martes, mayo 11, 2010

Juan Jesús Posadas Ocampo y yo

Como muchas personas, mi mamá suele agregar tangentes, en su caso notables, a su hilo discursivo. Inquirir sobre cualquier aspecto de su vida es garantía de enterarse de asuntos insospechados.

Hace unos días, mi máma me decía que mi postura irreligiosa le causaba pena y que cuando se muriera y estuviera ante diositotodopoderoso temía tener que rendir cuentas acerca de lo descarrilado en asuntos de fe que le había salido su primogénito, o sea yo.

No obstante, me aseguró que ya estaba lista ante el reclamo divino y que había recobrado de las arcas del olvido las actas de bautismo y confirmación mías y de mis carnales; que esos serían sus documentos de descargo.

Aquí entra una de las tangentes notables de discurso materno.

- Ah, se me había olvidado decirte. Te confirmó Juan Jesús Posadas Ocampo - dijo mi mamá.

- ¿El cardenal baleado en Guadalajara?

- Sí, ese mero, pero cuando los confirmó a tí y a tus hermanos no era aún cardenal.

- A ver ...

Después de urgar en el archivero familiar me enseñó el siguiente documento.


Del evento conservo los siguientes recuerdos. En la catedral de Cuernavaca me formé en una fila como si fuera yo a comprar tortillas. Al llegar mi turno un señor murmuró unas palabras ininiteligibles y me dio una ligerísima palmada en la mejilla. Lo mismo hizo con mis hermanos, unos primos y otros mocosos. Después hubo celebración en la casa que culminó en borrachera.

El señor de cuyas manos recibí "el sacramento del espíritu santo" en 1983, se moriría diez años más tarde acribillado de 14 balazos mientras estaba sentado en el interior de su coche en el estacionamiento del aeropuerto de Guadalajara. A ese acontecimiento le veo yo varias interpretaciones pero la más relevante para los temas que se abordan en este blog pitero es la siguiente: diosito es un pésimo chaleco antibalas.

pd. Creo que fui afortunado. Me pudo haber tocado un señor que, como el infame Maciel, le gustara impartir el sacramento del espíritu santo bajándole los calzones a la gente. Brrrrr.

6 comentarios :

mezquitic dijo...

Yo no recuerdo quien me confirmo pero tambien fue por los ochentaitantos en la catedral de cuernavaches, asi que probablemente fue el o su susesor. eso le pasa a uno por estudiar en escuelas de monjas y militares. (sor juanan ines de la cruz-colegio cristobal colon)

Lupe dijo...

A mí no me confirmaron

Antonio dijo...

A mí tampoco me confirmaron. Yo tuve que ir ya adulto a confirmarme porque si no no me casaban por la iglesia (en esa época yo era católico practicante). Fue muy divertido porque mi padrino fue mi amigo David (el que falleció el año pasado) y a mi lado había un señor que apadrinaba a un niño. Yo era el único adulto al que confirmarían y el señor ese y David se confabularon para hacerme sentir muy ridículo, lo cual lograron, con lo que pasé todo el rato sin poder aguantar la risa.

Ahora que lo dices, voy a tomar fotos con los sacerdotes en todas las ceremonias familiares. Ahora que el clero se ha vuelto famoso uno nunca sabe, esas fotos pueden ser muy valiosas en el futuro.

Un Abrazo.

sivoli dijo...

¿Quién sabe? tal vez estamos ante un verdadero mártir (¡y mexicano!) que pronto alcance la Santidad.

Si ese es el caso, y se vuelve santo, entonces sí puedes considerarte afortunado (y salvo)

Juan Carlos Bujanda Benitez dijo...

Santo Juan Jesús Posadas Ocampo?

Santo el destructor del trabajo pastoral de sacerdotes realmente útiles? Santo quien junto con su sucesor Juan Sandoval fue uno de los mas rabiosos enemigos de la Teología de la Liberación?

Pues si, por eso mismo quizás si lo hagan santo. Ni modo.

Saludos.

Ribozyme dijo...

Pregúntale a tu mamá que cómo piensa llevarse las actas al cielo.

O, siendo más consecuentes con la ortodoxia cristiana ¿Que no se supone que Diosito Bimbo es omnisciente y no hay que andarle recordando cosas? Tu mamá ha de pensar que, una de dos, Diosito Bimbo no es tan omnisciente como lo pintan, o sí lo es, pero es muy mamón... Deberías de darle un aplauso y un abrazo del día de las madres por eso, en agradecimiento a que te haya criado con dudas como ésas (para echarle más leña al fuego).