domingo, septiembre 12, 2010

La Granjita del Arca de Noé de Bristol

La razón por la que el creacionismo me parece execrable y digno de todo el ridículo que uno pueda dedicarle, no tiene que ver con que sea yo fan de Darwin. Tiene que ver con que es una de las maneras más insidiosas de meterle supersticiones ridículas a niños y jóvenes.

Ahí va un caso reciente de estos lamentables intentos por mezclar religión en clases de ciencia. En esta ocasión en Inglaterra.

Según
este post de Paul Sims en los blogs de ciencia de The Guardian una granjita didáctica llamada Noah's Ark Zoo Farm cercana a Bristol, recientemente fue galardonada con una "placa de calidad" por el Consejo para el Aprendizaje Fuera del Salón de Clases.

La delegada del mentado Consejo dijo que se le concedió la placa de calidad a ese lugar por que considera que "un objetivo importante de la educación fuera del salón de clases consiste en permitir que los niños y jóvenes puedan acceder a educación que se oponga a nociones de lo que ya conocen y que les permita experimentar un amplio rango de opiniones".

Eso en apariencia suena bien. El pensamiento escéptico y científico se basa en confrontar lo que pensamos que es cierto ¿no?

Bueno, la respuesta es sí pero sólo si las explicaciones con las que confrontas tu interpretación de la realidad tienen evidencia que las soporte. En el caso del creacionismo esas evidencias no existen.

Paul Sims menciona más adelante lo insidioso de esa forma de pensar, en específico del pseudoargumento "enseñar la controversia" que es el alegato con el que los proponentes del creacionismo insisten en enseñar la creación bíbilica como si fuera una explicación satisfactoria de la diversidad de las especies a la par de la teoría de la evolución en clases de ciencia de escuelas públicas gringas.

Ese dicharacho de "enseñar la controversia" en el ámbito de la enseñanza de la evolución en clases de ciencia Sims lo desbarata en dos patadas, diciendo: "Hay controversias en todas las disciplinas, incluyendo la ciencia. Pero la controversia que alegan los de la brigada creacionista no es una controversia científica pues señalan problemas que en realidad no existen. Vean los ejemplos de Answers in Genesis, un sitio creado por Ken Ham, fundador del Museo de la Creación en Kentucky: ¿porqué la Tierra tiene 6000 años? o ¿porqué la existencia de dinosaurios es una evidencia del Diluvio Universal?"

Sims continúa señalando lo que puede aprender un niño acerca de historia natural en
la granjita del Arca de Noé: Si alguien se pregunta porqué razón las aves cantan va a recibir entre las respuestas: "para alabar a su Creador". En una sección donde está un modelo a escala del arca uno puede aprender que "toda la gente del mundo proviene de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet. Los caucásicos descienden de Jafet, los semíticos de Sem y negroides/mongoloides/pielesrojas de Cam". Teoría creacionista racial donde las halla.

En el post se menciona lo que opina una maestra de ciencias en una escuela islámica sobre equiparar la teoría de la evolución con mitos creacionistas. De acuerdo a esa maestra no hay problema, pues los estudiantes aprenden una perspectiva en clase de ciencias y la otra en estudios religiosos y luego "deciden en lo que quieren creer".

Por los clavos del Beagle, ¿qué chingados hace una persona así de maestra de ciencias?

Termina Sims así su post: "Los que sugieren la enseñanza de la controversia dicen que ese es el propósito de la educación: para que los niños aprendan a pensar por sí mismos hay que enseñarles cosas que no son ciertas con cosas que sí lo son. ¿Pero si un niño sale de la escuela pensando que los humanos no compartimos un ancestro en común con otros primates, no le está fallando el sistema educativo?"

4 comentarios :

Ego dijo...

En clase tengo a una alumna gringa. Sus padres solicitaron a la escuela que no se le enseñara nada relativo a la evolución. No me prohibieron hablar de la evolución en clase, pero la alumna está excusada de tomarla y puede salirse si cree que sus creencias son ofendidas.

Ahí vienen los gringos a traernos sus supercherías.

Viejo Verde en Sodoma dijo...

Vivo en Canadá y al menos hasta hoy el lavado de cerebro de mis 2 hijos lo hago yo, la escuela se limita a lo que la ciencia tiene como universalmente aceptado.

Pereque dijo...

"Los que sugieren la enseñanza de la controversia dicen que ese es el propósito de la educación: para que los niños aprendan a pensar por sí mismos hay que enseñarles cosas que no son ciertas con cosas que sí lo son."

Los niños pueden ser bombardeados con cualquier cantidad de contradicciones, pero nunca van a aprender "a pensar por sí mismos" si no se les dan las herramientas para separar las ideas valiosas de las necedades.

Y de todos modos, para qué nos hacemos pendejos: lo último que los jefes creacionistas quieren es que la gente piense por sí misma.

¡Saludos!

Carlos Avila dijo...

Yo les escribí a los del Consejo para el Aprendizaje fuera del Salón de Clases, protestando por dicho reconocimiento. Mi argumento fue en el sentido de que están legitimando una visión errónea y que no fomentan el aprendizaje científico. Aquí su respuesta (que sospecho es un copypaste genérico):

"The criteria for awarding the LOtC Quality Badge are that the organisation
must offer good quality learning outside the classroom and manage risk
effectively. The Council for Learning Outside the Classroom is very
committed to equality and we will award the Quality Badge to an organisation
that can demonstrate that it meets these criteria; past awards have included
Interfaith Kirklees and Canterbury Cathedral without any implied endorsement
of their religious base."

Al final me dio la impresión de que es un premio tan útil como el "The 1st Annual Montgomery Burns Award for Outstanding Acheivement in the Field of Excellence" o como aquellos "premios" que se dan los blogueros entre sí. Puro atole con el dedo.