jueves, agosto 08, 2013

Clarke y la hamburguesa in vitro

Si uds son de poner atención a noticias de ciencia y tecnología, quizá ya se hayan enterado de que uno de los logros más recientes en materia de cultivo de tejido a partir de células madre ha consistido en hacer una hamburguesa. A partir de las células del hombro de una vaca. Sin necesidad de llevar a una vaca al matadero.

Chomp.




¿Sus hamburguesas de células madre las va a querer con todo, joven?

De acuerdo a los primeros comentarios de los que le hincaron el diente, a la carne cultivada le falta sabor. Dicen que eso se debe a que carece de grasa pero esa carencia es algo que se puede componer en el laboratorio. O si no, en la sartén. Hasta ahora no se ha reportado que los comensales hayan caído muertos o enfermos, lo que no sorprende a alguien que ha comido hamburguesas de procedencia más extraña en los puestos callejeros de la ciudad de México.

Cuando leí la nota, me acordé de una desgracia que le pasa a Frank Poole, el protagonista de 3001 -el final de la saga de 2001, Odisea en el Espacio-. Después de flotar por mil años en el Sistema Solar gracias a que HAL lo noqueó en 2001 camino a Júpiter, es encontrado, rescatado, revivido y reincorporado a una sociedad un milenio más adelantada de lo que él recordaba. Un buen día a Frank se le antoja un filete y comunica el antojo a sus anfitriones que se horrorizan exclamando que cómo podía comer carne de un animal muerto.

De todo esto concluyo que ni un visionario como Arthur C. Clark vio venir esto de que algún día se pudiera hacer crecer carne. Y eso que había dinosaurios jurassicpark-alike en su novela.

3 comentarios :

Ribozyme dijo...

Hace poco leía un cuento de ciencia ficción en el que toda la carne que come la gente es sintética. La parte medular de la trama es que una de las compañías, la que fabrica el producto más vendido, es demandada por prácticas desleales, ya que se sabe (o, bueno, lo supone la historia) que mientras más parecido el alimento en la composición de nutrientes a quien lo come, más sabroso le sabe, y esta compañía está vendiendo una imitación perfecta de la carne humana...

Anónimo dijo...

Eso de la hamburguesa fabricada no se la ocurrió a Clark, pero sí a un compatriota de nombre Alejandro Volnié, que lo incorpora en su visión del futuro en la novela 2085. Sólo para tu conocimiento.

Maximvs dijo...

No creo que que a Clark "no se le ocurriera", siguiendo los textos de Clark y como ve él ese futuro, no ubica que en ese tiempo el consumo de carne sea la forma en que nos alimentamos, por eso el horror de los futuros humanos el pensar en la práctica de comer carne de animal. Y aún más allá, el alimento por lo visto ya no recordará el consumo de la carne que ya se habría olvidado. Por lo que la fabricación de "carne" en el futuro Clark no vislumbra.