jueves, mayo 28, 2009

¿Genios del marketing?

El viernes pasado me subí al metro en el último vagón. Detrás de mí subió una pareja de vendedores ambulantes. Acordaron recorrer el convoy juntos con un vagón de diferencia. Ella llevaba DVD's para vender y un reproductor portatil, él llevaba discos para vender y una bocina incrustada en una mochila. Ella empezó a gritar:

- Llévese a 10 pesos el documental de la profecía maya. El apocalipsis en el 2012. Entérese de las grandes coincidencias entre la profecía maya y otros libros proféticos. A 10 pesos. Enterese de cómo se va a acabar el mundo.

Así se fue gritando hasta el siguiente vagón.

La gente quedó espantada con el discurso apocalíptico de la vendedora. Nadie levantó la mano para comprar el documental (seguro alguna tontería proveniente de History Channel y/o de Discovery Channel) y los que iban en pareja comentaban sobre el tema:

- ¿Tú crees que se acabe el mundo en 2012?

Los efectos de la vendedora se desvanecieron cuando su pareja, puso el disco que llevaba para vender en el reproductor, encendió su bocina y recorrió el vagón.

Durante los siguientes segundos escuchamos a un señor, entre trompetazos, pedirle a su mamá que le prendiera el mechón pues se iba a darle la vuelta al mundo.

A ese vendedor, sí le compraron varios.

Hipótesis 1: Ningún discurso escéptico supera una rola horriblemente pegajosa, snif.

Hipótesis 2: Este par de vendedores encontró que la música de banda se vende mejor ante la perspectiva de muerte y destrucción.

lunes, mayo 25, 2009

La Sociedad de los Luceros Turbios y Acapulco

Mi papá pertenece a una sociedad que yo llamo la Sociedad de los Luceros Turbios. La he llamado así por la sencilla razón de que me gusta más ese nombre que el que le puso el notario que la constituyó.

Una de las características fundamentales de los miembros de la Sociedad de los Luceros Turbios es que tienen mucho tiempo libre. Para remediar eso emprenden proyectos de administración del ocio.

El proyecto más reciente de la Sociedad de los Luceros Turbios consistió en adquirir un jonuco en Acapulco al que cada cada miembro tiene derecho durante una semana cada 3 meses. Para conocerlo, la lupe y yo alcanzamos a mis padres y a mi carnala y a su marido este fin de semana.

Llegar al jonuco de la Sociedad de los Luceros Turbios es muy sencillo. Sólo tiene uno que subirse a un camión que lo lleve desde Taxqueña a la terminal Diamante de Estrella de Oro y al arribar, irse a un edificio que, junto con otros, urbaniza (unos dirían que afea) una playa de olas muy ruidosas y de arena muy fina que se llama Revolcadero. La única complejidad en el viaje, si les repugnan las supersticiones como a mí, consiste en no bajarse del camión justo a la hora de emprender el trayecto, cuando el conductor encomienda por los altavoces el feliz término del viaje a diositobimbo, y no a su propia pericia conduciendo o a la habilidad de los ingenieros que diseñaron el autobús.

Si la devoción del conductor no llega al extremo de soltar el volante para que entidades imaginarias lo tomen, el trayecto dura cinco horas.

En Revolcadero uno puede mirar el sol, la arena, el cielo, el mar y la panza de la gente a la que le gusta exponerse a los rayos ultravioleta a lo pendejo. Esos turistas serían candidatos a los premios Darwin (los que se conceden a la gente que gracias a su estupidez se mata sin dejar descendencia), si el melanoma que los va a matar les fuera a dar ya y no dentro de 20 años cuando, lamentablemente, ya se hayan reproducido, ellos y su tontería.

Las olas rompen en una larga extensión de agua poco profunda. En ocasiones rompen muchas olas muy cerca y se acumula tanta agua que la profundidad lo llega a rebasar a uno, pero si uno no se interna hasta donde rompen las primeras olas, se necesita ser muy bruto para ahogarse. La temperatura del agua es deliciosa.

El oleaje intenso y la arena fina sirven para que uno termine con arena en todos sus recovecos. Es mala idea hacer largas caminatas si uno trae los huevos escarchados de arena debajo del traje de baño. A los 1267 pasos uno queda rosado y rozado. Más ardido que los anónimos que participan en este blog.

Hay aves de plumaje tan negro y brillante que bajo el sol de mediodía parecen iridiscentes (como los cds, pues). Esas aves son muy listas. Se esperan a que uno abandone su botana para acercarse a ella y comérsela. Hay otras, de plumaje gris y blanco que comen algún alimento misterioso en la playa: cuando llega una ola, corren a terreno seco, y cuando el agua se retira, corren a meter sus picos en la arena recién mojada, con aparente gran deleite.

A veces pasan nativos subidos en cuatrimoto o a caballo, ofreciendo un paseo. Yo hubiera preferido ver a un nativo paseando de las fauces de un tiburón.

Cuando corre el viento con suficiente fuerza, la arena seca de la parte alta de la playa forma unas dunas diminutas que al atardecer proyectan sombras azules.

Las palmeras son importadas para completar los proyectos arquitectónicos de edificios de jonucos frente a la playa. Casi todas son enanas y se extrañan las palmeras de más de 20 metros que abundan en el interior.

En resumen es un buen lugar para ir a estar de huevón. Las 34 horas que duró mi visita yo estuve haciendo lo propio. Mientras, para no aburrirme, meditaba sobre la condición humana y sobre cómo sería recibir ahí un huracán.

Gracias a la Sociedad de los Luceros Turbios por la visita. La lupe y yo disfrutamos mucho.

pd1. Otra de las cosas que aprendí es que dentro del cuidado que hay que tener con instrumentos de óptica, debo incluir el de no meterlos al mar. También conocí un platillo nuevo: paella negra. En lugar de azafran lleva tinta de pulpo. Muy sabrosa.

pd2. Lo turbio de los miembros de la sociedad no se debe al aspecto de mafioso que tiene uno de ellos, sino a lo ininteligible de su discurso cuando se ponen pedos.

pd3. Esta bosta y las que escribo en nolecuentes.com NO apoyan el ridículo más reciente de FCalderón mentado Vive México.

jueves, mayo 21, 2009

Respeto a la religión

"Debemos respetar al que profesa otra religión, pero sólo en el sentido y en la medida en que respetamos su teoría de que su mujer es guapa y sus hijos son listos."


pd. En otro orden de ideas, aventé una bosta en Recolectivo. Click en la imagen para leer.

martes, mayo 19, 2009

La pesca de salmón en Yemen


Si tuviera una repisa en mi librero titulada “chingonas primeras novelas”, ahí metería al lado de El Perfume, de Patrick Süskind; Los Relámpagos de Agosto, de Ibargüengoitia, y El curioso incidente del perro a medianoche, de Christopher Boone, a esta que acabo de leer: La pesca de salmón en Yemen, de Paul Torday.

La premisa de la que parte la historia es la siguiente: ¿qué pasaría si a alguien se le ocurriera introducir la pesca del salmón inglés en Yemen? Si, Yemen: ese país desértico situado al sur de la península arábiga?

¿Suena muy sin chiste? Pues bien, Torday consigue que una actividad, que es la pesca de salmón, de la que la mayoría nomás conocemos por películas o televisión, resulte el detonante de una historia muiy buena.

El libro comienza con el intercambio de unos emails. Una agente de bienes raíces en Londres que tiene un cliente, jeque-yemenita-millonario, contacta a un científico piscicultor*, que trabaja en una dependencia del gobierno inglés, para pedirle que la ayude a estudiar las posibilidades de introducir la pesca de salmón en los wadis yemenitas.

El piscicultor, quien también es gran aficionado a la pesca deportiva del salmón, responde de manera firme y educada “No mamar”. Entonces, la agente de bienes raíces que está bien conectada con organismos de gobierno del que depende la institución donde chambea el piscicultor, mueve sus influencias para que los jefes de este le den una patada por el culo y se ponga a chambear en el proyecto mentado, que huelga decir, está respaldado por los millones del jeque yemenita.

Interviene el gobierno inglés. Torday pinta unos inquilinos del 10 de Downing Street hundidos en los abismos de la desesperación, gracias a la desastrosa política exterior quue Inglaterra a seguido en Medio Oriente, en particular Irak. El jefe de comunicación y el Primer Ministro ven el proyecto de la introducción de la pesca de salmón inglés en Yemen, como una oportunidad para recuperar prestigio entre sus votantes y apoyan, de manera no oficial, al proyecto.

Los medios se enteran. Reaccionan con gran incredulidad al éxito del proyecto y entonces el Primer Ministro y su jefe de comunicaciones se echan para atrás.

Por otro lado, tenemos al jeque yemenita que además de millonario es anglófilo y vive convencido de que introducir la pesca de salmón en Yémen es su forma particular de adorar a Dios. El científico piscicultor y la agente de bienes raíces se hacen cargo del proyecto y de todos los problemas que hay que superar para echar salmones ingleses en los wadis yemenitas.

Los fundamentalistas de Al-Qaeda también se enteran y consideran una gran ofensa que los yemenitas pasen sus ratos libres agarrados a una caña de pescar. Deciden por tanto que hay que matar al Jeque.

Todo esto que he contado de manera muy sucinta, Torday lo presenta usando una narrativa inusual. Cada capítulo del libro está hecho con fragmentos de emails, de notas de períódicos y del diario del psicicultor, a través de los cuales, uno va siguiendo el progreso del proyecto y cómo este cambia la vida, apacible y sin chiste hasta ese entonces, de los protagonistas, en especial del científico piscicultor que empieza a creer, no en Dios, pero sí en el proyecto del Jeque.

Hasta aquí todo bien. Uno no se imagina en qué va a acabar la historia... hasta que Torday comete, a mi parecer el único fallo en su narrativa: unos capítulos los titula Interrogatorio. Ahí el lector, si no es tonto, percibe que todos estos fragmentos con los que va Torday contando su historia, forman parte de un dossier gubernamental. ¿Habrá terminado en una monumental pifia el proyecto? ¿Quién no habrá quedado satisfecho con los resultados como para que se haga una investigación gubernamental para deslindar responsabilidades?

Al final, el autor se recupera pues, a pesar de que uno ya intuía que la cosa no terminaba en final feliz, el desenlace que narra Torday supera con mucho el que el lector pueda imaginar. Asímismo, no deja cabo suelto con los protagonistas con los que no tiene consideraciones moralinas y cursis.

En conclusión, este es uno de esos libros que al terminarlo me ha provocado decir: “Qué chingona historia. Ojalá se me hubiera ocurrido a mí”.

pd. En mi última participación en Recolectivo, un comentarista firmando como “lector escéptico” me dió un consejo: “desliga tu vida de lo que escribes”. Ese consejo es el peor que me han dado en narrativa. Las historias más notables que he leído tienen algo de la vida del autor. En este caso, por ejemplo, Torday es también gran aficionado a la pesca deportiva del salmón y, debido a su trabajo, ha tenido que visitar muchas veces el Medio Oriente. Por lo tanto al que me dió ese consejo le doy a su vez otro: vete a decirle cómo escribir a la más vieja de tu casa.

*(ojo astrólogos idiotas: cuando digo piscicultor no hablo de uno nacido bajo el signo zodiacal de piscis, sino de un señor que usa ciencia para estudiar el comportamiento de los peces).

domingo, mayo 17, 2009

5 lugares apacibles para aplastarse después de comer y antes de regresar a la chamba 5

Hoy, en No le cuentes a mi madre exploramos un turismo más cotidiano. El que se hace en el rato que queda libre entre que uno termina sus comidas de todos los días y que regresa a la chamba.

Sus comentarios son muy bienvenidos. Ya saben, click en la imagen para leer.


martes, mayo 12, 2009

Convocatoria Algarabía

El sábado pasado, mientras esperaba a que en una casa de cambio se les diera la gana abrir para comprar unos euros, me fuí a asomar a la sección de revistas de un Sangron's.

La parte de los comics estaba atestada de mocosos que me llegaban a la cintura. La parte de las revistas de juegos estaba atestada de pakitos y la parte de revistas de películas estaba atestada de señoras mojando los chones viendo a Hugh Jackman haciendo de güolverin.

Fui a la parte de revistas literarias, que siempre está vacía, y hojeé algunas. Casi me tumban al suelo de la somnolencia que me provocaron. Antes de irme entre bostezos y cabeceos tomé una Algarabía, la abrí y me encontré la siguiente convocatoria (en la que he insertado mis impresiones a medida que la iba leyendo).

De Algarabiadicto a Colaborador

¿Le gusta darle a las letras? (controlzape: Por supuesto, las letras me ponen y cuando me ponen, pues les doy. Tengo un fetiche con la letra B cuando la giro 90° en sentido de las manecillas del reloj).

Si usted es fan de Algarabía y le gustaría que su nombre (controlzape: me gusta más ni nick) apareciera en ella como colaborador (controlzape: donde sí me gustaría ver mi nombre es en un cheque que la revista me proporcionara a cambio de mis frases mal juntadas), además de recibir atractivos premios (controlzape: ahora sí no estamos entendiendo), envíenos un texto con las siguientes características:

1. Que sea un artículo o ensayo -no se aceptará poesía, ficción, ni ningún tipo de invención literaria subjetiva (controlzape: ni modo sr Nalgabruta, otro día lo sacó del cajón).

2. Los temas pueden ser de lo más disímbolos: desde lo más pueril y trivial hasta aquellos de la ciencia y las artes que parezcan complicados o poco abordados (controlzape: el escepticismo en las regiones septentrionales del México prehispánico siempre me ha parecido que no se le ha puesto la suficiente atención).

3. El humor será bienvenido (controlzape: lástima que ande con tal solemnidad que ni yo mismo me aguanto, ojalá se me pase pronto).

4. El artículo tiene que estar bien fundamentado y documentado (controlzape: ¡a la wikipedia!), debe tener notas al pie y bibliografía (controlzape: le echaré un ojo a los posts de Pereque).

5. Dependiendo de la sección, la extensión debe ser de dos a tres cuartillas a doble espacio con fuente Arial de 10 puntos (controlzape: sin bronca ahí, una bosta medianona de mi blog pitero).

El artículo debe ser enviado, junto con sus datos completos, a la dirección


Tiene hasta el 1 de julio para participar (controlzape: Bien. Más de seis semanotas para procrastinar). Una vez elegidos, los artículos ganadores, serán calendarizados para su publicación y pasarán por una corrección de estilo (controlzape: pobres correctores si eligen mi texto). Los resultados serán publicados en Algarabía 60.

Premios:

Primer Lugar: Una colección de libros de Algarabía, una suscripción vitalicia a la revista (controlzape: ¿me moriré yo antes que la revista?) y la publicación de su artículo (controlzape: ¿y la lana que le pagan a los colaboradores?).

Segundo Lugar: Una suscripción vitalicia a la revista Algarabía (controlzape: yo preferiría una suscripción vitalicia a Private), un paquete de productos Le Mot (controlzape: ¿qué será? ¿un cuaderno y una pluma? ¿baterías de cocina? ¿un sillón? ¿una lámpara? ¿dulces? Misterio).

Tercer Lugar: Un paquete de productos Le Mot y la publicación de su artículo.

El jurado estará conformado por el Consejo Editorial y la redacción de esta revista; su decisión será inapelable. Para cualquier duda o aclaración, favor de escribir a cartas@algarabía.com

Firma algarabía, revista que genera adicción.
pd- Yo les voy a escribir para ver en qué consisten los atractivos premios para los ganadores porque en la convocatoria los que pusieron suenan a premios de consolación.

jueves, mayo 07, 2009

La Popotla en el futuro

Hoy en Recolectivo eché una bosta que contiene una versión futurista, horrible y pitorrera de la colonia donde vivo.

Usé a mi personaje de El señor Nalgabruta. Si quieren saber de qué va el cuento hasta ahora, píquenle a mi nick en la parte de etiquetas del post y lean las entregas previas (las dos semanas que acaban de transcurrir no son del sr Nalgabruta).

Los invito a leer la historia del sr Nalgabruta, no porque crea que mis líneas son de Asimov resucitado (ja), sino porque me interesa discutir con uds, avezados lectores, cuánta mala ciencia se me ha escapado en lo que estoy escribiendo.

Click en la imagen para leer.

pd. Si quieren saber más de la Popotla echen un ojo a este post de MareoFlores,

martes, mayo 05, 2009

Esta bosta viajó desde mi correo...

... y para que no esté vacía le voy a agregar un exabrupto que tengo guardado en mi bandeja de entrada. Esos los guardo para mostrar a las embarazadas lo que puede ocurrir cuando pasan 9 meses de gestación sin poner atención a lo que comen.

Cortesía de un tal millykash que comentó indignado en la bosta de las señoras que se meten velas encendidas a las orejas:
...pues yo si tengo los suficientes chones para apoyar el comentario del anonimo. Lo que dice es muy cierto y por lo que leo en este absurdo blog es precisamente a una mega bola de escepticos que no creen ni en ustedes mismos. No quiero entrar en debates de Reiki y demas terapias alternativas, pero solo una cosa deben meterse bien en la cabezota, "si es que tienen", la vida sin energia, en la forma que sea, no existiria, ni ustedes ni yo estariamos aqui, ahorita mismo, escribiendo y respirando el mismisimo aire que nos mantiene de pie. La prueba mas simple y estupida es, pasense un peine por el cabello, (si tienen) y digan que resulta de esto, si, si, estatica, que es una forma de energia... La mayoria de las terapias alternas manipulan el cuerpo sutil de la anatomia humana, blah, blah, blah!! Blogs como este que asco me dan!!

viernes, mayo 01, 2009

Semana de mascarada

Lo que viene a continuación es un recuento de esta semana de influenza. A quienes estén ya hartos de este tema (que no han de ser pocos) les sugiero que le piquen a la siguiente imagen.


A los que se quieran enterar de lo que ha ocurrido esta semana desde mi perspectiva, adelante.

Jueves 23 de Abril

Noche. Estoy tirado en la cama. Echo un ojo a twitter y veo en el timeline comentarios de alarma por la suspensión de clases en las escuelas a todos los niveles en el DF. Confirmo en elchoriversal El Universal la noticia y su causa. Hay brotes de influenza en México y el Secretario de Salud teme tener en las manos una epidemia.

Leo lo que sabemos sobre influenza en la wikipedia. Me entretengo leyendo las decenas de fuentes que citan en su artículo. Cuando me canso de leer palabras como neumonosupresores voy a twitter a ver qué se dice sobre la noticia.

Algunos, fans de zombies y de el Capitán Trotamundos proponen escenarios más interesantes que el que vislumbraba el Secretario Córdova Villalobos.

Me uno al pitorreo.

Viernes 24 de Abril

Empieza el estridentismo en los medios. Es una consecuencia de enfrentarse a un situación que uno conoce en películas o de oídas. Compruebo que el conocimiento en epidemiología de la mayoría proviene de una película protagonizada por Dustin Hoffman y Cuba Gooding Jr. Me acuerdo que en esa película el malo no era un virus mortal sino Donald Sutherland.

Escucho a El Explicador. En su programa platica de virus y epidemias. Dice que los conductores de noticieros hablan mucho de la influenza española que mató a millones en 1918. Señala también que desde entonces hemos aprendido algunas cosas sobre microbiología y epidemiología. Eso, lectores, se llama CIENCIA y es la fuente de las riquezas de nuestra civilización. Cuando escuchen a alguien decir que le parece una mamada invertir en ciencia en tiempos de crisis, reviren que ante las crisis que importan, es la ciencia la que salva el día.

A medio día la lupe me comenta de una junta informativa en su chamba. Sus patrones se indignan con los organizadores de la junta por "esparcir el pánico" cuando sólo informaron a la gente cuáles eran los síntomas de la influenza y cómo diferenciarlo de un resfriado común.

Tengo una entrevista en un centro de trabajo en Reforma. Creen que mis habilidades escribiendo código superan a mis habilidades escribiendo prosa. Si fuera yo un creyente en diosito todolopuede rogaría por encontrarme una chamba donde piensen lo contrario, reflexiono. La entrevista dura poco pero alcanzo a darme cuenta que eran minoría los enmascarados. Las jetas desnudas prevalecen.

Al regresar a casa, leo sobre fabricación de cubrebocas y tamaños de virus. Me doy cuenta que el cubrebocas nomás es un artículo decorativo, tan útil como llevar pantalones. Jorge Pinto lo explica mejor que yo.

En la noche ceno con dos profesionales de la comunicación. Hacen honor a su profesión regalándome una afirmación histérica:

"El gobierno oculta las muertes. En el hospital de La Raza están cayendo como moscas. Hoy pidieron 200 actas de defunción."

Yo reflexiono.

"De esas 200 muertes ¿cuántas son por influenza y cuántas por otras causas? ¿Desde cuando este par se dedica a emitir actas de defunción a los hospitales? ¿Escucharon esta cifra y la están repitiendo o ya le aumentaron?"

Sueño con profesionales de medios haciendo labores funerarias.

Sábado 25 de Abril

Amanezco con ánimo masoquista y sintonizo RadioRed. Escucho a un Jacobo Zabludovsky, al que las tragedias parecen rejuvenecer, anunciar que la estación ha organizado un maratón (des)informativo.

"Es un virus nunca antes visto" cacarean Jacobo y su patiño Jesús Martín Mendoza.

"Idiotas. Eso no es noticia. Son inmensa mayoría los virus que no conocemos contra los que tenemos catalogados. Cuando no se encuentren un virus nuevo entonces sí, pónganse a gritar."

Mi hermana me habla por télefono. Quiere salir de la ciudad para que mi sobrino continue su gestación en Cuernavaca en casa de mis padres. La decisión la tomaron ella y su marido después de ver a elementos del ejército repartir cubrebocas en el zócalo. Quieren que la lupe y yo los acompañemos a dejar a mi hermana.

"Chale. Estaban repartiendo cubrebocas, no ataúdes" pienso yo de su reacción. No obstante los acompañamos.

Llegamos a Cuernavaca y entramos a un restaurante. Los únicos enmascarados son los que atienden. Algunos guayabos me miran como agente del apocalipsis. Contengo mi impulso de demostrar que tienen razón.

Domingo 26 de Abril

Desayunamos en otro restaurante antes de regresar al DF. El lugar que escogimos no tiene su lleno habitual. No sabemos si atribuir el vacío a la crisis económica o a la desinformativa.

Antes de emprender el regreso al DF mi hermana se despide de su marido como si fuera a la legión extranjera y no a una ciudad que está a 100 kms de distancia.

En la caseta nos dan 3 cubrebocas. Uso el mío para cubrirme los ojos.

Lunes 27 de Abril

Me presento temprano a la nueva chamba y recibo una bienvenida acorde a mi condición de esclavo computito. Junto con algunos, debo atender los requerimientos contradictorios y urgentes de usuarios que quieren echar a andar un sistema de captura de casos de influenza en todo el país.

Mi hija me avisa que suspenden clases en Morelos. "Entre la huelga del año pasado y esto, yo seré el primer sorprendido si Constanza aprende algo de álgebra en la escuela", pienso.

Esa noche la paso en la chamba pensando que a ese primer día sólo le faltó un terremoto para estar completo... un momento.

Martes 28 de Abril

Para cuando sale el sol estoy batallando por conectar la aplicación a una base de datos cuya estructura el usuario cambia a cada rato. Tengo jeta de enfermo. A medio día el usuario se apiada de mí y me manda a dormir a casa.

Voy al baño y me encuentro escrito en una pared un chiste que unos dirán que es excelente y otros que es pésimo.

"¿Qué le dijo México a la influenza? Mira como tiemblo."

Cuando llego a casa leo las noticias. Hay algunos muertos más por influenza y uno por el temblor. Hay brotes de influenza en otros continentes. Las autoridades corren como pollos sin cabeza.

Me voy a dormir sabiendo que cuando despierte las cosas estarán peor pero haremos de cuenta que no es así.

Miércoles 29 de Abril

Despierto moqueando y estornudando. Atribuyo eso a la desvelada y no a la influenza pues no tengo fiebre. Disfrazo mis achaques con un cubrebocas. No porque crea que eso sirva para contener la epidemia sino porque no quiero que me traten como apestado mis usuarios. Así entro a la nueva moda del enmascaramiento.

Mientras veo a otros enmascarados me doy cuenta que el uso del cubrebocas no está exento de virtudes. Me ahorro contemplar dientes chuecos, sonrisas torvas, cachetes mofletudos, narices peludas y barbillas prognatas. Por otro lado uno se siente como si estuviera tratando con gente que tiene la misma diversidad expresiva que un ninja. Se ignora si se están riendo de lo que uno dice o están ponderándolo con la mayor de las seriedades.

A la hora de la comida veo porqué los restauranteros están enojados. Sus meseros se han convertido por decreto ebrardista en repartidores a domicilio. Paso trabajos encontrando un lugar para sentarme a zampar una torta pachuqueña que he comprado. No lo encuentro y me trago la torta mientras camino por avenida Chapultepec.

Jueves 30 de Abril

Amanezco sin síntomas de enfermedad respiratoria. Paso del uso del cubrebocas.

Vuelvo a pasar trabajos para ver a dónde me siento a zamparme mi comida. Llevármela al trabajo (lo cual está prohibido) significa echar a perder el esfuerzo del GDF consistente en que uno no coma junto a otros. Después de reflexionar un poco me doy cuenta que eso me importa una chingada.

Veo a enmascarados acomodarse a cada rato el cubrebocas. El incremento en el manoseo de sus caras vuelve inútil cualquier protección que pudiera brindar el cubrebocas.

Durante el día leo a labjounal y me entero que por RadioUNAM y TvUNAM hay un programa llamado Influenza: Respuestas desde la ciencia que pasa todos los días a las 19:30 hrs. Decido verlo pues ya me tiene harto la política de ciencia por decreto de los gobiernos local y federal. ¿Cuándo entenderán que así no funciona la ciencia?

pd1. En la biblioteca de la esquina (unos tienen tienda de la esquina, yo tengo biblioteca) pusieron este letrero.

Una escepción es cuando le aplican a un escéptico una excepción.

Lo que me alarma no es que al autor del letrero se le haya pegado tan poco del contenido de la biblioteca sino que hayan cerrado un lugar que nomás frecuentábamos 3 personas.

pd2. Me sigue en twitter Abigail Freemantle, la madre Abigail. Rídiculo. Igual de ridículo que si me siguiera Randall Flag. Si yo estuviera en el universo de The Stand sería el tercero en discordia y me orinaría en las tumbas de la madre Abigail y del señor oscuro.