jueves, febrero 12, 2009

200 años del nacimiento de Charles Darwin (I)

Hay muchos personajes de la historia de la ciencia que admiro. Pero, según mis muy subjetivas cuentas, sólo hay cinco que por su lucidez y por su obra le han dado una necesaria patada por el culo a la humanidad para que esta se levante del letargo en el que luego suele caer.

Uno de esos cinco es Charles Robert Darwin.

Voy a celebrar su bicentenario haciendo un recuento de su vida.

Cuando su padre, Robert Darwin, que era médico -y librepensador de clóset- mandó a Charles Darwin a la Universidad de Edimburgo a que estudiara medicina, este hizo dos descubrimientos importantes: 1) las clases lo aburrían y 2) poner las manos en las interioridades de otras personas le daba mareos. Dejó de asistir a sus cursos y para no aburrirse, aprendió taxidermia y se unió a la Sociedad Pliniana, un club de historia natural. Ahí aprendió a mirar de cerca a las plantas y a los invertebrados marinos.

Su papá, exasperado de que su hijo estuviera negado para la medicina, puso en marcha el plan B para hacer de Charles Darwin un hombre de provecho: lo mandó a Cambridge a obtener un grado de bachiller que era un requisito previo para que se volviera clérigo anglicano.

"Si este tarambana no puede ser doctor que sea sacerdote" ha de haber pensado Robert Darwin.

Charles se aburrió otra vez e hizo lo que cualquier joven de su edad haría. Salir a echar desmadre. En aquellos días no había muchas opciones para reventarse más allá de montar a caballo y salir a cazar. Un pariente lo introdujo a la actividad de moda: coleccionar escarabajos.

A pesar de todo consiguió salir bien en sus exámenes que presentó en enero de 1831.

Debía regresar a su casa hasta junio, así que para entretenerse Charles Darwin leyó algunos libros. Leyó los viajes de Alexander von Humboldt (gran viajero científico) y el libro de un señor que se llamaba John Hershel que explicaba que para entender las leyes de la filosofía natural (así le decían antes a la ciencia) había que ejercitar la observación y hacer uso del razonamiento inductivo.

Entusiasmado con esas lecturas Darwin se preparó para hacer un viaje a Tenerife con sus cuates para estudiar historia natural tropical y se inscribió a un curso de geología.

Mientras Charles Darwin le sacaba canas verdes a su padre, a otro Robert, este de apellido Fitzroy lo nombraban, en Sudamérica, capitán temporal de una nave del Almirantazgo Británico llamada El Beagle. Esto porque su antecesor se deprimió tanto mientras cartografiaba el estrecho de Magallanes que se pegó un tiro.

Posteriormente, el acto más notable de Fitzroy como capitán fue tomar como rehenes a unos nativos de Tierra del Fuego (fueguinos) que le robaron un bote. Al ver que sus rehenes eran muy brutos a Fitzroy se le ocurrió llevarlos a Inglaterra para "civilizarlos".

La idea de Fitzroy consistía en que los fueguinos ya civilizados evangelizaran en los modos y religión ingleses a sus paisanos salvajes. Para ello había que regresarlos a su tierra. Consiguió que parientes suyos movieran influencias para que el Almirantazgo consintiera una segunda expedición de El Beagle. Cuando obtuvo permiso Fitzroy uso parte de su fortuna para equipar El Beagle pues no nada más iba a dejar a los fueguinos. Iba a darle la vuelta al planeta para medir su longitud (un problema antiguo de navegación que sólo se resolvió con relojes y mediciones muy precisos). El Beagle quedó como un Enterprise del siglo XIX nomás que sin bahía de teletransportación.

Sin embargo a Fitzroy lo preocupaban dos cosas. Las soledades de la Tierra del Fuego habían provocado que el anterior capitán de El Beagle se suicidara. Además en su familia había un antecedente de suicidio: un tío suyo se había cortado la garganta mientras chambeaba en su oficina. Para evitar ese destino funesto Fitzroy tuvo una de las mejores ideas en la historia de la ciencia:

"¿Y si invito a un jovenazo como yo, que comparta mis gustos científicos, que sea de mi misma clase social y que de paso haga lo que hacen los naturalistas, para que me haga compañía y no me desampare ni de noche ni de día? Cenaría con él, platicaría con él y así abriría yo la boca para otra cosa que ladrar órdenes a los pelafustanes de la tripulación."

Después de algunos intercambios de correspondencia (y una intervención de un tío de Charles pues su padre se oponía a un viaje tan largo y de destino tan lejano) Robert Fitzroy y Charles Darwin se conocieron.

Cuando Fitzroy vió a Darwin tuvo una primera impresión desfavorable:

"Chale este cabezón no me va a servir" ha de haber pensado haciendo uso de sus conocimientos arcanos sobre frenología, el disparate de moda para determinar el caracter de una persona a través de las protuberancias de su choya (algo tan idiota como determinar el caracter de una persona mediante el momento de su nacimiento o la manera en la que cruza las tes y pone punto a las ies).

¿Conseguiría Darwin lugar en El Beagle a pesar de su cabezota tan poco propicia para el capitán frenólogo Fitzroy?

Continua en la siguiente bosta.

17 comentarios :

Cliff dijo...

Pues salud por Charlie. ¿Qué pensaría si se enterara de lo que sabemos ahora con respecto a la Evolución?

Saludos

Eduardo dijo...

¿No das clases de historia? :)

Lupe dijo...

Ya escribe la continuación!!!

Martín Ponce de León Gómez dijo...

Buenos días, Controlzape:

Eduardo tiene razón: expones con claridad, desenfado y amenidad temas que muchos profesores de historia hicieron que odiáramos. También Lupe tiene razón al apremiarte a continuar con la historia. En cuanto al comentario de Cliff, pienso que Darwin se asombraría realmente de la revolución científica que desató y que está lejos de terminar.

En este momento estoy escuchando el programa "El Explicador" gracias a que hiciste favor de avisarnos de su nueva ubicación. Muchas gracias, Héctor.

¡Feliz día de Darwin!

Un atento saludo,


Martín

Rox dijo...

"En aquellos días no había muchas opciones para reventarse más que montar a caballo y salir a cazar. Un pariente lo introdujo a la actividad de moda: coleccionar escarabajos."

JAJAJAJA me encantan tus ibargüengoismos.

Cambiate a dar clases, me cae.

Antonio dijo...

Muy bueno. Me recordó las radionovelas de los 70's. Sólo que aquí los personajes son un poco más interesantes que Kalimán y Nancy Mc'Encie.

No sabía que el Beagle hubiera tenido como misión resolver el problema de la longitud.

Un Abrazo.

tOnYtO dijo...

Esta historia con unos cuantas ilustraciones moneras serían la mega onda.

"darwin para tontos (o sea, para todo el mundo)" by ctrl+zape

Pelo dijo...

Hoy brindemos por Darwin y por Cortázar.


Y por Controlzape, claro que sí.

Buen post!

Alberto Luquín dijo...

Feliz cumpleaños, Mr. Darwin...

Gracias por recordárnoslo, Control-zape.

Luis dijo...

Este blog es frecuentado por tantos Ibargüengoitistas que el estilo es bien familiar, snif.

Ahora, comentario geek:

La mencion del Enterprise inmediatamente me recordo El Viaje del Beagle Espacial (obvio homenaje al festejado) de E.A. Van Vogt, libro que inspiro Alien y (volviendo al principio) Star Trek.

Una chulada:

http://www.librosgratisweb.com/libros/el-viaje-del-beagle-espacial.html

Dario dijo...

Estoy de acuerdo: debes dar clases. Me he reído con ganas.

Viva Darwin, La Evolución y el Controlzape.

Saludos.

( y ya pon la segunda parte, cabrón :))

Ahora Que Hice dijo...

¿ya va salir el que sigue? ¿seguro que no te está dando weva?

vientos.

leonardomurguia dijo...

"¿Qué pensaría si se enterara de lo que sabemos ahora con respecto a la Evolución?"

Pues con tanto creacionista suelto por ahi diciendo estupideces, creo que Darwin pensaria que toda su obra fue inutil.

Claro, hasta que conociera a Dawkins.

leonardomurguia dijo...

"Uno de esos cinco es Charles Robert Darwin."

¿¿¿Cuales son los otros???

Saludos, y exelente blog

controlzape dijo...

¿¿¿Cuales son los otros???

Einstein, Maxwell y Copérnico.

Y el que va en primerísimo lugar de todos: Newton.

Saffog Tochtli dijo...

Chingona manera de narrar, neto chingona... espero la siguiente entrega. Pff... panistas prohibiendo el uso de células madre. ¿Por cierto has leido Genoma de Matt Ridley?

controlzape dijo...

No.Sólo sé que trata de historia de la genética. ¿Qué tal está?