lunes, septiembre 06, 2010

Detectores moleculares que SÍ funcionan y el GT200 (2 de 2)

En una bosta previa nos quedamos en que íbamos a abordar los principios científicos de los detectores moleculares portátiles que sí funcionan. La idea es obtener un panorama general de tecnología en materia de detección de sustancias ilegales (explosivos, drogas, armas, tumbas clandestinas) y ver si el principio con el que funciona el GT200 entra en ese ámbito o es franca charlatanería.

1. El detector de muertos

De acuerdo a esta nota de la BBC, de hace unas semanas, dos investigadores del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología en EU, Tara M. Lovestead y Thomas J. Bruno, idearon un método para localizar cadáveres enterrados en el suelo examinando sólo el aire próximo al sitio del entierro. El método está basado en la reacción del hidrato del triketohidrindeno o ninhydrin con los grupos primario o secundario de aminas (producidos por la descomposición de cadáveres). Al reaccionar con estas aminas, el ninhydrin desarrolla un color azul conocido como púrpura de Ruhemann y el investigador forense grita "aquí hay un cadáver".

Publicada en la revista Ciencia Forense Internacional, la investigación de Lovestead y Bruno
provee, además, de resultados muy específicos sobre la intensidad de la reacción a medida que pasa el tiempo del entierro.

2. Iones


No todos los medidores se basan en fenómenos de química orgánica como la que acabamos de ver. Otros usan también física.

Los espectrómetros de movilidad de iones -o IMS por sus siglas en inglés- (recuerden amiguitos que cuando hablamos de espectrómetros nos referimos, a grandes rasgos, a medidores de la interacción que hay entre radiación y materia) son aparatos que analizan el aire que pueda contener moléculas de alguna sustancia ilegal. Estos aparatos cuentan con una región de ionización, que básicamente sirve para encuerar a los átomos o moléculas de sus electrones para formar iones. Esto se logra mediante el uso de material radiactivo, usualmente niquel-63. Una vez que los iones se forman, estos se mueven, mediante un campo de electricidad estática hacia una placa. El movimiento de los iones y el tiempo que tardan en hacer su recorrido por el campo dependen de la carga, masa y del tamaño del ion. La movilidad de los iones permite la obtención de "una huella dactilar" o espectro que corresponde a un tipo muy específico de compuesto.

Esta tecnología se comenzó desarrollando en los 50's y 60's y actualmente es de las más usadas en dispositivos de detección. Veamos a continuación, una más novedosa.

3. Radiación de terahertz

Recuerden que el espectro electromagnético, además de la luz visible que conocemos, incluye también microondas y luz infrarroja. Entre esas dos radiaciones está el ámbito de los terahertz y como las microondas, los terahertz tienen la característica de que materiales como ropa, papel, cartón, madera, plástico y cerámica son transparentes para ellos, a diferencia del metal y el agua que sí son opacos. El problema de esta radiación es que la atmósfera de la Tierra, tiene tantas moléculas de agua que la absorbe... a menos que uses un par de láseres para crear una fluorescencia coherente que interactúe con la radiación de terahertz y obtener así el espectro en terahertz de algún material. De acuerdo a esta investigación, publicada en Nature Photonics hace unas semanas, eso es posible, hasta una distancia de 10 metros.

Ahora bien, ahí le paramos. Estas tres tecnologías de detección que he mencionado, no son las únicas. Hay varias más. Unas ya desarrolladas desde hace décadas y probadas en miles de dispositivos de detección en todo el mundo (como el IMS) y otras que están en las fronteras de la investigación científica (como la radiación de terahertz c/ fluorescencias generadas por láser), sin embargo todas tienen algo en común: ninguna mueve una varilla indicando el lugar donde se encuentra la sustancia que uno está buscando.

En la guía para la selección de sistemas comerciales de detección de explosivos del Instituto Nacional de Justicia, del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se abordan más tecnologías de detección de explosivos y otras sustancias. Es un documento fechado en 1999 y además de mencionar varias tecnologías de detección, contiene la siguiente advertencia (el énfasis en itálicas es mío).
Advertencia: No compre equipo fraudulento de detección de explosivos.

Entre los elementos a considerar cuando uno está lidiando con "nuevas tecnologías" que puedan ser dispositivos fraudulentos, están afirmaciones de detección de pequeños objetos a largas distancias. Muchos de estos dispositivos no requieren de fuentes de poder para funcionar (la mayoría de la tecnología real requiere de energía para operar). Sospeche de cualquier dispositivo que use una varilla móvil que indique el material que se busca, "apuntándolo". Desconfíe también de anuncios conteniendo testimonios de "usuarios satisfechos" y anuncios de "pruebas pendientes por agencias científicas o regulatorias". Todos esos son indicios de que el funcionamiento del aparato no ha sido probado. Asímismo, afirmaciones de que el aparato debe ser sostenido durante la búsqueda por un operador humano, de que se requiere entrenamiento intensivo impartido por el fabricante, de que el dispositivo es difícil de usar, y que no todo mundo puede utilizarlo, son medios con los que el fabricante puede culpar al operador de la falla del aparato en la detección. Otro indicio claro de fraude es la afirmación de que ni ingenieros, ni científicos pueden entender el principio de operación del aparato.
¿Por qué enfaticé lo de desconfiar de cualquier dispositivo que tenga una varilla móvil que señale la ubicación de la sustancia que uno busca, mientras se va cargando al aparato? Por lo siguiente, esas características son las que se requieren para que ocurra el efecto ideomotor, el efecto por el que da la impresión de que funcionan ouijas, péndulos 'mágicos' y varas zahorí buscapozosdeagua.

Veamos el GT200.

De acuerdo a la página del fabricante quien se autoproclama como líder en el desarrollo de "tecnología paramagnética", el GT200 ha sido desarrollado para "buscar drogas o explosivos en grandes áreas". En fotos o videos del uso del mentado aparato uno puede observar a un operador cargándolo todo el tiempo de búsqueda, haciendo como que sigue la dirección a donde apunta una varilla; todo eso sin usar ni baterías. ¿Suena familiar? Son las mismas características de las que advierte el Departamento de Justicia gringo, para no comprar dispositivos fraudulentos.

Ahora averiguemos de qué va la tecnología paramagnética que alega encabezar el fabricante del GT200.

Resonancia paramagnética

La resonancia paramagnética electrónica es otra técnica espectroscópica y a grandes rasgos mide los electrones desapareados de los radicales libres de una sustancia. Para lograr eso se requiere, como en las resonancias magnéticas, de la interacción con un campo magnético.

Eso está muy bien, pero si buscan sobre aplicaciones de resonancia paramagnética van a encontrar cosas distintas a la detección remota de armas, explosivos o drogas. Van a hallar aplicaciones en física del estado sólido, biología y medicina.

En otras palabras la tecnología que alegan los fabricantes del GT200 si bien esta basada en ciencia real, no tiene los usos que ellos alegan. Es como si vendieran un cohete que en realidad es un taladro: ambos se mueven pero sólo uno sirve para despegar del suelo.

O peor todavía, pues hay indicios de que el GT200 ni siquiera es un espectroscopio paramagnético: sólo es un envoltorio apantallapendejos relleno de puro aire.

Conclusiones

Atento lector, si ud es un narcotraficante y ve que afuera de su laboratorio clandestino merodean individuos agarrados a una varilla con mango, no se alarme. Las fuerzas del orden en México, esgrimiendo un GT200, tienen el mismo chance de dar con su laboratorio que si fueran guiados usando las emanaciones divinas e imaginarias del santo niño de Atocha.

En cambio, lector, si ud es uno de los usuarios de la mentada ouija del diablo, lamento informarle que sus pesquisas de armas y drogas con el GT200 han sido como jugar el juego de Juan Pirulero. Mejor use ciencia y no pseudociencia ni charlatanería para no perder la guerra, que hasta el momento no la llevan nada ganada.

pd. Existe, claro, una manera de probar el GT200 sin recurrir a los intríngulis físicos del paramagnetismo. Haciendo una prueba de doble ciego. Parece que el único que la ha hecho es el gobierno tailandés con resultados nefastos para el GT200 hace 8 meses. En todo ese tiempo el fabricante del GT200 en lugar de efectuar una prueba replicable sólo se ha hecho guey. Lo mismo que el gobierno mexicano y la prensa que, excepto por unos pocos, casi no ha tocado el tema.

4 comentarios :

Lonjho dijo...

A propósito de la radiación de terahertz, una de estas varitas -china, me parece- afirma funcionar gracias a este principio.

Por si no conocías, permíteme presentarte al Sparkeye RL, del cual hay al menos 5 modelos. Aquí hay un álbum de fotos de lo que parecen ser policías chinos usándolo durante los Juegos Olímpicos.

Es curioso cómo los diversos "principios de funcionamiento" de estos aparatos (detección de emisones de onda, resonancia molecular, atracción iónica electrostática, para/diamagnetismo, fuerza dielectroforética, resonancia nano-iónica, detección magneto-electrostática, y radiación de terahertz, etc.) consiguen lo mismo: Que se mueva una palito en un pivote.

Maravillas de la tecnología, supongo.

Saludos.

Antonio dijo...

Sobre todo que para probar que funciona al ejército le sobran recursos: gente, aparatejos y un protocolo de doble ciego. Lo que le falta, parece, es voluntad.

Un abrazo.

controlzape dijo...

Lonjho: Como dices, esas maravillas de la tecnología del Sparkeye son notables. Saltándose todos los problemas tecnológicos que hay que resolver antes para que la radiación de terahertz sea útil ya tienen un detector. Pffff.

Antonio: Creo que este tema ya se volvió intocable por discurso oficial. Como es parte de la estrategia de la lucha contra el narco cualquier crítica a la estrategia es sinónimo, en la mente de los estrategas, de alianza con el enemigo y por tanto la mayoría en los medios se cuidan de hablar de ello. A ese fenómeno hay que agregar el lamentable analfabetismo en pensamiento crítico: casi nadie sabe que es un falso negativo o un protocolo de doble ciego.

Omarklin dijo...

ja, ja ja, me gusto la analogia del sistema demoscopico del IFE, que presento en la primera parte y que podria funcionar de manera "molecular" a traves de telepatia.

por cierto, tal vez considere de su interes la siguiente nota titulada:

El fraude del GT200, el más elogiado por la industria del rumor en México.

Lo he publicado apenas ayer y ahorita estamos en la fase de difusión:

http://el-hoaxis-de-omarklin.blogspot.com/2011/02/el-fraude-del-gt200-el-mas-elogiado-por.html

un saludo.