viernes, octubre 17, 2014

"Y quizás si hablo lo suficiente, diga algo con sentido."

El título es una frase que dice Montag, el bombero quemalibros, en Farenheit 451, cuando medio desesperado busca ayuda para oponerse a la barbaridad de su chamba.

Hace poco releí (sí, otra vez) la novela de Bradbury y me encontré con fragmentos que me laten para describir la corriente de insensatez de algunos timelines de twitter o facebook.

Fragmento uno

"A veces, me deslizo a hurtadillas y escucho en el «Metro». O en las
cafeterías. Y, ¿sabe qué?
-¿Qué?
-La gente no habla de nada.
-¡Oh, de algo hablarán!
-No, de nada. Citan una serie de automóviles, de ropa o de piscinas, y dicen que es estupendo. Pero todos dicen lo mismo y nadie tiene una idea original."

Fragmento dos


"Todo se reduce a la anécdota, al final brusco."

Fragmento tres


"El idioma y su pronunciación son gradualmente descuidados. Por último, casi completamente ignorado."

Fragmento cuatro


"Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse."

Justo esa sensación es la que me produce estar mirando las tendencias en twitter, es como el adormecimiento por escuchar el rumor ininteligible de miles de voces hablando al unísono.

No obstante, no afirmo que todo lo que se tuitea o se feisbuquea sea mierda irredenta, pero sí hay mucha. Lo que me recuerda dos cosas:

Primera cosa recordada

Hace unos días, en esos timelines de tuiter que están lejos de ser parte del conjunto mierdairredenta mencionaban un artículo en El País titulado ¿Por qué no es posible la revolución? en el que se abordan las razones por las que las protestas en masa y convocando "a la revolución" para derrocar lo que no gusta del statu quo, son ingenuas. Me traigo lo siguiente del artículo:


"El poder estabilizador del sistema ya no es represor, sino seductor, es decir, cautivador. Ya no es tan visible como en el régimen disciplinario. No hay un oponente, un enemigo que oprime la libertad ante el que fuera posible la resistencia. El neoliberalismo convierte al trabajador oprimido en empresario, en empleador de sí mismo. Hoy cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona. También la lucha de clases se convierte en una lucha interna consigo mismo: el que fracasa se culpa a sí mismo y se avergüenza. Uno se cuestiona a sí mismo, no a la sociedad."

Segunda cosa recordada

Escribir en un blog le daba chance a uno la posibilidad de contar con un espacio propio en donde podía uno desarrollar, en la medida de sus posiblidades, tiempo e intelecto, un tema. Todo esto al margen de la cantidad de comentarios, visitas, hits por búsquedas de google, likes, favs, RT's o demás números de fama y autosobe.

Creo que vale la pena retomar el hilvane de ideas más allá de la red social. Creo que si hay algo que se oponga al contenido de mierdairredenta que sube como marea en el internet es el retome de los blogs.

¿Y quién sabe? Quizás si hablo lo suficiente, diga algo con sentido.

5 comentarios :

Juan Carlos Bujanda dijo...

Hector:

Y este efecto de twitter no sera lo mismo, pero a escala diferente, de lo que sucede con los libros?

Cuantos libros de calidad se editan anualmente , y no solamente en México, en comparación con la basura del tipo Cohelo, Brown, El Secreto, etc.

Y que decir del "efecto Halo", es decir de los tweets irrelevantes de gente famosa que ha dicho algo que valga la pena y después damos por hecho que siempre sera así, incluyo aquí a escritores consagrados como Saramago, Kundera y otros.

Pero al final, coincido contigo en eso de retomar los blogs, aunque sea para hacer contrapeso a idiotas peores que nosotros, que modestia aparte, abundan.

Saludos y un gusto leerte.

Anónimo dijo...

(m)amen.

Antonio dijo...

Todavía actualizan algunos blogs que valen la pena, como el de Ego Sum Qui Sum.

Un abraz

Antonio dijo...

...o

Maik Civeira dijo...

Qué curioso, éste es el tercer de mis blogs "clásicos" (los que leo desde antes de 2010) que se actualiza en los últimos días. Me da muchísimo gusto, llégale con todo.