jueves, abril 19, 2012

Vivimos en un estado laico, dizque neocristeros zoquetes

A esos que berrean "¡Viva Cristo Rey!" entusiasmados por el estreno de una película cuyo trailer me provoca ataques de bostezos  les tengo un mensaje:


Estuve casado con una presbiteriana.


Estoy casado con una católica no practicante.


Mi mejor amigo muerto era agnóstico.


Mi mejor amigo vivo es católico.


Yo soy un ateo.


Y a todos nos vale -o valía en caso del cuate muerto- pura reata lo que crea el otro en tanto eso no eche a perder el resto de nuestros derechos.


Como el derecho que tienen unos a celebrar bautizos.


Como el derecho que tienen otros a congregarse a cantar aleluyas.


Como el derecho que tenemos todos a recibir una educación pública basada en ciencia en vez de una adoctrinación basada en dogma.


Como el derecho que yo tengo a pitorrearme de sus dislates y uds de los míos.


Eso se llama vivir en un estado laico. Y vayan metiéndose en la cabeza que eso significa vivir en un lugar donde no caben las ansias fundamentalistas de que todos creamos lo mismo.