martes, junio 22, 2010

El Sol y la CFE (1 de 2)

Hace unas semanas estaba en casa de mis papás en Cuernavaca, el cielo estaba nublado y en el horizonte había nubes grises de tormenta que oscurecían la tarde. Entonces, antes de la lluvia, la casa de mis papás (junto a las de buena parte de los vecinos de la colonia) y la electricidad suministrada por la CFE se dijeron adios durante las siguientes 24 horas.

La razón se debió a que un cable en un poste cercano se sobrecalentó al punto de la incandescencia, el trenzado se rompió y dejó de servir como conductor. De eso se dio cuenta mi papá al que nomás le bastó caminar media cuadra para encontrar el cable incandescente y ver el daño.

Supongo que esa noche y al otro día decenas de llamadas inundaban el moderno e inútil callcenter de la CFE - Cuernavaca. A media mañana, una cuadrilla de la CFE, esa empresa de clase mundial, daba vueltas como perdida y no encontraban la falla. Papá tuvo que llevarlos de la mano para que vieran qué debían reparar y más tarde habló con un cacagrande de la CFE en Cuernavaca para aconsejarle que hicieran un estudio de cargas para determinar si el transformador que estaba colgado en el poste contiguo al de la falla ocasionó la sobrecarga que calentó el cable hasta inutilizarlo. ¿Qué como sabía que quizá el transformador estaba sobrecargado? Sólo había que contar el número de casas que se supone alimentaba.

Unas horas después empleados de la CFE reemplazaron el cable dañado y reestablecieron el flujo de electricidad.

Una molestia menor producto de un cable fundido, muchas casas, un transformador que fue puesto cuando no había tanta gente encendiedo sus licuadoras al mismo tiempo y la ineptitud de la CFE para arreglar rápido las cosas.

Imaginen esa molestia, ya no menor, sino ocurriendo en todo el país, o en una ciudad grande como Monterrey, Guadalajara o la cd de México; y no nada más en un poste, sino en una parte significativa de la red eléctrica.

Imaginen quedarse sin electricidad no nada más 24 horas, sino 24 semanas.

Si dijeron "bah, eso no importa" es porque nunca se han detenido a contar la cantidad de cosas que hacen con un aparato enchufado a la pared. Cosas que van desde recargar celulares, postear burradas en twitter o facebook o leer este blog pitero, hasta mantener comida en el refrigerador, gente viva en los hospitales y pedirle a su banco que les de su dinero.

¿Ya imaginaron la debacle? Bueno eso puede pasar, gracias al Sol.

En semanas recientes, algunos periódicos que tienen secciones de ciencia a cargo de gente que no la entiende mucho han estado repitiendo como perícos titulares como el siguiente:

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Entre los comentarios de los lectores uno puede leer a gente espantada por cosas como que la Tierra se rostice o que este sea el preámbulo a las festividades del fin del mundo. Ambas apreciaciones son erróneas y muy exageradas. Y lo peor es que no abordan los detalles. Y los detalles amigos es lo que vuelve genial un desastre cósmico.

Veamos entonces los intríngulis de una tormenta solar.

Se tiende a pensar en el Sol como una caldera gigantesca pero estable que nos da luz y calor. Eso de la estabilidad es un error. Salgan un rato al exterior (anónimos: verifiquen antes que sea de día) y alcen la cara al cielo. Lo que les entibia la cara (y si la dejan demasiado tiempo se las quema) se llama radiación y viene en varios sabores, el más evidente es la luz visible, una porción muy estrecha del espectro electromagnético. Más arriba en el espectro están la luz ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma, mucho más energéticos que la luz visible.

Toda esa luz (la que ven y la que no) viene de una explosión nuclear contenida por gravedad ocurriendo a 150 millones de kilómetros. Cada segundo el Sol (así en mayúsculas, pronto verán porqué) transforma 700 millones de toneladas de hidrógeno en 695 millones de toneladas de helio. Los cinco millones restantes se transforman en energía.

Cada segundo.

Además el sol da vueltas, aproximadamente una, una vez al mes (si eso se les hace lento tengan en cuenta que la masa del sol equivale
a un millón de Tierras). Lo mismo que la rotación de la Tierra, la rotación del Sol provoca fenómenos metereológicos interesantes. Entre ellos una corriente de convexión que circula por la superficie del Sol, como ríos de la Tierra, nomás que en lugar de llevar agua llevan gas, muy caliente. El calor es tal que los átomos del gas son encuerados de sus electrones quedando ionizados. Si el Sol no estuviera dando vueltas todas esas cargas se distribuirían al azar y se anularían, pero la rotación provoca que las cargas se distribuyan siguiendo la misma corriente de convexión.

Quien se acuerde de sus clases de física de secundaria sabrá lo que ocurre cuando una corriente eléctrica se mueve: genera un campo magnético.

Las cosas no son tan sencillas, sin embargo, las corrientes del Sol hasta el momento son impredecibles y sus campos magnéticos por lo tanto también. Sólo sabemos que a veces se generan campos magnéticos cuyas líneas de fuerza son tan densas que se convierten en una red que impide a la corriente de gas caliente circular.

Cuando eso ocurre, regiones del sol pueden empezar a enfriarse. Dado que la brillantez del Sol se debe a su temperatura, cualquier cosa que sea un poco más fría se verá oscura. Lo que estamos viendo es una mancha solar. O dos, más bien, pues dado que son fenómenos electromagnéticos vienen en pares. Como los polos magnéticos.

La energía que pueden almacenar las manchas solares es enorme. A medida que las líneas de fuerza del campo magnéticos se vuelven maś densas, el equilibrio entre tensión y expansión se hace más precario hasta que una de los cede y entonces una explosión, titánica, aunque contenida en una región local, ocurre. Eso es una llamarada solar.

La primera vez que se observó una fue el 1ero de septiembre de 1859 -coincidentemente el mismo año que se publicó el descubrimiento del ciclo de manchas solares. Dos astrónomos llamados Richard (serendipias donde las haya) uno apellidado Carrington y otro Hodson observaban, de forma independiente, al Sol, cuando ante sus ojos una parte pequeña del disco normalmente imperturbable del Sol explotó con intensidad volviéndose más brillante. La erupción duró 5 minutos y hasta este día ha sido la llamarada más brillante registrada.

En unas horas los magnetómetros se volvieron locos, registrando fluctuaciones sin precedentes en el campo magnético de la Tierra.

Ese día pasaron dos cosas, en la Tierra nació el estudio del clima espacial y en el Sol las líneas de fuerza en la superficie se realinearon súbitamente liberando la energía equivalente al 10 % de la energía que todo el Sol libera en un segundo, en un sólo punto de su superficie. Para que se den una mejor idea ese 10% equivale a 15 mil millones de bombas nucleares de un megatón.

Una llamarada puede enviar miles de millones de toneladas de partículas subatómicas a una fracción apreciable de la velocidad de la luz. La buena noticia es que esa emisión está muy focalizada y no es fácil que le atine a la Tierra. La mala noticia es que junto con esa emisión viene luz, de la que vemos y la que no podemos ver. Luz ultravioleta, rayos X y rayos gamma. Si bien la atmósfera de la Tierra nos protege de esta luz de alta energía, puede plantear un problema serio para los satélites que vuelan a baja órbita. La atmósfera se calienta, se expande y los satélites de pronto ven frenada su trayectoria por aire que no estaba en su camino antes. Así se perdió el Skylab en 1979.

No obstante,una llamarada no es lo peor que tiene el Sol en su arsenal. Están las Emisiones de Masa Coronarias (CME de aquí en adelante).

Pero de cómo se generan y cuál es su relación con la torpeza de los de la Comisión Federal de Electricidad platicaremos en la próxima bosta.

3 comentarios :

Viejo Verde en Sodoma dijo...

Cable, transformador y CFE llegaron juntos?
Porque esa super eficiente empresa llamada Luz y fuerza no lo reparo antes? ya me acorde:no tenían dinero porque CFE les vendía la electricidad mas cara de lo ellos la vendían a sus clientes y como primero había que pagarle a los miles de zánganos que sobraban en nomina.
A quien dices que tu papa le heredo su plaza?

Gndrix dijo...

Venga, lo del sol se pone bueno, síguele.

ale dijo...

tenga confianza amigo, que el Sol, Padre Celestial de nuestros días y nuestra sustancia y energía individual y global, padre de nuestros nutrientes y depurador de nuestras aguas, no deja de enviarnos señales de lo mucho que nos ama, para que lo tengamos presente y le recordemos aceptando seguir su ejemplo de abundancia. http://sintonia2013.blogspot.com/2013/03/sol-inti-antu-sun.html