sábado, enero 03, 2009

Exposición Vampiros y hombres lobo. Mitos y realidades.

En el último día de 2008 la lupe, Constanza y yo nos encontrábamos en el Museo de la Policía (anteriormente conocido como Centro Cultural Policial) contemplando las siguientes escenas:

1. Una rubia jamona medio sumergida en una tina llena de sangre tiene cara de gran satisfacción. No se sabe si es poque acaba de recibir una buena noticia o está teniendo un orgasmo. Sobre ella, colgando boca abajo de una cuerda anudada a una viga, está el cuerpo desnudo de una morena cuyos muñecas mutiladas escurren sangre que cae sobre la rubia de la tina.

2. Un hombre joven andrajoso y greñudo está en la cocina de su casa. Está hincado en el suelo preparando sus alimentos. Estos consisten en las tripas que extrae de una mujer tirada en el suelo usando un cuchillo cebollero. Detrás de la pareja de cocinero y víctima está un refrigerador abierto en el que se pueden ver distintos platos sanguinolentos que contienen algunos vísceras y otros miembros humanos. Un cerebro asoma del congelador y una tibia descarnada escurre sangre en un compartimento de la puerta del refri. En el lavadero hay manchas de distintos tonos de rojo y cafe. En la licuadora hay algo que se molió y se secó hace mucho tiempo. No se sabe si es mole o relleno de intestino.

3. Un señor bigotón vestido como carnicero gourmet está partiendo carne sobre un gran trozo de madera. Detrás de él aguardan otros pedazos de carne para ser partidos y molidos. Algunos son pies y brazos. De un molino de carne a medio procesar sale un intestino grueso.

Estas bonitas imágenes, ideales para contar a la familia en estas fiestas de fin de año, las puede uno apreciar en la exposición
Vampiros y hombres lobo, mitos y realidades que está en el Museo del Policía.

La exposición consta de 16 dioramas explicados por una audioguía que comparte uno con su acompañante.

El primer diorama, consistente en figuras folklóricas de chupasangres y criaturas vampíricas de varios rincones del mundo aborda los mitos de los vampiros más añejos de los que se tienen noticia. Muy completa la explicación, hasta decía qué hacer en caso de que a uno le caiga encima una de esas simpáticas pero inexistentes criaturas.

Yo, que soy un escépticomamón, creo que el que haya curado la exposición no hizo suficiente énfasis en el
caracter mitológico de las criaturas expuestas en el primer diorama (hasta fotos de "probables" -chale- chupacabras había).

No obstante la exposición se compuso cuando llegué al tercer diorama. Este simulaba un cementerio con tumbas abiertas. En cada agujero se podía ver al ocupante de un ataud representando los distintos estadios y posibilidades de descomposición, mientras la audioguía explicaba que los autoproclamados cazadores de vampiros de antaño, sin haber visto nunca lo que le puede pasar al cuerpo de un muerto y malinterpretando lo que hallaban, creían que estaban ante un vampiro que por las noches se escapaba para beber sangre de chamacos, doncellas y del que se dejara.

En un diorama más adelante había una figura de un hombre lobo. Lo más interesante de este diorama no era la figura del hombre lobo sino una representación gráfica del castigo que le dieron a Peter Stubb, un señor que en el siglo XVI en Colonia, Alemania fue ejecutado con inquisitorial salvajismo por andar convirtiéndose en hombre lobo sin licencia de las autoridades competentes.

También vimos y oimos un recuento de los actores más notables que han interpretado al Conde Drácula. En esa parte aprendí por ejemplo que Christopher Lee a) no era pariente de Bruce Lee y b) le pareció horrible la actuación de Bela Lugosi cuando por fin la vió.

Otra cosa que yo no sabía era que la novela de Bram Stoker pasó sin pena ni gloria por las librerías mientras él estuvo vivo. Aparentemente fue el cine (por ejemplo, la publicidad de a gratis que le dió la viuda de Stoker al filme de Murnau cuando lo demandó por plagio por Nosferatu) el que hizo que el relato de Bram Stoker fuera apreciado por más que algunos críticos victorianos.

Además del diorama dedicado a Vlad y a su pasatiempo favorito de empalar turcos vimos los que describí al principio de esta bosta; dedicados respectivamente a Erzebet Báthory, Richard Chase y a Fritz Haarman. De este último hay quien alega que vendía chorizo hecho con la carne de sus víctimas.

- Está muy bueno. Lo traigo de fuera – supongo que quizá le haya dicho Fritz Haarman a algún comprador turulato para convencerlo.

Casi para terminar hay una lista de "vampiros" modernos. Es decir asesinos seriales -algunos de ellos ya habían sido tema de otra exposición en el mismo recinto- famosos por hacer tacos de moronga con la sangre de sus víctimas.

Vayan pues. Encontré pocas inexactitudes en la explicación de la audioguía y la exposición es divertida e instructiva.

pd1. Hay más información -pero no mucha más- en la página oficial de la exposición.

pd2. A los encargados de la parte del chupacabras se les olvidó poner esta foto que es la más convincente de la existencia de esa criatura infernal.





5 comentarios :

Roland dijo...

Gracias por la recomendación... procuraré que no me pase lo mismo que con la de los asesinos seriales y termine perdiéndomela. Nada como un poco de sangre y visceras falsas para comenzar bien el año.

Por cierto, quizás te interese saber que el autoproclamado brujo mayor pronosticó que EU va a retirar sus tropas de Irak... ¡para invadir México!

Saludos.

Lupe dijo...

A mí me gustó mucho la exposición, y tu chupacabras está muy tierno jejeje

AndreaLP dijo...

Lo mejor de todo es la foto del Chupa-cabras!!!

Y de los pronósticos del Brujo Mayor, ya ni le creo nada porque el año pasado dijo que Britney Spears se suicidaría y ahí estoy: todo el año esperando que pasara y nada. ¡Hasta volvió a los escenarios! Y yo tan ilusionada con su muerte.

Feliz año, Héctor.

Kix dijo...

¿Museo del policía? No sabía de su existencia...

Márquez dijo...

a mi me gustaron bastante las figuras, muy realistas, la sangre falsa no parecia tan falsa y al final las (supongo yo) recicladas de asesinos seriales, un bonito plus.