martes, junio 09, 2009

Nueva etiqueta: Cuentos que apendejan a la gente

Ayer que me subí a un taxi, el señor taxista me preguntó a dónde iba yo. Le dije a dónde quería que me llevara y le dí indicaciones para llegar. Arrancó y medio minuto después me preguntó otra vez a dónde íbamos.

- ¡Por las barbas de Darwin! Otro taxista obnubilado por un asalto reciente – pensé.

Repetí las instrucciones y me quedé callado. Por la radio sonaba la programación matutina de El Fonóooografo.

Después de oir los berridos de gente que ya está muerta o en la ancianidad, y a Sergio Sarmiento gritar como Javier Alatorre para pasar por interesantes noticias que ha repetido hasta la náusea, el conductor en turno de la estación anunció que iba a contar una “historia de vida, una historia de reflexión”.

Mutatis mutandis la historia iba así:

Durante un cónclave, los dioses, al estar diseñando a la humanidad, se dieron cuenta que sus individuos eran muy parecidos a ellos. Eso no les cuadró a los dioses y decidieron que para que la humanidad no fuera divina como ellos, había que quitarle algo. Los dioses concluyeron que lo que había que quitarle a la humanidad era la felicidad.

- ¿Y dónde la esconderemos para que no la encuentren? - dijo uno de ellos.

Los dioses analizaron distintos escondites. Que si en la cima de la montaña más alta, que si en el planeta más lejano, que si en el fondo del mar. Pero a todas las propuestas les hallaban defectos al considerar que la humanidad, con el tiempo, llegaría a esos sitios y encontraría la mentada felicidad.

Un dios que no había abierto la boca, lo hizo en ese momento para decir.

- Escondámosla en el corazón de cada uno de ellos. Estarán tan ocupados buscándola en otros sitios que no sabran que la traen consigo.

Los dioses juzgaron excelente la idea y según esta historia chaquiriscueta, es por ello que la humanidad atolondrada no halla la felicidad pues no sabe que está dentro del corazón de cada uno y tan tan.

Ahí termina la historia de la felicidad cardiaca de El Fonóoooografo pero no mi historia.

Al taxista ya le había yo dicho el nombre de las calles por las que se tenía que ir. A veces me he encontrado a taxistas recién desempacados de otras latitudes, que no conocen la ciudad y que suelen decirme: “¿Me puede ir diciendo por dónde?”; a lo cual accedo. Este taxista, en cambio, no abrió el pico después de mis indicaciones por lo que supuse que sabía de qué estaba yo hablando cuando dije “Cruce el circuito y en el segundo semáforo tome Manuel Contreras hasta llegar a la Palma de Reforma. Siga por Niza y en Hamburgo damos vuelta y por ahí nos seguimos hasta cruzar Sevilla.”

Fácil ¿no?

Pues bien, el taxista en lugar de tomar Manuel Contreras quiso tomar la que estaba antes. Al llegar a Reforma insistió en incorporarse en vez de seguir por Niza. En Hamburgo quería dejarme pasando Florencia, no Sevilla.

Le pregunté si era de aquí. Me dijo muy orgulloso que llevaba 20 años manejando un taxi y conocía bien todos los rumbos de la ciudad.

De esta experiencia deduzco que el taxista que me tocó era muy mentiroso o que las “historias de vida, historias de reflexión” que emiten las estaciones de Grupo Radio Centro tienen severos efectos apendejantes en quien las oye durante todo el día.

Por eso cada vez que involutariamente escuche yo una, me voy a pitorrear de ella aquí mero, en mi blog..

pd. Yo digo que esa minificción de los dioses mentecatos que no sabían qué hacer con la felicidad, se mejora mucho si se sustituye la palabra corazón por culo. Un dios proctólogo es más interesante que un dios cardiólogo. Hasta le pueden poner de nombre Néstor Popochecas (kudos a quien sepa de dónde viene el nombre).

18 comentarios :

Chuck dijo...

Si mal no recuerdo es de la Chora Interminable de Trino y Jis.

Saludos!

El Contador Ilustrado dijo...

claro!! dentro del corazón, es tan obvio

Anónimo dijo...

kudos?? y eso ke es? es como pancholares o algo asi?

Pesadilla dijo...

Pues mira que estaba a punto de mandarte a la chingada como dicen las reglas, pero descubrí que no tengo nada de ingenio y no te quiero aburrir, así que decidí, cuando estaba por terminar de leer tu post, que haría una entrada acerca de la felicidad, así bien densa, pero la felicidad en el culo me parece una idea insuperable, así que mejor me largo con mis ideas a otro corral.


Saludos, sí, llegué por accidente pero ps no hay rollo

Lupe dijo...

Uuuuyyyy esa "historia de reflexión y vida" (jojojojo) me llego por mail hace ya varios años. Creo que más o menos data del tiempo en que te conocí :D
Y el Dr. Nestor popochecas es de la chora interminable.

Kyuuketsuki dijo...

Y ese no está tan denso como los cuentos de vida (brrrr) que le he llegado a escuchar a Mariano Osorio o a Toño Esquinca... que miedo. Son algo verdaderamente apendejante, siento como mi cerebro sale volando y lo recupero hasta que me bajo del micobus o taxi donde pasan esa madre.

Alguna vez escuché en el podcast de Olallo Rubio (en relación a lo de la felicidad, y como dicen que la felicidad es el amor...): "a quien se le ocurrió esa mamada de que el amor está en el corazón? por que no en un ojo, o en el ano". Te imaginas: "te quiero desde lo mas profundo de mi testículo izquierdo". "Te lo digo de todo ano".

El Belo dijo...

Iba a comentar algo bueno pero al leer las 2 reglas y 1 recomendación antes de publicar el comentario, se me olvidó. En fin, me gustó el post. Saludos.

Pereque dijo...

¿Así que el ser humano fue diseñado en una junta de gerentes? Con razón es una porquería.

Antonio dijo...

No sé si esa historia la sacaron de algún forward de correo electrónico o de algún texto de Carlos Cuauhtemoc Sánchez.

¿Todavía existe la Chora?

Un Abrazo.

Semidios dijo...

A lo mejor este taxista disperso (por no decir taxista apendejado) aparte de estar contaminado por ese programa de radio quiza es alguien que a pesar de conducir por 20 años un taxi simplemente no tiene vocación para taxista... como yo... tengo 15 años viviendo en la misma casa y no conozco el nombre de ninguna de las calles mas que las 4 que rodean mi cuadra abrazo carnal!

Yo, Vakero dijo...

Estrategia del taxista para distraerte y así tardarse y cobrarte de más...


Lo que sí es seguro, es que la felicidad no anda en Taxi.


Saludos.

Kix dijo...

Sí, de plano sonó por completo a historia de libro de autoayuda... :-S

¿Y ahora por qué les dio por dioses? ¿Qué no era uno solo?

Jorge Pinto dijo...

"- Escondámosla en el culo de cada uno de ellos. Estarán tan ocupados buscándola en otros sitios que no sabran que la traen consigo."

Me gusta. Es casi tan bueno como cambiar la palabra "wand" por "wang" en Harry Potter.

" “Oh, move over,” Hermione snarled. She grabbed Harry’s wang, tapped the lock, and whispered, ‘Alohomora!”
Then, with a sigh, he raised his wang and prodded the silvery substance with its tip."

http://www.albinoblacksheep.com/text/wang

Martín Fragoso dijo...

Es horrible ir en el metro y escuchar las "reflexiones" de Mariano Osorio como "la mamá más mala del mundo" o "papá, dime cuánto ganas para comprate un minuto de tu tiempo". A mi me gustaría escuchar "reflexiones de vida" como esta (igual y hasta con la voz de Mariano Osorio):

Hay quienes erróneamente consideran que los libros de superación personal no son más que productos chatarra. Estas personas se encuentran muy lejos de poder apreciar el tesoro que se encuentra en esas obras.

¿Quién no ha tenido un mal pensamiento en algún momento de su vida? ¿Quién no se ha atrevido a cuestionar por algunos segundos la existencia del Todopoderoso? ¿Quién no se ha detenido a observar por más de tres segundos alguna revista indecorosa? ¿Quién no ha jugado a imaginar que participa en uno de esos bailes eróticos tan de moda entre ciertos sectores de la juventud?

Los pensamientos incorrectos o indecentes pueden producir mucho sufrimiento, quienes los hemos experimentado lo sabemos. Sí, yo también los he tenido; no se espante usted, no es motivo de vergüenza el reconocer nuestras flaquezas. La diferencia entre quienes viven sumidos en la inmoralidad y quienes procedemos rectamente no consiste en que los primeros tengan pensamientos sucios y los segundos no, sino en la forma en que tratamos esos pensamientos. Los árbitros de la moral no nos permitimos jugar con las ideas lascivas, obscenas o pecaminosas; apartamos esas ideas lo más pronto posible, no nos permitimos fantasear con ellas.

"¿Y cómo podemos quitar de nuestra mente esas molestas visitas inesperadas?" se preguntara usted. He aquí mi respuesta: lea la mayor cantidad posible de "reflexiones de vida" y piense en ellas cada vez que en su mente entré una de esas fastidiosas e inoportunas imágenes.

Soy generoso, y es por ello que compartiré con mis hermanos (aquellos que atentamente me escuchan) algunas de esas reflexiones de vida; la de hoy fue escrita por Philip K. Dick, maestro del sano pensamiento y del sano entendimiento (no podía ser de otro modo pues escribía ciencia ficción), aparece en Valis.

Cada vez que su mente se encuentre fabricando un mal pensamiento, tenga presente las siguientes palabras (memorícelas si desea mejores resultados, o llévelas escritas en una pequeña tarjeta para que pueda releerlas cuando lo considere oportuno), imagine lo que el autor describe, guarde el mensaje en su corazón y pronto descubrirá el poder del pensamiento correcto.

Aquí está la lección de hoy:

Me recuerda a una muchacha que estaba muriéndose de cáncer. Fui a verla al hospital y no la reconocí; sentada en la cama, parecía un hombrecito lampiño. La quimioterapia había hecho que se hinchara como una uva inmensa. El cáncer y el tratamiento a que había sido sometida la habían dejado virtualmente ciega, casi sorda. Sufría continuos ataques y cuando me incliné sobre ella para preguntarle cómo se sentía, me contestó cuando pudo comprender mi pregunta:

-Siento que Dios me está curando.

Tenía vocación religiosa y proyectaba entrar en alguna orden. Sobre la mesita de metal que había junto a su cama alguien le había dejado un rosario. En mi opinión un letrero que dijera QUE DIOS SE VAYA A LA MIERDA habría sido más adecuado. El rosario no lo era en absoluto.

Saludos.

AndreaLP dijo...

Awwwww... qué chula historia de vida y reflexión!!! Jajaja, la verdad en la radio pasan cada cosa...!!!! Yo prefería escuchar a Kalimán.

Y la verdad, el taxista sí era medio bruto. Lleva 20 años manejando sin conocer!

Xun dijo...

Te recomendaron por acá:
http://www.chilango.com/articulo/ver/510/5-blogueros-imperdibles
Saludos.

Bruxcat dijo...

"Te lo digo de todo ano". BWAHAHAHA!! Denle Kudos honorificos al Kyuuketsuki!

Anónimo dijo...

¿acaso alguien ya encontro la felicidad en otro lado?
y no hablo de la alegria pasajera de un momento.