martes, octubre 25, 2011

Reiki y Cáncer



Los lectores añejos de este blog ya conocen la anécdota, pero la cuento otra vez para los nuevos. Hace unos pocos años fui a una plática de divulgación científica impartida por Julia Tagüeña. La plática consistía en hablar de mecánica cuántica y de paso desbaratar los disparates pseudocientíficos de la infame película What the bleep do we know?

En la sesión de preguntas y respuestas, uno de los asistentes platicó de las bondades del reiki y que le funcionaba a él para aliviar a su mujer que tenía cáncer. Cuando reseñé la plática en un post, dije que la respuesta que le había dado Julia Tagüeña a ese señor me había parecido inadecuada.

Tiempo después hubo oportunidad de platicar con Julia y ella enterada de lo que había yo escrito me preguntó "¿pues qué querías que le dijera a ese señor?"

Bueno, han pasado algunos años pero ya tengo la respuesta a lo que me preguntó Julia Tagüeña.

Imaginen por un momento que su médico les dice "ud, tiene cáncer" (si ud, avezado lector, no debe imaginarlo sino recordarlo ponga especial atención en lo que sigue). Ahora, imaginen lo mal que se van a sentir después de pasar por cirugía y por algunas quimioterapias.

Pérdida de cabello, naúseas que duran todo el tiempo y fatiga que no se quita ni durmiendo en caso de que dormir sea posible. Su bienestar, lectores, va a estar en las cotas más bajas que hayan podido experimentar en su vida.

Ante el espectáculo dantesco que ofrecen a amigos y familiares quizá alguien llegue a decirles: "prueba con Reiki, es buenísimo y todo lo cura y todo lo compone porque la energía curativa..." y etcétera. Para reforzar su recomendación citan casos de conocidos que han aliviado sus dolencias con Reiki.

Ahora tengan en cuenta que tales casos sí existen y no están nomás en la cabeza de los proponentes de Reiki. Que hay, efectivamente, gente que ha reportado alivio después de una sesión de Reiki.

¿Es entonces buena idea someterse a un reikipracticante, como complemento terapéutico, para que merced a sus trabajos acariciando el aire alrededor de uno, se llegue a sentir algún bienestar o comodidad?

La respuesta es no. No es buena idea. Y a continuación va por qué.

En mayo pasado unas enfermeras gringas se hicieron la pregunta ¿sirve el Reiki para aliviar en algo a los pacientes de quimioterapia?

Para responder esa pregunta pusieron en práctica el siguiente experimento: en un centro de quimioterapia, a 189 pacientes los dividieron al azar en tres grupos; los pacientes que recibirían una terapia de Reiki genuina, los pacientes que recibirían Reiki fingido -administrado por un fulano que se hacía pasar por curandero de Reiki pero que sólo hacía como si conociera el ritual - y los pacientes que recibirían atención estándar. Todo muy doble ciego de acuerdo al reporte de las enfermeras.

Los resultados fueron así: los pacientes que recibieron su terapia de Reiki genuina reportaron que se sentían mejor. Mucho mejor que los que recibieron el tratamiento estándar.

Y lo mismo hicieron los pacientes que recibieron el Reiki fingido.

¿Qué quiere decir todo esto? ¿En qué ayudan estos descubrimientos a los pacientes de cáncer en todo el mundo? La respuesta la proporciona muy claramente este artículo de The Guardian del que destaco lo siguiente:

¿Deberían usar estas enfermeras especializadas en oncología terapias como el Reiki si hacen sentir bien a los pacientes sometidos a quimioterapia? ¿O deberían evitar su uso, ya que no han demostrado ser mejores que un placebo?

La postura científica puede parecer cruel ante el sufrimiento de los pacientes con cáncer, y en cambio la actitud de las enfermeras parece estar centrada en el bienestar del paciente y su cuidado. Esta impresión está equivocada. Al insistir en que los pacientes no deben ser tratados con placebos como el reiki, los científicos también están procurando que los pacientes reciban tratamiento del que se haya demostrado que es mejor que el placebo. Por ejemplo, se ha demostrado que un masaje mejora el bienestar de un paciente más allá de un efecto placebo. Si un paciente recibe un masaje con empatía, simpatía, tiempo, comprensión y dedicación, el paciente se beneficiará por el efecto placebo -como le pasó a los pacientes que recibieron el tratamiento de reiki- pero, adicionalmente, se beneficiará de un efecto específico que el masaje ofrece y que el Reiki no.

Si se limita el cuidado del paciente a administrar placebos como el reiki se podría negar al paciente el efecto de un tratamiento específico. El alegado paradigma que enfatiza el cuidado del paciente que esgriman algunos proponentes de la medicina alternativa podría evitar que los pacientes se beneficien de otros tratamientos que necesitan y merecen. En otras palabras, detrás de la cortina de humo de la medicina alternativa - o cuidado holístico o integral para usar términos más de moda - los pacientes no ganan, al contrario.

¿Así que quién es más cruel? ¿Aquellos que proponen placebos dudosos en el nombre del bienestar del paciente o aquellos que usan ciencia en el mejor interés del paciente?
pd. Uno de los más claros fracasos del fundamento del Reiki lo puede uno ver en este estudio donde se demuestra que los practicantes del "toque curativo terapeútico" que participaron en el estudio no superaron al azar al usar sus habilidades "de percibir el campo energético humano" para adivinar si tenían cerca de su mano izquierda o de su mano derecha la mano de la investigadora.

2 comentarios :

Ribozyme dijo...

la cuento otra vez para los nuevos

¿Para los nuevos o por tus huevos? :-D

Bruxcat dijo...

Oye ControlZape ¿Qué sabes de la empresa Sanki y su producto Belage que supuestamente incorpora nanotecnología en su manufactura? Y como cereza ¿Qué sabes de su esquema de negocio multinivel?
Sería bonito conocer tu opinión.