lunes, enero 25, 2016

La Tallera

En primero de secundaria asistía yo a una escuela que estaba a unas pocas cuadras de donde Siqueiros había puesto su taller en Cuernavaca. Durante ese año lectivo (creo que nadie usa ya esas expresiones antediluvianas), en la escuela organizaron excursiones a Anenecuilco y a Chinameca, en pos de los pasos de Zapata; y a Xochicalco, a que viéramos ruinas tlahuicas y a que yo me cayera de cabezota desde una jardinera. No obstante la cercanía y los afanes de educarnos extramuros, a nadie en esa escuela pretenciosa se le ocurrió que se podía visitar el taller de Siqueiros. Lo tuve que conocer por mi cuenta años más tarde, y hasta hace poco que lo visité, me gustó tanto que lo puse en mi lista de lugares favoritos en Cuernavaca (hay que actualizar esa lista).


Por 14 pesos, lo dejan a uno entrar a ver la exposición en turno y a mirar un espacio que intervino Siqueiros con trazos de composición espacial, puntos de fugas, espirales y etcéteras geométricos donde a los visitantes les gusta sacarse foto. La Tallera cuenta ya con librería y próximamente abrirá cafetería.

La exposición que ahora está montada se llama Después del Edén. Su curadora, Andrea Torreblanca, dice de la exposición:

Después del Eden, Arte en Cuernavaca, 1974-2014 
Después del Edén presenta un panorama del arte en Cuernavaca de las últimas 4 décadas. El inicio de esta exposición es 1974, año de la muerte del artista David Alfaro Siqueiros en Cuernavaca; una fecha que se podría entender como el fin de la modernidad artística en México que supone una época de transformación para la capital morelense. Los artístas que se establecieron en esta ciudad desde entonces, han habitado un lugar distinto a la época dorada de los años cuarenta, cuando los viajeros lo percibían como un paraíso turístico "bajo el volcán" y algunos artistas e intelectuales lo seleccionaron como lugar para el exilio y centro de actividades políticas y sociales. 
Desde finales de los años sesenta, Cuernavaca se extendió territorialmente para convertirse en un motor industrial del país. Las nuevas fábricas aumentaron la población, que a su vez originó modernas zonas residenciales y el surgimiento de colonias populares, así como la apertura de comercios y servicios para la nueva metrópoli. Después del terremoto en la ciudad de México de 1985, diversas familias se mudaron a Cuernavaca para habitar permanentemente sus casas vacacionales. En consecuencia, la ciudad se ha convertido en un doble escenario: el que se mantiene como lugar de recreo con jardines y centros turísticos y otro con sectores mercantiles e industriales que tienen una fuerte repercusión en la vida cotidiana de sus habitantes. 
Después del Edén pretende ser un relato de impacto que ha tenido la transformación de la ciudad en la producción de algunos de los artistas visuales que viven o han vivido en Cuernavaca. Sus obras están reunidas en grupos temáticos que son fundamentales para comprender la relación del arte local con su contexto, como son el jardín y su paisaje, la vida en la ciudad y la iconografía popular. Por lo tanto, estos escenarios nos dan una visión de un lugar que a pesar de su desarrollo y su historia brusca y agitada, aún mantiene la esencia descrita por el poeta Alfonso Reyes como una "ciudad tibia y de discreto aire tropical".


De lo expuesto, me gustó más ésto:

Interconexiones neuronales de Cisco Jimenez (al fondo), y los tanquecitos de concreto de Tonatiuh Pellizi (al frente)

Carta de mi padre, de Diana Tamez


Que traduciéndola, dice:


Respecto a tu pregunta mamita quiero
decirte que si algun dia
no tuvieras exitoen alguna empresa
en primer lugar me sorprenderiaporque siempre consigueslo que te propones
pero si asi fuera me alegraría
porque entenderia que aprendiste algo
que no sabias pues debes saber mamitaque todos aprendemos de nuestros errores
te quiere tu papá

Y estos dos cuadros de Joy

Vayan, La Tallera es un lugar chido para estar.

viernes, enero 15, 2016

El periódico y el perico

Hace años que dejé de leer el periódico en papel. Me entero de las noticias leyendo los bytes convertidos en letras desde alguna pantalla u oyendo radio. Los que aún se detienen a comprar en puestos de periódicos con cumplimiento religioso son mis papás. Cuando les pregunto si no prefieren enterarse de las noticias mirando su celular o su tablet la excusa que me dan es que compran el periódico para que el perico lo use de cagadero.

Se me hacía mala excusa (se pueden comprar para lo mismo y por menos pesos pliegos de papel estraza) hasta que encontré, entre la pila del periódico viejo, un inserto pagado por la CONAGO, quienes como todos sabemos son unos grandísimos bandidos.

Dejo esto aquí para que los de publicidad del periódico y la CONAGO no olviden estos destinos para las felicitaciones piteras pagadas con dineros del erario.


pd. El perico te dice hola, umpalumpa que revisa en internet lo que se dice de la CONAGO.