miércoles, mayo 18, 2011

Alphabiotics, una vía rápida para la sala de urgencias o el panteón

Hace unos días, vía Formspring, esa bonita plataforma para que a uno lo interroguen, recibí entre las preguntas cotidianas ¿por qué eres tan pendejo? ¿por qué no te mueres ya? y mi favorita ¿eres Satanás?, la siguiente:

¿Qué opinas del alphabiotismo? ¿Es magufería?

Era la primera vez que leía la palabra alphabiotismo. La escribí en Google y obtuve lo siguiente (mis impresiones preliminares en itálicas):

"Alphabiotismo: Alphabiotics, la mejor manera para vivir sin estrés." O es mota o son puñetas.

"Alphabiotismo: alineación y balanceo del cuerpo." Va. No es ni mota ni puñetas. Es taller mecánico.

"Alphabiotismo: un proceso natural que unifica instantáneamente los emisferios cerebrales." Estos mensos, además de que no les corrigieron ortografía, no les explicaron qué era el cuerpo calloso.

Decidí acudir al Skeptic Dictionary con sus más de 700 definiciones (desde la A de abracadabra hasta la Z de zombies) y centenares de artículos sobre lo paranormal, lo oculto, lo supernatural y lo pseudocientífico que mantiene calenturientas las mentes de charlatanes y crédulos. Ahí encontré una definición que mutatis mutandis dice:

Alphabiotics (también alfabiótica o alphabiótica o alphabiotismo y demás variables que sus proponentes locales -y aparentes terroristas del español- utlizan y que también usaré para que cuando busquen por google lleguen a esta bosta):

La alphabiótica es una práctica pseudomédica alternativa basada en la noción de que "todas las enfermedades son el resultado de un desbalance y falta de Energía Vital." La salud depende de "alinear" y "balancear" la "Energía Vital." Esto se consigue con una manipulación del cuello denominada "Alineación alphabiótica."

De acuerdo a Alphabiotics.net:

"La Alineación Alphabiótica es un proceso manual que unifica instantáneamente los hemisferios cerebrales, balancea las energías de los sistemas nervioso y muscular, y libera el estrés acumulado en la mente y cuerpo. Así Alineado, uno comienza a funcionar mejor física, mental, emocional y espiritualmente, en un estado más favorable para sanar por sí mismo."
La alphabiótica es una ocurrencia del Dr. V. B. Chrane que comenzó a practicarla en los 20's cerca de Abilene, Texas. Y subsiste a la fecha gracias a los afanes magufos de sus descendientes, el Dr . Virgil Chrane Jr. y el Dr. Michael Chrane.

Los practicantes del alfabiótismo o alfabiótica o alphabiótica, afirman que no son quiróprácticos (otros grandísimos charlatanes hijos de puta) sino sacerdotes, y que su práctica es un "sacramento" de la Iglesia Alfabiótica, organización membretada como Asociación Internacional Alphabiótica, en un intento de no pagar impuestos o de que no los multen por suministrar cuidados médicos sin licencia.

Los Chrane entrenan "sacerdotes" en un cursillo de cuatro días que culmina con la entrega de un certificado de "doctor de divinidad." El certificado también permite a los nuevos "doctores" enrolar incautos en la Iglesia. Cada miembro nuevo debe firmar una forma que dice que están al tanto de que la alfabiótica no es ni quiropráctica ni terapia, y que no tiene nada que ver con las llamadas artes curativas.

No obstante en el año 2000, la Comisión del Aseguramiento de Calidad Quiropráctica del estado de Washington determinó que algunos aspectos de los procesos de alineación alfabiótica son indistinguibles de la quiropŕactica y que algunas técnicas usadas están asociadas con riesgo de ataques y derrames cerebrales.

Uno de los links de la definición del SkepDic me llevó a una nota del Seattle Weakly News de Nov del 2000, donde puede uno comprobar los beneficios de la Alineación Alphabiótica (beneficios para los vendedores de féretros y sillas de ruedas) y que dice en resumen:

Una mujer, mentada Karen Labdon, quien tenía un historial de visitas a quiroprácticos para aliviar migrañas y estrés durante los tres años previos a este episodio, se mudó. Su hermana estaba viendo a un Dr John Brown para esos achaques y se lo recomendó.

Todo iba bien hasta la sexta visita de Karen a la "consulta" del Dr Brown. En esa ocasión cuando él levantó la cabeza de ella y la giró, Karen sintió que no podía mantener su equilibrio (olviden el de la inexistente "energía vital", lectores, hablo del equilibrio que impide que uno se rompa el hocico contra el suelo) y comenzó a sentirse muy mal.

"Tuve vértigo extremo inmediatamente" dice Karen Labdon. "Recuerdo que le dije al Dr Brown que el cuarto me daba vueltas y que sabía que algo iba mal. Aunque estaba acostada, sentía que me iba a caer y que necesitaba que alguien me sostuviera, aunque era conciente de que no me estaba yo moviendo." A su petición el Dr Brown llamó a la hermana de su paciente para que la recogiera.

Mientras esperaba a que su hermana viniera por ella, Karen comenzó a vomitar violentamente. Después de un rato la recogieron y la llevaron a casa, y al ver que los síntomas no aminoraban decidió ir al servicio de urgencias de un hospital.

"Desperté en cuidados intensivos al otro día con un neurólogo sentado a mi lado que me dijo que era yo muy afortunada de seguir viva" recuerda Karen.

De acuerdo a su neurólogo, Karen tuvo un ataque, que presumiblemente fue provocado por el procedimiento que el Dr Brown hizo en su espalda y cuello.

Lo que Karen ignoraba, es que el Dr Brown, no tenía ni una licencia de quiropráctico.

Una vez confrontado, John Brown (creo que a estas alturas ya le podemos quitar el Dr) alega que él no estaba practicando algún tipo de medicina o procedimiento de curación (en eso estamos de acuerdo) e insiste en su estatus de ministro de la mentada Iglesia Alphabiótica. Añade que lo que hacía por Karen Labdom y el resto de sus "participantes" (eufemismo para no decir pacientes y evitar que lo metan al bote por no tener licencia para torcer cuellos) era algo parecido al sacramento religioso de imposición de manos.

Algo que de acuerdo a la propia Karen Labdon, John Brown evitó decir durante sus sesiones de Alineación Alphabiótica.


Representación de damas de sociedad en sesión de Alineación Alphabiótica o de monjas de la vela perpetua dándose imposición de manos.

Después de todo este rollo va la respuesta al que hizo la pregunta. Sí, definitivamente la alphabiótica o alfabiotismo es magufería. Y para acabarla de chingar, ni es de las maguferías inocuas y quizá esté amparada bajo la etiqueta de libertad de culto religioso. Aunque mate gente o la mande a la sala de urgencias.