lo dijo alguien que trabaja en la PGR.

Yo me quedé pensando:

- Veamos: un avión que vuela a centenares de metros del suelo y a centenares de kms/h es tumbado con un electroimán que está en el suelo ¿De qué intensidad tiene que ser el campo magnético para tirar a un avión en pleno vuelo? Respuesta aproximada: de un chinguero de teslas. ¿Hay electroimanes de esa intensidad? Y si los hubiera, ¿no estaríamos ya viendo sus usos en otros ámbitos del quehacer humano además del de tumbar aviones de grises secretarios de gobernación?

Después de hacer esas reflexiones manifesté:

- El autor de esa explicación no sabe cómo funciona un electroimán.

Volví a quedar como un mamón execrable pero conseguí que los presentes se pusieran a discutir sobre las implicaciones de que haya electroimanes en la ciudad de México capaces de tumbar aviones en vuelo. Y concluyeron que la afirmación era muy extraordinaria como para aceptarla nomás con un "me lo dijo alguien de la PGR".

controlzape: 1
magufería magnéticonspiratoria: 0

miércoles, diciembre 24, 2008

Razón por las que los 25 de diciembre prefiero celebrar a Newton y no a Jesús

Jesús le enseñó al mundo el Padrenuestro. Newton dejó al mundo (entre otras cosas) el Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. Con el primero la humanidad aprendió a rezarle a diosito. Con el segundo la humanidad ha enviado gente a la Luna y robots a las estrellas.

pd. Además el nacimiento de Newton se puede celebrar 2 veces en fechas muy próximas. El 25 de diciembre en calendario juliano y el 4 de enero en gregoriano.

lunes, diciembre 22, 2008

3 de Ricardo Garibay 3

I.
Cuando estaba yo mocoso y mi pedazo de realidad consistía nomás en la escuela, la televisión y los poquísimos cuates de la cuadra en la que vivía, pasaba horas sumergido en la cartelera de la tele abierta. Los sábados cuando cambiaba de canal por el 11 me encontraba a un señor enardecido hablando de libros. Durante los pocos segundos que lo contemplaba pensaba:

- ¿Porqué estará tan encabronado?

No me enteré de la respuesta porque lo que buscaba en ese entonces era ver caricaturas y no a un energúmeno platicando de literatura. Ahora lamento que cuando Ricardo Garibay salía en la tele haya estado yo muy turulato como para apreciarlo. Si sacaran los DVD's de su programa no sé si los compraría pero definitivamente los vería.

II.
Cuernavaca. En casa de Álvaro hace 12 años.

Álvaro: Me encontré a Ricardo Garibay cuando iba yo saliendo de dar clase por la av. Morelos a la altura de la comercial.

controlzape: Chido. ¿Qué le dijiste?

Álvaro: Lo saludé y le pedí que me dijera una frase de lo más prosaico.

controlzape: ¿Qué frase?

Álvaro: Ayer fui a comprar tortillas pero no tenían masa.

controlzape: ¿Y qué te dijo?

Álvaro: Me miró extrañado y me dijo "no sé para que quiere que le diga yo eso joven pero lo voy a complacer: Ayer fuí a comprar tortillas pero no tenían masa." Lo dijo con mil aspavientos y colérico. Ya no sabe hablar de otra manera. Lo tengo grabado. Escucha.

controlzape: Jojojojojo

Álvaro: Jajajajajaja

Juro que cuando hice de arqueólogo en casa de Álvaro busqué ese casette pero no lo hallé. Snif.

III.
Cuando escribí esta bosta de Ibargüengoitia y todos conocíamos al huevo como huevo y no como luis, este recomendó que leyera uno a Ricardo Garibay. "Otro maestro muy al estilo de Ibarguengoitia" dijo mutatis mutandis.

Hice caso a la recomendación de luis y cada vez que me paraba en una librería buscaba algo de Ricardo Garibay. No hallaba nada. Recientemente había tenido menos éxito pues las secciones de literatura mexicana en las librerías están inundadas de libros de Carlos Fuentes. Puaj.

Hasta ayer.

Encontré detrás de un montón de libros de Fuentes uno de Crónicas de Ricardo Garibay. Lo edita Oceano, Conalculta y el Consejo Estatal para las Culturas y Artes de Hidalgo. Creo que voy a tener que hacer un recorrido por las librerías de viejo en Donceles a ver si hallo más de Ricardo Garibay pues entre las editoriales, los distribuidores y las divas de las letras nacionales tienen a las secciones de literatura mexicana en las librerías hechas un páramo.

pd. ¿Se acuerdan de El episodio cinematrogŕafico de Jorge Ibargüengoitia en La Ley de Herodes? Entre otras cosas se pitorrea de la manera en la que se escribe cine en este país (y por la producción reciente yo creo que eso no ha cambiado). En el libro que compré ayer de Garibay leí no uno ni dos sino cinco episodios cinematogŕaficos.

sábado, diciembre 20, 2008

El verdadero misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe

Allá a principios de los ochentas, en medio de un páramo editorial aún más árido que el de la actualidad, editorial Diana publicó por primera vez el siguiente libro:


En él su autor, José Aste Tonsmann, afirmaba haber encontrado en los ojos de la veneradísima imagen de la Virgen de Guadalupe, después de aplicar sesudos estudios por computadora, diminutas figuras que, alega su "descubridor", no pudieron haber sido creadas por manos humanas y que no tienen una explicación natural sino sobrenatural.

El contenido de ese libro prevalece hasta la fecha.

Si uno se pone a buscar en google "los ojos de la virgen de guadalupe" en la primera página se encuentran resultados con frases como las siguientes:


"no podía dar crédito a lo que estaba viendo, ¿cómo podía ser? un hombre con barba dentro de los ojos de la..."

"Aste Tonsmann ha demostrado en forma contundente que los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe tienen reflejadas imágenes..."

"La tecnología digital da nueva luz a uno de los fenómenos que es todavía una incógnita para la ciencia: el misterio de los ojos de la Virgen..."
También, en la primera página de los resultados sale una porción de uno de esos pseudocumentales del Canal Infinito (el canal del slogan de Abre Tu Mente; slogan que está mocho, debería ser: Abre tu mente hasta que se te escapen los sesos).

Se trata de un video consistente en un resumen de los hallazgos que hizo José Aste Tonsmann en los ojos de la Virgen de Guadalupe.

De acuerdo al video esto es lo que se puede ver en los ojos de la Virgen de Guadalupe.


Y esto es lo que halló José Aste Tonsmann.

1.Indígena sentado 2. Anciano español (quesque el obispo Zumárraga) 3. Otro español (quesque el traductor del obispo) 4. Juan Diego enseñando su ayate 5. Criada negra del obispo 6. Familia indígena. Todos mirando el portento. Asegún.

No sé cuánto tiempo estuvo buscando José Aste Tonsmann a personajes novohispanos en los ojos de la Virgen pero yo, nomas en un minuto, encontŕé otras figuras más interesantes.

Vean (en rojo algunos de mis "inexplicables" hallazgos)

El conde Orlok



Voldo de Soul Calibur

Un cocodrilo


Juan Diego Mono araña

¿Qué significa esto? ¿Que la virgen tiene predilección por los vampiros, los juegos de Namco, los reptiles con las fauces abiertas y los primates de ojos saltones?

No.

Lo realmente misterioso de todo esto no es que los ojos de la Virgen de Guadalupe estén poblados de tantos personajes, todos ellos debidos a la capacidad humana para reconocer patrones y figuras donde no los hay, sino que "un experto internacional en proceso digital de imágenes" como el dr José Aste Tonsmann no sepa qué es la PAREIDOLIA.

Conclusión: Las figuras en los ojos de la Virgen de Guadalupe (¿lupedolia?) tienen tanto misterio como las figuras que forman las arrugas de mis tompiates (¿testiculodolia? ¿huevodolia?).

pd. Otro ejercicio escéptico para demostrar el no-misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe consistiría en aplicar ampliaciones a los ojos de otras pinturas famosas y ver qué se encuentra uno. Quizá en los ojos de la Mona Lisa esté un plato de chilaquiles. Verdes. Con pollo. Y aros de cebolla y un huevo encima. Pero eso no significaría que a Leonardo Da Vinci le gustaran los chilaquiles. Lo único que significaría es que el que esté contemplando chilaquiles en los ojos de la Mona Lisa tiene hambre.

martes, diciembre 09, 2008

La Orquesta Filarmónica de Acapulco...

... rulea. Y no tiene nada que pedirle a la OFUNAM, ni a la de la Ciudad de México, ni a la de Minería que son las que he oido en vivo. Ni a ninguna de las otras orquestas que he oido en grabaciones.

Recién la conocí, con la lupe, el domingo pasado. Mis papás nos invitaron a ir a escuchar el concierto navideño que ofrecíó la OFA en el Teatro Ocampo en Cuernavaca y pues allá fuímos.

- Ignoraba que Acapulco tuviera orquesta filarmónica – pensé cuando me invitaron.

Cuando entré al teatro me acordé que la última vez que había visitado el recinto fue hace un chingo de años con Alvaro. En esa ocasión entramos a ver El extensionista, una obra de teatro que me acuerdo que nos sacó estentóreas carcajadas pero cuya trama ya olvidé. Después no volví a visitar el Teatro Ocampo más que cuando pasaba por enfrente y me asomaba entre los anuncios que decían "En remodelación" y que permanecieron más de 10 años.

- Hay que llegar media hora antes para oir al director de la orquesta. Suele platicar sobre lo que uno va a oir – nos advirtió mi papá.

Esa fue la primera paloma que le puse a la OFA. Ojalá más directores de orquesta se acercaran así al público.

La siguiente paloma se la puse al Teatro Ocampo. Ya creía que después de la remodelación me iba a encontrar con una versión tlahuica del accidente acústico que es el Palacio de los Deportes. Afortunadamente estaba yo muy equivocado. El lugar les quedó muy bien para sentarse a oir una orquesta filamónica. El Teatro Ocampo de Cuernavaca no es la Sala Nezahualcoyotl pero ni lo necesita ser y además está mucho mejor que la Ollin Yoliztli que últimamente parece casa del fantasma de la ópera.

Me pusieron en las manos un programa. Decía que íbamos a oir la Obertura Irving y un Concierto para Violín y Orquesta de Marcos Lifshitz. Después del intermedio vendría música navideña.

¿Y ese Marcos Lifshitz quién será? - pensé mientras por los altavoces alguien anunciaba a Eduardo Álvarez Mata, director de la Orquesta Filarmónica de Acapulco.

Un señor chaparrito apareció en el escenario. Tomó la silla vacía del concertino (el primer violín pues) y se sentó mirando al público. Detrás de él sólo ensayaba quedito un fagot.

- Hola, soy Eduardo Álvarez. El del audio se equivocó. No soy Mata. Eduardo Mata fue mi maestro.

A continuación de una manera informal pero no por ello menos rigurosa nos platicó de lo que íbamos a oir. Nos dijo que Marcos Lifshitz era un compositor del siglo XX y que la obertura Irving la compuso a petición de las autoridades de una ciudad gringa del mismo nombre cuando cumplió su primer centenario. Del concierto para violín nos dijo que aunque usaba una armonía distinta a los conciertos de Beethoven y Brahms que es a lo que la mayoría está acostumbrada también nos iba a gustar.

Nos platicó de lo que ha hecho la OFA durante el último año y que estábamos contemplando el cierre del año.

- Queríamos cerrar con la 9na de Beethoven pero no nos alcanzó para traer un coro que diera el ancho.

Ni al coro, ni al tenor, ni al bajo, ni a la contralto ni a la soprano, pensé. Pero bueh... esas cosas suelen pasar cuando el presupuesto es más corto que las ambiciones de los que hacen los programas.

Hubo una sesión de preguntas y respuestas. Alguien le pidió al director que platicara de su trayectoria.

- De estas cosas no me gusta platicar – dijo Eduardo Álvarez, pero mencionó algo de lo que ha hecho y que estaba en el programa que nos habían dado. Lo más notable es que la OFA en enero cumple 11 años y que este último año dio 90 conciertos.

- Comparen esa cifra con los 30 y tantos conciertos que dió la Orquesta de Minería en el mismo período - remató Eduardo Álvarez.

Al terminó de la plática se despidió momentáneamente mientras los músicos tomaban sus lugares y comenzaba la extraordinaria cacofonía que siempre hay antes de un concierto cuando cada miembro de una orquesta practica un poco.

A la lupe le gustó que el concertino fuera la concertina.

Después del do apareció otra vez Eduardo Alvarez cargando una batuta. Las siguiente hora la pasé con la boca abierta. Hubo ocasiones (no tantas como cuando oigo la 9na pero si bastantes para marearme) en las que se me olvidaba que había que respirar.

Así de chingona es la Orquesta Filarmónica de Acapulco.

pd1, Otra paloma para Eduardo Álvarez y la OFA: la segunda mitad del programa consistió en rolas navideñas y aprovechando la familiaridad de las mismas en la cabeza de todo mundo, el director invitó al público a participar como coro.

- Nomás que yo les indico cuando entrar. No nos vayan a echar a perder la obra – dijo Eduardo Álvarez.

El par de señores sentados a mi izquierda suplieron con roncos y entusiastas berridos su falta de talento. Aunque los resultados del coro improvisado fueron irregulares se me hace genial que un director de orquesta haga labor para incluir al público como algo más que meros oyentes.

pd2. La página de la OFA está disponible. Sirve para conseguir los discos que han grabado y para estar atentos a sus actividades del próximo año. Ojalá la Universidad Autónoma de Morelos ahora sí se ponga las pilas para conseguirle a la OFA un coro y solistas para que interpreten la 9na de Beethoven en el Teatro Ocampo. Si se puede, sin cortes de luz.

jueves, diciembre 04, 2008

Caso de embrutecimiento por muerte de exsecretario de Gobernación

Ahora que en un lapso muy breve han fallecido notables panistas (cuya cúspide política nomás consistió en ocupar con muy grises resultados el puesto de Secretario de Gobernación de nuestro méxicolindo) hemos estado inundados por sendas parrafadas de chayoteros columnistas alegando unas virtudes de los recientemente fallecidos que, la neta, yo nunca les ví mientras estaban vivos.

Tomemos como ejemplo a Ricardo Alemán que escribe para El Universal. Según él Carlos María Abascal Carranza fue un paladín de la tolerancia y el respeto. De acuerdo a Ricardo Alemán eso se debe a que el recientemente fallecido siempre estuvo dispuesto a "acatar la decisión de las instituciones". Aunque fueran contrarias a su credo.

Eso que escribe Ricardo Alemán nomás me lo explico como un caso de embrutecimiento por muerte de exsecretario de Gobernación.

Recordemos que cuando se incluyó a la anticoncepción de emergencia en el cuadro básico de medicamentos Carlos Abascal, amparado en el sambenito del diálogo y el debate, nos regaló la siguiente perla anticientífica (el énfasis es mío):

"...cualquier norma puede ser objeto de diálogo si existen argumentos y razones para ello [...] amor y ciencia juntos, pero para construir... No podemos admitir una ciencia consagrada a la destrucción masiva, sea en las armas en general, sea en la medicina, sea en cualquier ámbito, la ciencia sólo se justifica si sirve a la vida".
No sé qué le ve Ricardo Alemán de tolerante y respetuoso a usar el cargo público para hacer proselitismo religioso. Porque eso fue lo que distinguió a Abascal durante su paso por las secretarías de Trabajo y Gobernación: el proselitismo religioso a través de un cargo público. Si Abascal y cia no se salieron con la suya no fue por "acatar la decisión de las instituciones" como alega Ricardo Alemán, sino porque se estaba haciendo afuera de la bacinica.

Yo, al contrario del embrutecido Ricardo Alemán, prefiero acordarme de Carlos Abascal como lo que fue. Un señor que fracasó, gracias a que varios estuvieron dispuestos a señalarlo, en imponer su credo ante el caracter laico de las instituciones que dicen que tanto respetaba.

ps. A Carlos Abascal lo recordaré también como fuente de pitorreo escéptico en este blog. Durante su jocoso paso por la secretaría de Gobernación provocó las siguientes bostas en este blog:

Analfabetismos científico en Gobernación
Ni que estuviéramos tan pendejos sr Secretario
Perlita semanal
Así mero hay que contestar