martes, diciembre 13, 2016

Basura doble, impresión lectora

¿Qué cosa es?

Es un libro doble, que contiene un texto de Davo Valdés (El silencio de los hipopótamos) y otro de Amaury Colmenares (La furia y los tormentos). Ambos son escritores que viven y trabajan en Cuernavaca. En la confección del libro también participaron dos editoriales y dos ilustradores: Lengua del Diablo y Acalasletras Ediciones, y Pablomorzza (¡merca libretas chidas!) y Guro, respectivamente. La primera vez que se presentó el libro en sociedad (o la primera vez de la que yo me enteré) fue el 20 de febrero de 2016 en el Cine Morelos.



¿Cómo lo obtuve?


El editor de Lengua del Diablo, Efraím Blanco, dio taller de minificción durante el primer semestre del Diplomado en Creación Literaria. En el ejercicio de la última sesión (que acabé con desparpajo de tuitero) hubo oportunidad de recibir de regalo un libro de su editorial y me tocó Basura Doble. Ese mismo día en una borrachera (en la escuela les decimos simposium) perdí el libro.

Moraleja: no me regalen libros si lo que sigue es abrazarse a una chela.

Meses más tarde, me enteré que bandas y escritores morelenses irían un sábado a invadir el tianguis del Chopo. Fue un día feliz que sirvió para reponer el libro perdido y que comencé a leer a mi regreso a Cuernavaca.

Bonus point en la experiencia lectora: una de las ilustraciones de La furia y los tormentos consiste en un pene venudo y peludo. En el viaje de regreso, cuando llegué a esa parte del libro, por razones ajenas al contenido, me quedé mirando a lontananza. Después de no sé cuántos minutos, la señora que venía a mi lado me exigió que diera yo vuelta a la página, no porque estuviera ella leyendo sino porque la ilustración la había escandalizado en su velaperpetuismo. Obedecí, avancé unas páginas al azar y aterricé en la que tiene la ilustración de un mojón del tamaño del Popocatépetl. Mi tino para las obscenidades es de campeón.

¿Qué me gustó del libro?

Aquí haré trampa. Lo que me late más del libro no está dentro de él: es un elemento extratextual que se llama Ruina Tropical. Davo y Amaury explican mejor qué es , aquí sólo diré que Ruina Tropical es un proyecto/iniciativa/empresa cultural/club de cuates/convocatoria/hashtag cuyo objetivo es mostrar que se puede crear desde la ruina en la que se ha convertido Cuernavaca. Es una colectividad que también tiene paralelismo con la cantidad de manos que participaron en el libro.

Ahora bien, eso no significa que las interioridades de Basura doble carezcan de interés. En ambos textos hay imágenes muy logradas.

Mi imagen preferida en La furia y los tormentos es el caos que provoca el hombre que corre en pelotas por toda Cuernavaca. Quedó muy bien retratada la incompetencia de las autoridades para resolver cualquier asunto (aunque el hombre que corre sea más fuerza de la naturaleza que individuo). También estuvo chido que el enfrentamiento y solución ocurriera entre ciudadanos comunes puestos ante circunstancias extraordinarias: es lo que suele pasar, no sólo en esta ciudad arruinada sino en todos lados.

En El silencio de los hipopótamos mi imagen favorita fue la que tiene el protagonista (un oficial de policía que chambea dirigiendo el tráfico como si fuera una orquesta) cuando visualiza a su crucero como la vagina de la ciudad. Es algo con lo que también coincido, pero sólo en lo sexual, no en lo geográfico: yo digo que si Cuernavaca tiene recovecos húmedos para explorarle son las profundidades de sus barrancas.

¿Qué fue lo que no me gustó?

Dos cosas. Va la primera y menos importante. Tanto La furia y los tormentos como El silencio de los hipopótamos me los vendieron como novelas, y lo que yo leí fueron cuentos largos. En mi cabeza deformada por una clase ultramaratónica de género literario, una novela requiere que a los personajes les pasen (¿sufran? sí, pero sin que por ello el sufrimiento deba ser solemne) muchas más peripecias que lo que les ocurre a los personajes de ambos textos. Admito que al protagonista de El silencio de los hipopótamos le pasan más cosas que a los de sus contrapartes de La furia y los tormentos, pero no las suficientes para que el texto pase del terreno del cuento al de la novela.

No obstante, reconozco que una discusión de género es tan importante como sentarse a dictaminar la necesidad de no ponerse los calcetines al revés. Entonces olvidémosla.

El otro problema que quiero abordar tiene que ver con el asunto extratextual de la pregunta previa. En ninguna otra parte de los dos textos (excepto por las imágenes que ya mencioné) ocurre que Cuernavaca sea algo más que circunstancia. Es decir, ambas historias creo que pudieron ocurrir en cualquiera otra ciudad distinta a esta ruina tropical. De eso me di cuenta recientemente cuando tuve que leer a un ruso que se llama Boris Pilniak quien escribió Caoba, que es un cuento genial en ese sentido: los hechos narrados sólo pudieron ocurrir en Caoba, un lugar en el que nunca he estado y que en el cuento trasciende lo de ser circunstancia; es un personaje omnipresente en todo lo que hacen o dejan de hacer los personajes. Creo que eso es lo que le falta a los textos de Basura Doble.

¿Lo rolaría?

Sí. Ya lo he hecho. Entiendo que en este canal (en el que sí saben hacer reseñas) habrá próximamente una de Basura Doble. Dense.


¿Lo reelería?

Hace unos años, cuando quería contestar esta pregunta -sobre cualquier libro- veía el espacio vacío que me quedaba en el librero y evaluaba mi disposición a dejar material de relectura.

Ahora, las mudanzas me han vuelto más pragmático, así que para dar respuesta a esta pregunta hago un cálculo para contar los segundos que hay entre este momento y el de mi muerte inminente. El número queda en el orden de 1 x 10 a la 9, entonces me imagino usando algunos de esos momentos para releer un libro y eso me provoca una de dos reacciones. A continuación va la correspondiente a la relectura de Basura Doble.



Si ven el libro cómprenlo y léanlo. Está bara y está bonito. Y cuenten qué les pareció.

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