jueves, mayo 05, 2011

El himno que ayudó a tumbar un convento

En el reciente remate de libros que hubo en el Auditorio Nacional, además de las editoriales que ofrecían libros de reiki, de meditación trascendental y un chinguero más de maguferías engañabobos, encontré algunos oasis para la razón. Sobre todo en el stand de la UNAM. Ahí, entre otros, compré este libro que me está gustando mucho leer:


Entre las páginas de El Estado laico y sus malquerientes hallé una anécdota chilanga del s XIX que no conocía. Monsivais la cuenta así:

El gobernador de la ciudad de México, Juan José Baz quiere derrumbar una parte de un convento para facilitar el trazo urbano. El obispo de la capital se opone. Al presentarse las cuadrillas para la demolición, desde las azoteas del convento un grupo de curas enseña las cruces y amenaza con excomulgar al que se atreva a usar las piquetas. Las cuadrillas se inmovilizan, y Baz manda por una charanga(*) que toda la noche interpreta Los cangrejos, el himno liberal contra los mochos. Animados los obreros proceden.
(*) Una banda, pues.

Busqué un poco más sobre el himno liberal y hallé que la rola, fue compuesta por Guillermo Prieto (un señor que está en mi lista de chilangos favoritos) a finales del santanato y popularizada durante la Guerra de Reforma y la lucha contra la intervención francesa, para pitorrearse de la oligarquía militar y clerical de los conservadores. O cangrejos como les dice la canción.

Aún no estoy familiarizado con el estribillo ni la tonada, sin embargo he decidido adoptar la letra para "rezarla" durante las ocasiones en que, o bien prenda la tele y me encuentre al chaparro de Felipe Calderón o alguno de sus comparsas cacareando que las fuerzas armadas blah blah blah, o bien camine ante catedral y escuche los fervorines medievales de Norberto Rivera.

O para cuando me entere que alguna de nuestras mentadas fuerzas del orden está buscando armas, drogas o explosivos con fraudulentos GT200.

A continuación, la letra de Los Cangrejos, del sr Guillermo Prieto.

Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa delante,
doscientos para atrás.

Casacas y sotanas
dominan dondequiera,
los sabios de montera
felices nos harán.

¡Zuz, ziz, zaz!
¡Viva la Libertad!
¿Quieres Inquisición?
¡Ja-ja-ja-ja-já!
Vendrá "Pancho Membrillo"
y los azotará.

Maldita federata
que aprobios nos recuerda,
hoy los pueblos en cuerda
se miran desfilar.

¿A dónde vais, arrieros?
Dejad esos costales:
Aquí hay cien oficiales
que habéis de transportar.

Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa delante,
doscientos para atrás.

¡Zuz, ziz, zaz!
¡Viva la Libertad!
¿Quieres Inquisición?
¡Ja-ja-ja-ja-já!
Vendrá "Pancho Membrillo"
y los azotará.

Orden, ¡gobierno fuerte!
y en holgorio el jesuita,
y el guardia de garita,
y el fuero militar.

Heróicos vencedores
de juegos y portales,
ya aplacan nuestros males
la espada y el cirial.

Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa delante,
doscientos para atrás.

¡Zuz, ziz, zaz!
¡Viva la Libertad!
¿Quieres Inquisición?
¡Ja-ja-ja-ja-já!
Vendrá "Pancho Membrillo"
y los azotará.

En ocio el artesano
se oculta por la leva,
ya ni al mercado lleva
el indio su huacal.

Horrible el contrabando
cual plaga lo denuncio,
pero entre tanto el Nuncio
repite sin cesar:

Cangrejos, al combate,
cangrejos, a compás;
un paso pa delante,
doscientos para atrás.

¡Zuz, ziz, zaz!
¡Viva la Libertad!
¿Quieres Inquisición?
¡Ja-ja-ja-ja-já!
Vendrá "Pancho Membrillo"
y los azotará.

Actualización 23/05/2011: Gracias a los buenos oficios de Lu, aquí está la rola Los Cangrejos.