viernes, abril 27, 2012

Puny god!






Si no han ido a ver The Avengers, quiéranse tantito y vayan a componer su lamentable situación. Ya.

jueves, abril 19, 2012

Vivimos en un estado laico, dizque neocristeros zoquetes

A esos que berrean "¡Viva Cristo Rey!" entusiasmados por el estreno de una película cuyo trailer me provoca ataques de bostezos  les tengo un mensaje:


Estuve casado con una presbiteriana.


Estoy casado con una católica no practicante.


Mi mejor amigo muerto era agnóstico.


Mi mejor amigo vivo es católico.


Yo soy un ateo.


Y a todos nos vale -o valía en caso del cuate muerto- pura reata lo que crea el otro en tanto eso no eche a perder el resto de nuestros derechos.


Como el derecho que tienen unos a celebrar bautizos.


Como el derecho que tienen otros a congregarse a cantar aleluyas.


Como el derecho que tenemos todos a recibir una educación pública basada en ciencia en vez de una adoctrinación basada en dogma.


Como el derecho que yo tengo a pitorrearme de sus dislates y uds de los míos.


Eso se llama vivir en un estado laico. Y vayan metiéndose en la cabeza que eso significa vivir en un lugar donde no caben las ansias fundamentalistas de que todos creamos lo mismo.

domingo, abril 15, 2012

Condones e ideologías

La discusión


Hace unos días alguien de mis facebookamiguises compartía la siguiente nota:







Click en la imagen para leer la nota


La nota dice que un par de diputados del PAN, Miguel Osuna Millán y Paz Gutierrez Cortina habían propuesto una iniciativa de ley respecto a los condones para " limitar la publicidad de esos productos, que no llegue a los menores de 14 años, que los anuncios publicitarios se transmitan en televisión después de las 22:00 horas y que en salas de cines se incluya en las películas para adultos con clasificación C o D."


Bueno, eso no me extraña, ya sabemos de más de uno que se escandaliza porque sus hijos sepan de la existencia de penes y vaginas (con todo y que son los portadores de unos u otras).


No obstante, lo que más me llamó la atención de la nota fue lo siguiente:
Según la legisladora, “varios estudios” –no dijo cuáles– demuestran que los preservativos tienen una efectividad de 80% en transmisión de enfermedades venéreas.
- ¡A los internets! - dije -ah chinga, pues si ya estoy ahí.


Los estudios


Unos clicks más tarde estaba yo leyendo la mentada iniciativa de ley de Osuna Millán y Gutierrez Cortina y encontré dos cosas notables:


a) que la iniciativa no menciona todo ese rollo de limitar la publicidad a adolescentes, que yo creo que son de los más necesitan saber del tema (aunque no nada más por las razones que aquí se exponen -de eso platicaremos en otra bosta-), y


b) que la iniciativa tiene bibliografía de estudios sobre efectividad del condón.


"Y yo que pensaba que los legisladores panistas eran absolutos analfabetos de estudios científicos" pensé.


La bibliografía que señalan en su iniciativa es la siguiente.


1 Weller, SC. “A meta-analysis of condom effectiveness in reducing sexually transmitted HIV”, en Soc Sci Med, 1993; 36:1635-44.


2 Davis, KR; y Weller, SC. “The effectiveness of condoms in reducing heterosexual transmision of HIV”, en Fam Plann Perspect, 1999; 31(6):272-9.


3 Pinkerton, SD; y Abramson, PR. “Effectiveness of condoms in preventing HIV transmission”, en Soc Sci Med, 1997; 44(9): 1303-12.


Ahora bien, si uno lee al menos el abstract de cada estudio, se vuelve evidente que en su iniciativa de ley los diputados panistas omitieron las partes más importantes de las conclusiones, así que voy a enmendarles la tarea.


El primer estudio (el de hace 19 años) dice claramente: "los resutados de estudios de transmisión de VIH indican que los condones podrían reducir el riesgo de infección aproximadamente en un 69%. Por lo tanto, la eficacia podría ser mucho más baja que la que comunmente se asume, aunque los resultados deben interpretarse tentativamente debidos a limitaciones de diseño en los estudios originales (el énfasis es mío).


El segundo estudio (de hace 13 años) señala: "El uso consistente del condón provee de protección contra el VIH. El nivel de protección se acerca al 87%, y el rango depende de la incidencia de los que no usan condón."


El tercer estudio (de hace 15 años) indica: "Una reexaminación de los estudios de seroconversión de VIH sugiere que los condones son de 90% a 95% efectivos cuando se usan consistentemente[...] Aunque imperfecta, los condones proveen de una sustancial protección contra infección por VIH. La promoción del condón, por lo tanto, permanece como importante prioridad internacional en la lucha contra el VIH" (otra vez, el énfasis es mío).


Servicio a la comunidad


Continuando con la lectura de la iniciativa de los diputados panistas llega uno a lo siguiente:
[...]Se somete a consideración de esta soberanía la siguiente iniciativa con proyecto de Decreto por el que se adiciona un artículo al título décimo tercero de la Ley General de Salud Único.
Se adiciona un artículo al título décimo tercero de la Ley General de Salud, para quedar como sigue: 
Artículo 310. La publicidad relativa a preservativos deberá contener información veraz y completa respecto a la protección contra enfermedades de transmisión sexual, evitando expresiones que confundan sobre la eficacia de los mismos.
Eso de que la publicidad contenga información completa y veraz me parece muy bien, por lo tanto ahí va mi granito de arena. Según el CDC (Centro para Control y Prevención de Enfermedades) la manera rifadora para usar un condón es:

  • Usa un condón nuevo para cada penetración vaginal, anal u oral en todo el coíto (de inicio a fin).
  • Antes de cualquier contacto genital, coloca el condón desenrollándolo directamente en el pene erecto hasta su base (no lo desenrolles, estás poniendo un condón no las cortinas en la sala de tu madre).
  • Pellizca la punta del condón mientras se desenrolla para dejar espacio para el semen.
  • Después de la eyaculación, sostén el borde del condón y saca el pene del orificio de tu pareja en que lo tengas metido, antes de que pierda la erección, para evitar que el condón se deslice y hagas un batidero.
  • Desecha el condón en forma adecuada, procurando que otros no tengan que manipularlo.
  • Si el condón se rompe durante la cogedera, interrumpe inmediatamente lo que estés haciendo, saca tu pene de tu pareja, saca el condón roto de tu pene y ponte uno nuevo.
  • Procura usar lubricante a base de agua. Los lubricantes de aceite podrían echar a perder el látex, aumentando la probabilidad de que se rompa.

Y la manera incorrecta de usar un condón es esta:










Y finalmente...


Esta bosta no nada más es un rant contra iniciativas panistas de ley o notas de Proceso malhechas. Es también para poner, avezados lectores, a su consideración la siguiente idea:


Si hay alguien pensando que con puros condones o con pura abstinencia moralina, ya tiene una sociedad todas las herramientas necesarias para encarar una epidemia tan compleja como la transmisión de VIH-SIDA, piénselo de nuevo. De acuerdo a este texto nada más con condones no basta.


No es sólo con ideología, ni de las progresistas ni de las mochas, como se resuelven problemas complejos.


Es con ciencia.

miércoles, abril 11, 2012

Un escéptico en Museo de Medicina Tradicional

Cuando Maximiliano de Habsburgo edificó en 1866 La Villa Olindo, en Acapantzingo (en aquél entonces un poblado al que se llegaba en caballo o en burro desde Cuernavaca) yo creo que nunca pensó que el lugar se fuera a convertir en albergue de museo de medicina tradicional.


Y si se lo imaginó apuesto a que no contempló que un día acudiera, al mismísimo recinto donde dicen que el Emperador le bajaba los chones a la India Bonita, un escéptico epiléptico a pitorrearse de un discurso museográfico.


Como hayan sido los sueños del futuro de Maximiliano, el caso es que en los terrenos de la otrora villa, ahora a resguardo del INAH, están el Jardín Etnobotánico de Morelos y el Museo de Medicina Tradicional y Herbolaria al que recientemente fui y del que salí diciendo: "¿desde cuándo la medicina tradicional y el pensamiento crítico son materias separadas?"


A continuación va algo del contenido del mentado museo.


Como justificación para no abordar los estudios sobre la eficacia terapeútica de la medicina tradicional que se exhibe en el museo, hay un párrafo en una mampara que dice:

"Muchos procedimientos curativos tradicionales resultan poco accesibles al pensamiento racional. Sin embargo, desatan procesos favorables a la curación, estimulando mecanismos poco analizados aún por la ciencia occidental, como los que vinculan entre sí emociones y actitudes de respuesta inmune y el sistema nervioso. El ritual no ha persistido por casualidad: puede estimular poderosamente los procesos internos de curación, independientemente de nuestra capacidad para comprenderlo."
Con ese párrafo quien haya estado a cargo de la museografía arropa con velo de gran misterio para la ciencia el fenómeno bien estudiado del efecto placebo.


Como si eso confiriera legitimidad. O eficacia terapeútica.


Ahora examinen los diagnósticos y los tratamientos. Los textos son del museo y mutatis mutandis.


Mal de aire


El mal aire se pega en Morelos cuando una persona pasa caminando cerca de un hormiguero de cuachalatas sin saludar al Hermano Aire, o no se le convida de lo que está uno comiendo o bebiendo en ese momento. Esto provoca el enojo de la culebra coralillo que ahí habita. Para curarse hay que ir a tratarse con un curandero que haya sido tocado por el rayo.


La curación consiste en dos limpias con jarilla, ruda y alcohol e incluye la ofrenda al aire. Es decir, alrededor del hormiguero se colocan 12 figurillas del aire, frutas, alcohol, y cigarros. Se golpea el piso con el pie y luego de rociar alcohol con la boca se reza:


Te traemos tus cosas que necesitabas
ya no mortifiques a este cristiano.
Aquí te traigo tu culebrita que estabas deseando,
ya deja en paz a este cristiano, ya no lo molestes.
Ten piedad y misericordia.
Aquí está tu frutita, aquí está tu pancito.
Aquí están tus ceritas.



Finalmente se enciende una vela que se deja junto a la ofrenda.

Empacho


Se trata de un problema eminentemente mecánico, atribuido con frecuencia a materia que se queda adherida a la pared del intestino, como cáscaras de fruta, carne, papel, tierra, masa de harina o chicle.


También ocurre por enfriamiento de intestinos, o porque la madre que da pecho ha comido algo que le cae mal al niño, o este se acuesta inmediatamente después de comer.


El empacho se trata tronándolo. Una variante de la tronada consiste en acostar al paciente con los brazos extendidos y pellizcarlo en la parte media de la columna vertebral, procurando tronar el empacho.


Con frecuencia se purga al niño y se usan plantas como la hierbabuena, la rosa de castilla, la malva, y la Santa María. En Morelos se usa también el Estomaquil combinado con refresco Onda rojo.


Entre las manifestaciones del empacho se encuentra la hinchazón de vientre, la diarrea, la mala digestión y el dolor abdominal.


Si hay diarrea, se dice empacho aguado, si no, empacho seco.


El susto


Se atribuye generalmente a una experiencia brusca, que resulta en un estado de tensión o angustia momentánea, que en muchos casos provoca la pérdida del alma.


Entre las diversas causas del susto, existe la idea de que hay seres naturales dedicados a espantar como los naguales o los fantasmas, y que hay otros que espantan al encontrarse con ellos, como los chanes o chaneques, duendes de la lluvia.


El tratamiento depende de la causa del susto: pero generalmente requiere de medidas prontas porque se puede perder el alma y el mal puede generar la muerte o bilis, o presión.


En algunos casos los pulsos son chupados para volverlos a su lugar y con ello hacer que el alma retorne. También se estiran los brazos y los dedos, todo ello acompañado de rezos, limpias, fricciones y remedios vegetales.


Para saber que alguien está enfermo del susto, hay que averiguar si el afectado se agita mientras duerme, y que cuando esté despierto se encuentre indiferente, sin apetito, sin ganas de vivir, introvertido y débil.


El curandero detecta el espanto por la debilidad del pulso o leyendo velas o mediante la adivinación, la revelación divina, o la interpretación de los sueños del afectado.


Ajá, sí. Por revelación.

Ahora bien, avezados lectores, si alguno está pensando que con eso que he compartido ya está en posición de poner un consultorio para curar a los más despistados y desesperados, tengan en cuenta que van a tener que incorporar a su discurso frases como las siguientes:
"Este daño ya lo llevas desde hace rato... y lo peor es que te quejas y sigues lambiendo las coyundas... bueno, eso veo en el huevo... ¿quién te va a espabilar?... Mis 62 protectores aztecas me visitan en sueños, me dan consejo, me dan razón de la vida y del sufrir, pero no hay consuelo si no pones de tu parte, hermanito..."
El discurso museográfico cierra con el siguiente texto:
"La formación médica universitaria no permite comprender otras prácticas diagnósticas y curativas y aprender de ellas. 
El médico ha aprendido a descalificar aquello que no conoce en lugar de intrigarse por ello; como resultado, el clínico no somete a prueba procedimientos y recursos curativos que le son extraños"
Me pregunto cómo se haría un estudio clínico, aleatorio y de doble ciego para pacientes diagnosticados con susto y cómo se cuentan los protectores aztecas de un curandero que le dan consejo.




Doña con superpoderes y moscas como dragones