martes, octubre 20, 2009

La última sobre la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y nos vamos

Primero, una admisión de que la he cagoteado.

¿En qué fue que la cagoteé? No fue a la hora de abrir la cuenta en blogger como algunos me han dicho. Fue en esto:
[Del dinero que recibe la CLyF del gobierno] ... de esos miles de millones de los que todos se espantan, una fracción (aprox una tercera parte) sirve para pagar nóminas y jubilaciones, y otra va para comprar electricidad (con la que estoy escribiendo estas líneas) y otra va para darle mantenimiento a la red de distribución y pagar gastos operativos.
En específico, me equivoqué en la parte que dice que aprox una tercera parte de lo que recibía la CLyF anualmente se iba en nóminas y jubilaciones. Eso está mal. ¿Qué porqué digo que está mal? Porque en nóminas y jubilaciones la CLyF gastaba aproximadamente 7,000 millones. Multiplíquese eso por 2.5 y llegarán a la cifra que la SHCP va a destinar para pagar los 2 años y medio, en promedio, de regalo que le va a dar a los trabajadores.

Ahora bien, qué ¿representa eso? Eso es aproximadamente 1/3 de la venta anual que facturaba la CLyF (que rondaba un poco más de los 21,000 millones).

¿En qué consiste el deficit que en los comentarios alguien se negaba a ver con una ecuación mal planteada sobre utilidad neta? Pues en lo siguiente. A la CLyF el gobierno federal le daba aprox 40,000 millones y aquella facturaba un poco más de 21,000 millones. Parte del déficit (que se obtiene con la siguiente resta: inversión menos facturación), ya expliqué, se debía a que el kilowatt se vendía más barato que a lo que la compañía lo compra y que esa política de comercialización de electricidad, la dicta la SHCP.

Hay otras causas del déficit que no abordé y que la CFE tendrá que enfrentar (y dudo que lo haga mejor que la CLyF con los mismos recursos). Una de esas causas, la más importante después de malbaratar la electricidad por decreto, es la siguiente: en la zona central del país, sobre todo en el valle de México, se pierde más electricidad por robo que en ninguna otra parte del país. Hay más ambulantaje, más asentamientos irregulares y más instituciones y empresas que consumen un chingo de electricidad y no la pagan (si uds leyeron a algún columnista del Reforma que aplaudía la liquidación de la CLyF tengan en cuenta que esa columna se imprimió usando prensas que funcionan con electricidad que el periódico no pagó),

Bueno, fue en eso donde la cagotié. Pero lo mío no se compara a decir que la utilidad neta de la CLyF se obtiene sumando la inversión a lo facturado y restando los gastos.

Segundo, algunas reflexiones sobre este conflicto y respuesta a algunos comentarios

I

Esta reflexión se parece a una que oí ayer en Primer Plano

El jueves pasado, para desconcierto y asombro de algunos, el SME consiguió convocar a un buen número de personas que representaban distintas agrupaciones que (al menos el jueves pasado) simpatizaban con su causa. Hubo universitarios, hubo políticos y hubo trabajadores de otros sindicatos además de los propios electricistas súbitamente desempleados y sus familias.

Hasta AMLO y sus fans se coĺaron a la marcha.

¿Eso qué quiere decir? ¿Que la izquierda mexicana se ha vuelto conservadora y que defiende al statu quo del sindicalismo para que este continúe? ¿Y que la derecha, representada en este conflicto por el gobierno de Felipe Calderón, se ha vuelto progresista y revolucionaria en contra de la corrupción y la burocracia de los gremios sindicalizados del país?

En tres años vamos a saberlo. Pero si tuviera que apostar ahora, diría que no.

II

Me preguntan sí veo a los 10,000 exCLyF que recontratará la CFE como evidencia de que la CLyF tenía a 30000 trabajadores contemplándose el ombligo en lo que llegaba el día de cobrar su nómina.

La respuesta es no.

Sé que la subdirección de cobranza, cuyas operaciones son las únicas que la mayoría de los usuaros sufría y conocía, tenía aproximadamente a 5000 en su personal. Algunos de esos si eran unos huevones profesionales. Va un caso de ejemplo. Sé de un señor cuyo único trabajo era anotar en un papelito qué números estaban indicando las manecillas de algunas decenas de medidores y tenía TODO un mes para efectuar ese trabajo. Y para acabarla de amolar, lo hacía mal.

De esos sí sobraban. Pero sin un análisis de productividad por empleado no puedo decir si eran 30,000 los que sobraban o nomás la mitad, o una cuarta parte, diga lo que diga la CFE.

III

Algunos me preguntan cómo veo el futuro. Sin atribuirme los poderes paranormales del brujo mayor, yo lo veo ominoso.

A corto plazo, hay un montón de familias de electricistas en activo cuyo principal ingreso desapareció. Los que esperaban cobrar la quincena pasada se la pelaron. Como todo mundo, han de hacer frente a gastos de comida, renta, medicinas, colegiaturas, transporte, gas, etc. Yo creo que a medida que transcurran los días y se acerque el fin de mes vamos a ver colas crecientes de exCLyF aceptando la indemización del gobierno, porque los discursos de Martín Esparza no le dan de comer a nadie.

También creo que las medidas como declarar inconstitucional el decreto así como los amparos colectivos e individuales nomás van a generar más papel que resultados. Me daría gusto ver que me equivoco.

IV

También me preguntan qué opino del sindicalismo.

Pues si nomás me quedara con opiniones como la de Denise Dresser en su artículo de 25 razones por las que la izquierda mexicana no debe apoyar a Martín Esparza, vería a los sindicatos como una desgracia.

Sin embargo, a diferencia de varios yo no me quedo ni encandilado ni enceguecido por los textos de la Dresser y veo muy claro un agujerote en su discurso y en el de muchos que apoyan la liquidación de la CLyF.

El sindicalismo, es por el momento, el único experimento social que ha funcionado para que los derechos de los trabajadores sean puestos sobre la mesa de negociaciones. Para mí ese es un aspecto que no hay que descuidar. Es cierto que Martín Esparza es un bandido, es cierto que el SME propiciaba la burocracia, el tortuguismo y un montón más de deficiencias en la CLyF. Y también es cierto que a los sindicatos de este y otros gremios parece que los dirigen puros mafiosos. Pero también es cierto que a lo largo de décadas el SME consiguió buenas prestaciones laborales para los que sí chambeaban. Desde mi punto de vista, todos los defectos sumados de un sindicato, no pesan más que los beneficios que consigue a los trabajadores de un gremio.

Ojo, botarates. Con eso no quiero decir que haya que ignorar la corrupción ni las rapacerías que cometan los dirigentes de un sindicato. Hay quien proponía que los propios trabajadores se conviertan en policía de sus dirigentes y de sus colegas, lo cual se me hace "muy cívico" pero muy impŕactico. Los trabajadores están muy ocupados haciendo su chamba (que a fin de cuentas es el único activo que defiende el sindicato) como para que además tengan que hacer de vigilantes e inspectores fiables y eficientes.

Pero con todo y lo taruga que me parezca esa medida "civica" aún sería mejor que la solución del gobierno de Felipe Calderón. Desaparecer la fuente de trabajo para desaparecer al sindicato.

V

El viernes, Felipe Calderón, a gritos (que es la manera en la que los que se quedan sin argumentos defienden sus necedades), alegaba que "la CLyF era un obstáculo para el crecimiento".

Todos los presentes desperdiciaron una oportunidad de oro. La de preguntarle lo siguiente:

"Oiga sr. Presidente, sin la CLyF impidiendo el crecimiento, ¿ud como cuántos centimetros considera que podrá ganar?