lunes, diciembre 07, 2009

El Germen, de Mike Resnick. Novela para blasfemar durante Navidad.

"Fíjate en el mundo. Hay nueve mil millones de personas, todas se vuelven un poco más locas día a día y, ¿qué hace Él? Nos manda un imbécil egoísta, mujeriego y tonto. Si existe realmente, podrá ser tu Dios, ¡pero no el mío, desde luego!"

Salomon Moody Moore.

Imaginen que viven en una sociedad aburrida y hedonista... Uy, empecé mal, va de nuevo.

Imaginen que viven en una sociedad MÁS aburrida y MÁS hedonista que la actual. Al grado de que los individuos que tienen dinero se lo gastan en circos de emociones fuertes para quitarse el tedio, sí la experiencia los puede dejar mutilados, mejor. Los que no tienen dinero, ahorran para quitarse lo aburrido también, ya sea con deportes, sexo o drogas.

Es un mundo donde comer cualquier alimento que no sea derivado de la soya es ilegal, pero posible de conseguir con la cantidad de lana adecuada. En este mundo el logro tecnológico más notable consiste en una "biblioteca de la realidad" donde por 20000 dlrs la hora, uno puede enchufarse a las obras de su predilección y vivir las experiencias del personaje que se le antoje.

Las megalópolis se extienden a lo largo de centenas de kilómetros.

Y en la megalópolis de Chicago, se encuentran por primera vez dos hombres. O más precisamente, un hombre y el Mesías, aunque éste último aún no sabe que lo es. Y por ese encuentro el mundo sale de su letargo y apatía.

Este escenario que he descrito es donde se desenvuelve la novela El Germen, de Mike Resnick. La narrativa que se van a encontrar no es espectacular, ni pretenciosa, ni efectista. Es utillitaria, concisa y breve. Y, desde mi punto de vista, es la más adecuada para contar el conflicto entre Salomon Moody Moore y Jeremías el G.

Salomon Moore es uno de los hombre de negocios más influyentes de su época. Su organización controla buena parte de la extorsión, el juego, la pornografía, la prostitución y otros ámbitos del entretenimiento. Debido a su chamba vive en la ilegalidad, aunque él en lo personal es casi ascético. Todos sus esfuerzos están encaminados al crecimiento de su organización y en que sus achichintles, más indisciplinados que él, pero igual de ambiciosos, no ocupen su puesto. Es un señor pragmático. Los únicos lujos que se permite consisten en comer platillos ilegales de otras épocas por centenares de dólares en restaurantes clandestinos y en poseer una biblioteca bien surtida en su casa.

Jeremías el G, es un estafador de poca monta al que le gusta cojerse hasta a los trapeadores vueltos de cabeza, y vive ignorante de que es el Mesías. La primera vez que se encuentra con Moore logra estafarle algo de lana y envalentonado por su pequeño éxito, emprende un proyecto muy tonto: impresionar a Moore para que le de empleo en su organización, orquestando un atentado contra él.

Moore, que ya pensaba ofrecerle chamba a Jeremías, se libra del atentado como quien se espanta una mosca pero comprende que debe matar a Jeremías para evitar convertirse en tiro al blanco de estafadores piteros como él.

Al cabo de un tiempo, Moore se da cuenta que sus vastos recursos no son suficientes para matar a Jeremías a quien las balas nomás tumban tantito para luego levantarse y huir. Moore investiga y se da cuenta que Jeremías cumple con las condiciones de las profecías mesiánicas (la bondad atribuida a Jesús no cuenta). Sólo le falta establecer su reino en Jerusalem. Para acabarla de amolar, Moore le proporciona involuntariamente a Jeremías la herramienta para volverse famoso y para comprender que es el Mesías.

A partir de ese momento la rivalidad entre Jeremías y Moore se empareja. El primero usa su carisma y a sus millones de seguidores para quitarle clientela a Moore. Este recibe apoyo de todos los gobiernos del mundo interesados en que no se aparezca un Mesías que modifique el status quo.

Hay varias escaramuzas. Unas las gana Moore (hay una parte genial donde queda claro que Jeremías será inmortal, pero no es inmune al dolor) y otras, las gana Jeremías realizando milagros televisados en todo el mundo y echando espumarajos furibundos contra Moore.

El desenlace, no podía ser otro, se resuelve cuando uno mata al otro. Hacía el final hasta diosito interviene.

Si quieren saber cómo, bajen el PDF y léanlo (si alguno no ve mediafire, ahí está mi correo en el sidebar para pedir el pdf).

Es una lectura muy divertida que recomiendo para enfrentar la aburrición de la próxima navidad.

5 comentarios :

KrizalidX1 dijo...

gracias controlzape, se ve interesante, haber si puedes subir el libro a mediafire mejor no???

salu2

el mangos dijo...

gracias por la recomendacion, el final me lo imagine muy predecible pero da un giro inesperadamente cabron.

chale lo unico malo es que me voy a ir al infierno despues de haber leido esto...ja!

Kix dijo...

Pues con su permiso, señor Héctor, yo sí lo voy a bajar.

Gracias por el regalo navideño adelantado!

El Contador Ilustrado dijo...

suena mas que bien asi que esta descargando justo....ahora!

Anónimo dijo...

Una lectura demasiado ligera, bastaron 3 horas para devorar sus 170 y cacho de paginas.

El final pues realmento no fue tan atronante, esperaba mucho mas de los dos personajes principales, y cuando digo mas, es que el final merecia un duelo de antologia.