viernes, enero 30, 2009

El Explicador Reloaded

Hace unas bostas me comentaron que los días de entresemana a las 10AM por el 102.5 de FM ya se podía oir a Enrique Ganem y a María de los Ángeles Aranda. Justo después de que Carmen Aristegui termina su noticiario.

Estas líneas las estoy escribiendo mientras oigo a El Explicador contestar una pregunta de un radioescucha sobre predicción de terremotos.

De El Explicador ya hemos bosteado una, dos, tres y cuatro veces. Durante los meses que duró su programa en Monitor era de lo mejor que se podía oir en esa estación. Mucho antes de que Monitor tuviera los problemas que tuvo creo que fuí de los primeros en percibir su decadencia nomás porque de la noche a la mañana ya no estaba el programa de El Explicador.

¿Porqué me entusiasmo tanto? Son varias las razones. Además de que Enrique Ganem y María de los Ángeles Aranda son de los divulgadores más claros, amenos y honestos que puede uno hallar en México, su programa tiene virtudes que no tienen otros programas de divulgación científica en radio: platican muy sabroso de ciencia durante una hora, en vivo y de Lunes a Viernes.

A otros programas de su tipo sólo les dan una hora a la semana (como el de Julieta Fierro en RadioRed que para acabarla de amolar la usa para dormir al radioescucha).

Escúchenlo y aprendan. Si están en esta ciudad de orates lo sintonizan por el 102.5 de FM. Si están en otras latitudes lo pueden oir por internet en www.noticiasmvs.com

pd. Una de las frases que más repite Enrique Ganem es la siguiente: "este programa es suyo. Ud lo hace. Pregunte." Puede uno mandarle sus preguntas hablando a cabina (51661025 y 018002021025) enviando un correo (atomos@mvs.com) o mandando un mensaje por celular al 33433 anteponiendo la palabra atomos y un espacio.

Actualización: Tienen problemas en MVS con los correos electrónicos. Si quieren mandar correo al explicador usen elexplicador@mvs.com o elexplicador@prodigy.net.mx y por celular al 33433 escriban explicador y un espacio antes de su mensaje.

miércoles, enero 28, 2009

¿Cómo pesar una montaña?

La pregunta del título de esta bosta me la hice durante el sábado mientras estaba yo agarrado a una copa de vino a mitad de un terregal queretano.

Así empezó todo.

Ocurre que la lupe es fan de viajar en rebaño conducida de la mano firme del INAH, que organiza una serie de paseos culturales a varios destinos. Todo lo que tiene que hacer uno es pagar, apersonarse a las 7:45 de la madrugada el sábado indicado en las afueras del Polyforum, anotarse en una lista, subirse al camión y estar dispuesto a ser cultivado.

He ido a dos de esos paseos. No sé si yo haya terminado mucho más culto que al inicio de los paseos pero sí he aprendido algo. Por ejemplo este sábado aprendí que cuando uno va a visitar un viñedo en esta época del año todo lo que va uno a contemplar es pura aridez: hectáreas de varitas polvorientas plantadas en la tierra.

No nada más íbamos al viñedo. El otro destino del paseo era Bernal. En el trayecto nos dieron unas hojitas con datos sobre el pueblo y su peña.

"Peso de la Peña de Bernal: chingomillones de toneladas."

Mientras tomaba del vino de degustación que le dan a uno para empedarlo animarlo a comprar de las reservas del viñedo, repasé el dato del peso de la peña y me hice la pregunta del título de esta bosta.


Se me ocurrió buscar al guía para preguntarle pero en seguida me abstuve. Antes de llegar al viñedo nos había contado de las propiedades energéticoparanormales que tiene la Peña y temí que me fuera a responder:

- Pesar una montaña es muy sencillo: sólo hay que levantarla, poner una báscula debajo y leer lo que diga la báscula.

De regreso a este agujero infernal, gugleé un poco para averiguar cómo hicieron los primeros que midieron el peso de una montaña y esto fue lo que encontré.

Newton, en el segundo volumen de los Principia escribió esto:
"Hence a sphere of one foot in diameter, and of a like nature to the earth, would attract a small body placed near its surface with a force 20000000 times less than the earth would do if placed near its surface; but so small a force could produce no sensible effect. If two such spheres were distant but by 1/4 of an inch, they would not, even in spaces void of resistance,come together by the force of their mutual attraction in less than a month's time; and lesser spheres will come together at a rate yet slower, namely in the proportion of their diameters. Nay, whole mountains will not be sufficient to produce any sensible effect. A mountain of an hemispherical figure, three miles high, and six broad, will not, by its attraction, draw the pendulum two minutes out of the true perpendicular; and it is only in the great bodies of the planets that these forces are to be perceived."
Newton es el teórico más genial que haya existido (yo opino que más que Einstein y Darwin juntos) pero como experimentador deja qué desear. Eso de que no es perceptible la inclinación de 2 minutos de arco de una plomada afectada por la masa de una montaña es una mentira. Tycho Brane, 80 años antes de Newton, se quejaba de discrepancias entre observaciones de menos de 2 minutos de arco a la hora de estar mirando las estrellas.

Pero las bases son correctas. Si uno pone una plomada al lado de una montaña aquella se inclinará. ¿Qué tanto? Eso lo averiguó por primera vez en 1774 un señor que se llamaba Neville Maskelyne, el astrónomo real de Jorge III.

Después de que un agrimensor le encontrara una montaña más o menos regular en en el centro de Escocia llamada Schiehallion, Maskelyne se armó con un telescopio provisto de una plomada. El telescopio vertical servía para observar estrellas que se movieran en un eje fijo. Una variación en la plomada hacía que el telescopio variara su objetivo. Maskelyne hizo observaciones en el lado sur de la montaña y en el lado norte durante varias semanas. Descubrió que la diferencia entre sus observaciones del lado sur y norte superaba la diferencia debida a la variación de latitudes entre ambos lados de la montaña y concluyó que eso se debía a que la masa de la montaña había inclinado la plomada.

Con esas observaciones y las medidas que obtuvo un matemático llamado Charles Hutton para calcular el volumen de la montaña (este último inventó las curvas de nivel durante el proceso). Maskelyne asumió una densidad estándar de la piedra y calculó la masa de la montaña (aquí en la Tierra para efectos prácticos -sobre todo el del título- masa y peso se consideran sinónimos).

Después de eso Maskelyne se siguió calculando la masa de la Tierra pero esa ya es otra historia.

En la actualidad se usan fotos satelitales, mapas georeferenciados y gravitómetros para obtener esos resultados. Como se puede ver este es un ejemplo en los que el progreso arruina la diversión. Imaginen la cantidad de agrimensores rodando por las laderas de la Peña de Bernal en lo que le obtienen sus curvas de nivel.

Fuente.

pd. Lo que sigue no tiene nada que ver con el peso de una montaña. Cuando veníamos de regreso nos pasaron por los monitores la película de Benjamin Gump, Forrest Button, Benjamin Button. Nos pitorreamos de que el INAH tenga que torrentear, en el mejor de los casos o en el peor, comprar a 10 pesos a la salida del metro, películas para entretener a sus paseantes.

lunes, enero 26, 2009

La devoción indigesta del Santo Niño de Praga

Esta anécdota no es como otras que cuento. Esta tiene un antecedente que se remonta a décadas y tiene, por tanto, pedigrí.

Cuando terminó la Primera Guerra Mundial alguien, quizá un ancestro de la lupe, vió en Praga una de las numerosas reproducciones de un niño dios muy venerado por aquellas latitudes llamado, adivinaron, el santo niño de Praga. Le gustó tanto que se la trajo a México; al pueblo del que era originario, situado en la sierra de Oaxaca y mentado Silacayoapan. Ahí los ancestros de la lupe, muy devotos, le dedicaron misas y fiestas.

Durante el segundo lustro de los 20's, durante la guerra cristera y con las iglesias cerradas, otros ancestros de la Lupe, que ya habían venido a radicar al D.F. viajaron a Silacayoapan y se trajeron a la ciudad de México la figura del santo niño de Praga.

La autoría de esa acción se la pelean descendientes, ya al borde de la ancianidad, con frases de celo histórico muy pintorescas.

- Hay quien tiene mala memoria pero yo me acuerdo que fue mi papá quien, en compañia de zutano que abrió la puerta de la iglesia y perengano que iba manejando el coche, trajo al santo niño ... etcétera.

- No. Fue mi abuelo acompañado por fulano quien fue a Silacayoapan por el santo niño... etcétera.

Cada vez que escuchaba esto, yo visualizaba la siguiente escena: un señor sacando al amparo de la noche al santo de niño de Praga por la ventana de una iglesia y pasándoselo a su compadre, mientras otro señor espera en el coche con el motor encendido, las luces apagadas y los tompiates en la garganta. En una esquina lejana se ven elementos desarrapados del ejército patrullando con hueva el pueblo.

Como sea. Ancestros de la lupe se trajeron desde Silacayoapan un pedazo de madera esculpido en forma de niño dios a la ciudad de México y éste fue adorado en la clandestinidad mediante un sistema de mayordomía concedida por el concenso de los cófrades que se autodenominan hermanos y que persiste hasta la actualidad.

El segundo domingo después de la epifanía acostumbran celebrar a ese notable pedazo de madera. El mayordomo que resguarda la imagen consigue una casa, prepara una misa y una comilona. La familia se junta, le canta las mañanitas al pedazo de madera, celebra una misa y luego se sienta a comer un mole que prepararon las matronas de la cofradía y que en todos los años que tengo de conocer a la lupe me han platicado que es exquisito.

Ayer, que fue la celebración, decidí ir a comprobar por mí mismo lo del mole.

Después de la misa (que pasé leyendo The God Delusion de Richard Dawkins para no aburrirme) me senté a la mesa y me llevaron un plato con arroz y una pieza de pollo embadurnada de un mole medio pastoso.

- Es riquísimo – me aseguraron la lupe y su parentela.

Tomé una tortilla, la enrollé, la sumergí en el mole y me la zampé. La combinación de sabores dulces y picantes en la lengua y en el paladar, debo confesarlo, fue asombrosa y no se parecía a la de otros moles que he probado.

Dije en voz alta lo que estaba yo sientiendo en el hocico.

- Este mole no es como otros que he probado.

Me malinterpretaron. Los que me oyeron se quedaron pensando que dije que es el mejor mole que he comido y me platicaron de las virtudes de la gastronomía oaxaqueña.

Pero no es cierto. No es el mejor mole que he probado. Pero no me iba yo a poner a discutir durante la comida. He tenido experiencias funestas discutiendo mientras mis interlocutores mastican bocados; una vez provoqué el atragantamiento de una señora que no podía entender cómo es que yo no considerara al pozole que me había servido el más exquisito jamás preparado.

Si bien el de ayer no es el mole más rico que he probado si es el más condimentado. Yo sospecho que lo han de preparar con unas 1024 variedades de chile pues tiene la virtud de que para el vigésimo noveno bocado uno ya percibe todos los sabores como si fueran cartón. La mayoría no nota ese efecto porque se llena antes, pero los que somos de tanque profundo si lo notamos.

Ese mole también tenía otros efectos de naturaleza retardada. Los de estómagos poco robustecidos pasaron toda la tarde de ayer entre eructos que les evocaban con intensidad inesperada el sabor del mole.

A otros el mole nos pintó las heces de color anaranjado.

En conclusión, es la devoción a un pedazo de madera más sabrosa y más indigesta que conozco.

lunes, enero 19, 2009

Visita a La Feria de la Tierra

El martes pasado me enteré oyendo radio que ese día inaguraban la Feria de la Tierra en el Palacio de Minería. Decidí aprovechar que aún no tengo donde ir a realizar actividades contemplativas frente a un monitor a cambio de 3 pesos y fuí a ver de qué se trataba.

Pagué en la taquilla 20 pesitos y a cambio de ello las siguientes dos horas las pasé muy a gusto.

En la entrada recibí un folleto que me indicaba que iba yo a ver varias exposiciones montadas en el Patio Central y en el Patio de la Autonomía.


Entré y en el patio central me encontré una mampara que decía: Sufrirás una muerte horrible La Furia de la Tierra. Consistía en varias exhibiciones de fenómenos geológicos y atmosféricos perturbadores que ponen en riesgo vida e infraestructura humanas y que conviene entender para aprender a vivir con ellos (estas cosas ocurren desde mucho antes de que un homínido -o varios- prendieran la primera fogata).

En esta exposición las exhibiciones que más me gustaron fueron las dedicadas a la caída de meteoritos (exhiben una colección notable de fragmentos de meteoritas de varias partes del mundo). Aprendí que cuando dije en esta bosta que las meteoritas que tienen a la entrada en el Palacio de Minería en exposición permanente están lisas de tanto que las acarician estaba yo diciendo una tontería (la superficie de las meteoritas es así por procesos distintos a las manos acariciadoras de los visitantes).

Otra exhibición notable es la dedicada a la tectónica de placas y a los terremotos. Hay una casita de madera en la que uno se puede meter y sentir los efectos de las ondas sísmicas transversales. Para comprender mejor la naturaleza de estas ondas puede uno preguntarle al estudiante de la UNAM que opera la casatemblorina:

- ¿Estas ondas se parecen a las que ocurren en el colchón de mi cama cuando mi vieja y yo cogemos?

Hay también exhibiciones de volcanes, huracanes, tornados y tsunamis. Entre esas mamparas ví la palabra favorita de este mes: BONANCIBLE. Así se denomina a un viento de 20 a 28 km/h en la escala de Beaufort de los vientos (si aplicáramos la misma escala de Beaufort para medir la influencia que tiene un blog yo creo que este sería uno FLOJITO -vientos de 6 a 11 km/h- snif).

Encontré un tunel de viento. Entré y apachurré el botón que decía ENCENDIDO.

- Ay nanita – grité ensordecido por los ventiladores del tunel.

Cuando se apagaron los ventiladores salí con peinado de cotonete y me dirigí al Patio de la Autonomía.

Ahí lo recibe a uno una exposición que se llama La Riqueza Minera de México. Hay varias mamparas donde una explicación en audio le cuenta a uno de los diversos aspectos de la explotación minera. En esta parte aprendí de algo que se llama DEPÓSITOS DE PLACER que no es lo que están pensando sino depósitos aluviales de oro y/o diamantes.

Después hay otra exposición que se llama Bajo el Volcán. Está dedicada a la actividad del Popocatepetl registrada desde diciembre de 1994 y además está enfocada en hacer conciencia al visitante sobre qué hacer en caso de que haya una erupcion de este volcán atípico situado a medio centenar de kms de la capirucha.

La exposición Tesoros de la Madre Tierra consiste en exhibiciones de piedras y fósiles encontrados en territorio nacional. Muy útiles para restregar en la cara a aquellos que confunden a la biblia con un libro de ciencia y creen que la Tierra sólo tiene unos pocos miles de años de existencia. Creencia que no sirve para explicar muchos de los fenómenos que ocurren en el planeta, algunos de duración de miles de millones de años.

Hay una serie de mamparas con fotos muy buenas que le han tomado al edificio del Museo de Geología situado en la Santa María la Ribera.

En las interioridades de los pasillos laterales al Patio de la Autonomía hay otra exposición: Las calizas litográficas mexicanas: encuentro entre la geología y el arte. Es la única exposición a la que ido en la que además de que puede uno contemplar litografías se aprende cómo hacerlas.

Vayan. La Feria de la Tierra va estar hasta el 25 de enero. También hay un planetario inflable (en el que ya no entré pues se habían acabado las funciones que son cada hora y media aprox).

pd1. Antes de irme entré a la biblioteca Antonio M. Anza. Hurgué durante quince minutos en su catálogo (no hay que ser bibliotecónomo ni bibliotecólogo para usar los catálogos de las bibliotecas y enterarse de qué acervo tienen) y me encontré unos títulos geniales que luego iré a consultar:

Apuntes sobre los cimientos de los edificios de la Ciudad de México – México Of. Tip. de la Secretaría de Fomento. 1899.

Diario de las operaciones militares del Sitio de Puebla. Francisco F. Troncoso. México. Secretaría de Guerra y Marina. 1909.

Breve reseña de las obras de desagüe del Valle de México escrita para el Congreso Panamericano. Tip. de Francisco Diaz de León. Impresor y Agente. 1901.

pd2. Entre las acciones a realizar en caso de erupción del Popocatepetl estaba el siguiente consejo escéptico:



Que también puede aplicarse a los que envían cadenas idiotas de correos.

pd3. En la exposición Instrumentos Geofisicos me encontré lo siguiente:


Esto que ven no es una estufa antigua en miniatura. Es un inductómetro. Sirve para medir la intensidad del campo magnético de la Tierra. También funciona muy bien para enseñárselo a los imbéciles que se suben a montículos prehispánicos durante equinoccios y solsticios alegando que ahí reciben más energía que en la azotea de sus casas. Cuando se encuentren a alguien así pregúntenle cuántas veces ha usado un inductómetro para avalar sus necias afirmaciones.

sábado, enero 17, 2009

Para esto es para lo que sirven las Moleskine

Estaba Memo caminando en el desierto (no es figura retórica, estoy siendo literal). Le dieron ganas de cagar. Se sentó a cagar. Cagó. Al terminar, como buen científico que es, repasó las opciones que tenía para limpiarse el culo:

a) los dedos de su mano izquierda
b) los dedos de su mano derecha
d) la arena abrasiva del desierto
e) un calcetín
f) las hojas que no ha usado de su Moleskin

Después de sopesar sus alternativas se decantó por la última opción.

Estoy considerando enviarle a los fabricantes de la Moleskine una recomendación para que agreguen en el panfleto que incluyen con cada producto esta bonita anécdota. Supera el contenido con el que pudieron haber rellenado sus respectivas Moleskine Picasso y Chatwin.

jueves, enero 15, 2009

El Vocero de Dios, reseña y reflexiones piteras mías

La primera vez que supe del libro de Salvador Frausto y Temoris Grecko fue por feisbuq. Alguien había publicado una invitación abierta para la presentación del libro a la que no fuí.

La segunda vez que me volví a acordar de El Vocero de Dios fue en Gandhi MAQ. Había un altero de ejemplares. Tomé uno con cuidado para que no fuera yo a terminar sepultado bajo decenas de jetas de Jorge Serrano Limón y miré cuánto costaba. Lo dejé al darme cuenta que sólo llevaba dinero para adquirir mi libro de Ricardo Garibay que tenía prioridad en esa ocasión.

La tercera vez fue en casa de mi papá.

- Ví a Salvador Frausto – dijo mi papá.

- ¿Al papá o al hijo?

- Al papá. Estábamos platicando de lo que han hecho nuestros respectivos hijos. Él me presumió el libro que escribió su hijo y me dió un ejemplar para que lo leyera. Yo nomás tenía para presumir tu blog horrible.

A continuación me dió el libro El vocero de Dios. Con ese gesto mi papá, un señor muy listo, consiguió varias cosas: me transfirió el compromiso de una lectura que no quería hacer él, de tal manera que cuando Salvador Frausto Senior le pregunte cómo va con el libro que le dió, mi papá sólo debe repetir como perico esta reseña. Y de paso, se desquitó de las vergüenzas que le hago pasar cada vez que algún cuate suyo saca a colación el tema "los logros de nuestros vástagos".

Pues bien, papá. Ya acabé de leer el mentado libro. Ahí va la reseña.

Cuando le quité el plastiquito protector miré las últimas páginas. El epílogo terminaba en la 249. "Utale" pensé "¿Cómo hicieron para llenar 249 páginas con la vida y obra de Jorge Serrano Limón? Yo creo que ni la esposa e hijos del exdirigente de Provida conseguirían llenar 50 sin repetirse hasta la nausea".

Estaba yo muy equivocado. El libro no trata nada más de Jorge Serrano Limón (no lo hubiera terminado de ser así). En la presentación, antes del capitulo 1 lo aclaran sus autores: "en las páginas siguientes el lector encontrará una investigación periodística en la que se entrecruzan un perfil de Jorge Serrano Limón, una crónica del activismo católico y un análisis de cómo opera la ultraderecha mexicana. Amén".

Y efectivamente, usando el activismo de Jorge Serrano Limón como hilo conductor, los autores van desmenuzando diversos incidentes de la vida nacional (en la bosta previa hay uno) cuyos protagonistas puede uno colocar en dos grupos: por un lado están los herederos ideológico-religiosos de los realistas, de los que trajeron a Maximiliano de Habsburgo, de los que al grito de Viva Cristo Rey hacían la guerra al estado mexicano y de los que simpatizaban con los regímenes de Hitler, Mussolini y Franco y por otro lado están (¿estamos?) los que defienden el librepensamiento, la separación Iglesia-Estado. la educación laica y la necesidad de legislar en consecuencia ante una sociedad cada vez más plural y diversa.

El inicio del hilo conductor lo establecen los autores la mañana del 24 de abril de 2007 a las afueras de la ALDF cuando un grupo desnutrido de opositores a la despenalización del aborto en la capital se manifestaba raquíticamente y Serrano Limón rezaba en la Catedral Metropolitana.

"Es el día más triste de mi vida" dicen que dijo Serrano Limón cuando se enteró del fallo.

De ahí los autores brincan a hacer un perfil de Jorge Serrano Limón. Uno se entera de aspectos de la vida personal del señor: padre de 8 hijos -sobreviven 7-, corredor de maratones -corre todos los días en Los Viveros-, sobreviviente de cáncer, dialogante de Dios -le consulta las decisiones de su vida-, vecino de Coyoacán -vive en Pino y Miguel Angel de Quevedo-. Por las entrevistas que le hicieron los autores uno llega a pensar que sería un señor a toda madre, si no estuviera convencido que Dios le habla y que él es su vocero.

De ahí los autores brincan a platicarnos de los orígenes católicoclasemedieros de Serrano Limón.

En este ámbito uno de los aspectos más interesantes que yo encontré es que a Jorge Serrano Limón le gustaba asistir y mandar gente a las pláticas que daba el execrable Salvador Borrego (los disparates antihistóricos y negacionistas de este último ya le hubieran asegurado una celda en alguna cárcel europea para gran pena de a) sus fans y b) los que nos gusta pitorreamos de él).

También en esta parte el libro comienza a abordar denominaciones como la Unión Nacional Sinarquista, el Yunque, las falanges de las Camisas Doradas que después derivan en otras como la Unión Nacional de Padres de Familia, Provida, el PAN y un montón más.

Se barajean también muchos nombres. Lorenzo Servitje (don Bimbo para más señas), Luis Pazos (el señor que desvió 30 millones de pesos a Provida de recursos originalmente destinados a la lucha contra el SIDA), los actuales funcionarios de la secretaría de Salud (que en tiempos de Frenck se opusieron a las políticas oficiales de planeación familiar, anticonceptivos y campañas protolerancia y que ahora se han dado cuenta que no es tan fácil subordinar las políticas de estado a sus creencias religiosas y personales) y un chingo más.

El libro continúa con muchos sube y bajas de esta "jihad o cruzada para dominar tu sexo, tu vida y tu país" como le dicen los autores. Las visitas papales les daban mucho combustible a estos grupos ultraderechistas (de los cuales Provida es apenas uno y no necesariamente el más influyente) para oponerse a las iniciativas de despenalización del aborto y a las políticas de salud pública basadas en la educación sexual, la promoción del uso del condón y los anticonceptivos.

El activismo católico ultraderechista del que el libro cuenta no termina ahí. Tanto la censura a expresiones artísticas que ellos consideraban blasfemas (de nuevo miren la bosta previa) que iba desde retirar obra plástica hasta prohibir la exhibición de películas (La Tentación de Cristo tardó 15 años en llegar a las carteleras mexicanas), como la oposición a cualquier debate entre legisladores que dieran apenas un asomo de derechos a homosexuales son también fuente de abundante conflicto y parado de pestañas.

Los coqueteos y desaires con otros grupos ultraderechistas y los candidatos al poder también son narrados en el libro. Felipe Calderón, por ejemplo, no tuvo empacho en aceptar los votos que le pudo conseguir el activismo incansable de Serrano Limón pero no le gustaba que lo vieran con él.

"Es el pato feo de la ultraderecha", lo definen los autores.

Después de la reacción jocosa que provocaron los intentos de prohibir la exhibición de El padre Amaro, los capítulos que representaron una dosis de ubicatex para mí son los siguientes: Qué tango con las tangas y ¡Putos Todos!

En el primero los autores dan cuenta del escándalo de las tangas. Gracias a la marrullería de Luis Pazos. Provida contó con más recursos que otras organizaciones de su tipo en 2003. Luego una auditoría ciudadana sacó a la luz el desbarajuste contable con el que operaba Provida (del que las famosas tangas apenas y pintan). Lo grave de todo esto es que a pesar de las evidencias contundentes, el SAT y la PGR lo hayan exonerado. Si bien no le han levantado la sanción a Serrano Limón no lo han castigado. A Luis Pazos nomás lo regañaron y este ha de haber respondido:

- Juar, juar.

Y así siguen las cosas.

El otro capítulo que me gustó es el que cierra el hilo conductor de los autores en un círculo. Trata de cómo estuvo la campaña para evitar que se despenalizara el aborto en la ciudad y sus secuelas. Una de esas secuelas y que yo no conocía es la que consiste en los engaños y mentiras que los esbirros de Provida usan para bombardear a las mujeres que van a abortar en las clínicas del D.F. Por si no fuera suficiente enfrentar un aborto las chavas deben encarar a "los objetores de conciencia" (algunos de los cuales trabajan en el hospital) que les dicen que lo que están a punto de hacer es un pecado y que además dañará irremediablemente su salud. Pfff.

El párrafo del libro que rulea es el siguiente:
"... el Estado laico está construido para prevenirnos de los fanatismos intolerantes de la religión, precisamente. De los voceros de Dios y de los Mesías que nos vienen a salvar tratándonos como a incapacitados. El Estado laico permite normar las relaciones entre personas de distintos credos y de ninguno, sin que la convicción religiosa de cada cual impida la generación de acuerdos. En este mundo hay embarazos no deseados, mujeres afectadas o muertas por abortos clandestinos, jóvenes contagiados de VIH por no usar condón, graves problemas sociales que demanadan acciones eficaces basadas en la ciencia y en la razón, y que no se podrían realizar si los Serrano Limón o las Rocío Gálvez de México y del Vaticano tuvieran el poder de detenerlo todo con un terco: "es que va contra la vida". Sus argumentos se reducen a repetir esa frase. Y así se oponen al condón, aunque el sida se lleve muchas vidas, y al aborto legal, aunque la clandestinidad acabe con muchas otras, y a la anticoncepción, aunque las adolescentes se embaracen. La destrucción o limitación del Estado laico significaría suplantar la razón por el dogma, la ciencia por la fe, y el progreso por el retroceso."
Ahora bien, la cruzada para que el clero imponga su modelo de sociedad -una de educación religiosa en las escuelas y de vigilancia eclesiástica en la vida del páis- está lejos de terminar. Por ejemplo vean nada más los dislates sobre las consecuencias del divorcio que el enano que tenemos por presidente dijo ayer, avalado por la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Terminan Salvador Frausto y Temoris Grecko diciendo ante la perspectiva de que eventos como el Encuentro Mundial de las Familias sean el detonante para más activismo ultraderechista: "que Dios nos agarre confesados".

Aquí difiero de los autores. En estos días he leído en periódico y oido en radio sendas menciones a las distintas posibilidades de familia que puede haber (y no nada más a la "avalada" por la Iglesia Católica) como reacción al Encuentro Mundial de las Familias. También en unos días será el Festival Internacional de Cine y Teatro Gay de México en el CNA.

La sociedad mexicana, aunque en su mayoría católica, no comulga toda con el afán de obispos y de grupos ultraderechistas que insisten en decirle a uno hasta en qué no pensar. Que Dios agarre confesados a sus hijos de puta de "valores" caducos.

martes, enero 13, 2009

¿Dónde está la Virgen Marylin...? Bah, haré una propia.

Estoy leyendo el libro El Vocero de Dios. No lo termino aún y se merece unas líneas de reseña pero eso será tema de otra bosta. Ahora lo que quiero contar es lo siguiente.

Escriben en su libro Salvador Frausto y Temoris Grecko sobre una protesta ochentera que encabezó el lider católico fundamentalista Jorge Serrano Limón consistente en censurar una exposición que consideró un ultraje a sus símbolos religiosos (para que vean que no nada más los musulmanes se paran de pestañas por unos dibujos):
En diciembre de 1987 se presentó en el Museo de Arte Moderno (MAM) de la ciudad de México, una exposición que Serrano Limón consideró "satánica y sacrílega". Se trataba de lo que Rolando de la Rosa, autor de la obra, describía como "instalación-ambientación transitable", titulada "El Real Templo Real". Se ubicaba en un área ubicada en mamparas, en cuya entrada había un letrero que advertía que las personas muy conservadoras podrían sentirse ofendidas y deberían abstenerse de entrar. Lo primero que se veía era una imagen en tamaño natural, realizada mediante la técnica de collage, que mostraba a la Virgen de Guadalupe con rostro y senos descubiertos de Marylin Monroe. A la derecha, extendida en el suelo, había una bandera de México sobre la cual colocaron unas botas texanas. Detrás mostraban un Sagrado Corazón con una pelota de futbol en lugar de la cabeza de Cristo y una Última cena con Pedro Infante al centro, en reemplazo de Jesús. De la Rosa dijo que su intención era "criticar la doble moral mexicana que coloca imágenes religiosas junto a calendarios con chicas desnudas y deportistas".

Intolerable. Los miembros del jurado que decidió que se exhibiera la obra recibieron amenazas de muerte vía telefónica, en las noches y madrugadas. Con el respaldo organizativo del cardenal Ernesto Corripio Ahumada, Serrano Limón fue el sábado 23 de enero de 1988 al museo, al frente de un contingente de activistas de la Unión Nacional de Padres de Familia (representada por su entonces presidente Francisco González Garza), del Movimiento Testimonio y Esperanza, de Cecisol, de la Unión Nacional Sinarquista, de los Caballeros de Colón, de las Falanges Tradicionalistas Mejicanas y de otras organizaciones vinculadas con causas religiosas. Aunque estaban enojados, los grupos de alumnas que habían traido las monjas le daban a la protesta un toque de frescura. También fueron a dar su apoyo dos figuras históricas de la extrema derecha; los sinarquistas Salvador Abascal Infante y Celerino Salmerón Iturbide.

Convencido en su indignación, Jorge Serrano advirtió: "No nos iremos hasta que sea retirada la exposición, ofende a los católicos del país, a todo el pueblo y nosotros somos el pueblo". Después dijo a un periodista que se pudo haber llegado a más, pero que él evitó la violencia directa: "Muchos de nosotros queríamos quemar las obras, porque se nos hirió en lo más profundo de nuestros valores, pero no teníamos derecho". Otros no se hubieran detenido. José Ángel Conchello, entonces dirigente del PAN en el Distrito Federal, tenía ganas de "mentarles la madre" al artista y al director del MAM: "Hubiera aceptado con gusto ser encerrado en la cárcel por defender, en mi pobre condición de pecador, la Santa Imagen de la que es llena de gracia, Arca de la Alianza y bendita entre todas las mujeres: la madre de Dios".
Los resultados de este mitote fueron varios: cerraron temporalmente el MAM, se retiró la obra de Rolando de la Rosa y el director del museo renunció.

Yo, en aquellos días ochenteros era aún más turulato que ahora. Nomás me enteré del incidente por haberlo leido en el periódico. No ví la exposición que tanta ámpula sacó a Jorge Serrano Limón y cia y ya no me volví a acordar de ella hasta mi reciente lectura.

Cuando terminé de leer los párrafos que acabo de citar dije: "quiero ver a la virgen de Guadalupe-Marilyn Monroe". Pero por más que googleé no la hallé. La descripción de las obras de Rolando de la Rosa que hacen Salvador Frausto y Temoris Grecko tienen una nota indicando que fue obtenida de la revista Escáner Virtual, que no contiene una imagen de las mismas. Tampoco hallé alguna página del autor en donde estuvieran imágenes de su obra.

Expresé mi contrariedad por twitter y un avezado twittero me comentó que amigos de su familia tienen acceso a la obra. Ofreció conseguirme una imagen y no dudo de sus buenos oficios, no obstante me sumergí en la siguiente reflexión.

- ¿La censura de Serrano Limón y sus huestes llegará al internet? ¿U obedecerá a que yo no encuentre una imagen de la virgen Marilyn a que soy idiota buscando? ¿O será que su autor no la ha subido a internet? Era un collage, ¿cierto? ¿Y si yo lo hago? Ah chinga, pero si a mí no me gusta Marylin. A mí me gustan otras güeras.

En este punto de mi razonamiento vociferé:

- ¡Lupe! Trae la cámara y encuérate. Te voy a sacar unas fotos para hacer un collage con la imagen de la Virgen de Guadalupe y lo subiré a mi blog.

- Estás muy pendejo – me contestó la lupe.

La negativa de la lupe a participar en mi nuevo proyecto artístico no me desanimó.

Después de varios ensayos he aquí el resultado.


Tan tan. Contemplen a la virgen Scarlett. Está algo deforme porque le puse las nalgas -de la película Lost in Translation- donde va la vagina pero ¿quién se fija en esas cosas más que Jorge Serrano Limón?

pd. Después de leer toda esta parrafada vayan a verle las piernas a la virgen que puso Lilian en su blog.

Actualización: El comentario de pereque me recordó un recuento muy interesante de obra censurada que hallé durante la búsqueda de la virgen-Marylin de Rolando de la Rosa.

viernes, enero 09, 2009

Recorrido por Sta María la Ribera

Una de las colonias de esta ciudad de locos cuyas calles se disfrutan mejor si se recorren a pie es Santa María La Ribera que ahora tengo a un tiro de piedra.

El recorrido que a mi me gusta hacer es el siguiente.

Sale uno a la superficie en el metro San Cosme en la acera norte (la salida es la que corresponde al andén dirección 4 Caminos) y se empieza a caminar rumbo al centro de la ciudad por la calzada México Tacuba. Lo primero con lo que se va a topar uno es con unos socavones que han hecho en la acera frente a la casa de los Mascarones que aunque esté más deteriorada que mis tompiates agujerados siempre vale la pena contemplar (el edificio de Mascarones, no mis tompiates).

Ese es el primer indicio de lo que va uno a ver en la colonia Santa María La Ribera. Puro deterioro. Pero no un deterioro cualquiera. No señor. Un deterioro de alcurnia; una decadencia exquisita que ya quisieran tener habitantes de otras colonias de la ciudad de México.

Atraviesa uno un parque y una farmacia San Pablo y al llegar a la esquina de Dr Atl hay que mirar a la derecha, cruzando la calzada México Tacuba. Se puede ver el templo de San Damian y San Cosme. Una pareja de cómicos, digo santos que son muy venerados. A un lado del templo se puede apreciar la mole de uno de los cinedinosaurios que todavía están de pie en la ciudad y más o menos intactos aunque ya no de servicio, el cine Opera.

- Ahí vi Tron y el Libro de la Selva. Ya estoy viejo – es lo que invariablemente pienso al contemplar el cine Opera.

Hay que continuar por la calzada México Tacuba y al llegar a la esquina de dr Enrique González Martinez hay que doblar a la izquierda. Rumbo al norte.

Sobre González Martinez después de dar algunos pasos está esto:


El Museo Universitario del Chopo es genial. No por lo que ahora guarda (las exposiciones que he ido a ver ahí son horribles como la gasolinera que está en contraesquina) sino porque de niño creía que ahí vivía Drácula.

A veces está abierto al público y otras veces está en remodelación como buena parte de la colonia Santa María La Ribera.

Más adelante, en la calle dr Enrique González Martínez hay algunas casas notables que ejemplifican la decadencia exquisita de la que platicaba antes. Hay unas en donde se ofrecen cuartos amueblados en renta.



- Si la lupe se enoja conmigo y me corre del jonuco voy a volverme inquilino de aquí. Saldría todos los días haciendo mi pantomima de jorobado perturbado por las campanas – decido cada vez que paso por ahí.

Caminando hacia el norte, después de cruzar Amado Nervo, en la acera del lado izquierdo hay un corredor cuyo fondo remata en una cúpula y por el que se puede llegar a la calle de dr Atl.


Hay que caminar por el corredor. Si alguno de los dueños de las casas de ese corredor está afuera barriendo a manguerazos no hay que desanimarse. Las miradas de desconfianza que uno recibe como forastero son parte del folklore. Hay que examinar las fachadas severas de las casas para apreciar una arquitectura que no se puede encontrar en otro rumbo de la ciudad.

Me gusta imaginarme que los que las edificaron dijeron cuando llegaron a la colonia:

- Y aquí vamos a poner unas casas que den miedo. La gente que pase por aquí dirá brrr pero pensará que son fascinantes.

Al llegar a dr Atl hay que dar vuelta a la derecha y continuar caminando hacia el norte. Al cabo de otras dos cuadras se llega al Eje 1 Norte. Aquí conviene caminar una cuadra hacia la izquierda hasta la calle que le da el nombre a la colonia. Cruzando el eje, a una cuadra, está el kiosco Morisco, uno de los kioscos más notables de la ciudad y que actualmente nomás se puede mirar de lejos pues el parque en el que está se encuentra, adivinaron, en remodelación.


Aquí uno tiene dos opciones: cruzando el parque y la calle Carpio al lado norte está una plaza comercial. Fea y diminuta. Debe tener apenas una treintena de changarros. Uno de ellos es del Brujo Mayor. Si alguno de ustedes, avezados lectores, encuentra su changarro abierto (casi siempre está cerrado) no sea maleducado y entre a saludar:

- Señor Brujo Mayor váyanse usted y sus cartas de tarot a chingar a su madre.


La otra opción de sano esparcimiento se encuentra del lado poniente del parque. El Museo de Geología de la UNAM (algunas de cuyas salas también están en remodelación) no nada más es espeluznante sino que guarda una buena colección de piedras para contemplar.


Por quince pesos uno puede entrar a verlas. Las que más me gustan a mí son las que presentan colores que sólo había visto jugando con el RGB de pixeles. Otra virtud que tiene la colección de piedras es que están etiquetadas con nombres que bien pueden servir para ponerle a sus hijos si no están inspirados a la hora de bautizarlos.

- Plumbojarosita.

Ahora bien, quizá haya algun turulato que diga:

- Qué hueva ir a ver piedras.

Bueno... estamos encima de una. Y no es raro que caigan hasta del cielo. Vale la pena estudiarlas.

No nada más hay piedras. También hay fósiles. El más grande está en la sala principal. Donde la gente "decente" pondría normalmente un florero aquí uno puede ver un mamut.


Vayan pues y si les queda lejos la colonia Santa María La Ribera caminen por las calles de sus respectivas colonias. Considero que es un buen ejercicio conocer a pie las calles de la ciudad donde vive uno. No solo van a despertar su culo adormilado por pasar tantas horas haciendo como que trabajan, sino que se van a dar cuenta que sirve para desarrollar la habilidad de conocer su entorno; algo muy útil para el escepticismo y el pensamiento crítico.

pd. Otro edificio que parece salido de película de terror es el que alberga los Servicios de Atención Psiquiátrica de la delegación Cuauhtemoc (tiene también su propia leyenda). Ahí hasta dan ganas de internarse. Cuando ya esté yo rematadamente loco quiero que ahí me lleven.

miércoles, enero 07, 2009

Los milagros del hermano Andrés en el oratorio de San José del Monte Real

En 2005 hice un viaje en tour a Canadá (si esto lo lee rox, la mejor cronista de viajes que van a hallar en mi blogroll, tal vez piense: ese controlzape está bien guey; viajar en un tour no es viajar, es pagar para que te paseen -y yo le diría que tiene toda la razón pero eso es tema de otra bosta).

Al otro día de que llegamos a Montreal, el guía del tour nos llevó a ver las iglesias más notables y a contarnos de la fundación de la ciudad.

- Miren, aquí se casó Celine Dion – nos dijo en el interior de Notre Dame.

Después nos subió al autobús y mientras nos dirigíamos a una basílica famosa por lo grandota en un promontorio frente al Colegio de Notre Dame nos iba contando de la vida y obra de un señor conocido como el hermano Andrés.

- Era muy humilde y muy piadoso. Tuvo una infancia muy difícil e inició la construcción del oratorio de San José que es adonde vamos ahora– dijo el guía mutatis mutandis.

Durante el trayecto al oratorio el autobús pasó al lado de la universidad McGill.

- Chido – pensé entusiasmado por primera vez en el día- estamos pasando al lado de la universidad McGill.

- Estamos pasando al lado de la universidad McGill – dijo el guía y no abundó mucho más sobre ese lugar.

Entre las cosas que el guía pudo haber contado está que en ese lugar fue donde Rutherford descubrió que la desintegración radioactiva ocurre siempre exponencialmente estableciendo un pilar fundamental para la datación de fosiles y otras cosas, entre ellas la Tierra.

En lugar de eso continuó platicándonos de la vida y obra del hermano lego Andrés.

- El vaticano ya lo beatificó y como han sido muchos sus milagros están estudiando canonizarlo – dijo el guía.

Cuando llegamos a la basílica contemplamos su gigantesca cúpula.


- Sólo las cúpulas de San Pedro en el Vaticano y la de San Pablo en Londres son más grandes que esta – nos informó el guía.

Yo, guarro y prosaico como siempre, ante las mentadas cúpulas en el Vaticano y en Londres me acordé de una novia pechugona que tuve.

Entramos y me di cuenta que al recinto lo usan para coleccionar muletas.





- Son las de los que vienen en muletas y las dejan como testimonio de que su fe en San José y el Hermano Andrés los ha curado – explicó el guía.

Aquí debo mencionar que durante la visita vi a varios en sillas de ruedas y en andaderas. Así como llegaron, así se fueron; en silla de ruedas y en andaderas. Si esperaban algún milagro de ortopedia espontánea este no ocurrió durante su visita.

Después de sermonearnos, el guía dejó que la horda de turistas mexicanos y muy católicos visitaran la tienda de recuerdos de la basílica. Hubo quien se trajo a México botellas del aceite del Hermano Andrés publicitadas como muy curativas.

Esta visita que cuento muy resumida al oratorio de San José la hago porque me acordé de ella leyendo el libro The Faith Healers de James Randi. En el penúltimo capítulo titulado Where's the evidence? Randi cuenta una experiencia que tuvo en la tienda del oratorio cuando era un niño de 12 años (sí, aunque no lo crean; Randi fue alguna vez un niño):

Cuando vivía en esa ciudad [Montreal], visitaba con frecuencia a mis abuelos maternos, que vivían cerca del oratorio, entonces íbamos al templo y veíamos las largas filas de fieles suplicantes subiendo dolorosamente a rodillas las largas escaleras para ganarse su recompensa. Dentro del templo, hileras de muletas y aparatos ortopédicos cubrían las paredes. Testimoniales de los milagros del hermano Andres colgaban por todas partes. El aire estaba saturado del olor dulzón de las veladoras.

Afuera estaba la infaltable tienda de recuerdos, donde tuvo lugar un evento que me convenció, a la edad de 12 años, del engaño que se practicaba ahí. Estaba yo sentado en el suelo, recargado en un mostrador leyendo un comic que relataba la vida del hermano Andres, fuera de la vista de un vendedor que se acercó al otro lado del mostrador y comenzó a rellenarlo de pines, crucifijos, medallas y anillos para los fieles. Había dos recipientes adyacentes para los crucifijos, uno etiquetado "bendecidos en el Oratorio" y el otro etiquetado "bendecidos en Roma". Ví a la mano del vendedor, encima de donde yo estaba sentado, vaciar a medias una bolsa llena de crucifijos en el primer recipiente y luego vaciar el resto en el segundo. El vendedor se alejó al otro extremo del mostrador, me puse de pie y miré los recipientes. Descubrí que los items divinos no se diferenciaban entre sí -sobre todo provenientes de la misma bolsa-.
Me imagino que Randi niño se ha de haber quedado reflexionando para qué servían las etiquetas diferenciando los dos recipientes si los crucifijos de los que estaban rellenos eran los mismitos.

Más adelante Randi relata que en el mismo mostrador vió unos trozos de tela que se vendían anunciados como reliquias de la mortaja del hermano Andrés. Randi cuenta que su papá y su padrino, que trabajaban en la sastrería de la Morgan's Department Store en el centro de Montreal, fueron en una ocasión a dejar una pesada tela de lana al oratorio. Su jefe los había instruido para que se quedaran después de entregar la tela para hacer algo de "sastrería" para los padres. Estos pusieron al papá y al padrino de Randi a cortar la tela en trozos. Que luego los padres vendían en la tienda. Como reliquias.

Con esto que cuenta James Randi yo creo que a los que iban en el tour conmigo y se trajeron aceite curativo del hermano Andrés harían mejor en usarlo para cocinarse un huevo que en untárselo en sus reumas (y a lo mejor ni para cocinar sirve porque ahora que escribo estas líneas recuerdo que no era aceite comestible; mejor úsenlo para que las puertas de sus casas no hagan ruido).

pd1. Si le buscan pueden encontrar fraudes similares en la tienda de artículos magufo / religiosos de su preferencia.

pd2. Si esto lo lee (juar) la gente que organiza tours a Montreal consideren pasar más tiempo en la universidad McGill. Ahí sí han ocurrido cosas mucho más interesantes que las que dicen que ocurren en el oratorio de San José. ¿Qué va de los logros de Rutherford a los milagros del mentado hermano Andrés?

martes, enero 06, 2009

La más reciente adición a mi escépticoteca

Durante el intercambio de regalos de hace dos semanas la lupe hizo de mí un escéptico feliz cuando me dió un paquetito que contenía el siguiente libro:


Que está escrito por James Randi y prologado por Carl Sagan.

No crean, avezados lectores, que este fenómeno, el de la curación divina o milagrosa a través de la fe, es una manifestación que nomás se da entre cristianos gringos y turulatos. Aquí también en México y en esta meritita ciudad podemos hallar varios que se dedican a la estafa y al engaño de andar curando gente enferma haciéndose pasar como intermediarios de diosito bimbo mientras abrazan alguna versión de la biblia para añadir credibilidad a sus dizque superpoderes curativos. Además del ya mentado en este blog Wayman Mitchell, me vienen a la mente los brasileños que convierten cines y teatros en templos de oración bajo el cacareo de Pare de Sufrir.

Dice Sagan en el prólogo de The Faith Healers:
Hipócrates de Cos es el padre de la medicina. Aún se le recuerda 2500 años después con el Juramento Hipocrático (cuya versión modificada recitan los estudiantes de medicina durante su graduación). Pero es aún más celebrado por sus esfuerzos en sacar a la medicina de la sombra de la superstición y llevarla a la luz de la ciencia. (Una similar emergencia de la ciencia médica desde el misticismo ocurrió unos pocos siglos después en China bajo el tutelaje de Bian Que.) En el diagnóstico de la enfermedad, Hipócrates ayudó a sentar las bases del método científico -urgiendo la observación cuidadosa, la evaluación honesta y la voluntad de reconocer las limitaciones del conocimiento del médico. En un pasaje típico escribió: "La gente piensa que la epilepsia es divina, sólamente porque no la entienden. Pero si llamaran divino a todo lo que no entienden, no habría límite para las cosas divinas." Conforme el conocimiento médico ha avanzado desde el siglo IV A.C. hay más cosas que entendemos y menos cosas que atribuimos a la intervención divina. La mortalidad infantil ha disminuido, el tiempo de vida se ha alargado y la medicina ha mejorado la calidad de vida de mucha gente en la Tierra.
Más adelante en su prólogo, Sagan dice del propio James Randi:
Hace, con efectividad aplastante, las preguntas del más elemental sentido común: ¿Tenemos algún conocimiento médico independiente de que la persona cuya "ceguera" se ha curado estaba de hecho ciega antes de asistir con el curador milagroso? ¿Estaba el individuo que dramáticamente se levanta de su silla y camina después de ser "bendecido" realmente confinado a una silla de ruedas antes del "culto"? Solo porque queremos creer en tales curas aceptamos irregulares evidencias -experimentos sin controles-.
El libro es muy bueno. Contiene el recuento de James Randi sobre cómo desenmascaró al charlatanazo de Peter Popoff (vean el video en youtube) y cómo ha buscado evidencia de numerosos casos de curaciones milagrosas de más autoproclamados curadores milagrosos sin encontrarla. No por falta de ganas sino porque los autores de tales cuentos nunca pudieron suministrarla.

sábado, enero 03, 2009

Exposición Vampiros y hombres lobo. Mitos y realidades.

En el último día de 2008 la lupe, Constanza y yo nos encontrábamos en el Museo de la Policía (anteriormente conocido como Centro Cultural Policial) contemplando las siguientes escenas:

1. Una rubia jamona medio sumergida en una tina llena de sangre tiene cara de gran satisfacción. No se sabe si es poque acaba de recibir una buena noticia o está teniendo un orgasmo. Sobre ella, colgando boca abajo de una cuerda anudada a una viga, está el cuerpo desnudo de una morena cuyos muñecas mutiladas escurren sangre que cae sobre la rubia de la tina.

2. Un hombre joven andrajoso y greñudo está en la cocina de su casa. Está hincado en el suelo preparando sus alimentos. Estos consisten en las tripas que extrae de una mujer tirada en el suelo usando un cuchillo cebollero. Detrás de la pareja de cocinero y víctima está un refrigerador abierto en el que se pueden ver distintos platos sanguinolentos que contienen algunos vísceras y otros miembros humanos. Un cerebro asoma del congelador y una tibia descarnada escurre sangre en un compartimento de la puerta del refri. En el lavadero hay manchas de distintos tonos de rojo y cafe. En la licuadora hay algo que se molió y se secó hace mucho tiempo. No se sabe si es mole o relleno de intestino.

3. Un señor bigotón vestido como carnicero gourmet está partiendo carne sobre un gran trozo de madera. Detrás de él aguardan otros pedazos de carne para ser partidos y molidos. Algunos son pies y brazos. De un molino de carne a medio procesar sale un intestino grueso.

Estas bonitas imágenes, ideales para contar a la familia en estas fiestas de fin de año, las puede uno apreciar en la exposición
Vampiros y hombres lobo, mitos y realidades que está en el Museo del Policía.

La exposición consta de 16 dioramas explicados por una audioguía que comparte uno con su acompañante.

El primer diorama, consistente en figuras folklóricas de chupasangres y criaturas vampíricas de varios rincones del mundo aborda los mitos de los vampiros más añejos de los que se tienen noticia. Muy completa la explicación, hasta decía qué hacer en caso de que a uno le caiga encima una de esas simpáticas pero inexistentes criaturas.

Yo, que soy un escépticomamón, creo que el que haya curado la exposición no hizo suficiente énfasis en el
caracter mitológico de las criaturas expuestas en el primer diorama (hasta fotos de "probables" -chale- chupacabras había).

No obstante la exposición se compuso cuando llegué al tercer diorama. Este simulaba un cementerio con tumbas abiertas. En cada agujero se podía ver al ocupante de un ataud representando los distintos estadios y posibilidades de descomposición, mientras la audioguía explicaba que los autoproclamados cazadores de vampiros de antaño, sin haber visto nunca lo que le puede pasar al cuerpo de un muerto y malinterpretando lo que hallaban, creían que estaban ante un vampiro que por las noches se escapaba para beber sangre de chamacos, doncellas y del que se dejara.

En un diorama más adelante había una figura de un hombre lobo. Lo más interesante de este diorama no era la figura del hombre lobo sino una representación gráfica del castigo que le dieron a Peter Stubb, un señor que en el siglo XVI en Colonia, Alemania fue ejecutado con inquisitorial salvajismo por andar convirtiéndose en hombre lobo sin licencia de las autoridades competentes.

También vimos y oimos un recuento de los actores más notables que han interpretado al Conde Drácula. En esa parte aprendí por ejemplo que Christopher Lee a) no era pariente de Bruce Lee y b) le pareció horrible la actuación de Bela Lugosi cuando por fin la vió.

Otra cosa que yo no sabía era que la novela de Bram Stoker pasó sin pena ni gloria por las librerías mientras él estuvo vivo. Aparentemente fue el cine (por ejemplo, la publicidad de a gratis que le dió la viuda de Stoker al filme de Murnau cuando lo demandó por plagio por Nosferatu) el que hizo que el relato de Bram Stoker fuera apreciado por más que algunos críticos victorianos.

Además del diorama dedicado a Vlad y a su pasatiempo favorito de empalar turcos vimos los que describí al principio de esta bosta; dedicados respectivamente a Erzebet Báthory, Richard Chase y a Fritz Haarman. De este último hay quien alega que vendía chorizo hecho con la carne de sus víctimas.

- Está muy bueno. Lo traigo de fuera – supongo que quizá le haya dicho Fritz Haarman a algún comprador turulato para convencerlo.

Casi para terminar hay una lista de "vampiros" modernos. Es decir asesinos seriales -algunos de ellos ya habían sido tema de otra exposición en el mismo recinto- famosos por hacer tacos de moronga con la sangre de sus víctimas.

Vayan pues. Encontré pocas inexactitudes en la explicación de la audioguía y la exposición es divertida e instructiva.

pd1. Hay más información -pero no mucha más- en la página oficial de la exposición.

pd2. A los encargados de la parte del chupacabras se les olvidó poner esta foto que es la más convincente de la existencia de esa criatura infernal.