lunes, diciembre 20, 2010

Un mensaje de Ricky Gervais para estas fechas de amor y paz

Ricky Gervais es un señor inglés muy chistoso. Digo chistoso en el sentido de que parte de su chamba consiste en hacer chistes y pararse ante una audiencia para decirlos. Actividad que hace con éxito.

Es miembro honorario, desde 2008, de la National Secular Society, una organización británica que promueve, entre otras cosas, la separación de la iglesia y el estado y que sostiene que nadie debería tener ventajas o desventajas por su religión o falta de ella.

Pues bien, Ricky Gervais recientemente escribió un mensaje para estas celebraciones de fin de año y que a continuación traduzco, aunque no esté yo de acuerdo con todo lo que dice -pero sí con la mayoría-, porque me da la gana. El énfasis en negritas es mío.

¿Por qué no crees en Dios? Es una pregunta que me hacen todo el tiempo. Siempre procuro dar una respuesta sensible y razonada. Lo que usualmente es incómodo, quita tiempo y no lleva a algún lado. La gente que cree en Dios no necesita pruebas de su existencia, y de ninguna manera esperan pruebas de lo contrario. Son felices con su creencia. Hasta dicen cosas como "es cierto para mí" y "es por fe". Yo insisto en proporcionar una respuesta lógica porque prefiero ser honesto en vez de condescendiente y grosero. Es irónico, entonces, que el revire "yo no creo en Dios porque no hay, absolutamente, evidencia científica de su existencia y por lo que he oído la misma definición de Dios es una imposibilidad lógica en el universo conocido" se perciba como condescendiente y grosero.

La arrogancia es otra acusación, que me parece particularmente injusta. La ciencia busca la verdad. Y no discrimina. Para bien o para mal, averigua cosas. Basa sus conclusiones y creencias en evidencia sólida -evidencia que es constantemente actualizada-. No se ofende cuando nuevos hechos aparecen. No sostiene prácticas medievales sólo por que son tradición. Si lo hiciera, tú no podrías inyectarte penicilina y te pondrías una sanguijuela debajo de los calzones y rezarías. Sin importar lo que creas, eso no será tan efectivo como la medicina. Otra vez, puedes decir "funciona para mí", pero también lo hacen los placebos. Mi punto aquí es que estoy diciendo que Dios no existe. No que la fe no exista. Sé que la fe existe. Lo veo todo el tiempo. Pero creer en algo no significa que sea cierto. Tener esperanzas en que algo sea cierto no lo hace cierto. La existencia de Dios no es algo subjetivo. O existe, o no. No es un tema de opinión. Puedes tener tus propias opiniones, claro. Pero no puedes tener tus propios hechos.

¿Que por qué no creo en Dios? No, no, no. ¿Por qué crees TÚ en Dios? Seguramente la carga de la prueba está en el creyente. Tú comenzaste esto. Si me planto frente a tí diciendo "¿por qué no crees que pueda yo volar?" tu dírias, "¿por qué debo creerlo?" Yo replicaría "porque es cuestión de fe." Si entonces, digo "prueba que yo no puedo volar. A ver, a ver a ver ¿a que no puedes probarlo?" probablemente te vayas, llames a seguridad o me tires por la ventana gritando "vuela con una chingada, lunático".

Como ateo, no veo nada "malo" en creer en un dios. No creo que haya un dios, pero creer en él no hace ningún daño. Si te ayuda en alguna forma, entonces está bien. Pero cuando la creencia comienza a infringir los derechos de otras personas, entonces sí me preocupo. Nunca negaría tu derecho a creer en dios. Sólo que preferiría que no mataras gente que cree en un dios distinto. O que apedrearas hasta la muerte a alguien porque tu libro de reglas dice que la sexualidad es inmoral. Es raro que alguien que crea en un fulano todopoderoso y omnisciente, responsable de todo lo que ocurre, también quiera juzgar y castigar a la gente por lo que son. Según entiendo, el peor tipo de persona que puedes ser es un ateo. Los primeros cuatro mandamientos machacan bien ese punto. Hay un dios y ese soy yo. No hay otro. Tú no eres tan bueno y que no se te vaya a olvidar (No matar a alguien se menciona hasta el número 6).

Ante alguien al que desagrada mi falta de fe religiosa digo: "es la forma en la que Dios me hizo".

La definición de Dios en el diccionario dice "creador y vigilante supernatural del universo." La definición incluye a todas las deidades, diosas y seres superanaturales. Desde el comienzo de la historia, que se define a partir de la invención de la escritura por los sumerios hace 6000 años, los historiadores han catalogado más de 3700 seres sobrenaturales, de las cuales 2870 se pueden considerar como deidades.

Por lo tanto, la próxima vez que alguien venga a decirme que cree en Dios, yo diré "¿En cuál? Si dicen "Sólo Dios. Sólo creo en el único Dios". Diré que son casi tan ateos como yo, pues yo no creo en 2870 dioses y ellos no creen en 2869.

Solía creer en Dios. Es decir, en el que creen los cristianos.

Me encantaba Jesús. Era mi héroe. Más que las estrellas de rock. Más que los futbolistas. Más que Dios. Dios era por definición omnipotente y perfecto. Jesús era un hombre. Había sido tentado y había vencido al pecado. Tenia integridad y coraje. Pero era mi héroe porque era amable. Era amable con todo mundo. No cedía a la presión de sus compañeros, ni a la tiranía, ni a la crueldad. No le importaba quién eras. Te amaba. Qué tipo. Quería ser como él.

Un día, cuando tenía 8 años, hacía un dibujo de la crucifixión como tarea de Estudios de la Biblia. Me gustaba dibujar. Y la naturaleza. Me gustaba la manera en la quel Dios había hecho a los animales. Eran perfectos e incondicionalmente hermosos. Era un mundo asombroso.

Vívía en una casa pobre, de clase trabajadora, en una mancha urbana llamada Reading, a 64 kms al oeste de Londres. Mi padre era obrero y mi madre era ama de casa. Nunca me dió verguenza la pobreza. Todos los que conocía, estaban en la misma situación, y tenía todo lo que necesitaba. La escuela era gratis. Mi ropa era barata y siempre estaba limpia y planchada. Y mamá siempre estaba cocinando. Estaba cocinando el día que dibujaba yo la cruz.

Estaba sentado en la mesa de la cocina cuando mi hermano llegó a casa. Tenía 11 años más que yo, así que en ese entonces él tendría 19. Era la persona más lista que conocía, pero era demasiado descarado. Reviraba y se metía en problemas. Yo era un niño bueno. Iba a la iglesia y creía en Dios -un alivio para una madre de clase trabajadora. Verán, creciendo donde lo hice, las mamás no abrigaban muchas esperanzas de que sus hijos fueran doctores, se daban por bien servidas si sus hijos no terminaban en la cárcel. Así que bienvenida toda creencia en Dios, si eso mantenía a los hijos bien portados y obedeciendo las leyes. Es un sistema perfecto, bueno casi: el 75% de los americanos son cristianos temerosos de Dios y el 75% por ciento de las cárceles consiste en buenos cristianos. 10% de los americanos son ateos y 0.2% de los prisioneros son ateos.

Como sea, ahí estaba yo, dibujando muy quitado de la pena a mi heroe cuando mi hermano mayor, Bob, preguntó: "¿porqué crees en Dios?" Así de simple. Mi mamá cayó en pánico. "Bob" dijo en un tono que yo sabía que significaba "cállate". ¿Por qué era mala cosa preguntar? Si había un Dios y mi fe era fuerte, no importaba lo que la gente dijera.

... esperen. No hay un Dios. Él lo sabía y ella también. Era tan simple como eso. Comencé a pensar y a hacer más preguntas al respecto, y al cabo de una hora, ya era ateo.

¿Quihubo? No hay Dios. Si mamá me había mentido sobre Dios ¿también me habría mentido sobre Santa? Si, por supuesto ¿pero a quién le importa? Los regalos seguían llegando. Y lo mismo los regalos de mi recién encontrado ateismo. Los regalos de la verdad, ciencia, naturaleza. La belleza real del mundo. Aprendí de evolución -una teoría tan simple que sólo a los grandes genios ingleses se les pudo haber ocurrido. La evolución de plantas, animales y nosotros -incluyendo a la imaginación, al libre albedrío, el amor y el humor. No necesitaba una razón para mi existencia, sólo una razón para vivir. Y la imaginación, el libre albedrío, el amor, el humor, la diversión, la música, los deportes, la cerveza y la pizza era todas buenas y suficientes razones para vivir.

Pero vivir una vida honesta, para eso, se necesita la verdad. Esa fue la otra cosa que aprendí ese día, que la verdad por más incómoda que fuera, al final te conduce a la liberación y a la dignidad.

Por lo tanto, ¿que significa la pregunta "¿por qué no crees en Dios?" realmente. Creo que cuando alguien hace esa pregunta, en realidad están cuestionando su propia creencia. Como si dijeran "¿qué te hace tan especial?" "¿cómo es que no te lavaron el cerebro con al resto de nosotros?" "¿cómo te atreves a decir que soy tonto y que no voy a ir al cielo?" Seamos honestos, un creyente en Dios es una persona para ser considerada extraña. Pero, debido a que es una creencia tan popular es aceptada. ¿Y por qué es una creencia popular?" Porque tiene una proposición atractiva: cree en mí y vive para siempre.

"Haz a otros lo que te gustaría que te hicieran" es una buena regla de dedo. El perdón es probablemente la virtud más grande que hay. Pero es exactamente eso. Una virtud. No sólo una virtud cristiana. Nadie tiene el monopolio de la bondad. Soy bueno. Sólo que no creo que eso me vaya a recompensar después de que me muera. Mi recompensa está aquí y ahora. Consiste en saber que procuro hacer lo que es correcto. Que vivo una buena vida. Y es ahí donde la religión pierde. Cuando llega en forma de un garrote para moler a palos a la gente diciendo "haz esto o aqullo o arderás en el infierno".

No vas a arder en el infierno. Pero se buena persona de todas formas.
Modifiqué el texto durante la traducción. Gervais hace una distinción entre espiritualidad y religión que por más que releí no entendí y que por eso omití. De cualquier manera -sobre todo en las partes que enfaticé- estoy de acuerdo con él. Parafraseando a PZ Myers que escribe en su blog (donde me enteré del texto de Gervais) la última frase está como para llevarla puesta en playeras.

martes, diciembre 14, 2010

Geometría, leyes y pensamiento crítico: el caso de Lincoln y Euclides

En una lectura reciente de un texto de divulgación de cálculo diferencial e integral, me encontré el siguiente párrafo:
Abraham Lincoln tenía una copia de Euclides en sus alforjas y la estudiaba hasta tarde a la luz de una vela. "Nunca llegarás a ser un abogado si no entiendes lo que significa una demostración..." escribió después.
Primero veamos qué llevaba Lincoln en sus alforjas.

Los Elementos de Euclides, es una obra en trece volúmenes, trece, que fue escrita en el año 300 AC y es un pilar, no sólo de las matemáticas, sino del pensamiento científico moderno. Es también, según Carl Benjamin Boyer, un historiador de matemáticas (creo que necesitamos más de esos), la segunda obra de la antiguedad más editada después de la chingada Biblia (lo de chingada fue mío, no de Boyer).

¿En qué consisten Los Elementos? En una colección de definiciones, axiomas, teoremas y demostraciones matemáticas que cubren geometría euclidiana y algo de teoría de números.

De los trece, Lincoln tenía 6 volúmenes, que estudió y dominó.

Ahora bien, ¿para qué quería alguien dedicado a leyes, aprender matemáticas?

Pues para estar versado en lógica (y de paso en pensamiento crítico) y no caer en falacias lógicas (al contrario de los abogados, magistrados y políticos contemporáneos de este país, que son unos burros anuméricos de capirote).

Veamos un ejemplo.

Al final de un debate, de siete, entre Abraham Lincoln y Stephen Douglas, en Septiembre de 1858 (en esa época Lincoln buscaba ser senador por Illinois), está la siguiente perla:
"Si alguna vez han estudiado geometría, recordarán que a través de una serie de razonamientos, Euclides demuestra que todos los ángulos de un triángulo equivalen a la suma de dos ángulos rectos. Euclides ha demostrado como averiguarlo. Ahora, si uds buscan oponerse a esa afirmación y demostrar, a su vez, que es errónea ¿lo harían limitándose a decir que Euclides es un mentiroso?"
No fue la única vez que Lincoln, convocó las virtudes de las demostraciones matemáticas en sus discursos. Al año siguiente, en un discurso en Ohio, dijo:
"Hay dos maneras de establecer una proposición. Una es demostrándola mediante la razón, y la otra es, exponiendo lo que grandes hombres de antaño pensaban al respecto, y así, pasarla por verdadera por el puro peso de la autoridad. Ahora bien, si el juez Douglas puede demostrar que esto del domino público -el derecho de un hombre a hacer a otro su esclavo- demostrarlo como Euclides demostraba sus proposiciones, entonces no tengo objeción. Pero cuando viene, convocando un principio de autoridad de hombres que repudiaban ese principio, pido que no se le permita continuar."
No estaría de más que los legisladores contemporáneos siguieran los pasos de Lincoln. Quizá así conseguirían disminuir la cantidad de dislates que dicen durante su chamba. O mejor aún, que la ciudadanía -eso incluye a los "líderes de opinión" y entrevistadores profesionales- se familiarizara con Los Elementos de Euclides para no quedarse como pendejos cuando un político les esté tomando el pelo echando cantinfleadas en asuntos de interés nacional.

pd. Si alguien quiere echar un ojo a los Elementos de Euclides aquí puede consultarlos.

domingo, diciembre 12, 2010

Más pareidolia en los ojos de la virgen de Guadalupe

Hace dos años, escribí sobre las imágenes diminutas en los ojos de la virgen de Guadalupe, "milagrosamente" estampada en la tilma de Juan Diego. Dije que un autoproclamado experto en procesamiento de imágenes, llamado José Aste Tonsmann, allá en los 80's encontró unos fulanos novohispanos, lo que, según él, era prueba del origen divino de la mentada pintura. También dije que como prueba, esa era una muy pitera y que cualquiera que esté familiarizado con el fenómeno de la pareidolia (percibir patrones "significantes" ante estímulos vagos y aleatorios, en este caso unos pincelazos) podía explicar las mentadas imágenes sin necesidad de recurrir a burradas sobrenaturales.

Sin embargo, debo admitir que las figuras alternativas que en aquél entonces hallé (un vampiro, un personaje de Soul Calibur, un cocodrilo y un mono araña) no eran mucho más notables que los monigotes novohispanos que veía José Aste Tonsmann.

Después de sesudos análisis a las chinguiñas de la Virgen de Guadalupe (en vez de invertirles un minuto, les invertí dos minutos), he halladao una imagen más interesante.

Vean.



¿No la distinguen? Permítanme resaltar los contornos y usar un simil.

Esto es lo que veía la virgen de Guadalupe.


Eso o Juan Diego era un nalguipronto.

miércoles, diciembre 08, 2010

Lo que dejó la bacteria come-arsénico que vino del espacio

GFAJ-1. Así la bautizaron. Es una bacteria que vive en un lago de California y que, aparentemente, puede usar arsénico en vez de fósforo para hacer sus cosas de bacteria (eso incluye incorporar arsénico a su ADN algo nunca visto antes). Lo que de confirmarse, la catalogaría como un organismo campeón, extremófilo, capaz de prosperar en ambientes extremos y hostiles, y por eso mismo, de gran interés para los astrobiólogos, los que investigan sobre la vida fuera de la Tierra.

Todo eso es muy emocionante y muy instructivo. Pero al momento de escribir estas líneas (y hago énfasis en al momento), yo encuentro más instructiva la manera en la que evolucionó la noticia que la evolución de la propia bacteria.

El frénesi comenzó cuando hace unos días en el sitio de la NASA apareció un anuncio de una conferencia de prensa, relacionada a un artículo de la revista Science. La descripción de la conferencia, muy llana, decía: "para discutir un hallazgo de astrobiología que impactará la búsqueda de evidencia de vida extraterrestre".

Así nomás.

Pasó una semana en lo que llegaba el gran día. No había muchas pistas más alla´de los nombres de los participantes en el comunicado de prensa. Entre esos nombres estaba el de Felisa Wolfe-Simon. Que a decir de los enterados en astrobiología, era conocida por haber pasado los últimos años trabajando en Mono Lake, un lago con altas concentraciones de arsénico, cultivando bacterias provenientes de ese ambiente químicamente hostil.

En los días previos a la conferencia de la NASA, comenzó la especulación. Hubo quien mencionó
descubrimientos en Titán, la luna de Saturno, de bacterias alienígenas.

La especulación siguió el camino del teléfono descompuesto en los siguientes días. Algunos astrobiólogos fueron entrevistados, los periódicos exageraron la nota y se llegó a afirmar que la NASA anunciaría haber encontrado vida extraterrestre o, ya de perdida, evidencia de una biósfera alterna y desconocida hasta entonces en la Tierra, un segundo génesis de la vida. Para cuando llegó el anuncio de la NASA y la publicación de la investigación de Felisa Wolf-Simon, et al, en la revista Science los más exaltados se llevaron una desilusión: ni se trataba de extraterrestres, ni de una forma de vida fundamentalmente distinta a la que conocemos.

¿Qué ha pasado después? Uno lo puede leer en el post de Martin Robbins, Arsenic about face, donde se exploran las relaciones entre medios de comunicación, ciencia y el proceso de revisión por pares, y del que que quiero destacar lo siguiente:

Para empezar, el artículo de Wolfe-Simon ha recibido objeciones de expertos. Por ejemplo, Forest Rohwer, un microbiólogo que busca especies nuevas de bacterias y virus en arrecifes, comenta: "ninguno de los argumentos son convincentes por sí mismos". Incluso hubo quien llegó a afirmar: "ese artículo [el de Wolf-Simon] no debió haberse publicado".

En eso último no estoy de acuerdo. Como indica Robbins en su post ¿cuál sería el chiste de publicar sólo artículos que estén correctos? ¿No se supone que la revisión por pares es para que otros evaluen un artículo? ¿No es ese uno de los principales objetivos de publicar en ciencia? Estamos hablando de ciencia, gente, no de literatura chafita culturosa: los artículos científicos no son para recibir palmaditas de aceptación en la espalda. Son para ser sometidos a revisión por pares, con la consigna de encontrar qué está mal y señalarlo.

¿Qué se le dio demasiado hype a la noticia? Bueno, sí. Pero eso la NASA y la AAAS (
Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, quien publica Science), podrían mitigarlo con una buena aproximación de relaciones públicas.

Lo malo es que esa aproximación, no existe.

Veamos, esa revisión por pares, no termina en la sala de redacción de Science o de cualquier revista científica de prestigio. Es un proceso que se va retroalimentando a medida que la comunidad científica y el público va enterándose de los contenidos del artículo y hace públicas sus propias conclusiones. Esa publicación, en estos días, no está limitada a intercambios epistolares vía Science, sino también a la blogósfera (ojo; hay blogs de ciencia y hay blogs de pseudociencia y magufería, en este caso estamos hablando de los primeros).

Y eso último, parece que la NASA no lo ha terminado de entender. O más específicamente, Dwayne Brown, comunicólogo de la NASA, quien dice respecto a las objeciones "que sólo serán respondidas en una publicación cientifíca". Es decir que, de acuerdo a Dwayne Brown, lo que importa no es ni el contenido, ni la integridad, ni el campo de experiencia de las personas que objeten sino que lo hagan en la revista adecuada o en la conferencia de prensa correcta.

Lo que es una barbaridad victoriana teniendo en cuenta la cantidad de contenido en línea que genera la propia NASA y la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.

Aún no sabemos si, en verdad, GFAJ-1 incorpora a sus moléculas arsénico, pero mientras tanto ese bicho, extremófilo o no, ya sirvió para distinguir algunas relaciones, cada vez más complejas y dinámicas -y no siempre afortunadas-, entre divulgación científica, medios de comunicación y revisión por pares. Relaciones que a individuos como Dwayne Brown les convendría estudiar.

pd. Nota para mí: rentar el título de este post para una película de ciencia ficción.

viernes, diciembre 03, 2010

Próximo eclipse total de Luna: 21 de diciembre de 2010


Gracias a Edgar Luis Gomez me entero que habrá un eclipse total de Luna en la madrugada del 21 de diciembre de 2010 que se podrá apreciar desde la ciudad de México.

El último que tuve oportunidad de ver (no el último que ha ocurrido, por cierto) fue en febrero de 2008. En esa ocasión hasta circo del GDF hubo.

Los horarios del eclipse serán los siguientes:

1. El día 20, cerca de las 23:30 la Luna hará contacto con el cono de penumbra de la Tierra.

2. El día 21, a la 1:40 comenzará el eclipse en su fase total y a las 2:53 se terminará.

3. El día 21, a las 5:04, la Luna tendrá el último contacto con el cono de penumbra de la Tierra.

Yo digo que vale la pena salir a verlo por dos razones (si es que esa noche no está nublada). Una, es que mientras la Luna vaya internándose en el cono de penumbra y en el cono de sombra de la Tierra, con unos binoculares se podrá apreciar el relieve de la geografía lunar en el terminador (más cuando la Luna haga contacto con el cono de sombra, a las 00:32). El terminador es la línea de separación entre la parte iluminada y la parte en la sombra. En un eclipse de Luna, el terminador no es tan claro y delimitado como el que se puede apreciar durante las fases lunares habituales, pero aún así sirve para distinguir algunos relieves de la superficie.

La otra razón es que, durante el eclipse, la Luna adquiere un notable color rojizo debido a la luz solar que refracta la atmósfera terrestre y que se refleja en la superficie lunar. Vale la pena reflexionar que ese fenómeno, para los creyentes de épocas pretéritas, era señal de ira divina. Los magufos de la actualidad sepa la chingada cuántas burradas piensen de ese evento astronómico. Sé del caso de una abuela que pensaba que su nieto nonato podía salir deforme si a la panza de la embarazada le caían los "efluvios" del eclipse.