martes, julio 26, 2011

La resbaladilla del gobierno de Felipe Calderón

Consideren, avezados lectores, el siguiente spot del gobierno federal echando autobombo a su estrategia de lucha contra el narcotráfico:

Una pareja (llamémosla la srita Chones Quietos y el sr Choya Aguada) están enterándose vía radio de que la Policía Federal ha detenido a José Jesús Méndez alías “El Chango”, líder de la organización criminal La Familia. Ante la noticia el sr Choya Aguada señala una obviedad:

- Las cosas están mal.

La srita Chones Quietos, poseedora de un optimismo rebuznante, dice:

- Estaríamos peor si nadie le hubiera entrado a detener al crimen organizado.

- ¿Será? - dice el sr Choya Aguada.

- Claro - dice la srita Chones Quietos. - Estos desgraciados estarían controlando todo el país.

- Pues no lo había visto así - dice el sr Choya Aguada.

- Yo estoy convencida de que si el gobierno se mantiene firme vamos a vivir en un México seguro.

Fin de spot.

Ahora veamos dónde está la resbaladilla. Juntemos en una sóla frase las premisas de la srita Chones Quietos.

"Estaríamos peor si nadie hubiera encarado el crimen organizado pues ahora esos desgraciados estarían controlando todo el país."

(Se entiende por "esos desgraciados" a los criminales como el Chango no a la caterva de idiotas que actualmente ocupa puestos en el gobierno).

La falacia de la pendiente resbaladiza consiste en establecer una premisa A (precedente) que admite como consecuencia a Z. El argumento falla porque omite establecer los hechos de cada punto de la cadena que lleva de A a Z.

En este caso, aunque el argumento de la srita Chones Quietos suene razonable no es válido, pues falta evidencia que respalde las premisas hechas, es decir no hay hechos que apoyen que para concretar el ficticio país criminal de la srita Chones Quietos sea condición única y necesaria "que nadie le entre a detener el crimen organizado". Tampoco queda claro cómo se llega a la utopía de un México más seguro a partir de la firmeza del gobierno, sólamente. Ambos panoramas, el deseable de un México seguro, y el indeseable de un país controlado por criminales, ocurren en un proceso dinámico en el que intervienen más factores que sólo la firmeza de un gobierno.

Además es una mentira del tamaño de una casa que antes de Felipe Calderón no existiera alguien "entrándole a detener el crimen organizado".

Si de lo que se trata es imaginarse utopías gratuitas ahí va la mía. En un futuro no muy lejano, en todas las escuelas primarias del país habrá una materia obligatoria (después de que los chamacos pasen cuatro horas seguidas haciendo matemáticas) llamada Pensamiento Crítico. En esa materia pasarán los spots del gobierno federal actual y los niños reirán diciendo "qué gente tan pendeja la que se tragaba esos cuentos".