martes, septiembre 21, 2010

Libros prohibidos y censura

Hace un par de años mencioné en una bosta al Index librorum prohibitorum et expurgatorum, una lista de libros "perniciosos para la fe" elaborada por la Iglesia Católica, creada en el siglo XVI y abolida en 1966 (la lista, no la iglesia, desafortunadamente).

Me acordé de ese Index porque hoy ví en un boletín de una asociación gringa "dedicada a mejorar la calidad de vida de la gente de más de 50 años" una lista de libros prohibidos.

Se abre paréntesis: ¿que qué hago leyendo boletines de asociaciones cuasi geriátricas? Simple, aprendiendo a arrear a bastonazos a veinteañeros crédulos. Se cierra paréntesis.

La autora invita a sus lectores a leer alguno o algunos de los libros de la lista para celebrar junto con la Asociación de Bibliotecas Americana (ALA por sus siglas en inglés), la Semana de los Libros Prohibidos, que es una iniciativa de bibliotecas y librerías para oponerse a la censura y apoyar la libertad de expresión.

La lista del boletín se divide en cuatro rubros, a manera de razones por las que fueron prohibidos en algún momento esos libros. Menciono unos libros por rubro a continuación:

Demasiado políticos

1. La cabaña del tío Tom, de Harriet Beecher Stowe.

2. Adios a las armas, de Ernest Hemingway.

3. 1984 y Granja de animales, de George Orwell.

4. Matadero cinco, de Kurt Vonnegut.

Demasiado sexo

1. Lolita, de Vladimir Nabokov.

2. Madame Bovary, de Gustave Flaubert.

Irreligiosos

1. El origen de las especies, de Charles Darwin.

2. El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien

Socialmente ofensivos

1. Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain.

2. Un mundo feliz, de Aldous Huxley.

3. El guardián en el centeno, de J.D. Salinger.

4. Naranja mecánica, de Anthony Burgess.

5. A sangre fría, de Truman Capote.

6. Cujo, de Stephen King.

7. Alguien voló sobre el nido del cuco, de Ken Kessey.

La lista, evidentemente, no es exhaustiva, y tampoco las razones para prohibir los libros. En la página de la ALA hay una lista más extensa que se actualiza anualmente donde abordan más a fondo las razones, todas idioteces, por las que personas o grupos han querido retirar de los estantes esos libros.

Por ejemplo, El señor de los anillos se quemó fuera de un templo cristiano en Alamogordo, Nuevo México por feligreses que lo consideraron "satánico".

Otro ejemplo, de A Sangre Fría un padre de familia se quejó en 1999 por "el sexo, violencia y malas palabras" que contenía el libro, que era parte de la clase de inglés. Fue retirado de una preparatoria en Savannah, Georgia (aunque luego fue reinstaurado en la lista de lectura de la clase).

Aquí en México no tenemos muy frecuentemente de esos problemas de padres de familia queriendo retirar libros de las listas de lecturas de las escuelas. Los más recientes conflictos de ese tipo que recuerdo en estas latitudes son dos: a) padres de familia guanajuatenses quemando libros de texto de biología y b) el extinto Carlos Abascal parado de pestañas porque a su hija le encargaron leer Aura. No obstante, eso no quiere decir que la censura que nos agobia sea menos grave, al contrario. Sólo hace falta echar un ojo a la editorial reciente del Diario de Juarez para darse cuenta que aquí los ofendidos por las letras suelen tomarla a balazos contra los autores.

9 comentarios :

TheJab dijo...

"La Cabaña del Tío Tom", regalo de mi padrino... en feb-27-'87. Es decir, tenía 13 años cuando lo leí. Nunca nadie me dijo que no lo leyera.
Nunca nadie me ha indicado que no lea algo; siempre me incitan, me invitan, me exhortan (y hasta me conminan) a leer. Eso es lo bueno.
Lo malo es que no siempre hago caso.

Dib dijo...

En México casi no se "estila" eso de quemar o prohibir libros porque simplemente... CASI NADIE LEE.

Sin embargó, pasó durante mucho tiempo en los 90's eso de prohibir programas de TV: Los Simpson, Los Pitufos, Dragon Ball, etc.

Danielov dijo...

Concuerdo con el comentario previo. Difícil sería que los padres de familia decidieran qué leen o no sus hijos cuando, citando una anécdota de Ego, ellos mismos se niegan a gastar $70 en lecturas para la clase... en escuelas PRIVADAS.

Yo por eso mejor bajo los textos de quedelibros.com. Quedo bien y no gastado, jejeje.

Danielov dijo...

Ah, por cierto: uno de los libros que mencionas de George Orwell, al menos en español se llama "Rebelión en la Granja".

Claro, hay que ver la clase de adaptaciones que luego se hacen a los nombres DE LO QUE SEA para el público hispanohablante. En todo ("Juno: crecer, correr y tropezar", jua jua).

Saludos.

Ego dijo...

¡Y eso que JRR Tolkien era un católico muy devoto! ¡Hágame el favor!

encontrado dijo...

Quitando la novela Tolkien, (y tal vez Cujo, que no me parece tan acertada) hubiera jurado, que hackearon mi lista de 25 novelas favoritas.
Quizá deba hacer lo que tú y acercarme más a estos boletines religiosos, afín de aplicar psicología inversa.

Oyieth dijo...

Creí que la novela de tolkien tenía un transfondo muy cristiano. Con todo el rollo del retorno del gobernador legítimo...

En México tenemos un sistema mejor que la censura, simplemente evitamos que los chavos lean. O, peor, los llenamos de libros de superación personal, o cosas así...

Dacrux dijo...

en la lista de la liga que pones hay mas pero pues si la mayoría si no es que todos son conseguibles en español y cuento con ellos incluso con uno que otro ofensivo para otras religiones como lo es los versos satánicos de Salman Rushdie que termina por decir que Mahoma se la come doblada u algo así hahahahahaha pero chido blog

Eduardo Alcántara dijo...

En este "País de las mentiras", es difícil, por suerte, que los padres de familia se inmiscuyan en asuntos de los libros que deben leer o no deben leer sus hijos. La razón es más que lógica: No leen.

¿Cómo puede un padre de familia que no lee indicarle a sus hijos lo que debe o no deben leer?

Se deben conocer las lecturas antes de "satanizarlas". Digo, un poco de conciencia cultural no les caería nadita mal.